*x i ar^s SJT" < *v* , ,v ■ %L % ^> - ltft ,//& ANALES DEL MUSEO NACIONAL DE BUENOS AIRES Serie III. Tomo XII. (Con 2 láminas y 117 finuras en ti BUENOS AIRES. Imprenta de Juan A. Ar.srvA, cai.í,k \¡ \-¿¿. 1909. DIRECTOR DEL MUSEO NACIONAL DOCTOR FLORENTINO AMEGHINO SECRETARIO Y BIBLIOTECARIO AGUSTÍN J. PÉNDOLA ANALES MUSEO NACIONAL BUENOS AIRES DIRECTOR DEL MUSEO NACIONAL DOCTOR FLORENTINO AMEGHINO SECRETARIO Y BIBLIOTECARIO AGUSTÍN J. PÉNDOLA ANALES DEL MUSEO NACIONAL DE BUENOS AIRES LIBRARY N EW YORK Serie III. Tomo XII. QARDEN. (Con 2 láminas y 117 figura» en el texto.) BUENOS AIEES. Imprenta de Juan A. Alsina. callb México, 1 \¡B¡¿. 1909. .A/33 3 ÍNDICE. PAOS. Ameghino, Florentino, Productos píricos de origen antrópico en las for- maciones neogenas de la República Argentina. — ( 17 de Pobrero de 1909) 1 Ihering, Hermann von, Nouvelles recherches snr la f ormation magella- nienne. — (1.° de Marzo de 1909) 27 Brethes, Juan, Notas sobre algunos Arácnidos — (5 de Marzo de 1909)... 45 Brethes, Juan, Himenópteros nuevos de las Repúblicas del Plata 3 Brasil. — (11 de Marzo de 1909) 49 Ameghino, Florentino, Dos documentos testimoniales ¡i propc'.situ de la- escorias producidas por la combustión de los cortaderales. I 19 de Marzo de 1909) 71 Brethes, Juan, Una Anthophorina ¿ parásita ? . - (26 de Marzo de 1909) s l Brethes, Juan, Dípteros é Himenópteros de Mendoza. (81 de Marzo de 1909) 85 Ameghiino, Florentino, Le Diprothomo platensis. Un précurseui de l'hom- me du pliocéne inférieur de Buenos Aires. Con las lámina- 1 y 2. — (27 de Julio de 1909) 107 Brethes, Juan. El • Bicho colorado . ( 16 de Agosto de 1909) 211 Brethes, Juan, Notas Himenopterológicas. - (16de Agosto de 1909) 219 Brethes, Ji .\.\, Hynienoptera paraguayensis. — (21 de Septiembre de 19 í) > '--'"• Spegazzini, Carolo, Mycetes Argentinenses. — 1 I de Diciembre de 1 257 Ameghino, Florentino, Examen critique du mémoire de M. Outes sur les scories el les terres cuites. - (31 de Diciembre de 1909). 159 X.,ta. Las fachas indican el día en que publicaciones correspondientes, impresas aparte. PRODUCTOS PÍRICOS DE ORIGEN ANTRÓPICO FORMACIONES NEOGENAS DE LA REPÚBLICA ARGENTINA FLORENTINO AMEGHINO. Anal. Mus. Nac. Bs. As., Seb. :■;". i. mi. Fedbebo 15, ' PRODUCTOS PÍRICOS DE ORIGEN ANTRÓPICO EN LAS FORMACIONES NE06ENAS DE LA REPÚBLICA ARGENTINA POR FLORENTINO AMEGHINO. [Memoria redactada expresamente para ser presentada al 4 o Congreso Científico (Primero Pan Americano) de Santiago de Chile]. Entre los temas generales de la sección de Ciencias Naturales, Antropológicas y Etnológicas del programa de este Congreso, figura en primer término el cpie se refiere á la antigüedad del hombre americano. Es cosa muy sabida desde hace ya años, que en Sud América el hombre es sumamente antiguo, jjues fué contemporáneo de los grandes mamíferos extinguidos de la fauna pampeana. Treinta y ocho años van corridos desde que inicié en la Repúbli- ca Argentina las investigaciones sistemáticas sobre el hombre fósil. Los primeros vestigios encontrados allá por el año 1870, proce- dían de las cajsas más superficiales de la formación pampeana; pero, poco á poco fueron apareciendo trazas de la existencia del hombre en todos los horizontes de la misma formación, y también en capas todavía mucho más antiguas, como por ejemplo las de Monte Hermoso, que pertenecen á la formación araucana y atri- buyo á la éj)Oca miocena. Es claro que, el ser que en tan remota antigüedad dejó tales vestigios no es considerado como jjertene- ciente al género Homo, en la acepción zoológica de este término sino á un género precursor del hombre. Los materiales que sirven de fundamento para establecer la existencia, del hombre en la formación pampeana y de su precur- sor en la formación araucana son de tres clases distintas: L° Los huesos mismos que del hombre y de su precursor que- daron sepultados en esos terrenos. PRODÜITS PYRIÜÜES D'ORIGINE UNTHROPIQÜE DANS LES FORMATIONS NÉOíiÉNES DE LA RÉPUBLIQUE ARGBNTINE PAR FLORENTINO AMEGHIXO'. [llémoire rédigé expressément pour étre presenté au 4" Congréa S Mitifique (Premier Pan-Américain) de Santiago du Chili]. Entre les tliémes généraux du programme de la Section dea Sciences Naturelles, anthropologiques et ethnologiques de ce < Ion- gres, figure en premiére ligne celui qui a rapport a l'antiquité de Tliomme américain. On sait deja depuis bien des années que l'homme est tres ancien dans l'Amérique du Sud, puisqu'il fut contemporain des grands mammiféres éteints de la faune pampéenne. Trente-huit ans se sont écoulés depuis que je commentai da 1' Argentino les investigations systématiques sur l'homme fossile. Les premiers vestiges trouvés des 1870 provenaient des couches les plus superficielles de la formation pampéenne; mais peu á peu apparurent des traces de l'existence de l'homme dai Les hori- zons de la mérne formation, ainsi que dans les couches bien plus anciennes, comme par exemple celles de Monte Eermoso qui appartiennent á la formation araucanienne et que j'at( l'époque miocéne. II est clair quel'étre qui,d'une si loi inti- quité, a laissé de tels vestiges n'est pas consideré comuí^ appa nantaugenre Homo, dans l'acception zoologique de ce fcern á un genre précurseur de l'homme. Les matériaux qui servent de base pour affirmer l'< l'homme dans la formation pampéenne et deson p) formation araucanienne soni de trois classi ¡ disti 1.° Les ossements mémes 'I- l'liomme et de son préi sont restes ensevelis dans ees terrains. ' Traduction du naturalice M. le professeur Jean Bn 4 MUSEO NACIONAL DE BUENOS AIRES. 2.° Los vestigios de la acción intencional del hombre en forma de pedernales tallados, huesos ¡partidos, rayados, pulidos, etc. 3.° Los vestigios de fogones, generalmente destruidos, revela- dos 23or fragmentos de tierra cocida, escorias y huesos quemados, á veces, aunque muy raramente, intactos ó casi intactos é in situ. Es sobre esta última clase de productos que voy á entretener por breves instantes á los ilustrados miembros de este Congreso. Las escorias son masas de materia que se conoce estuvieron en fusión; generalmente muy livianas, muy porosas, con vacuidades celulares más ó menos esféricas, de un color oscuro ó gris pizarra; al primer golpe de vista i^resentan un notable ¡carecido con las escorias volcánicas, y como tales las tomaron los jjrimeros obser- vadores. Más tarde probó que eran productos formados in situ en fogones encendidos por el hombre ó el producto de incendios in- tencionales. Las tierras cocidas son simplemente trozos de tierra ó de limo endurecidos por la acción del fuego y que han adquirido un color rojo ladrillo; son absolutamente iguales á trozos de ladrillos ac- tuales, de los cuales no se distinguen absolutamente por ningún carácter. Esos fragmentos los he considerado desde un principio como trozos de tierra cocida procedentes del suelo de antiguos fo- gones destruidos por la acción del agua, interpretación que tuvo asentimiento general y que durante más de treinta años nadie puso en duda. Últimamente se ha producido algo que representa un jDaso, no precisamente hacia adelante como siempre sería de desear, sino decididamente hacia atrás. Se ha pretendido demostrar que las mencionadas escorias y tierras cocidas son escorias y tobas de origen volcánico. Es un milagro que no se haya dicho otro tanto de los huesos quemados, pero para éstos ya quedarán reservados otros argumentos: que no han sido quemados, ó qxie lo han sido por las escorias volcánicas. La tendencia manifiesta es minar las bases en que se ajjoya la demostración de la existencia del hombre y de su precursor en las épocas pasadas. La embestida á las escorias y tierras cocidas no es AMEGHINO: PKODUITS PTRIQUES 5 2.° Les vestiges de l'action intentionnelle de 1'boinnie sous forme de sílex taillés, os fendus, rayes, polis, etc. 3.° Les vestiges de foyers, génóralement détruits, reveles pardea fragmenta de terre cuite, des scories et des os brülós et parfois, bien que rarement, presque ou complétement intacta el ¡n sii u. C'est sur cette derniére classe de produits que je va: uir quelques instants les savants membres de ce Oongrés. Les scories sont des masses de matiére, que l'on connait a < été en fusión, généralement tres lógéres, tres poreuses. awe des vacuités cellulaires plus ou moins spbériques, de couleur obscuro ou d'un gris d'ardoise; au premier coup d'oeil elles offrent une re- marquable ressemblance avec les scories volcaniques, el les pre- miers observateurs les prirent comme telles. Plus tard je prouvai que c'était des produits formes in situ dans des foyers allumés par l'bomme ou des produits d'incendies intentionnels. Les terres cuites sont simplement des morceaux de terre ou de limón enduréis par l'action du feu et qui ont acquis la couleur rou- ge brique; ils sont absolument égaux á des morceaux de briques actuelles dont ils ne se distinguent absolument par aucun caí tere. Des le commencement je considérai ees fragments commi morceaux de terre cuite jn-ovenant dusol d'anciens foyers détruits par l'action de l'eau, interprétation qui eut l'assentimenl general et que personne n'a mise en doute pendant plua de trente Derniérement il s'est produit quelquo cbose qui seraü un ¡ non précisément vers l'avant, comme il serait toujours a désirer, mais franebement en arriére. On a prétendu prouver que cea sco- ries et ees terres cuites sont des scories et des mis d'origine vol- canique. C'est un miracle que l'on n'en ai i pas di< autani de brñlés, mais pour ceux-ci on róserverait d'autrea arguments: ils n'ont pas été brúlés ou ils l'ont été par les Bcoriea volcaniques. Latendance manifesté est de mini i li Lases sur lesquellea puie la dómonstration de l'existence de l'h ai el on prócur- seur dans les époques passées. L'attaque aux scories i 6 MUSEO NACIONAL DE BUENOS AIRES. más que el principio de la campaña, pero es tiempo perdido, pues en este caso la evidencia se impone, y afirmo desde ya de la ma- nera más categórica, que los que sostienen el origen volcánico de esos materiales incurren en un gran error. El tínico argumento aparentemente de algún valor que se haya presentado en favor del origen volcánico de las escorias, es el exa- men microscópico de las mismas, que ha revelado la existencia de cristales de minerales volcánicos como la aujita, la plagioclasa y la magnetita. Pero el limo pampeano tiene la misma composición química de muchas rocas volcánicas; por consiguiente, expuesto á una temperatura suficientemente elevada puede producir un mag- ma que dé origen á cristales absolutamente idénticos. Es cosa bien sabida que por este procedimiento y en condiciones que varían según los casos se han obtenido artificialmente todos los minera- les volcánicos desde la magnetita hasta el olivino. El examen mi- croscópico revela los minerales que contiene la masa, j^ero no nos dice cómo se han formado. Además, enel caso actual hay algo sumamente sugerente: esos mi- nerales volcánicos encontrados en las escorias, existen conjuntamen- te con otros (anfíbol, andesita, piedra pómez, etc.) en el Limo pam- peano, de modo que pueden haber quedado en las escorias sin fun- dirse, en forma de inclusiones. Esto es más que posible puesto que la presencia de hierro, de carbonato de cal y délas cenizas con su con- tenido de jDotasa y sosa bastan para hacer descender el jmnto de fusión de la masa en varios cientos de grados. Además, inclusio- nes de arcillas no fundidas prueban que efectivamente así fué. Por consiguiente, en lo que se refiere al origen de las escorias, el examen microscópico no prueba nada. En cuanto á las tierras cocidas clasificadas como tobas volcá- nicas, el examen microscópico no ha revelado ninguna diferencia fundamental entre un trozo de ladrillo actual y las muestras de tierra cocida de las formaciones antiguas. Por consiguiente, si esos trozos de ladrillos que puedo llamar fósiles, se clasifican como to- bas volcánicas, digo que, todas nuestras ciudades están construi- das con materiales volcánicos. El análisis químico efectuado con suma prolijidad por mi amigo el distinguido profesor de la Universidad de La Plata, Dr. Enrique Herrero Ducloux, tampoco ha demostrado que el material en cues- tión sea volcánico. Esos análisis han hecho conocer que las esco- rias y las tierras cocidas tienen la misma composición fundamen- tal que el limo que las envuelve. AMEGHINO: PRODUITS PYRIQUES. 7 cuites n'est que le coinniencement de la campagne, c al du tenips perdu, car l'évidence s'irapose et j'affiriiii- drs a pn la maniere la plus catégorique que ceux qui soutiennent l'origine volcanique de ees matóriaux tombent daus une grave erreur. L'unique argument, appareinment de quelque valeur, que l'on ait présente en faveur de l'origine volcanique de ees scories, c'esi leur examen microscopique qui a revelé l'existence de cristaux de minó- raux volcaniques, comme l'augite, la plagioclase et la magnótite. Mais le limón pampeen a la méme composition chimique di- [>lu- sieurs roches volcaniques d'oü il s'ensuit qu'exposé á une tempé- rature sumsamment élevée, il peut donner un magma qui donne des cristaux absolument identiques. On sait bien que par ce pro- cede et dans des conditions qui varient selon les cas, on a obtenu artificiellement tousles minera ux volcaniques depuis lamagne jusqu'á l'olivine. L'examen microscopique revele les minéraux que contient la masse, mais il ne nous dit pas comiin-m ils se son! formes. De plus il y a quelque chose d'extrémement suggestif dan- le cas actuel: ees minéraux volcaniques que l'on a trouvés dans I. - scories existent conjointement avec d'autres (amphibol, andésite, pierre ponce, etc.) dans le limón pampeen de maniere qu'ils peu- vent étre restes dans les scories sans se fondre, sous forme d'inclu- sions. Ceci estplus quepossible attendu que la présence du fer, du carbonate de chaux et des cendres avec leur contenu de potasse et de sonde suffisent pour faire descendre de plusieurs centaines de degrés le point de fusión de la masse. De plus, des inclusions d'argiles non fondues prouvent qu'il en fut effectivement ainsi. Par conséquent, l'examen microscopique ne prouve rien pour ce qui regarde l'origine des scories. Eelativement aux terres cuites classifiées comme tul's volcani- ques, l'examen microscopique n' a revolé aueune diffórence funda- méntale entre un morceau de brique actuelle tt les érhantilloiis (!•■ terre cuite des formations anciennes. Par conséquent si ees mor- ceaux de briques, que je puis appeler fursil.s, i cía ifientcomme des tufs volcaniques, je dis que toutes nos rilles sonl consti avec des matériaux volcaniques. L'analyse chimique, effectuée avec une grande prolh mon ami le distingué professeur de rUniversité de La Pl Dr. Henri Herrero Ducloux, n'a pas non plus demontre qu tériel en question soit d'origine volcanique. Oes connaitre que les scories et les terres cuites ont la méme 00 sition fundaméntale que le limón qui les enveloppe. 8 MUSEO NACIONAL DE BUENOS AIRES. Entonces la deducción lógica es, que tierras cocidas y escorias, son una modificación de ese mismo limo producida por el calor '. Los demás argumentos invocados en favor del origen volcánico son tan pueriles, que ni siquiera hay para qué tomarlos en consi- deración. Ahora, voy á demostrar por qué ese material no puede ser de origen volcánico. Ante todo, por su posición geológica. Se encuentra en una for- mación sedimentaria formada por un limo muy fino, en el cual no hay guijarros rodados de ningún tamaño, ni aun granos de arena algo gruesos, siendo muy raros los que alcanzan el tamaño de la cabeza de un alfiler. A cientos de kilómetros de distancia no hay manifestaciones volcánicas de ninguna clase. En la región no hay volcanes ni pudo haberlos en otros tiempos, ni terrestres, ni sub- marinos. Esos pretendidos materiales volcánicos, se encuentran pues en- vueltos en un medio que, hacia arriba, hacia abajo y en sentido horizontal, está constituido por limo muy fino de origen fluvial y aéreo. Si realmente se tratara de materiales volcánicos, tendrían que haber venido de muy lejos. Steinmann, que sólo conocía fragmen- tos del tamaño de nueces, avanzó la opinión de que podrían haber sido arrojados por los volcanes de la Cordillera, haciendo un tra- yecto de 1.000 kilómetros al través de la atmósfera hasta caer en la región de la costa atlántica! Si esto parece fantástico, cuánto más no lo parecerá sabiendo que hay trozos cuyo peso es de varios kilos. El transporte por ríos no es posible por muchísimas razones. Las muy livianas habrían podido venir flotando, pero las más den- sas sólo hubieran podido hacer el mismo camino arrastradas por el agua en forma de rodados. Se trata de un material tan frágil que se hubiera triturado y reducido á polvo impalpable á los pocos cientos de metros. Basta saber que en el agua se ablanda de tal modo que se deshace entre los dedos, transformándose en un barro arcilloso, carácter que lo distingue de la escoria volcánica. 1 El Dr. Herrero Ducloux me ha manifestado repetidas veces, como también á otras personas, que no se hace solidario de las conclusiones del Sr. Outes. (No- ta agregada en el momento de la impresión.) AMEGHINO: PRODUITS PY1UQUES. 9 D'oü ils'ensuit logiquement que scories et terres cuites sont uno modification de ce méme limón produite par la ohaleur '. Les autres arguments invoques en faveur de l'origine volcani- que sont telleraent puérils qu'il ne vaut pas méme la peine de les prendre en considération. Je vais maintenant démontrer pourquoi re matóriel ne peul étre d'origine volcanique. Et avant tout par sa position géologique. II se trouve daña une formation sédimentaire composée d'un limón tres fin oü il n'y a ni cailloux roulés d'aucune grandeur, ni méme des grains de sable quelque peu gros, étant tres rares ceux qui atteignent la grosseur d'une tete d'ópingle. A des centaines de kilométres de distance il n'y a point de manifestations volcaniques d'aucune sorte. II n'y a point de volcans dans la región, et il ne put y en avoir á d'autres apoques, ni terrestres ni sous-marins. Ces prétendus matériaux volcaniques se trouvent done envelop- pés dans un milieu qui, vers le baut, vers le bas ei horizonl ment, est constitué par du limón tres fin d'origine fluviale ou aérienne. S'il s'agissait réellement de matériaux volcaniques, ils auraient dü venir de tres loin. Steinmann, qui connul entdesfrag- ments de la grosseur d'une noix, avanca l'opinion qu'ils aurai pu étre lances par les volcans de la Cordilliére, parcourant un jet de 1.000 kilométres á travers l'atmosphére pour fcomberda región de la cote atlantique! Si cela parait fantastiqui ibien plus forte raison ne le paraitra-t-il pas si l'on saii qu'il s'y fcrouve des morceaux du poids de plusieurs kilos. Le transport par le moyen des courants d'ean u'esl pas non plus 230ssible pour plusieurs raisons. Les matériaux tr< pu flotter, maisles plus denses auraient pu seulement étre eni nés par l'eau sous forme de cailloux roulés. Dt£ais ce matérii ' i fragüe qu'il se serait trituré et rédurl en poussiére impalpable & quelques centaines de métres de distance. II suffit de savoir que dans l'eau il se ramollrl de fcelle maní qu'il se défait entre les doigts et se transforme en une boue argi- leuse, caractére qui le distingue de la scorie volcanique. 1 Le Dr. Herrero Ducloux m'a plusieurs fois manil • personin's, qu'il ne se fait point solidaire des conclnsiona de SI. O tée au moment de l'impression;. 10 MUSEO NACIONAL DE BUENOS AIRES. Tampoco existen vestigios de los ríos que le hubieran servido de vehículo. Es obvio que las corrientes de agua que hubieran trans- portado las escorias y las tierras cocidas hasta la costa, también hubieran arrastrado guijarros rodados de otra naturaleza, pero de ellos no hay vestigios. Esas aguas tendrían entonces que haber he- cho una especie de selección, pero es un absurdo el solo pensar en eso. Otro tanto puede decirse de las tierras cocidas. Se encuentran en toda la llanura argentina, y si hubieran sido desparramadas pol- las aguas, tendrían que proceder de un yacimiento de una exten- sión enorme, que no podría haber permanecido desconocido. Ese material tarajDoco ha sido arrancado de otro yacimiento lejano, pues si fuera así, las escorias deberían presentar en sus anfractuosidades y vacuidades internas, vestigios de la ganga del yacimiento jDrimitivo, pero nunca se ven tales vestigios. Muy al contrario: se las encuentra siempre j^enetradas de una manera más ó menos perfecta por el limo pampeano en que se encuentran em- butidas, lo que demuestra que en él se han formado y en él han quedado. Sucede lo mismo con las tierras cocidas. Otros modos de transportes no los hay. De hielos flotantes no hay que hablar, pues uo hay vestigios, y es sabido que los dejan muy visibles. Esos fragmentos de escorias y tierras cocidas, cuando son roda- dos se conoce que han venido de muy pequeñas distancias, arras- trados por torrenteras locales y de aguas temporarias, pero esto sólo se observa en los fragmentos pequeños; los de grandes dimen- siones no presentan vestigios de haber sido rodados. Que ese material es de origen antrópico y local, lo demuestra la circunstancia de que en las mismas cajuas está siempre acompaña- do de numerosos restos fósiles de mamíferos, y además, huesos rayados, con incisiones, partidos intencionalmente, quemados, etc. Que las escorias, las tierras cocidas, los objetos trabajados y los huesos de mamíferos puedan haber sido traídos á esa región por una misma fuerza, es absolutamente iinjíosible, porque en el caso de Chapalmalán y Mar del Plata, se trata de una fauna que no se conoce de ningún otro punto de la República. Además, hay casos, por ejemplo, de encontrarse un grueso trozo de escoria en contacto con un cráneo absolutamente intacto aunque sumamente frágil, de un pequeño roedor, que se hubiera destruido por muy poco que lo hubiera arrastrado el agua, el viento ó el hielo. Otra prueba de que esos materiales son de origen antrópico, es ameghino: produits PYRIQUES. 1 1 II n'existe point non plus de vestiges de cours d'eau qui leur eussent serví de véhicule. II est clair que les fieuves qui auraient transporté les scories et les terres cuites jusqu'á la c6te auraient aussi entrainé des cailloux roulés de quelque autre nature, il n'y en a point de vestiges. Oes eaux auraient done dú Eaire une espéce de sélection, mais il est absurde seulenn d'y penser. On peut en diré autant des terres cuites. On les trouve dans toute la plaine argentine, et si elles eussent été disséminées par les eaux, elles devraient provenir d'un gisement d'une énormí tensión qui n'eút pu rester inconnu. Ce material n'a pas non plus été arrachó d'un autre gisenn lointain, car s'il en était ainsi, les anfractuosités et vacuités in- ternes des scories devraient présenter des vestiges de la gangue du gisement primitif, mais jamáis on n'a vu de tels vestiges. Bien au contraire: on les trouve toujours pónétrées plus ou moins par- faitement jjar le limón pampeen avec lequel elles se trouvenl me- lées, ce qui demontre qu'elles s'y sont formóes el y sont restóos. De inéme pour les terres cuites. II n'y a pas d'autres moyens de transport. II ae t';mt pas parler de glaciers flottants, car il n'y en a point de vestiges et l'on que leur existence est toujours tres visible quand ils ont exilié. Quand ees fragments de scories et terres cuites oni été roulés, on reconnait qu'ils sont venus de |)etites distancí i m raines pai i torrents locaux et des eaux temporaires, mais ceci s'observe seule- mentpour les jDetits fragments; ceux dequelque dimensión ue pré- sentent point de traces d'avoir été roulés. Que ce matériel soit d'origine anthropique el Incale, il esl de- montre par le fait que dans les mémes couch.es il est touj accompagné de nombreux restes fossiles de mammiféres ainsi que d'ossements rayes, incisos, fendus intentionnellemenl . brülós, etc. II est absolument impossible que les scories, les terres cuiti 8, les objets travaillés et les os de mammiféres puissent avoir otó appor- tés dans cette región par une méme forcé, car pour ce qui a rap- port au cas de Chapalmalan ei Mar 'leí Plata, il s'agit d'une fa que l'on ne connait d'aucun autre point de la Rópublique Argenti- ne. De plus il se présente le cas, parexemple, de trouver ue morceau de scorie en contact avec un eráne ibsolumeni inl bien que tres fragüe d'un petil rongeurquise Eúl dótruil po rpeu que l'eussent entrainé l'eau, le vent ou la glace. Une autre preuve que ees matériaux sont d'origine anthi 12 MUSEO NACIONAL DE BUENOS AIRES. la circunstancia de que á veces se encuentran depósitos aislados, formando como brechas, en las cuales las escorias y las tierras co- cidas están mezcladas con huesos tallados, partidos y quemados, reunido el todo en una masa por la arcilla. Poseo un trozo de arcilla sacado de una de esas brechas, de sólo unos 10 ctm. de largo por S de ancho, en el que se encuentran em- butidos trozos de escoria y tierra cocida, una especie de punta de lanza de hueso y varios huesos rotos y partidos intencionalmente en sentido longitudinal. Tal reunión, en tan pequeño espacio, si no es el resultado de la acción del hombre, sólo podría explicarse por un milagro. El parecido de la escoria antrópica con la escoria volcánica, es sólo ajuárente. Las escorias y las bombas volcánicas, se han for- mado y se forman durante un proceso de enfriamiento y contrac- ción de la masa. Las escorias y bombas antrópicas, se han formado y se forman durante un proceso de inflamiento de la masa y des- cansando sobre el suelo. Las bombas volcánicas, caen siempre al pie del cráter, son de forma contorneada regular y de superficie irregular. Las bombas antrópicas no son contorneadas, muestran una parte inferior ó punto de apoyo, de materia no escorificada, mientras que el resto de la superficie es liso y constituido por una película de inflamien- to sumamente delgada, carácter que nunca se observa en las bom- bas volcánicas. Las escorias volcánicas son de superficie irregular, como recor- tadas, con picos y pozos, que le dan un aspecto muy particular. Las escorias antrópicas se distinguen poruña superficie lisa, cons- tituida por una película de inflamiento excesivamente delgada, pero que se levanta formando ampulosidades características de la materia en fusión en fogones ó en recipientes; presentan también una película inferior más ó menos horizontal que corresponde á la superficie de adaptación de la escoria sobre el suelo. Esta con- formación nunca se encuentra en las escorias volcánicas. Los ejem- plares que se encuentran y encontrados en esas condiciones, esta- ban y están in situ: nunca fueron rodados. En la forma y disposición de las cavidades, hay igualmente di- ferencias notables. En las lavas ó escorias volcánicas, las oqueda- des presentan sus ejes mayores orientados generalmente en una misma dirección; en las escorias antrópicas, al contrario, están orientadas en todas direcciones. Además, en las grandes masas de escoi'ias antrópicas, las oquedades son mayores á medida que as- AMtGHINO: PRODUITS PYRIQUES. 13 c'est le fait de trouver parfois des dépóts isolós, formanl comme des breches oú. les scories et les terres cuites se trouvent mél avec des ossements taillés, fendus et brúlós, lo tont réuni en une seule masse par de l'argile. Je posséde un morceau d'argile enlevé d'une de ees breches de seulemeut environ 10 cm. de long pour S de large et oú se trou- vent mélés des nioreeaux de scories et de terre cuite, une espéi pointe de lance d'os etplusieurs os brises et fendus intentionnelle- ment dansle sens longitudinal. Une fcelle reunión dans un esp si exigu pourrait seulemeut s'expliquer par un miracle, si ce n pas le résultat de l'action de l'homme. La ressemblance de la scorie anthropique avec la scorie volca- nique est seulemeut apparente. La scorie et les bombes volca ñi- ques se sont formées et se forment par un procos de refroidissemí et de contraction de la masse. Les scories et les bombes anthropi- ques se sont formées et se forment pendant un procés de gonfle- ment de la masse et reposant sur le sol. Les bombes volcaniques tombent toujours au pied du cratére, elles sont de forme róguliérement contournée et á superficie ín riere. Les bombes antbropiques ne sont pas contournées, elles oni une partie inférieure ou point d'appui de matiére non scorifiée, tandis que le reste de lasurface est lisse et constitué par une pelli- cule de gonflement excessivement minee, ce que l'on ne voit jamáis dans les bombes volcaniques. Les scories volcaniques ont une superficie írróguliére, comme déchiqnetées, avec despointeset des crevasses qui leiir ilonnentun aspect tres particulier. Les scories antbropiques se distinguenl par leur surface lisse constituée par une pellicule de gonflemenl ex- cessivement minee mais qui se releve en forman! dea ampouL sca- ractéristiques de la matiére en fusión dans des foyers ou dans des récipients: elles présentent aussi une l< iníérieurc plus ou moins horizontale qui correspond a la cié d'adaptation de la scorie sur le sol. Cette conformation ne se trouve jamáis dans les scories volcaniques. I. Lplaires qui teté trouvés dans ees conditions étaient et sont in sitv: jamáis ils ne furent roulés. Dans la forme et la disposition de i , il y a ógalc menl différences remarquables. Dans les laves ou scories volcaniqui . les vacuités présentent leurs grands axe dans une méme direction tandis que dan '< opiqut au contraire elles sont orientées dans toutes les dii plus dans les grandes masses de scories antbropiqui 14 MUSEO NACIONAL DE BUENOS AIRES cienden hacia arriba y que están más próximas de la película de inflamiento, pero cambian la forma esférica en discoidal, siendo las más superiores sumamente aplastadas de arriba hacia abajo debido á la disminución de la fuerza expansiva. Estos caracteres tampoco se observan en las escorias volcánicas. Hay casos en los cuales la escoria, habiéndose producido sobre una tierra muy suelta y muy porosa, se ha infiltrado en ella pe- netrándola en todas direcciones á veces hasta una profundidad de 15 á 20 centímetros. Como esas infiltraciones son manchones que á veces no alcanzan á un metro cuadrado de extensión, completa- mente aislados en la inmensidad de la formación, sin que en nin- guna parte haya vestigios de corrientes de lavas volcánicas, es claro que se trata de una escoria muy fluida que se produjo Ínsita, á menos de suponer que también en este caso pudo venir de los volcanes de los Andes al través de las capas atmosféricas, para caer allí en estado suficientemente fluido y caliente para penetrar el suelo y quemarlo. Las escorias antrópicas conservan á menudo en su interior ves- tigios de cuerpos orgánicos vegetales y animales. Estos iiltimos consisten en huesos de mamíferos generalmente de pjequeñas di- mensiones. Los primeros ó vegetales consisten en impresiones más ó menos perfectas de tallos y hojas, generalmente de gramí- neas y especialmente de cortaderas (G-ynerium [Cortaderia] argen- teum). Se ha dicho que eso no tiene nada de raro, puesto que la lava suele envolver vegetales y hasta árboles enteros. El caso en cues- tión es, sin embargo, completamente distinto. Los vestigios de vegetales se encuentran en la escoria propia- mente dicha y no en la lava. Es sabido que en las corrientes de lava la escoria se encuentra siempre en la superficie. Como se tra- ta de restos de gramíneas y otros vegetales de poca resistencia, es claro que éstos debieron ser envueltos y abatidos jwr la lava, y nunca hubieran podido atravesar la masa de ésta para penetrar en la escoria, que es un producto de formación posterior al avance de la corriente. En este caso no se trata precisamente de vegeta- les envueltos por la lava ó la escoria, sino de vegetales escorifica- dos como el resto de la masa, lo que prueba son los restos del mis- mo combustible que ha producido la escoria. En las masas que corresponden á las partes más profundas, las escorias no presen- tan las cavidades regulares de la parte superior, sino vacuidades irregulares en forma y tamaño producidas por la fusión incomjjle- AMEGHINO: PRODUITS PYRIQUES. 15 tés sont plus grandes a mesure qu'elles arrivent vera le haut et qu'elles sont plus proches de la pellicule de gonflement, niais i changent la forme sphérique en discoidale de maniere que Lea plus supérieures sont extrémement aplaties d'en haut veis le bas, ee qui est dú á une diminution de la forcé expansiva. Oes caracteres ne s'observent jamáis dans les scories volcaniques. II y a des cas oú la terre étant tres meuble ettrés poreuse, la scorie qui s'est produite s'est infiltrée dans cette terre en la pi trant dans toutes les directions parfois jusqu'á une profondeur de 15 á 20 centimétres. Comme ees infiltrations sont tres réduites, n'atteignant pas un rnétre carré d'extension, complétement isolées dans l'immensité de la formation, sans que nulle part on ne tro-uve de traces de courants de laves volcaniques, il est clair qu'il s'agit d'nne scorie tres fluide qui s'est produite in situ, á moins de sup- poser que dans ce cas aussi elle soit venue des volcans andins á travers les couches atmosphériques pour tomber la en un ótat suffisamment fluide et chaud jusqu'au point de pénétrer dans le sol et le brüler. Les scories anthropiques conservent parfois dans leur intérieur des traces de corps organiques végétaux et animaux. Ces derniers consistent en des ossements de mammiféres généralement de peti- te dimensión. Les végétaux consistent en des impressions plus ou moins parfaites de tiges et de feuilles, généralement de graminées et tout spécialement de cortaderas (Gynerium [Cortaderia] argen- teum). On a dit que cela n'avait rien d'extraordinaire puisque la lave enveloppe des végétaux, voire méme des arbres entiers. Le cas en question est cependant complétement distinct. Les vestigc-s >'•< ¡ 1 1 i de la corta- dera 1 á&ns des proportions différentes et avec <\r< fcempératures de seulement 950 á 1000 degrés, j'ai reproduit jusqu dan leure plus minimes détails tous les fcypes de scories ancienm , a ec Lea mémes impressions scorifióes de la cortadera méme el Li - exem- plaires qui représentent la parfaite transition de la terre cuite á la scorie. De méme avec les terres cuites. Celles-ci onl la origine que les scories: on le prouve d'une maniere irrefu! nombreux exemplaires qui presenten! a luelle el 1 Gynerium (Cortaderia) argenteum Nees, connu a-< de Penacho blanco (l'anache Mano), la plus belle d.-s graminóes de la gemine. Anal. Mus. Xac. Bs. As., Seb. 8», r. mi. Marzo l.°, Lfl 18 MUSEO NACIONAL DE BUENOS AIRES. pleta de la parte roja y compacta transformada en ladrillo, á la parte negruzca, porosa y celular transformada en escoria. Varias muestras de tierra cocida contienen algo de extraordi- nariamente importante para la cuestión en debate: son nidos de una pequeña abeja solitaria, el Ancyloscélis analisY&ch. Esta abeja Lace sus nidos en la tierra seca y suelta de pequeñas barrancas. De los nidos fósiles, unos se conservan en forma de moldes, otros fue- ron rellenados con tierra y algunos se han conservado enteros: jjero, como unos y otros se han transformado en ladrillo del mismo mo- do que el conjunto de la masa, es demasiado evidente que el con- junto del terreno sufrió la acción del fuego cuando las abejas ya habían hecho en él sus nidos. No puede darse prueba más eviden- te en contra de la suposición tan infantil de que las tierras coci- das sean tobas volcánicas. La certidumbre de que no es un material volcánico, se obtiene igualmente comj^arando las tierras cocidas antiguas con las de los terrenos recientes y actuales procedentes -de la destrucción de fo- gones encendidos en el campo, unos por el hombre actual, y otros por los indios anteriores y posteriores á la conquista. De esta comparación resulta, que en las tierras cocidas antiguas se encuentran absolutamente todas las variedades y matices de co- lor, aspecto y textura que en las recientes. El color varía desde el amarillo muy claro ó bayo que corresponde á un material que ha sufrido un calor poco intenso, hasta el rojo vivo que indica una temperatura que llegó ó pasó de 800 grados centígrados. Hay fragmentos poco cocidos en los cuales la coloración roja es clara y externa, mientras que el interior es negro, debido, en unos casos á que el fuego fué poco intenso y en otros á la presencia de subs- tancias orgánicas en la masa. Otros trozos se presentan negros tan- to al interior como al exterior; son los que se encontraban en las jjartes profundas de los fogones á donde no llegaba el aire y no se producía la combustión del carbono. Algunos presentan manchas negruzcas superficiales; son los que han estado en contacto con el humo del fogón, es decir, que están ahumados. Hay trozos agrieta- dos del mismo modo que se agrieta la arcilla del suelo de los fo- gones actuales; trozos trabajados por el agua en huecos cupuli- formes como los que producen las infiltraciones de las aguas plu- viales en los fogones abandonados en el campo; trozos con nodulos rodados de arcilla más dura, ó con estratificaciones preexistentes, que presentan la misma dureza, absorben el agua y despiden el mismo olor que los trozos de ladrillos actuales; por fin, otra can- AMEGHINO: PRODUITS PYRIQUES. 19 complete de la partie rouge et compacte transfovmée en brique jus- qu'á la partie noirátre, poreuse et celmlaire transformée en scorie. Quelques échantillons de terre cuite contiennent quelque ohose d'extraordinairement important pour la question: ce sont des nids d'une petite abeille solitaire, VAnci/loscdis a milis Y Cette abeille fabrique ses nids dans la terre secbe et tria lile des petits ravins. Quelques nids fossiles se conservent en t^rme de moules, d'autres sont rempbs de terre et quelques-uns se sonl conserves entiers: mais comme les uns et les autres se sont tra formes en brique avec la masse genérale, il est trop évideni que l'ensemble du terrain subit l'action du feu quand Les abeilles y avaient déjá fait leurs nids. On ne peut donner de preuve plus evidente contre la supposition si puérile que ees turres mitos puissent étre des ttifs volcaniques. La certitude que ce n'est pas un matériel volcanique s'obtient en comparant les terres cuites anciennes avec cellos des terrains re- cents et actuéis provenant de la destruction de foyers allumés dans la campagne, les uns par l'bomme actuel et les autres par les indiens tant antérieurs que postérieurs a la conquéte. II resulte de cette comparaison que dans les terres cuites an- ciennes on trouve absoluinent toutes les varietés et nuances de couleur, aspect et texture tout comme dans les recentes. La cou- leur varié depuis le jaune tres clair qui correspond a un ma- tériel qui a souffert une cbaleur peu intense, jusqu'au rouge vif qui indique une température qui atteignit ou dépassa les 800°C. II y a des morceaux peu cuits oú la coloration rouge est claire et externe tandis que l'intérieur est noir, ce qui est dü, dans certains cas, a ce que le feu fut peu intense et dans d'autres cas a la présence de substances organiques dans la masse. D'aul morceaux se présentent noirstant á l'intérieur qu'á L'extérieur: ce sont ceux qui se trouvaient dans les partios profondes des foyers oü n'arrivait pas l'air et ne se produisait pas la combustión du carbone. Quelques-uns offrent des tacbes noirátivs sn¡>< rfíciell ce sont ceux qui ontété encontact avec la fumée du foyer, c • diré qui sont enfumés. II y a des morceaux crevasséa de la méme maniere que se crevasse l'argile du sol des foyers acl neis, des mor- ceaux travaillés par l'eau en des creux cupuliformes comme i que produisent les infiltrations des eaux pin. abandonnés de la campagne; des morceaux avoc des nod >ulés d'argile plus dure ou a\ 3tratifications pi '|"¡ présentent lámeme dureté, absorbunt l'i ni la mi odeur que les morceaux de briques actuelles; une grandi 20 MUSEO NACIONAL DE BUENOS AIRES. ticlad de pequeños detalles que sería largo enumerar, todos propios y exclusivos de las arcillas quemadas ó cocidas, y que nunca se encuentran en las tobas ni en otros productos volcánicos. La prueba más concluyente del origen local y no volcánico del material en cuestión, es el ballazgo in situ de los mismos fogones fósiles engastados en las capas vírgenes, acomjjañados á veces de carbón vegetal, huesos quemados y partidos, etc. Son manchones aislados que se destacan inmediatamente del resto de la forma- ción por su color ladrillo. La parte superior más roja y más dura que corresponde á lo que fué suelo ó piso del fogón, forma como un plano horizontal, jsero hacia abajo la masa se vuelve gradual- mente más obscura y más blanda hasta confundirse con el limo pampeano normal, sin que pueda determinarse con precisión dón- de concluye uno y dónde empieza el otro. Para concluir, permítanseme todavía cuatro palabras sobre las principales transformaciones que sufre la arcilla bajo la acción del fuego. Los limos del tipo del loes pampeano, son arcillas jdásticas muy contráctiles, untuosas al tacto, desleíbles, que contienen una can- tidad de óxido de hierro hidratado bajo la forma de protóxido, pero más frecuentemente bajo la forma de peróxido ó sesquióxido, y comunmente bajo las dos formas. Estas arcillas bajo la acción del fuego, sufren una transforma- ción completa. Expuestas á un calor de 100 á 150 grados, pierden por evaporación el agua de mezcla, se contraen y endurecen. A un calor de 200 á 400 grados, empiezan á perder una parte del agua de combinación, se vuelven más duras, adquieren un color bayo, y pierden la contractilidad, la untuosidad y (permítaseme el neologismo) la desleibilidad; el protóxido de hierro que contie- nen, se transforma en peróxido. A los 500 ó G00 grados, desaparece toda el agua de combinación, la arcilla adquiere todavía mayor dureza y pierde completamente la plasticidad; el peróxido de hie- rro se deshidrata en parte y tiñe al material de un hermoso color rosado. A los 700 ó 800 grados, el peróxido de hierro pierde com- pletamente toda el agua de hidratación, transformándose en di- gisto ó sesquióxido anhidro, que se combina con la alúmina, formándose un doble silicato de alúmina y de hierro, muy duro, de color rojo vivo, insoluble y completamente inalterable en las condiciones normales. Tal es el ladrillo común bien cocido. Ex- puesto á los agentes atmosféricos, sólo lo alteran y con mucha lentitud, la vegetación y los organismos animales inferiores. AMEGHINO: PRODUITS PYRIQUES. 21 enfin, de petits détails qu'il serait trop Ion- d'ónumérer, tous pro- pres et exclusifs des argües brúlées ou cuitas e1 que l'onne trouve jamáis dans les tufs ni autres produits volcaniques. La preuve la plus coucluante de 1' origine Lócale, ei aon volca- nique, du matériel en question, c'est la trouvaüle in sita des mémes foyers fossiles inclus dans les couches vierges, • parfois de charbon vegetal, d'ossements brülés et f i . Ce sont des taclies isolées qui se reconnaissent immédiatemenl reste de la forniation par leur couleur brique. La partie supérieure plus rouge et plus dure, qui correspond á ce qui l'ut le sol ou plan du foyer, forme comme un plan horizontal, mais vers le bas La masse devient graduellement plus obscure et plus friable pour se confondre tnfin avec le limón pampeen normal sans que L'on puisse précisément déterminer oú finit l'un el commence L'autre. Pour en finir, que l'on veuille me permettre encor d as mots sur les principales transformations que subit l'argile sous l'action du feu. Les limonsdu type duloess pampeen sont des argües plastiques tres contráctiles, onctueuses au tact, délayantes, qui contiennent unequantité d'oxide de fer hydraté sous forme deprotoxide, mais plus fróquemment sous la forme de péroxide ou sesquioxide, et communément sous les deux formes. Sous l'action du feu ees argües souffrent une transformad complete. Exposées a une chaleur de 100 a 150 degrés, elle s per- dent par évaporation l'eau de mélange, se contractenl ei s'endur- cissent. A une chaleur de 200 á 400 degrés, elles commencent á per- dre une partie de leur eau de combinaison. deviennent plus dures, acquiérent une couleur jaune clair et perdent la contractibüité, l'onctuosité et la propiété de pouvoir se délayer; le protoxide de fer qu'eUes contiennent se transforme en péroxide. Vers Les 500 ou 600 degrés, toute l'eau de combinaison disparan, l'argile acquiert encoré une plus grande dureté et perd completen la plasticité: le péroxide de fer se déshydrate en partie et co- lore la matiére d'une beüe couleur rose. Vers les 7"" á SMI » de- grés, le péroxide de fer perd complétement toute l'eau d'hydrata- tion pour se transformer en oiigiste (ou sesquioxide anhydre) qui se combine avec l'alumine et forme un silicate double d'alumine et de fer tres dur, de couleur rouge vil', insoluble ei coi ipl inalterable dans les conditions normal . C'esi La brique commune bien cuite. Exposée aux agents atmosphériques, elle esl seulement et avec beaucoup de lenteur par la vegetal ganismes animaux inférieurs. 22 MUSEO NACIONAL DE BUENOS AIRES. Las arcillas cocidas antiguas, presentan todos esos caracteres. Son duras, de color rojo vivo, han perdido la untuosidad, no se deslíen en el agua, han perdido la contractilidad y han perdido la plasticidad. He hecho numerosas experiencias reduciéndolas á polvo impalpable, pero ya no se contraen ni se modelan. Son ar- cillas cocidas que han soportado temj^eraturas de 500 á 800 y más grados. ALGUNAS ACLARACIONES SOBRE EL TRABAJO QUE PRECEDE. En ti mes de Septiembre del año pasado, aparecía en la Revista del Musen de La Plata, un largo estudio sobre las tierras cocidas y escorias que se encuentran en las formaciones sedimentarias neo- genas de la llanura argentina ', en el cual uno de los autores pre- tende que son materiales arrojados por los volcanes. En una memoi-ia sobre la geología de la costa atlántica de la región de Mar del Plata, aparecida corto tiempo después, insisto en que los mencionados productos son el resultado de la acción del hombre, prometiendo ocuparme de ellos con más detalles en un trabajo especial 2 . A fines de Noviembre último, la Sociedad Científica Argentina, me honraba con el nombramiento de Delegado para representarla en la sección de Ciencias Naturales del «Cuarto Congreso Científi- co (I o Pan Americano)» que debía reunirse en Santiago de Chile el 25 de Diciembre de 1908; con tal motivo decidí aprovechar la opor- tunidad para llevar la cuestión ante el mencionado Congreso. Llevé conmigo un centenar de muestras de tierras cocidas y escorias ¡procedentes de los antiguos fogones del hombre fósil, y otras fabricadas exprofeso, imitando en un todo las antiguas, como comj:>robación del origen antrópico de éstas últimas. Este material 1 Félix F. Outes, Dr. Enriq.uk Herrkro Ducloux, Dr. H. Bucking. — Estu- dia de las supuestas escorias y tierras cocidas de la serie pampeana de la Rép. Arg. (Rev. Mus. La Plata, t. xv, pp. 138 á 197, a. 1908). 5 Ahkgkino F. — Las Formaciones sedimentarias de la región litoral de Mar del Plata;/ Chapalmalán. (Anal. Mus. Nac. Buenos Aires, ser. 3*. t. x, p. 372, a. 1908). AMEGHINO: PRODUITS PYRIQUES. 23 Les argües cuites anciennes prósentent tous ees caracteres. Elles sont dures, de couleur rouge vif , elles ont perdu l'onctuosité, la contractibilité, la plasticité et ne se dólayent plus dans L'eau. J'ai fait de uombreuses expériences en les réduisant en une pous- siére impalpable, mais elles ne se contractent ni se moulent plus. Ce sont des argües cuites qui ont supporté des temperaturas de 500, 800 et plus de degrés. QUELQUES ÉCLAIRCISSEJIEXTS SUR LE TRAYAIL QU] PEÉCÉDE. Eu Septenibre de l'annóe derniere apparaissait dans la Revista del Museo de La Plata une longue étude sur les terres cuites el Les scories que l'on rencontre dans les formations sédirneD taires né<>- génes de la jnaine argentiue ' oú l'un des auteurs prétend que ce sont des niatériaux lances par les volcans. Dans un mémoire sur la géologie de la cote atlantique de la re- gión de Mar del Plata apparu peu de temps aprés, j'insiste sur ce que ees produits sont le résultat de l'action de l'liomme en promet- tant de m'en occujjeravec ¡ñus de détails dans un travailspéeial '-'. Vers la fin de Novembre dernier, la Sociedad, Científica Argentina m'bonorait en me donnant la délégation pourla représente! - dans la section de Sciences naturelles au 4 e Congrés Scientifique I pan-ainéricain) qui devait se reunir á Santiago (Cbili I le '2"> Décem- bre 1908; je décidai done de j^rofiter de l'occasion pour porter La question devant ce Congi'és. J'emportai une centaine d'éckantillons de terres cuites i-i d. scories provenant des anciens foyers de l'homme fossile, et d'. Mi- tres fabriques ex professo imitant compléteiueni \< mes. comme preuye de leur origine anthropique. Ce matériel fut expo- 1 Félix F. Oütks, Dr. Embique Herbero Ducloüx, Dr. II. Bccking. Estudio ' supuesta» escorias y tierras cocidas de la serie pampeana de la Bep. Arg. 'Reí La Piala, t. xv. pp. 138 á 197, a. 1908). - Ameghino F. Las Formaciones sedimentarias de la n del Plata y Chapalmalán (Anal. Mus. Xar. Buenos Aires, ser, 'J-", t. X, p. '¿~-, ■<■■ 19 24 MUSEO NACIONAL DE BUENO? AIRES. quedó expuesto en la sala de reuniones, sobre la mesa de la presi- dencia, y todos los geólogos y petrógrafos que lo examinaron, re- conocieron que no es de origen volcánico. Di lectura de esta memoria en la sesión del lunes 28 de Diciem- bre, siendo recibida con aplauso general, salvo una sola excepción. El profesor señor F. F. Outes, tomó la palabra para manifestar que la Asamblea no debía dejarse influenciar por ese trabajo, he- cho con un propósito efectista, y pidió se aplazara su discusión hasta la sesión del jueves 31, á la cual él concurriría conjuntamen- te con el doctor Herrero Ducloux (éste no asistía á la sesión), para refutar las conclusiones y hechos allí establecidos. Me adherí á esta postergación que fué aceptada por la Asamblea. El jueves 31, después de agotada la orden del día, se pasó nue- vamente á la discusión de la memoria en cuestión. El presidente de la sesión preguntó con insistencia si alguno de los presentes tenía objeciones que ojjoner, sin que nadie la impugnara. Pre- guntó por el señor Outes, que había pedido el aplazamiento de la discusión para ese día, pero no sólo no estaba presente en ese mo- mento, sino que tampoco había asistido á la sesión. AMEGHINO: PRODUITS PYRIQUES. 25 sé clans la salle de réunions sur la table de la Présidence, et I les géologues et pétrographes qui l'examinérent reconnurent qn'il n'est point d'origine volcanique. Je lus ce mémoire dans la session du Lundi, 28 Dócembre el i I fut recu aux applaudissernents généraux, avecina- seule exception. Le proi'esseur, M. F. F. Outes, demanda la parole pour manifester que l'Assemblée ñe devait point se laisser influencer par ce fcravail fait daus un but effectiste, et demanda que l'on ajournát la dis- cussion jusqu'a la session du Jeudi, 31, oñ il se présenterait avec le Dr. Herrero Ducloux (celui-ci n'assistait pas á la session) pour réfuter les faits et conclusions avances. J'acceptai cet ajourne- ment ainsi que l'Assemblée. Le Jeudi, 31, aprés avoirépuisé l'ordre du jour, on en vint nou- vellement á la discussion du mémoire en question. Le Président de la session demanda instamment si quelqu'un des présents avait des objections á présenter, et personne ne dit ríen. II fit appeler Mr. Outes qui avait demandé l'ajournement de la discussion pour ce jour-lá, mais non seule nient celui-ci n'était pas présent sinon qu'il n'avait pas méme assisté á la session. NOUVELLES RECHERCHES SUR LA .FORMATION MAGELLANIENNE HERMANN von THERING. Dans mon livre sur les Mollusques tertiaires de 1' Argentino ', j'ai donnó l'année demiére une discnssion comjíarative des rela- tions faunistiques et géologiques de l'étage magellanien. Cette année, Mrs. G. Steinmann et O. Wilckens ont publié un mémoire sur des coquilles tertiaires de la región magellanienne qui a con- tribué a enrielar nos connaissances sur la faune de cet étage et c'est cette contribution qui m'a porté á un nouvel examen de cette fau- ne. Le nombre des espéces de Mollusques connues du Magella- nien, qui était de 42 l'année jiassée, s'est elevé á fíl par le travail de Steinmann et Wilckens. La circonstance que ees deux tra- vaux ont été publiés presqu'en méme temps, a produit uno cer- taine confusión, puisque nous avons en jiartie décrit les mémes espéces, naturellement sous des noms différents. En outre nos opi- nions et celles de M. A. E. Ortmann ne sont pas toujours d'accord sur les différentes espéces. C'est pour cette raison que j'ai voulu proceder á une revisión critique de toutes les espéces de Mollus- ques de cette formation. Mon livre cité contient un resume de tout ce que l'on connait jusqu'ici des Mollusques tertiaires de l'Argentine, et c'est pour cela méme que je me suis decidí- a une revisión des espéces du Magellanien. Le mémoire de Mrs. Steinmann et Wilckens est basé sur les matérieux récoltés par M. le Dr. O. Nordenskjold. Ces mollusques fossiles proviennent en partie de la formation patagonienne, en partie du magellanien. De cette collection, ce sont seulemeni les espéces du Magellanien qui ont un intórét spócial. Quant aux co- • Iiikhim; H. v.. Leí Motttuquea Fottüet 11. fox*, tert. de V Argentine, Buenos Aires, 1907, p. 343. Struthiolarella Ameghinoi, Steinmann et Wilckens, Arkiv. /'. Zool., Uppsala, IDOS, p . 53, Taf. vi, fig. 7. Cette espéce a été décrite presqu' en mérne temps d'aprés des exemplaires de Carmen Silva par moi et j)ar Mrs. Steinmann et Wilckens. Tandis que j'ai placó cette espéce á cote de S. chilensis, Steinmann et Wilckens l'ont identifiée avec S. Amegh noi. Ces auteurs sont parvenus á la conclusión que la variabilité entre les espéces de Struthiolaria est si grande, qu'il n'est pas possible de séparer nettement les diffórentes espéces. O'est aller trop loin selon mon opinión, mais j'avoue que d'aprés les Communications de Mrs. Steinmann et Wilckens, je doute si je serais dans tous les cas capable de distinguer exactement des exemplaires dont je ne connusse pas la provenance. Mettons de cóté cette question, et examinons quelle serait l'explication d'aprés Mrs. Steinmann et Wilckens et d'aprés moi. Pour ces auteurs cette espéce prouve l'existence d'espéces du Superpatagonien dans les dépóts du Magellanien; pour moi, il s'agit d'une varióte de 8. chilensis qui est remarquable par ses grandes dimensions. Pour décider cette controverse, il faut savoir si dans le Magel- lanien il y a d'autres espéces du Superpatagonéen qui manquent au Patagonien. En effet Steinmann et Wilckens citent (1. c. p. 97) en plus de la Struthiolaria en question, 3 autres espéces qui seraient dans ce cas. L'une d'elles, Nucida semiornata (reticularis Ort.), a otó trou- vée aussi dans le Patagonien, et les deux autres ne sont pas exac- tement classifiées. En réalité nous ne connaissons aucune espéce du Superpata- gonien qui, étant represen toe dans le Patagonien, ne se trouve aussi dans le Magellanien. Steinmann et Wilkens ont jaropóse pour les Struthiolaria du Tertiaire de 1' Argentine le sous-genre Struthiolarella que je ti- bien í'ondé, mais seulement comme sous-genre. C'est dans ci sens que les auteurs ont fondo ce sous-genre (1. c. p. 54) el c< n'est probablement qu'un lapsus qu'ils ont commis aux pp. ~ 87 en employant le mérne nom dans un sens générique. 30 MUSEO NACIONAL DE BUENOS AIRES. Dici'oloma magellanica n. n. Hemichenopus araucanas (Phil.), Steinmann et Wilckens, Arliv. f. Zool, Bd. 4, Uppsala, 1908, p. 79, Taf. vi, fig. 4 a-b. La section Hemichenopus de Steinmann et Wilckens me parait bien naturelle, mais je crois que l'on ne peut pas luí attribuer le rang d'un genre sinon celui d'un sous-genre. L'absence de simis antérieur et d'une digitation postérieure adhérente font ranger Hemichenopus dans le genre Dicroloma, oú il se place á cóté du sous-genre Pietteia. Ce dernier a la spire costulée, tandis qu'elle est ornee de filets spiraux dans Hemichenopus. La diagnose pour ce dernier sous-genre, qui n'a pas été donnée par Steinmann et Wilckens, serait en conséquence la suivante: aile didactyle y com- pris le rostre qui est presque droit ; spire ornee de fins filets spi- raux. Les représentants de ce sous-genre ne sont connus que des coucbes magellanóennes. Steinmann et Wilckens sont d'opinion que la belle coquille qu'ils ont décrite et figurée est identique k Chenopiis araucanas Phil. Je ne peux pas accepter cette maniere de voir. La spire est tres courte dans C. araucanus, et allongée dans la coquille de la Terre de Feu. L'aile est moins haute que la spire dans l'espéce de Steinmann et Wilckens, plus haute dans l'espéce de Philippi. Des deux carenes du dernier tour, dans l'espéce magellanienne l'an- térieure est plus faible et disparaít sur l'aile, de sorte que la digitation corres¡:>ondante est obsoléte. Dans la coquille du Chili les deux carenes sont fortes et évidemment prolongées en digi- tations. Je pense done que Chenoptts araucanus appartient á un autre sous-genre que l'espéce de Steinmann et Wilckens, et peut-étre méme á un autre genre qui posséde une digitation postérieure. Pour cette raison, j'ai appliqué un nouveau nom, celui de Dicrolc- ma magellanica, pour l'espéce décrite et figurée par Steinmann et Wilckens. Trophon Noi'dcnskjoekli (Steinm. et Wilck.) ( 'horus Nordenslcjoeldi, Steinmann et Wilckens, ArMv.f. Zool., Bd. 4, Uppsala, 1908, p. 69, Taf. iv. fig. 6. L'unique exemplaire décrit et figuré par les auteurs est dans un si mauvais état de conservation qu'il n'est pas possible de le ihering: nouvelles recherches. 31 ranger avec súreté dans aucuñ genre. Les auteurs comparent la coquille á Chorus Belcheri Hinds, ce que pour ma part je ne puis accepter. Chorvs Belcheri, espéce de dimensions plus considerables a la carene spirale des tours moins dóveloppée et les varisses beau- coup plus fortes et nombreuses. Ces derniéres sont fort pror oncees sur tous les tours tandis qu'elles manquent aux derniérs tours dans la coquille figurée par Steinmann et "Wilckens. Cette coquille a en outre le dernier tour orné de nombreuses cotes spirales qui manquent ¡i Chorus Belcheri. Bien que la position systématique de cette coquille ne peut pas étre décidée pour le moment, il me semble quelle appar- tient au genre Trophon dans lequel nous trouvons une grande variabilité quant au développement des varisses et de la sculpture spirale. Cominella fuegensis Ih. Cominella fuegensis, H. ton Ihering, Les Mollusques foss. tert. de l'Arg. 1907, p. 343, pl. xiv, fig. 97 a, b. Cominella obesa Phil. var. fuegina, Steinmann et Wilckens, Arl-ir. f. Zool,, Bd. 4, Uppsala, 1908, p. 60, Taf. vi, fig. 3 a-c, 4 a-b. Mes exemjnaires, comme ceux de Steinmann et AVilekens, vien- nent de Carmen Silva. Ces auteurs ont comparé l'espéce de Car- men Silva a trois espéces de R. A. Pbilippi, c'est-á-dire a Fusus obesus, F. pólypleurus et F. crassus. La derniére espéce est plus grande et lourde que les autres et en difiere par la sculpture differente et par l'absence de la zone concave des tours située au-dessous de la suture. En supposant que F. crasstis ne serait qn'un vieil exemplaire de F. obesus, l'or- namentation de la spire devrait étre la ménn_- pour les deux, ce qni n'est pas. Steinmann et Wilckens ont cependant raison en réunissant Fusus obesas et pólypleurus Phil., mais selon Ort- mann le nom de Fusus obesus est déjápréoccupé par Müchelin, de sorte que l'espéce indiquée du Tertiaire du ('liili d<>it avoir le nom de Cominella poli/pleura (Phil.). Cette espéce est bien caractérisée par la Large rainure subsutu- rale et par le développement des cotes axiales qui terminent agrandies abruptement prés de la rainure. CVtU' espéce < differente de celle des formation patagonienne et magellanienne. 32 MUSEO NACIONAL DE BUENOS AIRES. II faut noter encoré que Buccinum obesitm minor Ortra., de Santa Cruz, n'est pus identique á l'espéce du ménie nom de Phi- lippi, mais á Cominella Cossraanni Ib. Mes exernplaires de Comi- nella fuegensis de Carmen Silva concordent parfaitement avec ceux de Steimnann et "VVilcbens a l'exception de la sculpture de l'avant dernier tour, dont les tubercules sont couverts presque complétement par la substance du dernier tour, tandis qu'ils sont bien visibles dans les exernplaires figures par ees auteurs. Cominella Wilckensi n. n. Nassa fuer/iva, Steinmann et "Wilckens, ArTciv. f. Zool., Bd. 4, Uppsala, 1908, p. 65, Taf. vn, fig. 1 a-b. La coquille citée n'a ¡jas les caracteres d'une Nassa, sinon ceux d'une Cominella. Le labre est peu convexe, l'ouverture relative- ment étroite et sans la contraction vis-á-vis du pli transverso de la columelle, laquelle est si caractéristique pour les Nassidae. L'écbancrure du canal est profonde comme dans Cominella, et il y a comrne dans ce genre une forte carene sur le con. II en est de méme pour Nassa Nordenshjoeldi qui est aussi une Cominella. Quantau nom spécifique de la, Nassa fuegina, ilnepeut pas étre conservó, si l'espéce est placee dans le genre Cominella, parce qu'il existe deja une Cominella fuegensis Ib. C'est pour cette raison que jai proj>osé pour cette espéce un nouveau nom en la dédiant á rnon savant collégue de l'Université de Bonn auquel nous devons de nombreux travauxsurla géologie de la región patagonienne et magellaniemie. Cominella earminis n. n. Cominella obesa Pbil. var. fuegina, Steinmann et Wilckkxs, 1. c. 1908, p. 60, Taf. vi, fig. 5 a-b. La forme et la sculpture de la spire sont si différentes de celles de Cominella fuegensis que je ne vois pas de possibilité de les reunir en une seule espéce. De futures recberebes doivent décider cette question. C'est la raison pour laquelle je propose pour elle un nouveau nom. IHERING: NOUVELLES RECHERCHES. 3U Myochlamys geminata Sow. Pectén geminatus Sov. var. quemadensis Ih., Steixmaxx et Wilckens; Árkiv. f. Zool., Bd. 4, Uppsala, 1903, p. 37. Myochlamys geminata, H. t. Ihering, Moll.foss. tert. Argent, Buenos Aires, 1907, p. 254. Les figures 2e— 2 d, Pía. xxm de Ortmann appartiennent ;'i M. geminata et non á .1/. quemadensis. Comme Mrs. Steinmann et Wilckens comparent le fraginent d'un Pectén de Carmen Silva á la figure indiquée d'Ortmann, il s'agifc de l'espéce bien comvue du Patagonien, la M. geminata. Oosinia Wilckensi n. n. Dosinia meridionalis, Stehímai™ et Wilckens, ArTciv. /'. Zoo- logie, Bd. iv, 1908, p. 41, Taf. v, fig. 1 a-d (nec />. meridio- nalis Ihering). La coquille que Mrs. Steinmann et "Wilckens ont décrite sous le nom de Dosinia meridionalis Ih. n'est pas la méme espéce que l'on connait de la forrnation patagonienne par ma description et par celle d'Ortmann. C'est pour cette raison qu'il faut appliquer á l'espéce fossile de Carmen Silva un nouveau nom, et je la dédie á l'un des auteurs, á M. Otto 'Wilckens auquel nous devons des travaux nombreux et inij)ortants sur les faunes mésozoíques et tertiaires des régions jjatagienne et magellanienne. La forme des deux espéces est á peu prés la méme, mais la char- niére et l'impression palliale sont diflerentes. La valve droite de 1). meridionalis a 2 dents laterales lamellaires, dont l'inférieure est plus petite; la supérieure court en direction paralléle au bord median de la lunule, et sa prolongation touche le bonl supérieur de l'impression du muscle adducteur antórieur. Dans l'espéce de Carmen Silva, la dent latérale supérieure est dirigée plus en bas, et sa prolongation passe l'impression de l'adducteur. Dt-s dents cardinales, l'antérieure ne semble pas diffón c dans lis deux espé- ces, mais la moyenne est large et triangulaire dans h. II '/'/<•/.■< nsi, lamellaire dans D. meridionalis, "ú en arriérc d'ellc s'i'l seconde lamelle plus basse. La dent cardinale postórieure ne semble pas différente, mai- nymphe est plus haute dans D. Wilckensi. Je ne comprenda |>as ce que les auteurs disent du ligament «qui est sil faite des sillons, sur deux longues nymphes». Anal. Mus. Nac. Bs. As., See. 8 a , t. xii. Mabzo 9, 34 MUSEO NACIONAL DE BUENOS AIRES. Dans un de mes exemplaires de T). meridionalis, le ligament est conservé et il occupe le sillón et la partie externe de la nymphe qui représente l'extérieure des deux nymphes de Steinmann et Wilckens. Dans la valve gauche, il y a une petite dent latérale antérieure conique ou tuberculiforme. Dans D. Wilckensi, elle est triangulaire et probablement plus ou moins lamellaire. Steinmann et Wilckens pensent que la figure donnée par Ortmann est inexacto dans ce point, ce qui n'est pas le cas. Des dents cardinales, l'antérieure est une liaute lamelle située perpendiculairement, á laquelle suivent une lamelle basse et une autre plus baute séparées ¡;>ar un large sillón en formant la dent cardinale moyenne. La dent cardinale postérieure est confluente avec le bord anté- rieur de la nympbe. Si l'on veut, on peut considérer les deux la- melles moyennes comme deux dents séparées, et alors il y aurait dans la valve gauche 4 dents cardinales. - Quant au sinus palléal, il est tres large comme deja Steinmann et Wilckens l'ont bien expliqué. La base du sinus mesure lfi mm. et sa pointe est largement arrondie. Sa base est plus grande que la hauteur des adducteurs. Dans une de mes valves de D. meridionalis provenant de Ye- gua Quemada, d'une hauteur de 73 mm. et d'une longueur de 76 mm., la base de l'impression mesure 19 mm., sa hauteur 31 mm; l'angle est tres pointu. La hauteur de l'adducteur postérieur est de 22 mm., celle de l'antérieur de 21 mm. c'est-á-dire plus que la base du sinus palléal. Je ne posséde pas de valve complete, mais je doime ici les me- sures de deux exemplaires de Yegua Quemada et j'endonne le diá- metro doubló, afin que l'on puisse comparer les dimensions á celles de T). Wilckensi, c'est-á-dire j'ai doublé le diamétre de la coquille dont je ne posséde qu'une valve. MKSURES: VALVE GAUCHE VALVE GAUCHE VALVE DROITE longeur: 76 mm (59 mm 49 mm hauteur: 73 mm (Il mm 44 mm diamétre: 36 mm 31 mm 22 mm IHERING: NOÜVELLES RECHERCHES. 35 Le diamétre qui dans les exeraplaires indiques vari. ! de la longueur de la valve n'est que de ffo dans 1). Wilckensi. Nous voyons done que D. Wilckensi est dans sa forme presque identique avec D. meridional is, niais que la charniére et l'impn - sion du sinus palléal sont bien différentes et pour cette raison il faut sé])arer les deux espéces qui du reste appartiennent á la, mé- me section du genre Dosinia, c'est-á-dire au sous-genre Dosini- clia Dalí. Dans ce sous-genre, D. Wilckensi oceupe une position singuliére ¡)ar son sinus palléal abase tres large etáangle obtus ouarrondi. Marcia navidadis (Phil.). Venus navidadis, Stbinmann et Wilckens, ArTciv. f. Zool., Uppsala, 1908, p. -14, Taf. iv, fig. 3 a-c. La discussion de cette espéce est difficile, parce que nous ne connaissons pas bien la forme typique dont la charniere et autres caracteres de l'intérieur n'ont pas été décrits. L'unique exem- jilaire que j'en posséde du CHili, est fermé. Je pense cependant que la classification de Steinmann et Wilckens est corréete et dans ce cas nous possédons maintenant de borníes figures sur l'intérieur de cette coquille. Etant d'accord sur ce point avec Mrs. Steinmann et Wilckens, je ne le suis pas cependant quant á la synonymie, et pour ne pas rópéter ici ce que j'ai deja dit, je prie de comparer ce que j'ai expliqué dans mon livre ( Molí. tert. Arg., 1907), p. 305 sur Mareta striatolamellata Ih. et p. 301 sur Marcia Ortmanni Ib. qui est basée sur Venus navidadis Urt. (nec Phil.). Mrs. Steinmann et AVilckens expliquent les differences existant entre leur description et celle d'Ortmann en supposant que les figures données par Ortmann ne sont pas oorn ctes. Ce n'est pas cependant de cette maniere que s'expliquont ees diver- gences. En effet Marcia navidadis n'a pas été trouvée jusqu'ici dans le Tertiaire de la Patagonie. 36 MUSEO NACIONAL DE BUENOS AIRES. Mactra Steinmanni n. n. Mactra patagónica Phil., Steinmann et Wilckens, Arkiv. f. Zoól., Bd. 4, Uppsala, 1908, p. 47, Tal v, fig. 3a-d (nec M. patagónica d'Orb.). Steinmann et Wilckens appliquent le nom plus haut indiqué á une espéce de Carmen Silva en suj3posant que la coquille exa- minée par eux soit identique avec Psammobia Darwini Phil. Sans entrer dans la discusión de la question dirñcile a décider si les auteurs ont raison ou non, il faut changer le nom, parce qu'il y a deja une Mactra patagónica ' dócrite en 184<í par A. d'Orbigny, laquelle est diíFérente de celle du Tertiaire de Carmen Silva. En general les valves de Mactra bien conservóos sont rares dans le Tertiaire de l'Argentine, et en conséquence il est convena- ble de traiter indépendamment l'espéce douteuse de Philippi et l'espéce de Mactra bien connue maintenant gráce á la publication de Mrs. Steinmann et Wilckens, et pour laquelle je propose le nom spécifique de Mactra Steinmanni en la dédiant á mon savant collégue de l'Université de Bonn, auquel nous devons de nom- breuses études de grande importance sur la géologie de l'Améri- que du Sud. ihering: nouvelles recherches. 37 Espéce: Actaeon chilensis Phil Philine magellanica Phil Bulla arenasia Phil Nacella pygmaea Ortm Calliostoma Philippii Ortm Gibbula Lehmann-Nitschei Steinm. & Wilck Crepidula gregaria Sow Calyptraea eolchaguensis Phil C. pileus Merriami Ortm C. americana Ortm Polynices puntarenasensis lh P. secunda Mab. & Roch P. fámula Phil Turbonilla fuegina Steinm. & Wilck. Turritella ambulacrum sylva lh T. exigua Ortm T. breantiana d'Orb Struthiolaria Hatcheri Ortm Str. chilensis fuegina lh Dicroloma magellanica lh Fusus subspiralis Ortm Trophon Nordenskioeldi Steinm. & Wilck Siphonalia Ihcringi Steinm. & Wilck. Cominella fuegensis lh C.Wilckensi lh C. Nordenskjoeldi Steinm. & Wilck. . Columbella cf. pulla Gask Proscaphella gracilior lh Nucula semiornata d'Orb Malletia ornata Sow Cucullaea cf. alta Sow O a Ph o p- o. o. o. o. sz. o. s. o. s. o. d 3 s d o s. i.s. 8. 8. 8. 8 C d CC ■5 '-3 CQ * '03 tí ai C O 611 nt C!t u. u a. 1^ a fl ce u M 38 MUSEO NACIONAL DE BUENOS AIRES. Espece: a 3 cu l.3ll r ío h °2 3 Pnce 3 Glycimeris Ibari Ih Glycimeris cuevensis Ih G. magellanica Phil Atrina cf. túmida Phil Ostrea Torresi Phil Myochlarnys geminata Sow. . . . My tilus subcylindricus Phil . . . Modiolus Schythei Phil Venericardia sylva Ih V. sulcolunularis freti Ih Phacoides neglecta Ortm Ph. promaucana Phil Cardium magellanicnm Phil... Dosinia magellanica Ortm D. laeviuscula Phil D. Wilckensi Ih Macrooallista Eodriguezi Phil. 51. arenophila Ih Marola difficilis (Ortm.) M. arenosa (Ortm.) M. navidadis Phil Chione Cossmanni Ih Psammobia Darwini Phil Mactra cf . leños Phil M. Steinmanni Ih Lutraria undatoides Ortm Corbula mactroides Daud Panopaea Torresi Phil P. Ibari Phil P. subsymetrica Ort p. s. o.i. P- P- i. o. o. s. o. p- o. s. p. o. o. o. s. o. o. sz. p. p. o. o. IHERING: NOUVELLES RECHERCHES. 39 La liste precedente contient 61 espéces dont 37, ou 60 °/ sont propres á la región magellanienne et a la Terre de Feu. Des au- tres espéces 6, ou 10 / , se sont rencontrées aussi dans les dépóts du Pan-patagonien et du Cliili, 9 espéces, ou 14 °/ , sont du Pan-patagonien et 9, ou 14 °/ du Tertiaire du Chili. II y a en- fin une espéce, Corbula mactroides, qui quoique encoró vivante ne se trouve plus dans la región magellanienne. Nous aotons dans ce tablean 3 espéces, Nucula semiornctta d'l >rb., dirimía mac- troides Dsmd. et Calyptraea pileus Merriami Ort. qui vivent en- coré, c'est-á-dire 5 °/ de nombre total. Nous ne trouvons dans la liste aucune espéce caractéristique du Superpatagonien. Le ca- ractére general de cette faune est celui de la moitié supérieure du Patagonien (Léonéen). Cette faune est coruposée de 3 éléments dont l'un, le Magellanien, est le prédominant, tandis que les d autres appartiennent au Tertiaire du Chili et au Tertiaire ancien de la Patagonie, c'est-á-dire au Patagonien. Ces résultats sont les mémes que j'ai obteuus par mon premier examen de cette faune. Le nombre dos espéces s'est augmenté á peu prés d'une moitié, mais les relations des di fférents elementa sont restées presque les mémes. C'est ainsi que le nombre des es- péces jiropres á la formation magellanienne, qui était de 62 "„ l'an- née passée, est de 60 °/ maintenant. En examinant maintenant quelles sont les conclusions obu- nues par Steinmann et "Wilckens, je les trouve tres düférentes des miennes. «Le caractére general de la faune magellanii ne difiere presque pas de celui de la Mollasse patagonienne. 11 s'en- suit que les soi-disants magellanian beds font partie de la Mol- lasse patagonienne. II parait qu'au Río Guillermo on trouve des fossiles des magellanian herís [1. c. \j. ttO].» «La présence dans les magellanian beds de Punta Arenas, de plusieurs espéces des magellanian beds associées aux fossil<-s communs du Tertiaire du Chili et de la Patagoni<-, prouve selon notre maniere de voir qu'il s'agit ici de différences zoogéographi- ques, nond'époque. Peut-étre la faune de la mer chilienne é un peu plus semblable á la magellanienne que ne l'était celle du Patagonien. Les couches tertiaires do la Terre de Feu sonl Byn- chroniques avec la Mollasse patagonienne et avec le Navidad^ et la faune est essentiellement la méme. L'un de nous a • démontrer que les deux sections de la molla enne éta- blies par Ameghino, la patagonienne et la superpatagonii peuvent pas étre conservées, quand on s'appuie sur di paléontologiques [1. c. p. 96]. 40 MUSEO NACIONAL DE BUENOS AIRES. II serait difficile de juger des fannes inalacologiques de la Pata- gome et de la región magellanienne d'une maniere plus incorrecto que ne l'ont fait Mrs. Steinmann et Wilctens. II est vrai que la base de la discussion a étó eomplétement modifiée par la publica- tion de ma monographie des Mollusques tertiaires de la Patagonie. Beaucoup d'espéces auxquelles les auteurs se référent ont été in- correctement classifiées par les auteurs précódents. En outre, par mon travail le nombre des espéces connues du Pan-patagonien s'est elevé de la moitié. Un des résultats qui n'ad- met plus de discussions, c'est la séparation du Superpatagonien et du Patagonien. Ces deux formations n'ont en commun que 17 á 19 °/ des espéces. II n'y a pas seulement une modification suc- cessive de la faune, mais aussi un enricbissement extraordinaire pendant le SujDeiqoatagonien dú évidemment a des modifications géographiques qui facilitaient l'immigration des formes des mers cbaudes. De tous ces nouveaux éléments que j'ai bien expliques, (1. c, p. 107 et ss. ) aucun n'est representé dansla faune du magel- lanien. Cette derniére contenant beaucoup plus de la moitié des espéces qui lui sont propres, ne peut pas du tout étre considórée comme section de la faune du Pan-patagonien. Le mélange d'es- péces magellaniennes avec d'autres du Navidadéen et du Patago- nien prouve qu'il y avait á une époque du Tertiaire ancien une francbe comunication des mers. II est évident qu'il y a un singulier mélange de divers éléments faunistiques dans le Magellanien, mais ce qui reste encoré á étre discute c'est l'explication des faits. Mrs. Steinmann et "Wilckens sont d'opinion qu'il s'agit de différences zoogéographiqus, tan- dis que je crois qu'il s'agit de diffórentes formations, c'est-á-dire de différences d'époque. Les relations faunistiques ne permet- tent pas une decisión. Cependant il ne nous parait pas bien probable qu'á Sta. Cruz et au Río Guillermo, c'est-á-dire qu'en- tre les 51 et 52 degrés de latitude sud, les conditions faunistiques auraient oté eomplétement différentes de celles de la zone com- prise entre les 52 et 53 degrés de latitude sud, oú déjá commencent les dépóts magellaniens. II faut se rappeler que Struthiolaria chi- lensis fuegina est extrémement alliée á Str. AmegMnoi, Ostrea Torresi á O. Orbignyi, etc., et cette circonstance n'est pas favo- rable k l'bypotbése de différences faunistiques de grande impor- tance. On pourrait aussi s'attendre de trouver au Sud de la Pata- gonie des faunes inttrmédiaires entre celle du Patagonien et du Magellanien, mais ce n'est pas le cas. IHERING: NOUVELLES RECHERCHES. 41 Nous revenons done á notre opinión, selón laquelle l'élément patagonien de la faune magellanienne est dü á une communioa- tion interocéanique pendant la formation patagonienne et qui ne se conserva par dans le Superpatagonien. II n'y a qu'un moyen absolu pour décider cette controverse; c'est l'examen des conditions stratigraphiques au moyen de perforations. Dans nion livre (p. 335) j'ai deja appelé l'atten sur 1'importante communication qu'Ameghino a faite sur ee su- jet. Les perforations faites á Punta Arenas aprés avoir tía versé des coliches avec impressions de Fagus, alternant avec des cin- ches marines contenant la faune du Magellanien, ont penetré dans des conches terrestres du Santacruzien. II s'ensuit que le Magellanien est plus modeme que le Pan-pata- gonien et que la communication interocéanique n'eocistait plus déjá vers la fin du Patagonien n'étant rétablie que pendant l'époque qua- ternaire. Comme déjá dans mon livre citó je me suis refere aux diverses publications deM. Wilckens, je n'yreviendraipas á présent, mais il me faut diré quelques mots sur les remarques finales de Mrs. Steinmann et Wilckens. lis font remarquer que quant á la strati- graphie des couches sédimentaires de l'Argentine, les opinions des auteurs sont unánimes et qu'il n'y a qu'Ameghino qui persiste dans une opinión divergente et toujours changeante. Pour cette raison ees auteurs déclarent qu'en attendant ils considérent conclue la discussion á ce sujet et approuvent le procede de Schlosser con- tre Ameghino en ce qui regarde la paléontologie des vertebres. Schlosser 1 ne voulant plus entrer dans la discussion des opinions d'Ameghino imite l'exemple de l'autruche qui pour ne pas voir ses persécuteurs met la tete dans le sable. La science qui, pour les mammiféres éteints de l'Amérique méridionale doit peu á Schlosser et tout á Ameghino, saura supporter la perte que Schlosssr lui fait, mais nous ne pouvons nous empécher de pro- tester contre l'affronfc de ce boycot scientifique prononcé contre Ameghino et approuvé et continuó par Steinmann et Wilckens. II y a des procedes qui se condamnent eux-mémes. Examinons cependant quel est le fondement des opinions géo- logiques de Steinmann et AVilckens, qu'ils croient déjá acceptées et hors de discussion! Ni Steinmann ni AVil^kens n'ont étudié les ' ScuLOfSKR, Keues Jahrbuch für Mineralogie )/»./ Geologie, [I I: | '232, a. 1907. 42 MUSEO NACIONAL DE BUENOS AIKES. différentes faunes tertiaires de I'Argentine ni leurs relations avec les Mollusques vivants de l'Aniérique méridionale. Oes auteurs n'ont pas á leur disposition les rich.es collections malacologiques du Tertiaire argentin, comrne Araeghino et moi- ménie les possédons. Relativement á la formation patagonienne, ils n'ont jías par conséquent d'expérience propre et ils ne font qne répéter d'un ton autoritaire les conclusions auxquelles arri- vérent Hatcher et Ortmann. Or en réalité aucun autenr córame Hatcher n'a contribué á un plus haut degró á troubler la discus- sion si difficile ele la géologie tertiaire de I'Argentine. Pour lui les couches a PyroiJierium, qui sont plus anciennes qne le Patagonien, seraient phis modernes que ce dernier; le Patagonien serait miocé- ne, tandis qu'en realité il est éogéne; le Superpatagonien ne serait qu'une facies du Patagonien et le Magellanien serait plus ancien que le Patagonien. En ajoutant que Hatcher a pris les lacs pata- goniens du pied des Andes comme d'origine tectonique au lien de glaciaire, et qu'il a commis encoré d'autres erreurs deja réfutées depuis longtenips par les naturalistes de I'Argentine, on voit que Mrs. Steinmann et Wilckens ont usé de peu de j>récaution en pre- nant Hatcher pour guide. II n'y a que peu de points dans lesquels Steinmann et ses col- laborateurs ont eu l'occasion de faire des études propres á l'ógard de la géologie tertiaire de I'Argentine. L'un de ees points est l'étude des collections d'O. NordenskjSeld et nous avons vu qixe Mrs. Steinmann et Wilckens se trouvent en erreur quant á leur comjíaraison ou méine identification du Magellanien avec le Patagonien. Un second point est le travail de Borchert sur l'Entrerrien: celui-ci, selon Borchert, serait pliocéne, grave erreur causee par des déterminations en grande partie inexactes. Le troisiéme point est l'opinion de Steinmann sur la formation pani- péenne qu'il considere comme equivalente du Diluvium, ce qui n'est vrai pobablement qu'en partie. Sur ce point la plupart des géologues de I'Argentine ne se trouvent pas d'accord avec lui. Oü est dont l'unanimité des opinions sur la question de la géo- logie tertiaire de I'Argentine? Sans doute Florentino Ameghino, comme nous tous, avons du plusieurs fois changer d'opinion, et ce n'est qu'une conséquence de l'accroissement ininterrompu des faits góologiques et jialóontologiques d'oú rósultent les conclu- sions genérales. Mais en tout cas mes études sur les Mollusques tertiaires de I'Argentine m'ont conduit a des résultats qui diffé- rent de ceux obtenus par Mrs. Steinmann et Wilckens et qui con- ihering: nouvelles eecherches. 43 firinent en general les conclusions d'Amegliino. Personne n'a réuni avec plus de suecés des collections plus importantes pour la con- naissance de la géologie argentino que Carlos AmegÜino, el per- sonne n'a jugó d'une maniere plus corréete de l'évolution des faunes sussessives tertiaires de 1' Argentino que Florentino Ame- ghino. C'est l'opinionque j'ai acquise par mes études sur les Mol- lusques tertiaires de 1' Argentino, continuées pendant de longues années et basées sur les matériaux les plus riches relatifs aux Mollusques fossiles et vivants de l'Amérique du Sud. Ce n'est que 1' avenir qui pourra juger de la valeur de mes travaux sur ce sujet mais en tout cas ils contredisent les gónéralisations des savants allemands que j'ai critiques, et ils prouvent que le nombre des re- sultáis positifs concernant la géologie et la paléontologie de 1' Ar- gentino augmente successivement etque ce no sont pas les opi- nions plus ou moins autoritaires, sinon le plus grand nombre de faits et leur discussion sérieuse qui nous promettent un progrés véritable. Sao Paulo, 13 juillet 1908. NOTAS SOBRE ALGUNOS ARÁCNIDOS JUAN BftETHES. El Sr. D. Salvador Mazza, activo ayudante del Laboratorio de Epidemiología del Hospital F. J. Muñíz, lia tenido la deferencia de comunicarme algunos arácnidos para su determinación. Entre ellos se lia encontrado una nueva Avictdariidae, cuyo tamaño lia merecido á esas arañas en e^aís el nombre de Arañas pollitos. En cuanto á las demás especies eran ya conocidas de estas regiones ó del Brasil; su estudio me ha dado lugar á las observaciones que se acompañan. Fam. AVICULARIIDAE. Acanthoscuri'ia chacoana n. sp. Cephal. long. 23 mm., lat. 19,5 mm. Pedes I. 53 mm., II. Í8 mm., III. 47 mm., IV. 00 mm. Pat. + tib. I. 20 mm., IV. 20 mm. Metatars. 1. 10, 5; IV, 15,5 mm. Oc. tumulus 3,2 x 2,3 mm. Thorace supra ferrugineo-cervino pubescente, ábdomine obscurius pubescente et longe hirsuto, pedíbus cervino-pubes- centibits, longe ferrugineohirsutis, tarsis ómnibus supra lineis 2 paulum obscurius notatis, sterno, laminibus maxillaribus et ábdomine subtus ferrugineo-brunneo-pubescentibus et Mrsutis; mandibu lis piceo-nigris. El cefalotórax es un poco más largo que ancho, con la fovea é las 2 / 3 de su longitud. El túmulo ocular es un poco más ancho que largo, la línea anterior de los ojos un poco procurva (una 1 tangente á los ojos medianos apenas tocaría los externos en m cío anterior), y son más ó menos equidistantes. Los ojos medi posteriores son casi contiguos con los externos posteriores y mu- cho más pequeños que ellos. Hay algunas cerdas dirigidas hacia 46 MUSEO NACIONAL DE BUENOS AIRES. atrás en el borde anterior del túmulo. El esternón mide un centí- metro de largo por 7 mm. de ancho. Una sola sigila submarginal casi frente al borde anterior de las coxas 3. La lámina labial es tan larga como ancha, casi semicircular. El borde interno de las co- xas pedipalpas tiene una fuerte scopula de pelos. Los pies (4, 1, 2, 3) son especialmente espinosos en las tibias y metatarsos 4 y 3 por debajo. Todos los tarsos llevan una fuerte scopula; los metatarsos la llevan: 1 y 2 desde la base, 3 casi desde la base, y 4 en su tercio apical. Los fémures 4 llevan en su cara interna una scopa casi tan densa como la de los tarsos. 1 9 de Tucumán comunicada por el Sr. D. Salvador Mazza, quien la ba donado graciosamente al Museo Nacional de Buenos Aires. Filistata capitata Hentz 2 9. Loxosceles sp. Un par de arañas de este género cuyo estado de sequedad y de- terioro no permiten una clasificación específica. Segestria ruficeps Guér. * Segestria florentina Eossi vel S. pérfida Walck., Holbg. An. Agr. Eep. Arg. iv (1876), p. 24, n. 11. Esta especie ba sido bien estudiada por Keyserling, de modo que creemos poder afirmar que la Segestria florentina, de Eiiropa, aún no ha sido transportada aquí. Varios ejemplares. Lycosa poliostoma C. L. Koch le?. Polybetcs pythagoricus (Holbg.) Bréthes * Ocypete Pythagorica Holbg., Per. Zool., i (1874), 287, n. 2 C? 9 (sine fig.!) * Olios Pythagorica Holbg., An. Agr. Rep. Arg., iv (1876), 184, n. 69. * Yoconia macnlata Keys., Spinn. Amerikas. Laterigradae i (1880), 232, 9 c?, taf. vi, f. 127, 127a, 127b. BHETHES: NOTAS SOBRE ALGUNOS ARÁCNIDOS. 17 * Isopeda maculata E. Sim., Rev. Fam. Sparassidae (18S0), p. 80.— Marx, in Keys., Spinn. Amer. m 1 1891 , 264. * Polyietes maculatus E. Sim., Hist. Nat. Araig., n 1897 . 34. No hay duda ninguna que el Polyietes Pythagoricus (Holbg.) sea el mismo Yocoiiia maculata Keys., pues el dibujo y las descrip nes son demasiado concluyentes: en las colecciones del Museo Na- cional, el Dr. Carlos Berg había ya colocado esta especie en el género Polybetes. Este arañan es de los más comunes en Buenos Aires v se ex- tiende á lo menos en la República Argentina hacia el X. v 1 Río Grande del Brasil. IcT. Ord. SCOEPIONIDA. Botliriurus vittatus (Guér.) 3 ejemplares. HIMENQl'TEROS NUEVOS DE LAS REPÚBLICAS DEL PLATA Y DEL BRASIL POR JUAN BRÉTHES. El Dr. Dn. José de Arechavaleta, Director del Museo de Monte- video; el Sr. Ingeniero Dn. J. M. Huergo, Jefe del Laboratorio de Patología vegetal en el Ministerio de Agricultura; elSr. Dn. Carlos Bruch, Jefe de la Sección de Zoología en el Museo de La Plata, y el Sr. Dn. Luciano Iclies, naturalista del Ministerio de AgricuH ura, me han comunicado varios himenópteros para ser clasificados. El presente trabajo es el resultado de los estudios que me han confiado dichos señores á quienes agradezco la deferencia que me dispensan. Fam. ICHNEUMONIDAE. flferolidini, Trib. nov. Ichneumoninarum. El Ichneumónido que me obliga á crear esta nueva tribu bien pertenece á la subfamilia Ickneumoninae por su abdomen peciola- do, el ijrimer segmento del abdomen formando codo en su i dad, con los estigmas subapicales más próximos á esa extremidad que entre sí, el mesosterno separado de las mesopleuras por un surco, el ovipositor escondido y la areola al;ir pentagonal. A su vez el estigma del segmento mediario es largo y bastante angosto, lo que lo coloca cerca de Jojppini, Ichneumonini, Listrodro- mini y Heresiarchini, pero de esta última tribu se aleja poi ¡v man- díbulas ni simples ni e< lenta das, alejandre i a mi lien de Joppini por el postescudete y el segmento med o profundamente sep dos, por la presencia de la ai> la I rada de I ciolar, por las suturas abdominales no profundas, etc. Por fin, las uñuelas simples lo alejan de í.istrin/rominí mentos 2 y 3 sin gastrocelas lo alejan también de Tchneumoni Anal. Mes. Xac. Bs. As., Ser. 8 m , t. xii. Marzo 9, 50 MUSEO NACIONAL DE BUENOS AIRES. Lo que precede deja ver que la nueva tribu Merolidini debe co- locarse entre Ichneumonini y Listrodromini y por el momento se compone del imico: Merolides n. gen. ex Limerodes: metathesis. Caput transversum, longins quam latum, antice sat planum, mandibulis dextra ápice truncata in, medio apicali paulum in- cisa, sinistra dente interiore producto acutoque, antennis pau- lum supra médium capitisinsertis; ocellis in triangulum dis- positis; thorace nórmale, segmento mediano posticem versus regulariter arcuato convexo, areolis basali et petiolari per cristas continuatas formatis, illa qnadrata, utrinque ante et post stigmatem etiam longitudinaliter arénate cristato, stig- mate linean, ábdomine petiolato, subclavato, supra convexo,, subtus concavo, ápice compresso, terebra brevi et obtecta; seg- mento primo ápice arcuato et robustiore, stigmatibus ínter se quam ab ápice segmenti remotioribus, unguíbus simplicibus, areola alarum pentagonali. Merolides Arechavaletai Bréthes, n. sp. Nigerflavo-variegatus: clypeo, macula ante antennas, orbitis in- ternis externisque, scapo vix toto, articulis 7-11 antennarum, mandibulis basi, pronoto postice, mesonoto utrinque et in me- dio lineis 2, scuteUis, segmento mediano utrinque et in medio Uñéis 2 posticem versus cum lateralibus congruentibus, pro- sterno, mesopleuris antice posticeque et in medio linea obliqua, pedibus vix totis, ábdomine segmentis 1° utrinque, 1-6 ápice flavis; alis ferrugineis, apicem versus sat fu seis, venís fuscis. Long. corp.: l.'Jmm. Antennae ± 7 mm. Alae: 11 mm. El clipeo es transverso, doble más ancho que largo, truncado anteriormente, las mandíbulas distantes de los ojos como del largo del 2 o artejo del funículo. Los ojos son ovalados, su borde interno- paralelo. La cabeza y el tórax tienen una puntuación fina y densa; el abdomen tiene una puntuación sumamente fina, apareciendo así como finamente «chagriné». El pecíolo tiene un corte transversal cuadrado; es liso arriba con algunos puntos gruesos que se vienen BEETHES: HIMENÓPTEKOS NUEVOS. .",1 más apretados y más pequeños hacia la extremidad. La bast d segmento es estriada: esa estriación es más fuerte y más larg el lugar que corresponde á las gastrocelas. Una 9 del Brasil (Mus. Montevideo). Heresiarchokles n. gen. Caput quam íhoracem aequelatum, longitudine latitudñ aequalis, fronte supra antennas fosmlata, subtusanti que ad apicem clypei tnodice convexa, antennis in medio o - lorum sitis. Mandibulae simplices, ápice acutae. 1 ,■ margine postico angúlato, anticem versus humilius. Segmen- tum medianum nórmale, haud dentatum, areola medio-basali trapezoidea, corrugata, areola postero-media vix Mam par posticam segmenti mediani oceupante, areolis afeéis haud evolutis. Spiracnli segmenti mediani elongati. Abdomen pe- tiolatum, sat depressum, segmento primo ápice arcuato et di- látate, segmento secundo theridiis vix nullis. Tingues sim- plici. Por los caracteres que anteceden, se ve que este nuevo género se debe colocar entre los Ichneumoninae, en el grupo de Los ffere- siarchini. Heresiarchoides cerasinus Bréthes, q. ( "a pife, thoracepedibusque oliscare feerugineis, ri.e pie, is, scntel- lo ábdomineque cerasinis, alis vix hyalinis, venis fuscis. Long. corj).: 12 mm. La cabeza, el tórax y las patas tienen una fina pubi gri- sácea. El clipeo es truncado anteriormen fren- te por una impresión semicircular. El escapo es casi gl< l r artículo del funículo corto y el "2" un poco más grande que el 3 o y siguientes, que son iguale-. Arriba de las a. es muy ligeramente amiga i la. El mesonoto tiene una puntuación muy fina casi densa y el i tienen una fuerte imp linal qui do lateralmente. El - o media terior casi vertical una impresión longil idi limitada por una ligera en 52 MUSEO NACIONAL DE BUENOS AIRES. esternón son más groseramente puntuadas, éste con una línea impresa en el medio. Las ancas son más ó menos globosas, los es- polones: 1, 2, 2. El abdomen tiene la longitud de la cabeza y el tó- rax reunidos; es peciolado, un poco deprimido y apenas compri- mido en los dos últimos segmentos. El primer segmento es filiforme basta cerca de su extremidad, en donde se ensancba repentinamente y forma un codo pronun- ciado. La parte filiforme es lisa, la ensancbada tiene dos impre- siones longitudinales y una muy fina estriación en el mismo sen- tido. El 2 o segmento y la mitad anterior del 3 o son microscópi- camente «chagrines», el resto del abdomen liso. Las alas son biali- nas, el estigma triangular, la célula radial alargada, alcanzando casi á la extremidad del ala y la aréola es jDentagonal. 1 C? de Buenos Aires, comunicado por el Sr. D. J. M. Huergo. Thymebatis n. gen. ex Bathym etis : metatbesis. ínter Bathymetim et Plectocryptum. Ab illo differt: spira- culis segmenti median} Jiaud minutis nec rotundatis sed elon- gatis, rectis, apicibus rotundatis. Ab hoc: segmento mediano areolis basalibus media et laterali per cristam. separatis. Thymebatis bicolor Bréthes, n. sp. Nigro-piceus, mandibidis, antennis scapo antice et apicem rer- sus infra, tibiis ómnibus extvs, femoribus anticis ápice et tur- sis anticis, abdomine phis minus obscure ferrugineis, scittello flavo, alis modice infumatis. Long. eorp.: 10 mm. Las mandíbulas son simples, agudas en la extremidad, el clipeo transverso, liso, con algunos puntos gruesos impresos y con dos fuertes impresiones de cada lado casi enfrente de los ojos. Las maxidíbulas están separadas de los ojos por una distancia igual al largo del 2 o artejo del funículo. Delante de las antenas la frente tiene tres pequeñas protuberancias, la mediana mayor; toda su su- perficie cubierta de puntos finos bastante densos. Detrás de las an- tenas y en su base, la frente tiene dos fuertes impresiones li- sas y estriadas transversalmente; bacia arriba y en el occipucio la puntuación está también cubierta de puntos finos bastante den- sos. Las ocelas en línea recurva, casi en triángulo. El corselete tiene la puntuación más gruesecita que en la frente, sobre todo en BRETHES: HIMEXÓPTEROS NUEVOS. 53 las mesopleuras. El escude te es Uso, y el si >g] . me . jor coriáceo. Las aréolas basal y peciolar son bien delimitadas- otra cresta lateral un tanto arqueada debajo de los estigmas. El abdomen es peciolado y liso: apenas una muy tina puntuación en los costados de los arcos dorsales. Las gastrocelas del 2 o segó to se notan por una pequeña impresión lisa. Los últimos segmen- tos son algo comprimidos. Los arcos ventrales son convexos tam- bién, menos el segundo que es bastante encogido y comprimido. Las uñuelas sinrples. La aréola alar pentagonal. Un J 1 de Canelones (Mus. Montevideo). Alegiaa ruíipes Bréthes, n. sp. Nigra, ábdomine segmentis 1" et2° ápice, 3° toto, •/" ápice ferru- gineis, pedibus (postiás femoribus ápice, tidiis apio- et tar- áis fuscis) ferru ineis etiamque antennarum scapo et articulia funiculi l n toto et 2°basi et palpis. Tojaüs albis. Long. corp.: 4,6 nvm. La cabeza es un poco más ancba que el tórax, con una puntua- ción microscópica y densa, las antenas insertas como al medio del nivel de los ojos, cuyos ! bordes internos son paralelos. Algunos pe- los cortos y blancos debajo de las antenas bastael clipeo. Kl tórax con fíelos cortos y blancos esjoarcidos, el mesonoto con sus ln parapsidales no muy bundidas en su mitad anterior y aulas después. El escudete es Uso con puntos bastante pequeños. El segmento mediario es coriáceo, su superficie dividida en áreas bien deli- mitadas por crestas agudas. El estigma es redondo. Las propleu- ras están bundidas debajo de los pro- y mesonoto, lisas, con esi ría en el borde de las mesopleuras; éstas en el medio son lisas. Kl ab- domen es peciolado con su primer segmento acodado en su tercio posterior y gradualmente más ancbo bacia atrás: en el codo dos carínulas medianas que vienen respectivamente de cada bor- de; entre esas carínulas y los bordes, la parte apical es ligeramen- te estriada. El 2 o segmentóos también ligeramente estriado en el sentido longitudinal. Los segmentos 3-6 son lisos con I pe- los blanquizcos. Las alas son hialina . las nervaduras y el esi igma píceos. El estigma es triangular, la célula radial forma un ángulo recto al tocar la aréola, que es incom ¡ litándole la '!'' trans- verso-cubital ó habiendo sólo un vestigio muy deí canecido de ella- 2 cf, comunicados por el Sr. D. J. M. fiuergo; Baccha nigriventris Big. 54 MUSEO NACIONAL DE BUENOS AIRES Pimpla Tomyris Schrottky. 4 cf, comunicados por el Sr. J. M. Huergo. Amorphota testaceipes Bréthes, n. sp. Nigra, ábdomine subtus, et supra: segmento 1" dimidio apicali et segmentis 3-6 obset¡ re ferru • ineis; mandibulis, palpis, tegulis pedibusque testareis, sed coxis, femoribus, tibiis et tarsis pos- ticisplus minus dbscurioribus, alis hyalinis, venisfuscis. Long. corp.: tí, 5 mm. 'Terebra (parte exserta): 2 mm. Cabeza y tórax con pelillos esparcidos blanquizcos. Los ojos tienen su margen interno paralelo y las ocelas forman un triángu- lo equilátero cuyo espacio es estriado longitudinalmente. Las an- tenas son nn poco más largas que la cabeza y el tórax reunidos y son setáceas. El mesonoto es convexo, sin líneas parapsidales, fina pero distintamente puntuado, así como el escudete; el segmen- to mediano visto de lado tiene su parte superior uniformemente convexa, para terminar en una púa detrás de la inserción de las ancas posteriores. La aréola media se extiende desde el postescu- dete hasta la base del pedicelo del abdomen y está transversalmente estriada. Las demás aréolas son bastante bien delimitadas y coriáceas. El primer segmento del abdomen es cilindrico, del largo de los fému- res jjosteriores y ligeramente claviforme en la extremidad, el 2 o segmento es finamente puntuado, los viltimos segmentos son lisos y bien comprimidos. Las alas son hialinas, el estigma bastante angosto y largo, triangular, la célula areolar pedicelada. 1 9 ; comunicada por el Sr. J. M. Huergo. Agathis versicolor Beéthes, n. sp. < 'apite nigro, thorace abdomi ñeque plus rninus obscure cerasinis, antennis articulis 2 primis, pronoto, mesonoto utrinque et scutello, coxis et femoribus mediis vix totis, trochanteribus pos- tiris nigris; antennis apicem versus obscurioribus, palpis, tegu- lis, pedibus anticis mediisque testareis, alis fumatis, l / a basali hyalinis, stig mate faro et sub stigmate hyalinis. Long. corp.: 7 mm. Terebra: 4 mm. BRETHES: HIMENÓPTEROS M EVOS. 55 El cuerpo y las patas tienen una vellosidad blanquizca que ni nada apretada. La cabeza es lisa, la frente hundida detrás de las antenas con dos crestas longitudinales < ui casi hasta las ocelas posteriores. El tórax es liso, el segmento mediario areolado: la aréola mediana es bastante angosta y va desde la base hasi raíz del abdomen; las aréolas laterales anterior y postí rior limita- das por una cresta recta lateral: aquélla es mayor que ésta; las de- más aréolas no están separadas; el estigma es casi i. El abdomen es sésil. Su primer segmento tiene dos crestas convergen- tes hacia la base y la parte comprendida tiene una fuerte impresión basal y dos laterales detrás de ésa. El 2 o segmenta tiene u na fuerte impresión transversal en el medio. La aréola alar es subtriangular, un poco peciolada. 1 9 > de Colonia Popular (Chaco): 29. i. 906; comunicada por el Sr. Dn. Luciano Iches. Fam. BRACOXIDAE. Rhogas nigriceps Beí:thes, n. sp. Cerasinus, capife mandibulis exceptis), pálpis, antennis, pro- sterno et pedíbus máxima ex parte nigris, alis infumatisi venís nigris. Long. corp.: 5,5 mm. La cabeza es transversa, los ojos medianos separados de las man- díbulas por una distancia igual al tercio de su diámetro vertical; éstos son ligeramente sinuosos en su margen interno. La IV tiene una protuberancia delante de las antenas. El im sonoto es liso, con las dos impresiones profundas. El segmento medial densamente puntuado, como áspero, con una quilla Longitudinal mediana. Los segmentos abdominales 1. 2 y base del 3 o tienen quilla longitudinal mediana á la vez que i stán cubiertos por una estriación fina longitudinal; la mitad posterior d< I 3 el resto del abdomen son Usos. La 2 a célula cubitales mi ñor que la primera y ésta recibe el uérvulo recurrenl cerca de su extre- midad. 1 9 comunicada por el Sr. J. M. Huergo. 56 MUSEO NACIONAL DE BUENOS AIRES. Fam. CHALCIDIDAE. Pseudochalcis cónica Ashm. 2 ejemplares del Chaco: n, 1904; xn, 1905; comunicados por el Sr. Dn. J. M. Huergo. Euperilampus cerasinus Bréthes, n. sp. Antennis, thorace, pedibusque cerasinis, capite ábdomineque nigris, alis hyálinis, thorace sat sparce, segmento mediano dense albo-serieeo-püberulo-villosis. Fronte utrinque cum oca- lis parállela cristula aucta, supra antennas minutissime stri- gosida. Pronoto antice truncato, per cristulam utrinque rotun- datam marginato. Mesonoto lobo medio antice longitudi- naliter 3-carinato, carinula media posficem versus furcata et cum carinula laterali hujuslobi conjwncta. Scutello in spina acuta quam thoracem aequelonga producto, supra longitudi- liter 5-carinata et utrinque tantum serrulata. Abdomine com- presso, nigro etlaevigato, quam thoracem paulum breriore. Alis hyálinis, venís fuscis. Long. cor p.: 3,5 mm. Lat. thor.:vix 1 mm. Un ejemplar comunicado por el Sr. Dn. J. M. Huergo. Trichomalus politiventris Bréthes, n. sp. Kigro-viridis, abdomine tantum caeruleo, antennis scajw pedi- busque f 'erru gineo-testaceis, femoribus et articulo 5 o tarsorum fuscis. Long. corp.: 2,1 mm.; lat. ñor.: 0.64 mm. La cabeza es más ancha que el tórax, transversa, toda su super- ficie así como el tórax enteramente apergaminada, la frente an- cha y bastante profundamente impresa en el sentido longitudinal, las ocelas casi en línea recta. El mesonoto es más ancho que largo con las líneas parapsidales visibles en su mitad anterior. Las axi- las son bastante distantes en el borde anterior del escudete. El ab- domen es completamente liso, deprimido, el primer segmento con una fuerte impresión mediana. Las alas son hialinas. 5 ejemplares, parásitos de Baccha nigriventrü Big., comuni- cados por el Sr. J. M. Huergo. BRETHES: HIMENÓPTEROS NUEVOS. .".7 Nconecrenmus n. gen. Caput thorace latius, mandibulis ápice tridentatis, antennis fractis, 10-articulatis, prope marginem oris insertis, funículo Jiaud annulatulo, scapo quam artículos 4 sequentes aeque- longo, cylindrico, articulo 2 " 3° sesquilongiore, basin versus angustiare, articulo 3 o latitudine paulum longiore, t° qua- drato, 5°-7° paulum transversis, 7-10 quam anteriores pau- lum crassioribus, 10 cónico. Mesonotum Uncís parapsidalibus nullis, scutellum normale,haud lineato nei punctato impres- sum. Abdomen conicum, paulum depressum. Tibiae posticae uni-calcaratae. Alae normales, veniskumi rali integra, margi- náli brevissima , vix nidia, paulo ante médium eos alt m sita, post-marginali vix usque ad ápice m alae contínuata, cumulo stigmaticali longo. Typus: X. hyelosiae, n. sp. Por la diagnosis que antecede, se ve que es un Eulophidae, tribu de los Uemiptarsenini, y vecino de Necremnus, del cual difiere por sus antenas de 10 artejos, sin anillitos en la liase del funículo. Neonecremnus hyelosiae Beéthes, u. sp. Niger, articulis basalibus funiculi, mandibulis, pedibusque ómnibus testaceis, femoribus anticis dimidio basali et tar- sis dpicem versus fuscis. Long. corp.: 1,2 mm.; lat. thor.: 0,6 nim. La cabeza es más ancba que el tórax, vista de arriba transver- salmente arriñonada, vista de adelante en triángulo equilátero, con los ángulos redondeados, la frente lisa en el medi i \ i I \ értex muy finamente apergaminado, el margen interno de lige- ramente convergente bacia arriba, las ocela i to- cando los ojos que son un poco velludos. El tórax es oval, su ma~ yor ancbo al nivel délas escamas alares, como el vértex muy finamente apergaminado y ligeramente velloso, el pronoto trans- verso, corto, un poco más ancho que el mesonoto, >' ancho qixe largo, ligeramente convexo, con las líi i ípsidales imperceptibles, el escudete semicircular. El abdomen ! rme, del largo de la cabeza y el tórax reiu mente negro nítido, con la base y la extremidad pri- 58 MUSEO NACIONAL DE BUENOS AIRES. mer segmento marcadas de estrías longitudinales, el 2 o segmento llegando hasta un poco más de la mitad del largo del abdomen, los segmentos restantes formando juntos un cono, y habiendo en el medio de cada uno de los segmentos 3, -i, 5 y 6 una línea trans- versa de unos pocos pelos blanquizcos bien notables. 4 ejemplares; comunicados por el Sr. D. J. M. Huergo; parásito de los huevos de Hyelosia nigricans Berg. Fam. EUMENIDIDAE. Odynerus (Stenodynerus) griseolus Bhéthbs, n. sp. $ Niger, mandibularum basi, oculorum margine interiore con- tra antennis, spina mesonoti, tegulis antice posticeque, posi- scutello /infice (in medio interrupte), segmento mediano crista supero-postica et punctulo utrinque, coxis 4 posticis extus,fe- moribus ápice, tibiis 4 anticis intus, articulo 5 o tarsorum 4 anteriorum, unguibus vix totis, flavis; ális paulum infumatis costa m versus ¡/ruda tirn obscurioribus, venís piceis, stigmate subferrugineo.. Long. corp.: 11 rnm. Alae: 11 mm. La puntuación del tórax es profunda y bastante dispersa, la de la cabeza más ajjretada y la del abdomen más fina, excepto en el l" r segmento y en la extremidad del segundo. El clipeo es conve- xo, con una fuerte impresión que termina adelante entre los dos dientes: su emarginación es casi semicircular. El tórax es más lar- go que ancho, suavemente estrechado hacia adelante, el pronoto truncado anteriormente con una cresta aguda y lateralmente se- parado de las propleuras por una cresta angulosa. El mesonoto con una línea anterior longitudinal impresa. Las escamas alares son lisas. El escudete es ligeramente impreso en el sentido longi- tudinal, el postescudete en triángulo transverso y ligeramente obli- cuo. El segmento mediario tiene sus partes superior y posterior separadas arriba por una cresta aguda interrumpida en el medio, en donde el largo de la parte superior es menor que el largo del postescudete. Los ángulos laterales son agudos aunque no muy ¡)ronunciados. La parte posterior es truncada, ligeramente cónca- va, lisa, con algunos puntos y una línea longitudinal impresos. El abdomen es oval, se engruesa hasta el fin del 2 o segmento y luego termina en cono; convexo por arriba y medianamente pla- no por debajo. BRETHES: HIMENÓPTEROS NUEVOS. 59 Visto de lado, el 1 er segmento es subcuadrado, con su ángulo su- pero-anterior redondeado. La pubescencia del cuerpo es ligera- mente gris. Un cf , comunicado por el Sr. D. Carlos Bruch, quien lo ha zado en Tucnmán. Este Odynerus tiene un mimetismo notable con varios géneros de Zygaenidae: Tsanthrene, Amycles, Antichloris..., con el Vespidae: Megacanthopus ater (Oliv.), con el Eumenididae: Odynerus üpicipennis Fox. Fam. CEROPALIDAE. Salius posticatus Brethes, n. sp. 9 Niger, alis hyalinis, tantulwm infuscatis, femoribtts /><>sii \ '■> n — pectivamente; la 2 a célula cubital es memn- que la 3" y su h radial como la mitad del de ésta. La I a transverso-cubital es lige- ramente convexa hacia la base del ala, la 2 a casi recta y La '■'*" tam- bién casi recta pero muy oblicua sóbrela cubital que biene un apéndice. La célula anal de las alas posteriores termina antes de La trans- verso-cubital. 1 9 del Brasil (Mus. Montevideo). 60 MUSEO NACIONAL DE BUENOS AIRES. Pompilus Arechavaletai Beéthes. n. sp. 9 Niger: ábdominis segmentis 2 primis feí'rtí; ineis, I o hasi et 2 o ápice trian gvlariter nigris; alis fuscis. Long. corp.: 18 mm. La frente, el clipeo y las ancas tienen una liviana pubescencia gris. El clipeo es transverso, sin puntuación aparente, su borde anterior ligeramente emarginado; la frente con una ligera impre- sión longitudinal, las ocelas en triángulo equilátero, las posterio- res casi tan distantes entre sí que de los ojos; el borde interno de éstos paralelo, aproximándose sólo bacia el vértice. El 2 o artejo del funículo es tan largo como la menor distancia entre los ojos. El pronoto tiene su boi*de posterior arqueado; el segmento mediano es convexo y con una muy fina línea impresa longitudinal. El meta- tarso anterior tiene sil peine tarsal formado por 3 cerdas y el esjDO- lón anterior es aserrado en su mitad apical. Las venas margino-disco'idal y medio-discoidal son intersticiales; la I a recurrente termina casi en el ángulo externo de la 2 a cubital y la 2 a recurrente en el medio de la 3 a cubital. La 2 a célula cubital es casi romboidal, su I a vena transverso-cubital convexa bacia la base del ala, la 2 a transverso-cubital recta y la 3 a transverso-cu- bital casi recta también pero tan inclinada como la I a sobre la vena cubital; las células cubitales 2 y 3 son más ó menos iguales. En las alas posteriores la célula anal termina un tantito después de la transverso-cubital. 1 9 de la Banda Orienlal del Uruguay (Mus. Montevideo). Pompilus platensis Bréthes, n. sp. 9 Niger, ábdominis segmento 2" dimidio basali obsatre ferrvgi- neo, alis paulum fuscis, alis posticis cellula anali cuín ner- vulo transverso-cubitaliinterstitiali, metatarso antico pectine cum setis 3 validis (innato, unguiculis infra dentatis. Long. corp.: 9 mm. La cabeza es transversa, más ancba que el tórax, la frente mo- deradamente convexa con una línea angosta impresa longitudi- nalmente; el clipeo es transverso, ni la mitad largo como ancbo, arqueado uniformemente en el borde anterior, sej>arado de la frente por una impresión transversa. El 2 o artejo del funículo es más corto que la menor distancia entre los ojos y la distancia en- BRETHES: HIMEKÓPTEROS NUEVOS. 61 tre las ocelas posteriores es más ó menos igual á la que la de los ojos. El tórax rio tiene escultura especial alguna; elproi tiene su borde posterior arqueado; el segmento mediano es regu- larmente abovedado con una bastante fina linea impresa longitu- dinal y bastantes pelos grises así como la cabeza por detrás y el resto del tórax. La célula radial es cultriforme, el borde cubital de la 3 a célula cubital más ó menos igual al de la 2 a , las dos n rrentes terminando en las cubitales 2 y 3 un poco después del medio, los l r y 3 o transverso-cubitales igualmente arqueados, el 2 o casi recto: la 2 a célula cubitales más ó menos romboidal v la 3 a trapezoidal. Una 9 de la Banda Oriental del Uruguay (Mus. Montevideo). Fara. SPHEGIDAE. Ammophila Arechavaletai Bréthes, n. sp. 9 Nigra, ábdominis segmentis 2 et 3 (istn ápice ntgro rubHs, clypeo, marginibus oculorum interioribus, callo humerali linea óbliqua mesopleurari,mesonoto linea longitudinali, seg- mento mediano utrinque basi apiceque aurato-sericeis. Long. coip.: 20 mm. Esta linda especie se distingue en seguida de todas sus conge- neres por la línea de pubescencia dorada que tiene en medio del mesonoto. El clipeo es algo convexo, su borde anterior arqueado uniformemente con una impresión mediana cerca de ese borde. La frente está hundida longitudinalmente, el 2 o artejo del funícu- lo menor que la menor distancia entre los ojos. El escudete es completamente estriado longitudinalmente y el según uto media- rio es también estriado, pero gradualmente más fuerte hacia la base. Las propleuras son también estriadas, Las i aras con estrías livianas y puntos hundidos, las metapleuras son coriáceas un tanto estriadas. El pecíolo del abdomen se forma de Los dos primeros segmentos y tiene la clava con un pequeño viso azulado. Las alas son byalinas, un poco lavadas do amarillento, las nerva- duras pardas. Una 9 sin indicación d€ procedencia, tal vez de La Rep. Orien- tal del Uruguay (Mus. Montevideo). 62 MUSEO NACIONAL DE BUENOS AIRES. Ammophila platensis Bréthes, n. sp. 9 Nigra, segmentis ábdominis 2-4 rubris, callo humeral i, mesopleuris linea óbligúa, segmento mediano ápice utrin- que albo-sericeo-notatis, alis hyalinis vix lutescentibus. Lonc. corp.: 24 mm. El clipeo es convexo, anteriormente arqueado, el 2 o artículo del funículo menor que la menor distancia éntrelos ojos; el mesonoto tiene una impresión longitudinal mediana y las dos líneas para- psidales un poco más fuertes que aquélla, el escudete con un surco longitudinal y estrías en el mismo sentido; el segmento mediano tiene una estriación transversal igual en toda su superficie pero muy irregular en el medio, las pro-, meso-, y metapleuras son co- riáceas con numerosas y muy cortas estrías en el sentido vertical, más marcadas en las metapleuras. Una 9 g i n indicación de procedencia (Mus. Montevideo). Ammophila brasiliana Bréthes, n. sp. C? ..17; Amm. melanaria ricina, sed mesonoto sculptura conspi- cua; áb Amm. abbreviata etiam sat ricina sed alis hyalinis clis- tinguitur. Capite thoraceqve nigris, dbdomine caeruleo-nitens, calle humerali, macula mesopleurari, segmento mediano nó- tala basali et macula apicali utrinque añido-ser icéis, alis hyalinis pone cellulas occlusas tanta m fu seis. Long. corp.: 20 mm. Los ojos son paralelos en su borde interno, la frente un poco impresa longitudinalmente arriba de las antenas; por debajo se sigue con el clijieo en una púa aguda y un poco levantada, siendo ambos cubiertos por una jjubescencia dorada. El pronoto en su cara superiores levemente tricúspido y liso. El mesonoto estrans- versalmente y (antes de tocar el escudete) un tanto longitudinal- mente estriado. Las escamas alares son negruzcas con su borde ferrugíneo. El escudete es un tanto bicúspido y liso arriba, lon- gitudinalmente estriado en la cara posterior. El segmento media- rio es transversalmente estriado, más finamente bacia atrás. Las mesojdeuras son finamente estriadas con puntos hundidos y las metapleuras más fuertemente y sin puntos. Las alas son del tipo BRETHES: HIMENÓFTEROS NUEVOS. 63 común, con la tercera cubital casi romboidea, su ángulo extei cubital bien arqueado. Un r? del Brasil i Mus. Montevideo). Fam. STIZIDAE. Stizus Arechavaletai Beéthes, u. sp. A St. flavo Cam. sat vicinus. Alarum cellula cubitali distinc- te petiolata. Segmenfum medianum angulis distinctt excisis. Tibiae haud proprie crassiores. Mae hyalinat . < 'orpus breve fusco tomentosum, ábdomine modice haud dense pilosulo. l'al- jris, labro, clypeo, mar, inibus oculorum dimidio basali, anten- nis articulis4-5 sabias, marginibus oculorum postice, prora antice posticeque, callis humeralibus, mesonoto utrinqué, tegu- lis, scutello utrinqué, postscuiello, segmento mediano (excl. basi et maculis 2 tmangularibus supra), pleuris nigro-flavo variegatis, pedibus (excl. lineis femorum tibiarumque) et áb- domine flavis. Abdomen segmento 1" hasi linea ¡-//reata et ápice summo, segmento 2 o lineaangusta basali utrinqué am- pliata, 3-6 utrinqué, arcubus ventralibus 2" lineis 2 transver- salibus, 2" in medio interrupta, ■>" linea transversa in medio interrv pta , 4-7 vix totisnigris. Long. corp.: 9,5 mnz. Esta especie pertenece al grupo de los St excisus, Bolivari, na- nus, consobvinus Handl. y paras Caín, con su artejo 11" de la antenas adelantado en espina inferior, su 2" célula cubital pecio- lada, sus segmentos ventrales inermes, los ojos distintami ate con- vergentes bacía el clipco, y el abdomen casi todo amarillo. Pero se distingue de todos ellos por sus alas completüi ■ hialinas, sus tibias no engrosadas, los arcos dorsales del abdomi i pl< mente amarillos, menos la basL- del I o y una faja muy angosta en la sutura de los l r y2° segmentos y los segmentns 3-5 con ana lí- nea mediana angosta é interrumpida ene! medio, negra, y lu pun- tuación de todo el cuerpo que es microscópica. Un rj 1 sin indicación de procedencia (Mus. Montevid* 64 MUSEO NACIONAL DE BUENOS AIEES. Stizus Spegazzinü Bréthes, n. sp. A precedente afflnissimus, sed evidenter distinctus: thorace punctulato et sat sparce pttnctato, abdomine modice dense punctato, mesonoto lineis 2 longitudinalibus flavis, pedibusvix totis flavis. Esta especie es muy vecina de la anterior, pero la puntuación del corselete y del abdomen, así como las dos líneas amarillas del mesonoto la distinguen muy fácilmente de aquélla. Un d" de Cacheuta, Mendoza (Dr. C. Spegazzini). — Col. Mus. Nao. Bs. Aires. Fam. BEMBECIDAE. Bembex ? defecta Bréthes, n. sp. Aunque la cabeza del insecto que me ocupa esté muy estropeada quedándole solamente la parte posterior, la frente con las antenas muy carcomidas y las mandíbulas, creo deba colocarse en el género Bembex por su ocela anterior en línea transversa, las man- díbulas dentadas, el segmento mediario truncado con los ángulos latero-posteriores agudos, etc.; ejemplares mejor conservados po- drán decidir si es efectivamente Bembex, ó si no sería Bembi- dula. § Nigra, scutello macula parva utrinque, postscutello, segmen- to mediano linea arcuata et angulis latero-posticis, ahdominis segmentis dorsalibus 1-5 macula laterali, segmento ventrali ■i" t, trinque macula, tibiis intus Ufara flavis; alis hyalinis. Long. corp.: 17,ó mm. El tórax tiene una puntuación fina y apretada, más distante en los bordes del postescudete, y más gruesa y distante en las meso- ])leuras. Los ángulos postero-laterales del segmento mediano son agudos en todo su largo. El abdomen tiene una puntuación mode- rada, no profunda y bastante densa en el primer segmento, la que va perdiéndose gradualmente hasta el 5 o segmento; el sexto seg- mento tiene una puntuación gruesa y bastante densa hacia los lados. Los l r y 2 o segmentos ventrales tienen una ligera elevación longitudinal hacia su base. Las alas son hialinas y las nervaduras pardas, casi píceas. Una 9 sul indicación de procedencia (Mus. Montevideo). BRETHES: HIMENÓPTEROS NUEVOS. 65 Fam. PHILANTIDAE. Cerceris Arechavaletai Bkéthes n. sp. Nigra, alis ferrugineis, ápice fuscis, margine interiore oculorum (breve), mandibulis ima has/, tegulis antice, segmento 1' puncto utrinque, segmento 3° antice (pavlulum) etpostice, segmento 4 o antice posticeqtie, segmento ó° antice (sat late), tibiis et protarsis intus flavis. Villositas corporis gHsescens. Long. corp.: 15 mm. La puntuación de la cabeza es fuerte y apretada; la del corse- lete y del abdomen es más gruesa pero no tan apretada, sobre to- do en el escudete y en el abdomen; en el mesouoto los puntos se reúnen más ó menos en dirección longitudinal. El clipeo es un poco convexo, bastante poco puntuado, con una ligera espina mediana cerca del borde anterior, esc borde anterior tiene cuatro dientes: los dos medianos adelantados más que los otros, próximos uno del otro y separados por una pequeña emargi- nación; entre los dientes medianos y los latera] s éstos bien agu- dos), el espacio es biarqueado. Una cresta aguda éntrelas ante] El 2 o artejo del funículo es 3,5 y el 3 o dos veces más largo que el I o ; la distancia entre las ocelas y los ojos igual al 2 o a ri I fu- nículo y la distancia entre las ocelas un poco menor. Kl triángulo de la base del segmento mediario es apenas liso cerca de la 1 longitudinal impresa. La válvula anal superior es coriácea, trun- cada en la extremidad, sus crestas laterales agudas y casi pa ra ' un poco convexas. Las alas son de un amarillo ferrugíneo, un poco pardu: las células radial y cubita Un ejemplar sin indicación di cia, tal vez, como la espe- cie anterior, de la Banda Oriental del Uruguay Mus. M Cerceris dichrous Bréthes, n. sp. Nigra, antennis supraapicem versus obscure . mandibulis api- ce nigris), tegulis, pedibus {flavo-ferrugineo-tariegatis , ab- dominis segmentis í" summo ápice, 2 queferrugim peo, oculorum margx riore, carina Ínter antenna . punctulo postoculari, pronoto utrinque interdi punctulo utrinque (interdum), postscutelo linea tran (interdum , segmento mediano utrinque punctulo interdum , segmentis dorsalibus t-3 ápice, flavis. Long. corp.: 11-1' Anal. Mus. Nac. Bs. As., Ser. 3», t. xii. Mabzo i:>, 1 66 MUSEO NACIONAL DE BUENOS AIRES. La cabeza tiene una puntuación fuerte y densa, el corselete y el abdomen la tienen más gruesa pero no tan apretada, el escudete es bastante liso y lustroso, el triángu o basal del segmento media- rio completamente liso, con una línea impresa longitudinal y los ángulos básales estriados. El clijoeo es anteriormente truncado en el medio y profundamente emarginado de cada laclo, bacia la base de las mandíbulas. El borde interno de los ojos es paralelo y lige- ramente divergente cerca del vértice y cerca de las mandíbulas cuya base tocan. Distancia entre las ocelas posteriores igual al 3 r artículo del funículo; distancia éntrelas ocelas y los ojos igual al 2 o artículo del funículo. El 2 o artículo del funículo es como tres veces y el 3 o como dos veces más largo que el primero. El pronoto tiene una cresta aguda vertical anterior de cada la- do, las mesopleuras muy convexas. La válvula anal superior es poco puntuada, las crestas laterales casi paralelas, algo convexas; la vál- vula inferior termina en dos puntas romas. Los segmentos abdo- minales tienen cepillos livianos de pelos blanquizcos. Las alas son de un amarillo ferrngíneo, bastante parduzcas ha- cia la extremidad. Seis ejemplares sin indicación de procedencia, sin duda de la Banda Oriental del Uruguay (Mus. Montevideo). Fam. CEABEONIDAE. Crabro (Ithopahim) Arechavaletai Beéthes, n. sp. Niger, scapo subtus, tegulis, callis humeralibus, femoríbus anti- cis mediisque ápice, tihii* anticis intus extusque Unen, ar- ticulo 5 o tarsorum anticorurn supra, scutellis flavis; antennis subtus, rnandibulis in medio, calcaribus, ábdominis segmentis I o dimidio apicali, 2° 8° que totis ferrugineis. Lotig. corp.: 11,5 mm. El clipeo tiene una vellosidad subdorada así como las órbitas in- ternas, y los ángulos posteriores del segmento mediario tienen una vellosidad plateada. El clipeo es ancho, con una carena mediana, que se bifurca hacia delante dejando el espacio triangular liso y hundido. Las antenas cortas, simples, tienen los dos primeros ar- tejos del funículo iguales y el 3 o más largo, el que es igual á la distancia que hay entre las ocelas posteriores. El pronoto tiene una línea impresa mediana; es estriado transversalmente en su parte superior y verticalmente en los costados. El mesonoto, coma la cabeza, es densa y finamente puntuado. BRETHES: HIMENÓPTEROS NUEVOS. 67 La base del segmento mediario tiene mía fina yoorta estriación que se apoya en el postescudete: esa estriación se desvanece en cuanto se adelanta sobre el segmento mediario, el cus I parte posterior tiene una fuerte impresión longitudinal. El abd claviforme, liso, el 1 er segmento piriforme y tan largo como los dos segmentos siguientes. La placa pigidial superior es alargada, triangular, con pelo cortos y achatados que esconden su superficie. Tibia posterior claviforme. Alas bastante hyalinas, las nervaduras ferrugíni i hacia la radial, parduzcas. Una 9 de la Banda Oriental del Uruguay (Mus. Montevid Fam. TRYPOXYLONIDAE. Tpypoxylon correntinum Bhéthes, el. sp. Nigrum, mandibulis, antennis articulo ultimo, pronoti summo margine apicali, tegulis, pedibus (femoribus obscurioribus . segmentis abdorninis 1° utrinque,2° basi ferrugineis, alis etiam sat ferrugineis precipue cosían/ versus. Long. corp.: 10 mm. Se distingue en seguida de todos los Trypoxylon conocidos pol- la cresta corta, aguda y transversal que tiene la frente delante de la ocela anterior y la carena que baja de esa cresta hasta el miento de las antenas. El Trypoxylon insolitwm Fox tiene alguna relación con esta nueva especie. El vértex tiene otra cresta agu- da y transversal detrás de las ocelas posteriores. El clipeo es li- geramente triangular en su borde anterior. La puntuación de la cabeza y del tórax es si ien- do éste lustroso. El segmento mediario no tiene escultura especial alguna, sino una fuerte impresión longitudinal en su parte poste- rior. El 3'" r segmento abdominal tiene una línea impresa anteapical y transversa que no llega hasta I"- lados. Este insecto ha debido tener alguna pubescencia pía do- rada, pero el mal estado en que se encuentra no permite asegurar nada al respecto. Una 9 de la provincia de Corrientes (Eep. Argentina Mus. Montevideo). 68 MUSEO NACIONAL DE BUENOS AIRES. Fam. APIDAE. Gen. EPEOLUS Lat. = Doeringiélla Holbg., Aot. Ac. Córd., r. P. 3 (1886), 151.— id., An. Soc. Cient. Arg., xxn (1886), p. 233. = Trophocleptria Holbg., An. Soc. Cient. Arg., xxii (1886), pp. 233, 275. Todos los autores han dicho que el género Epeohis Lat. tiene los palpos maxilares de un solo artículo. He repasado la descripción y dibujos de todos los Epeolus conocidos: sólo Guérin en su Icono- graphie du Régne animal (1845) representa en la lámina 74, fig. Id la maxila del tan común en Europa Epeolus variegatus; allí se ven bien representados dos artejos. Como el resto de la organización de estos ápidos es idéntica, creo con Vachal [Eev. d'Ent., xxiii (1904), p. 24] que Doeringiélla no es distinto de Epeolus; tampoco lo es Trophocleptria , pues la parte de la vena radial que tocan las células cubitales es igual á su parte libre en el Epeolus que des- cribo luego 1 . 1 En cuanto á Epeolus Holbg., las colecciones del Museo Nacional tienen varios ejemplares de E viperinus Holbg. muy reconocibles en el color rojo punzó del callo humeral, del escudete, etc.; en éste último, el rojo está rodeado de pelos negros y longitudinalmente corre una hilera de pelos blancos, etc. Esta avispa no puede entrar en Epeolus pues sus tres células cubitales son más ó menos iguales, el 2° artículo del funículo es muy largo, casi igualando los 4 siguientes en longitud, etc. Propongo para esta avispa el nuevo género Calospiloma cuya característica es la siguiente, y que se coloca cerca de Melectoides Tasch.: Palpi maxillares uni-articulati. Mandibulae ápice 3-dentatae. Labrum vix qua- dratum. Clypeum sat convexuin, vix ut in Dipedia Fu. Ocelli in triangulum latum dispositi. Antennae apicem versus sat incrassatae, articulo 2° funiculi elongato. Cellula radialis quam cellulas cubitales aequelonga, ápice a costa tantum arcua- tim separata et paulum appendiculata. Cellulae cubitales 3, sat aequales: 1° vix rhomboidali, 2* perfecte quadrata, 3 a alteris tantulum majore, vena transverso- cubitalis apicem versus in medio ar- cuata vix angulosa, cellula cubitali 1" margine radiali vix nullo, cellulis 2 et 3 marginibus radialibus aequalibus, cellulis 1 et 3 marginibus cubitalibus aequa- libus, margine cubitali 2 o tantum minore, venis recurrentibus ante apicem cellula- rum 2" et 3 a " accipientibus, vena recurrente 2" fracta. Cellula submedialis me. dialis brevior. Tibiae posticae sine squama basali. Abdomen subcirculare vel ovatum. Typus: Calospiloma viperinum (Holbg.) Bréthes. El Epeolus luetuosusSrm. también pertenece á este nuevo género. BRETHES: HIMENÓPTEEOS NUEVOS. 69 El carácter del escapo de las antenas de los tf , además de ser sexual, no es exclusivo de algunos Epeolus; se pueden ver en '/Y. Ent. Soc. Lond., (1) iv. 1845, lám. 3, algunas antenas de cT de Pro- sopis (Ihjlaeus) cuyo escapo es monstruosamente desarrollado. Epeolus Arechavaletai Bréthes, n. sp. 9 cf Niger, abdominis segmentis 4 (3° interdum, 4 o semper in medio interrupte) (9) ve! 6 (4-6 plus minus in medio inter- rupte) (tf) albo-lutescenfe marginatis. Alis femtgineo fia- vis, pone celhdas occlusas tantum fuscis, venis ferrugineis. $ A femina differt: scapo mayúsculo, globoso, antice albo-seri- ceo, postice foveolato; clypeo fronteque albo-sericeis; occipite, pronoto, mesonoto antiee, pone alas posticas álbo-pilosis, me- sopleuris albo breve pilosis, etiamque mesonoto a pire (vix nulle). Long. corp.: 9 15 mm. tf 13 mm. La frente delante de las antenas es finamente «chagrinée», el resto de la cabeza y el tórax con una densa puntuación. Entre las antenas y la ocela anterior una fuerte quilla aguda, allí los pelos son negros (9)0 blancos (cT). El 5 o segmento tiene imamanchita de pelos blanquizcos en su extremo, el 6 o es trapezoidal, ligera- mente impreso longitudinalmente en el medio y en los bordes su- periores. La placa ( o 71 ) supraanales alargada, sus bordes paralelos, y redondeada en su extremidad: su superficie es lisa con puntos impresos pilíferos. Tres ejemplares sin indicación de procedencia, sin duda de la República Oriental del Uruguay 1 Mus. Montevideo). DOS DOCUMENTOS TESTIMONIALES Á PROPÓSITO DE LAS ESCORIAS PRODUCIDAS POR LA COMBUSTIÓN DE LOS CORTADERALES pon FLORENTINO AMEGHINO. En mi reciente memoria sobre productos píricos de origen an- trópico en las formaciones neogenas de la República Argentina, hay un párrafo que dice: « Escorias antrópicas parecidas á las antiguas hay de todas las éj)ocas. El incendio de las cortaderas que se efectúa todavía en la actualidad con distintos fines, produce una escoria de aspecto ab- solutamente igual acompañada de tierra cocida, productos que han tomado por volcánicos, más de un naturalista y muchos via- jeros» '. Varios colegas me han pedido aclare el contenido sintético del párrafo que precede, el cual en razón de su concisión aparece algo obscuro, y voy á hacerlo en una forma breve, aprovechando la oi^ortunidad para publicar dos documentos testimoniales, uno antiguo, muy anterior á la época en que se ha suscitado la cues- tión de la antigüedad del hombre en la Argentina, y el otro re- ciente, pero que ambos coinciden en los puntos fundamentales. Las quemazones intencionales de los cortaderales que no ha mucho se efectuaban en grande escala en distintas regiones de la República se van volviendo de más en más raras. En determi- nadas condiciones esas quemazones producen una especie de es- coria de apariencia volcánica, la cual ¿sesenta muchas variacio- ' Amkghino Fl., Productos píricos de origen antrópico en las formaciones neoge- nas de la República Argentina, en Anal. Mus. Nac. de Bueno* Aires, Ser. 3*, t. xn, p. 16, a. 1909. Sobre las impertinencias que á propósito de esta oue I 6n pu- blica el señor Félix F. Outes en la Revista ilel Museo de La Plata (t. xvi, ps. iil á 36, a. 1909) véase mi articulo, Le litige des scories et des Ierres cuites anthropi- ques des formationi néogines de la Répuljlique Argentine, que aparece en Eo en esta misma fecha. 72 MUSEO NACIONAL DE BUENOS AIRES. nes según la intensidad del calor desarrollado, la extensión del cortaderal, su estado verde ó más ó menos seco, el tamaño de las macollas, la profundidad de las raíces, la naturaleza del terreno, etc. Las matas pequeñas y jóvenes no se vitrifican, debido, pri- mero á que desarrollan poco calor, y segundo á que son todavía muy pobres en sílice. En las macollas grandes y viejas y por con- siguiente cargadas de mucha sílice, se verifica al contrario una verdadera vitrificación de toda la parte inferior de los tallos que sale fuera del suelo. La parte más profunda constituida por las raíces, mezcla los productos de la combustión con el suelo, pro- duciendo escorias obscuras, más livianas y más porosas en la parte superior superficial, y más densas en la parte inferior en donde toman el aspecto de una verdadera lava. La parte escorifi- cada pasa generalmente por una transición gradual á la parte del terreno no fundido pero que el calor lo ha transformado en una masa de tierra cocida de color rojo vivo ó ladrillo. Hay masas de esta tierra cocida de color ladrillo que pasa gradualmente, por un lado á la escoria porosa de color negruzco, y por el otro al terreno normal circunvecino. Los viajeros queman los cortaderales unas veces para abrirse paso á través de regiones que carecen de caminos, otras veces por gusto ó por descuido. Los propietarios de grandes áreas de te- rreno en que abundan los cortaderales, les prenden fuego, ya para destruirlos y mejorar la calidad de los campos, ya para transformarlos y dedicarlos al cultivo. Recuerdo que en un viaje al territorio del Chubut que efectué á principios del año 1903, me detuve unos días en el llamado < El Cañadón del Francés», á unas tres leguas de Cabo Blanco. El poblador de esa localidad, señor Roqueffeill había destruido por medio del fuego gran parte de los cortaderales del cañadón que obstruían el libre curso de la ma- yor parte de las numerosas vertientes que se encontraban en sus laderas. Esas vertientes habían sido frecuentadas por los indios, de modo que en sus alrededores se encontraban numerosos ins- trumentos de piedra, particularmente puntas de flecha. Entregado a I i rabajo de buscar y recoger esos instrumentos, me encontró con grandes trozos de escorias negruzcas de apariencia volcánica, productos de la combustión de las grandes macollas de cortaderas quemadas poco tiempo antes. A veces se prende fuego á los cortaderales para hacer salir y dar muerte á la caza pequeña, como lo han hecho y lo hacen to- davía los indios de distintos puntos de la República. Es lo que AMEGHINO: DOS DOCUMENTOS TESTIMONIALES. 73 traté de poner en evidencia en mi memoria sobre el Tetrapro- thomo en una nota sobre el incendio de las cortaderas y la pro- ducción de las escorias. Digo en ella : « Los pajonales, constituidos según las regiones por diferentes especies de cortaderas, ¡iiero sobre todo los que están formados por la hermosa especie conocida vulgarmente con el nombre de Penacho Blanco, Gyiierhim (Cortaderia) argenteum Nees, sirven de refugio á un sinmímero de pequeños mamíferos, especialmente roedores. Con el objeto de hacerlos salir y darles caza, los indios acostumbran incendiar los pajonales. Cuando la cortadera se en- cuentra en terrenos bastante arenosos y relativamente secos, la parte superior se quema rápidamente, pero la parte inferior que penetra en el suelo y constituye las raíces, continúa ardiendo len- tamente, durante dos ó tres días y á veces aun más. Durante esta combustión lenta, los huecos que dejan las raíces se transforman en un crisol natural. El calor bastante intenso que se desarrolla dentro del suelo en el crisol así formado, produce la fusión de una parte del material arenoso, favorecida por la cantidad de subs- tancias alcalinas que contienen las raíces, dando por resultado la formación de una especie de escoria muy porosa y muy liviana, que á primera vista presenta un aspecto parecido al de la lava volcánica, y es idéntica á la que se encuentra en las capas mio- cenas de Monte-Hermoso, ya en fragmentos pequeños y rodados, como los ha observado Steinmann, ya en grandes masas in situ, que jiasan gradualmente al terreno normal. En el interior de tro- zos de esa escoria de Monte-Hernioso considerada por Steinmann como lava, he encontrado pequeños fragmentos de paja no que- mada ó que lo está de un modo incompleto, y granos de arena silícea que la materia en fusión los envolvió sin alcanzar á fun- dirlos. De esto se desprende que ya en esa lejana época el pre- cursor del hombre incendiaba los pajonales para dar caza á los Pachyrucos, Tremacyllus, Palaeocavia, Dicoelophorus, Pithanotho- mys, etc., que en ellos se albergaban » \ Se ha objetado á ésto, que «la combustión de las raíces dentro de la tierra no es fácil de explicar, fuera del contacto del aire, 1 Ameghino Fi.., Notas preliminares sobre el Tetraprothomo argentinas, un precursor del hombre del mioceno superior di Monte Heritl080¡ • n Anal Mus. Nac. de Buenos Aires, ser. 3*, t. ix, pp. lOlj-107, a. 1907. 74 MUSEO NACIONAL DE BUENOS AIRES. bajo una capa de cenizas y sin más fuente de calor que el produ- cido por ellas mismas al arder» ', Me confirmo en lo que lie dicho, pues se trata de un heclio bien conocido y que podrían atestiguarlo centenares de personas que habitan ó han viajado en regiones que contienen cortaderales. Diré aun más: que el fuego en el interior del suelo puede conti- nuar, no sólo dos ó tres días, como lo digo en la nota trans- cripta, sino también semanas enteras. También este es un hecho muy conocido. Volviendo ahora á la cuestión de los errores cometidos al to- mar las escorias de las cortaderas por escorias volcánicas, agre- garé que la confusión entre las escorias de origen volcánico y las de origen antrópico, no es, como podría creerse, de fecha absolu- tamente reciente, sino que ya hace más de tres cuartos de siglo que la cuestión se ha suscitado y discutido. El astrónomo argentino Nicolás Descalzi, quien en 1833 em- prendió en una goleta la ascención del Río Negro de Patagonia, dice en su diario de viaje 2 que algunos materiales tomados por Darwin como escorias volcánicas eran escorias producidas por el incendio de pajonales. Los párrafos del diario de viaje de Descalzi, que se refieren á esta cuestión, son muy curiosos y tanto más importantes que se trata del testimonio de una persona que vivió en una época du- rante la cual todavía no se habían suscitado las discusiones sobre la antigüedad del hombre y los restos de su industria en las pam- pas argentinas. Es, pues, un testimonio absolutamente imparcial. Se trata de un documento poco conocido, y en razón de su im- portancia en la cuestión en debate, voy á transcribir los párrafos que á ella se refieren tomados de la reimpresión que de él hizo el señor Santiago J. Albarracín, con las notas y comentarios con que los acomjiaña 3 , respetando hasta la misma ortografía original. ' Herrero Ducloi \, Enrique, Estudio químico de las 'escorias > y atierras coci- das- en Eeviíta del Museo de La Plata, t. xv, p. 169, a. 1908. 1 Descalzi, Nicolás, Diaria del descubrimiento del Rio Negro de Patagonia, he- cho por l> Nicolás Descalzi. Por orden del Exmo. Señor Brigadier General y en i,'./', de la División izquierda l>n. Juan Manuel de Rozas (Año 1833). Debe ha- ber aparecido por primera vez, si no completo á lo menos en fragmentos, en /■-'/ Constitucional del año 1s;i:;. Lo publicó luego la Revista del Rio de la Plata, t. I. p. 97, a. 1851, y fué reimpreso en: Ai.harhacin, S. J., Estudios, etc. t. II, Buenos Aires, a. 1886. ' Albarracih, Santiago .1.. Estudios generales sóbrelos ríos Negro, Limay y Co- hon-Cura y Lago [ido solamente, lle- vábamos algunas noticias suministradas por la lectura de La Conquista de Quince ilil Leguas, por el Dr. Zeballos y por un libro escrito sobre fronteras por el Coronel Alvaro Barros. • «No hemos verificado la verdad de este curioso fenómeno, pero no me ex- plico el porqué de esta anomalía que solamente las matas grandes de paja brava se vitrifiquen.» (S. J. Albarracín). 76 MUSEO NACIONAL DE BUENOS AIRES. mos ó no en la isla de Choelechel. Mas no pudo contestarme afir- mativamente. Trájome algunos fragmentos de Yeso, asegurando que lo había en abundancia en dicho parage.» «El haber descubierto la vitrificación de la paja brava no fué muy del gusto del piloto Elsewood por la razón que, como buen inglés, su amor propio se resintió de la mistificación sufrida por el naturalista de la corbeta descubridora quien, equivocando el fenómeno, atribuyera á aquella materia vidriosa un origen volcá- nico ' conozco que quiere burlar á un oficial argentino del mérito de haber rectificado este error; pero tomo mis medidas para que así no suceda.» El único punto que para el señor Albarracín quedaba algo obs- curo: que las matas pequeñas no se vitrifiquen y las grandes sí, es, sin embargo, muy claro. Las matas pequeñas no se vitrifican; primero, porque la cantidad de combustible que representan es demasiado pequeño para producir una temperatura suficiente- mente elevada que pueda dar origen al fenómeno de la vitrifica- ción; segundo, porque siendo en general plantas jóvenes, tienen todavía muy poca sílice para que combinada con los álcalis pueda transformarse en vidrio ó escoria vitrea. Una observación muy notable del Diario de Descalzi, es la que se refiere al suelo que, siendo constituido por una tierra fina y negra, esta en los troncos de las matas de las cortaderas quema- das y vitrificadas, ha tomado un color rojo, es decir, que se ha transformado en ladrillo ó tierra cocida como la que se encuentra i 1 11 las capas de las formaciones antiguas. Las observaciones de Descalzi plantean todavía otra cuestión: la posibilidad de que algunas muestras de escorias muy porosas, livianas, flotantes y de aspecto muy nuevo, llevadas á Europa por Darwin, d'Orbigny y otros naturalistas y recogidas en la par- te inferior del curso del Río Negro y también del Río Chubut, no sean de origen volcánico sino antrópico. De ahí también la posi- 1 moniliformibus, longe verticillatim pilosis, gradatim paululum mi- BRETHES: DÍPTEROS É HIMENÓPTEROS DE MENHOXA. 87 noribus, articulo 11 elongato, quam 4 vol 5 precedentes simul sumji- tos aequelongo, tantulum incrassato. Thorcuc sparce pilosas, scu- tello postice 4-piloso. Alae hyalinae, nudae, vena costali panlum ultra 3 am longitudinalinem desinente, venis ómnibus simplicibus, sed 5 a a basi venae transversis furcata. Pedes femoribus tibiisque aequelongis, villosis, tantum pilosis, tarsis tibiis paulurn longiori" bus. nietatarsis anticis tibiis dimidio paulum longióribus, metatar- sis rnediis tibiis dimidio paene aequelongis, articulis sequentibus gradatim minoribus sed articulo 5 o 4° paulum longiore. Tingues simplici. Una 9 de l ;ts faldas del Tupungato. Tanytarsus tupungatensis Bréthes, n. sp. <$ Thorace oliváceo, supra nigro-fuscato, pleuris parve 3-nigro- maculatis, mesosterno nigro, scutello oliváceo, postseutello la- te nigro limbato, dbdomine nigro, pedibus iestaceis, femoribus apicem versus tantum óbscurioribus, halteribus iestaceis, sum- mo ápice paulum obscuris, alis hyalinis, immaculatis, apicem versus pauhim pilosis. Long. corp.:3,5 mm. Caput rotundatum, sub tborace obtegens, olivaceum, oculis nudis, antennis testaceis, longe nigro - plumosis, palpis testaceis. Thorax supra nigro fuscato, id est lineis 2 nigris longitudinali- bus vix contiguis usqne ad dimidium thoracis et utrinque linea nigra a dimidio thoracis usque ad posticem ornatum. Alae vena auxiliari | Kieff.) dimidio basali sat distincta, venis 1 et 2 es máxima parte conjunctis, 3 in medio longitudinis furcata, vena 4 sat in- distincta, 5 a 6 a que sat indistinctis et furcatis. Longitudo pedum: Fem. Tib. Tars. I Tars. II Tars. III Tars. IV Tars. V mm. mm. mm. mm. mm. mm. muí. I 1,00 0,60 1,20 0,60 0,46 0,34 0,16 II 1,00 0,84 0,48 0,40 0,24 0,16 0,10 III 1,20 1.06 0,68 0,44 0,36 0,22 0,12 Ungues simplici. 3 ji á orillas del río Tupungato; 2.500 m.; n. 1908. El Dr. Wol" tíhügel vio grandes cantidades de este díptero al anochecer i loteando en el aire. 88 MUSEO NACIONAL DE BUENOS AIRES. Fam. CECIDOMYIDAE. Cecidomyidae sp. Una especie de Cecidomyidae produce una agalla floral en la Adesmia pinifolia Gilí. La fl'or queda sin abrirse, la base de los pé- talos se hinclia por la picadura de las larvas y el conjunto guarda el aspecto de la fig. 1. Cecidomyidae sp. Otra especie de Cecidomyidae produce una agalla en el tallo de la Adesmia pinifolia Gilí. La Cecidia consiste en una hinchazón Fig. 1. Cecidia floral producida Fi#. 2. Cecidia producida en la rama en Adesmia pinifolia j. de Adesmia pinifolia \. del tallo que puede alcanzar hasta 15 X 8 mm., más ó menos cilin- drica con deformaciones laterales ó básales: fig. 2. El Dr. AVolft'hügel ha obtenido estas cecidias en el valle del Tu- pungato á una altitud de 3.200 metros. Fam. TIPULIDAE. Típula andina Bréthes, n. sp. 9 Ochraeea, antennis nigro pilosis, articulis 4 primis flavis, ce- teris subflavis, basi nigris, palpis nigro pilosis, articulo ulti- mo nigro, thorace supra fnsco - 4 - vittato, abdomine ochraceo, utrinque segmentis 2-6 nigro- maculatis, alis tantulvm Tiyali- nogriseis, maculishyalinisvariegatis, hálteríbus álbidi*, clava fusca, pedibus testaceis. Long. corp.: 22 mm. Caput rostro tantulum brevius, naso acuto, ápice piloso, fronte supra antennas tantnm túmida, antennis 13 - articulatis, articu- BRETHES: DÍPTEROS É H1MENÓPTER0S DE MENDOZA. 89 lo I o cylinclrico, 2 o brevi, 3 o I o aequelongo, basi apiceque angus- tato. Thorax supra fusco 4-vittato, vittis 2 mediis pone suturara fcransversam conjunctis; scutello longitudinaliter fusco vittato, atrinque macula fusca aucto, metanoto longitudinaliter anguste fusco-vittato, pedibus testaceis, nigro-pilosis, arfciculis ultimistar- sorum obscurioribus. Abdomen ochraceum, segmentis 2 - 6 utrixi- que nigro-maculatis, segmento ultimo nítido. Alae livalino-gri- seae, stigmatem versus tantum obscure fuscae, vena longitudinali I a alba, ínter venam basalem transversalem et stigmatem fusco bi-signata, venis 2 a 3 a que albis et ínter eas cellula submarginali albo notata, cellula basilari postica apicem versus albo maculata, cellula anali albo-bimaculata et in regione basis cellulae discoida- lis etiam albae. 1 9 de Puente del Inca: i. 1908. Fam. TABANIDAE. Tabanus interpositus (Edi.) E. Lch. Arr. 1 ejenvplar cazado en Puente del Inca (Dr. C. Spegazzini) Fam. ASILIDAE. Prolepsís 4 -notata (Big.) Will. 1 ejemplar cazado en Puente del Inca (Dr. C. Spegazzini) Fam. BOMBYLIIDAE. Anthrax barbiventris Edi. Dos ejemplares del valle superior del Tupungato, 3.200 m., y cer- ca de la laguna de Horcones: i. 1S0S. Anthrax angulata Beéthes, n. sp. Nigra, thorace antice et atrinque longe fulvo-piloso, abdominis segmentis 2, 4, 6, 7 fere totis basi, transverse albo-squamatis, 3 anguste fulvo-squamato, atrinque segmentis '¡, -i, 6 nigro- squamatis et albo -pilosis, margine oraM testaceo, lialteríbus fuscié clava hdescente, alis Tiyalinis, cellula subcostali süb- fusca, venis piceis. Long. corp.: 13 mm. 90 MUSEO NACIONAL DE BUENOS AIRES. La cara y la frente están cubiertas por escamas amarillentas que se vuelven un poco más claras hacia los bordes orales y hacia el vértice, y están entremezcladas con pelos negros erguidos. Las antenas son negras, el último artejo en forma de cebolla. Detrás de los ojos las escamas son grisáceas. El tórax es negro, con pelos amarillentos bastante ralos y cortos en el disco pero más largos y muy abundantes delante y en los lados. Detrás del mesonoto y del escudete los pelos son algo escamiformes. En el pecho y en los lados del primer segmento del abdomen esos pelos tienen un tinte un poco más blanquizco. El abdomen tiene pelos ralos, largos y erguidos en su dorso, que se notan al mirar el insecto de lado. Las patas son negras, cubiertas de escamitas más ó me- nos grises; las anteriores son inermes; las medianas y posteriores tienen cerdas espiniformes esparcidas en su extensión. Las alas son completamente hialinos: sólo la célula subcostal es parduzca. Dos células submarginalE's. Tres ejemplares de Puente del Inca (Dr. C. Spegazzini) Anthrax bipenicillata Big. 3 ejemplares de Puente del Inca (Dr. C. Spegazzini) Anthrax mendozana Bréthes, n. sp. Nigra, thorace, scutello flavo-pilosis, in medio detritis, fronte, pone capitón sursum versus, ábdominis segmentis 3, 5, 6 breve flavo-squamosis, pone capitem subtus, segmentis 2, 4 breve albido - squamosis, abdomen utrinque longe flavo piloso et squamoso, segmentis::-.') nigro fasciculaUs, alis hyalinis, venis transversis paulum infuscaiis. Long. corp.: lOmm. La frente presenta una mezcla de pelos negros erguidos y de escamitas amarillas recostadas, así como la cara en donde los pe- los negros son más escasos. Las antenas son negras, con un mechón de pelos negros en el primer artejo. Detrás de la cabeza las escamas son amarillas hacia arriba y blanquizcas Inicia, abajo. El tórax tiene el dorso pelado, pero delante y en los costados tiene los pelos amarillos largos y abundantes; detrás del tórax y en el escudete hay algunos pelos amarillos largos y escamitas r. costadas que parecen indicar que en los ejemplares Éreseos existen en mayor abundancia. El dorso BRETHES: DÍPTEROS É HI.MENÓPTEROS DE MENDOZA. 91 del abdomen tiene fajas transversales constituidas por escamitas recostadas: blanquizcas en los segmentos 2 y 4, amarillas en los demás. Hacia la parte posterior del abdomen se mezclan á dichas escamas pelos negros y largos bastante abundantes pero sin for- mar mechones. En los costados del abdomen los pelos y las esca- mas amarillas son largos y mezclados con pelos negros en los seg- mentos 3-5. Debajo del abdomen las escamas blancas y amarillas son apretadas con pelos largos negros poco abundantes. Las patas son negras; los fémures y las tibias parecen ferrugíneos por las escamas que los cubren. Las alas son hialinas, las venas negruzcas: la célula costal y la base del ala antes de las células básales son un tanto agrisadas; el arranqiie de la 2 a vena longitudinal y de las dos transversales son obscurecidas como pequeñas man chitas. La célula anal está abierta. 1 ejemplar del valle superior del Tupungato: 3.200 m.: i. 1908. Astrophanes andinas Bréthes, n. sp. K/ger, fronte nigro-pilosa et flavo-squavnosa, tlwrace flavo-pilo- so, discurrí versus sparcius et brevius flavo-piloso, posticeflavo- squamoso, scutello flavo-piloso et flavo-squamoso lirribato, ab- dominis segmentis 2, 4, 6 albo-flavido - squamosis apicem ver- sus nigro-piloso utrinque longe flavo-piloso et squamoso. Alae Jn/alinae, vena transversal/ antica fusca signata. Long. corp.: 9 muí. Alae: lo mm. La frente y la cara tienen pelos erguidos negros mezclados con escamas amarillas recostadas; en la cara los pelos negros son más escasos. Las antenas son distantes, negras, con un mechón de pelos negros en el ¡Di-iraer artejo. Detrás de la cabeza lasescamas son ama- rillas excepto cerca de la apertura oral en donde toman un tinte gris. El tórax es negro con largos jjelos amarillos mucho más raros y cortos en el disco; en la jjarte posterior de éste hay escamas recos- tadas del mismo color que forman una franja transversa. El escu- dete es negro con algunos pelos amarillos y todo su borde con es- camas recostadas. El abdomen tiene fajas transversales de he blanco amarillento en los segmentos 2, 4, <>; en los 3 y 5 no hay faja ó es obsoleta. Hacia la parte posterior del abdomen bastantes pelos negros se mezclan con las escamas. En los lados del abdot los pelos y las escamas amarillos y largos toman un tinte blan- quizco, pero no hay mechones de pelos negros que se les mezclen 92 MUSEO NACIONAL DE BUENOS AIRES. Las alas son hialinas, las venas negruzcas; la célula costal y la ba- se del ala son un poco ahumadas. El arranque de la 2 a vena longi- tudinal, la vena transversal anterior y apenas la transversal pos- terior están manchados de pardo. La célula anal está cerrada. Las patas desde su base hasta el protarso más ó menos parecen ferru- gíneas por el color de las escamas blancas, grises ó amarillentas que las cubren. Esta especie tiene mucha semejanza con la anterior aunque sean de distinto género. Los mechones de pelos negros que faltan á ésta en los lados del abdomen y la célula anal abierta las distin- guen sin embargo suficientemente. Un ejemplar del valle superior del río Tupungat o: 3.200 m.;i. 1903. Fam. EMPIDIDAE. Gen. HETEEEMPIS n. gen. Nervus tertius furcatus, va. rae anticae quam femares breviores, metapleurae nudae, oatli in cf haud connexi, probaseis per- pendicularis quam áltitudinem capitis tantum longior, meta- tarsus anticus incrassatus, nervus auxiliaris ante costara de- sinens, angulus axillaris alarum productus. Por la diagnosis que antecede, se echa de ver que el nuevo gé- nero que propongo debe colocarse entre Hilara Mg. é Hilarempis Bezzi, distinguiéndose del primero por la brevedad del nérvulo auxiliar y del segundo por el metatarso anterior de los cf , que es muy engrosado. Heterempis mendozana Bréthes, n. sp. tf Grísea, sparce nigro pilosa, tlwrace longitudinaliter 4-rittato, Tialteribus albido-flüvis, palpis testaceis, alis hyalinis, macula stigmaticali elongata fusca. Long. corp.: 5 mm. Alae: 4,5 mm- Capul rotundatum, fronte vix dimidio latitudinis oculorum aequante, sparce nigro pilosum et setosum, antennis griseis arti- culis I o 2 o que subaequalibus et ápice pilosis, 3 o cónico, villoso, basi subtus tantulum incrassato, articulo 4 o brevissimo, obco- aico, 5 o elongato cilindrico, villoso, seta apicali brevi, acuta, haustello nigro nítido, margmibus oris longe flavo-villosis, jaal- pis testaceis, crassis, haustello paulum longiorilms. Thorax ca- BRETHES: DÍPTEROS É HIMENÓPTEROS DE MENDOZA. 93 pite vis duplo longior, compressus, parce nigro setosus, scutello in medio postico macrochaetis 2 instructo, metapleuris nudis. Ab- domen griseum, parce setosum, ápice sursum versus incurvatum. Coxae longe fusco - villosae, f emores haud mcrassati, breve villosi et parce pilosi, posteriores apicern versus subtus nigro 2S Fig. 3. Ala. antena y extremidad abdominal de Heterempis mendozana Bréthes. setosi, tibiae anticae apicem versus gradatim paulum incrassatae, gradatim et fortius pilosae magis quam tibias medias et posticas, rnetatarso antico forte incrassato, quam tibiam dimidio longiore, et quam artículos sequentes tantum breviore, breve villoso, haud setoso, articulis 2-4 gradatim brevioribus, 5 o 3 o que vix aeque- longis, unguibus simplicibus, empodia filiformi. Alae hyalinae, macula stigmaticali elongata fusca. Tal vez el Empis nudipes Mq. pertenezca á este género, si la ob- servación de Bezzi es exacta que no existe el género Hilara en la América meridional. 2 d del Tupungato: 3.200 m. Fam. SYRPHIDAE. Tropidia nigricornis Phil. Es la primera vez que se señala este insecto de la fauna chilena como perteneciente también á la argentina. Un ejemplar de la cum- bre del Cerro Xevado, 3000-4000 m. (Dr. 0. Spegazzini) Eristalis distinguendus Wied. 1 ejemplar de Puente del Inca (Dr. C. Spegazzini) Temnocera scutellata (Mq.) Sch. 4 ejemplares de Puente del Inca (Dr. C. Spegazzini) 94 MUSEO NACIONAL DE BUENOS AIRES. Fam. MUSCIDAE. Vibrissina flavocalyptrata Beéthes, n. sp. 9 Subnigra, facie et orbitis gríseo -flavis, haustello basi pal- pisque ferrugineis, thorace in fundo subnigro nigro - bivittato, squümis flavis, ábdomine subnigro, alis griseis basin versus mli flavis. Long. cor}).: 4,5 mm. El borde inferior de la cabeza es convexo, las mejillas de una altura más ó menos igual al tercio del diámetro vertical del ojo, y con pelos negros y la línea vibrisal asciende hasta un poco más de la mitad de la cara. Entre la carena facial y la parte infero-an- terior del ojo hay poco espacio, como la 1 ¡ i parte del ancho de la cara. La frente más ó menos igual al ancho de cada ojo; la banda frontal es pícea, las inacroquetas frontales son 6-7 y terminan frente al 2 o artejo antenar, las oculares son dos dirigidas hacia adelante, las ocelares 2 dirigidas hacia adelante también; la verti- cal es fuerte, las 2 postverticales pequeñas. Las antenas tienen el tercer artejo alargado, rectangular, como 3-4 veces mayor que el 2 o , el ángulo apical externo bien recto y el interno redondeado. La seta antenar es nuda. En el tórax muy oscuro, las dos fajas negras se desdoblan cada una, de modo que á un cierto ángulo se pueden observar 4 fajas; las acrosticales (2 antes y 3 después déla sutura) corren en la faja gris mediana, y las de (2 antes y 3 des- pués de la sutura) corren en la faja gris que desdobla las líneas negras. El escudo tiene 6 macroquetas marginales, las antero - laterales un tanto superiores; además hay dos discales de tamaño mediano. El abdomen tiene macroquetas marginales en todos los segmentos y discales también, menos en el primero. Las alas tienen la espina costal fuerte, la I a célula posterior un poco abierta casi en el ápice del ala, la 3 a longitudinal con 2 espinitas en la base, el codo de la 4* longitudinal arqueado (no anguloso) sin apéndice, la vena transversal posterior más cerca del codo que de la pequeña transversal. Las tibias posteriores tienen una cerda interna, 2 postero-internas y 2 postero-externas. Una 9 del valle del Tupungato: 2.500 m.; 29. i. 1908. BRETHES: DÍPTEROS É HIMENÓPTEROS DE MENDOZA. 95 Saundersia marginalis Bhéthes. n. sp. tf Nigra, capite dimidio inferiore albido-testaceo, epistomate producto tantulum ferrugineo, scutello obscure ferrugineo, ulis fu sea 11 i s. Long. corp.: 11 mm. Las mejillas tienen una altura casi igual al diámetro vertical de los ojos con pelillos no apretados y 3-4 cerdas (ó pelos fuertes) al nivel de la parte inferior del ojo. El borde inferior de la cabeza es casi recto, adelantándose el peristorna más que la frente al nivel de la raíz de las antenas. Estas tienen el primer artejo corto, el segundo como tres veces más largo, ensanchado hacia su extremi- dad y el tercero algo más largo que el 2 o , cultriforme, su ángulo apical interno correspondiendo con la concavidad facial. La seta antenar es nuda, distintamente triarticulada, el 2 o artejo dos veces y media más largo que el primero. La frente es mas ancha que el diámetro de cada ojo, con una ligera pubescencia gris. Lasrnacro- quetas verticales son 2, las 2 jwstverticales mucho más pequeñas, 2 ocellares, unas 7-8 frontales y entre éstas y los ojos 2-3 entre pelos negros abundantes; esos pelos más ó menos robustos existen hasta el nivel inferior de los ojos. Detrás de la cabeza hay una orla de pelos blanquizcos. El tórax es cuadrado, negro; no me es posible determinar las macroquetas. El escudete es rojizo y ne- gruzco en la base; de las 6 macroquetas marginales las dos poste- riores son cruzadas y menos robustas. El abdomen es negro lu- ciente, las macroquetas en el 2 o segmento son marginales en nú- mero de dos, en el 3 o son también marginales, en el 4 o discales y marginales. Las alas son ahumadas con un tinte testáceo en su base, las venas longitudinales casi enteramente ferrugíneas, la 3 a con algunas cerdas en su principio, la primera célula ¡Dosterior abierta. Las escamas alares son también ahumadas. Las patas son negras, las tibias posteriores con unas 6 cerdas en su borde exter- no, las pulvilas blancas y las uñuelas bien desarrolladas, más cor- tas sin embargo que el último artejo tarsal. 1 cf de la proximidad del valle del Tupungato: 3.200 m. Saundersia discalis Bhéthes, n. sp. cf A precedenti simillima, sed antennis articulo ■'!" haudpro- prie cultriformi, anticem vei'sus tantum producto, seta anten- 96 MUSEO NACIONAL DE BUENOS AIRES. náli urt indis I o et 2" aequélongis, palpis minutis ferrugineis ápice pilosis, scuiéllo óbscure ferrugineo, abdominis scgmentis in disco etiam macrochaetis instructis. Long. corp.: 10,5- 12 mm. Con un ligero examen, esta mosca se confundiría fácilmente con la precedente, pero se distingue de ella por muchos caracteres. El tercer artejo antenar tiene una forma elíptica mientras que en la especie precedente ese artejo tiene una forma triangular ó cultri- forme; la seta antenar tiene sus dos primeros artejos más ó menos del mismo largo. Las macroquetas frontales son poco distintas de los pelos que las acompañan, siendo más densas al nivel de las an- tenas y bajando también hasta la parte inferior de los ojos. El tó- rax es igual al de la especie precedente; sus macroquetas acrosti- cales son -i y las d c 3. El escudete es de un rojizo obscuro. Sus dos macroquetas laterales son muy desarrolladas; en cuanto á las 2 posteriores que son cruzadas son iguales á las varias que sin orden aparente están esparcidas sobre el escudete. El abdomen es negro luciente; sus segmentos 2 y 3 tienen varias macroquetas en su dis- co además délas marginales. La tibia posterior lleva 2 macroque- tas muy desarrolladas en su borde externo. Las uñuelasy pulvilas tienen casi la misma longitud que el 5 o artejo tarsal. Las alas como en la especie anterior. 1 tf del valle superior del Tupungato: 3.200 m.; n. 1908 (Dr. K. Wolpphlgel), y otro de la cumbre del Cerro Nevado (Dr. C. Spe- gazzini). Saunders'm lineolata (Big.) El Dr. Carlos Spegazzini ha cazado un ejemplar de este extraño múscido en las Cuevas á una altura de 2.500 metros. Es un poco mayor que el ejemplar típico de Bigot, pues mide unos 13 mm., y la línea mediana gris un tanto amarillenta de la extremidad del abdomen se muestra apenas en la mitad apical del 3 er segmento y bien en el segmento L°; otros tres ejemplares de la misma proce- dencia son conformes con la descripción original. En el «Sitzungsberiehte der K. Ak. der Wissensckaften», tomo cvn, pág. 503, Brauer dice que este múscido forma < eine neue Gattung bei Cuphocera . pero sin darle nombre. BRETHES: DÍPTEROS É HIMENÓPTEROS DE MENDOZA. 97 Andesimyia Bréthes, n. geu. Capttt a latere visum altius quam longus, fronte obliqua, fu- cié devexa, margine inferiore vix horizontal], antennis pau- lumsupra médium octílis insertis, articulis l,2brevíbus,3°2° quinquies longiore, .teta mida, distincte 3-articulata, ar- ticulis 1, 2 aequelongis, S° 2 o paulum plus duplo longiore, linea vibrissarum tantum Sttrsum versus angulata, sed dimi- diam faciei haud attin gente, genis iñx dimidio altitud i nis ocu- lorum aequialtis, fronte (ab antice risa.) quam oculum magis latiora, irregulariter setosa et pilosula, setis ocellaríbus 2 pro- cumbentibus, oculis Mrtis sursum versus tantum convergenti- bus, vena longitudindli o" a basi spinulosa, cellula posteriore prima appendiculata, appendice ante marginan posticum alarum aftingente, tenis transversis aequaliter obliquis, vena 4" haud appendiculata sed tantulum ápice arcuata, macro- chaetis abdominis tantum marginalilms, tihiis posticis extus seriatim setosis, setis 2 in medio longioribus, ?. nguibtis etpulvil- lis quam articulum ó"" 1 tarsorum tantum l'ongioribus. Por la diagnosis que precede se echa de ver que este múscido pertenece á la sección l'horocera, aproximándose más al género Distichona Wulp, distinguiéndose de él sin embargo por varios ca- racteres, como la falta de cerdas en la línea vibrisal hasta cerca de la base de las antenas, la primera célula posterior apendicula- da, etc. Andesimyia scutellata Brlthes, n. sp. 9 Capite thoraceque obscure griseis, scutello obscure ferrugi- neo, ábdomine nigro, ano rubro; thorace 4-nigrc-vittaio, ülis tantum infumaUs, hasin versus lutescentirferrugineis, chuno ferrugineo etiamque facie in media et articulo /" antennarum, pulvillis albidis. Long. corp.: mm. Vista de lado la cabeza es más alta que larga, con un perfil casi como la Boihrla pascuorum Edi. (ver BB. 1889, t. 2. f. 45); pero la cara es cóncava en vez de convexa y la parte inferior de I;i eahrza, casi recta, es tan larga como el lado frontal. Las mejillas t i < n u una altura más ó menos igual á la mitad del diámetro vertical de los ojos: son rojizas desde el borde inferior del ojo hasta el L Anal. Mus. Nac. Bs. As., Sek. 8*, t. xii. Junio 17, ÍÜO'J. 7 98 MUSEO NACIONAL DE BUENOS AIRES. oral, siendo la cara de ese mismo color. Detrás de ese color ferru- gíneo las mejillas son grises con pelos negros. La línea vibrisal sube apenas por arriba del ángulo vibrisal. La pipeta es negra así como los palpos. La cara tiene una ligera carena que baja entre las antenas y se vuelve obsoleta en la mitad inferior. Una línea negra angosta co- rre desde las vibrisas basta la parte superior de las antenas. En- tre esa línea y los ojos bay pelillos sin orden aparente. Las antenas tienen el primer artejo rojizo, y los otros dos negros con una pul- bescencia gris; el tercer artejo es 5 veces más largo que el 2 o y casi alcanza al borde oral. La seta antenar es nuda, distintamente inar- ticulada, los dos primeros artejos más ó menos del mismo largo, y el 5 o algo más del doble del 2 o . La frente es más ancba que cada ojo (vista de delante), la macroqueta vertical está erguida y las dos postverticales mucbo más pequeñas. La I a frontal esta dirigida bacia afuera, menos fuerte que la vertical, la 2 a frontal es también erguida y las 7-8 siguientes más ó menos dirigidas bacia adentro terminan un poco más bajo que la raíz de las antenas. Entre esa línea frontal y los ojos bay otras macroquetas y pelos sin orden aparente. Las dos macrocpietas oce- lares están dirigidas bacia adelante y afuera. El tórax tiene una pubescencia gris oscuro con 4 líneas negras: las macroquetas acrosticales son casi tan fuertos como las dorso-centrales: las acros- ticales son 4 y las d c 3 después de la sutura transversal. El escu- dete es rojizo con 8 macroquetas en su margen y 4 discales: éstas en una línea transversal y las posteriores no son tan fuertes como las laterales. El abdomen es uniformemente negro, nítido, el ano rojo. Las macroquetas son marginales. En los lados del abdomen los pelos son bastante abundantes aunque no se confunden con las macroquetas, y le dan una cierta aparieneia de Hystricinae. Las alas son aburiladas y bacia la base y en la célula subcostal con un tinte amarillo-ferrugíneo. La macroqueta costal no se distingue i's¡iL-cialmente; la primera célula posterior es brevemente pedice- l.iihi i iTiiiinando el pedicelo antes de la extremidad alar; las dos venas posteriores tienen la misma oblicuidad, la 4 a longitudinal no es apendiculada sino ligeramente arqueada en el codo. Las es- camas alares son de un blanco sucio orilladas de oscuro. Las tibias posteriores tienen exteriorrnente una hilera de unas 10 cerdas de las cuales dos medianas son más vigorosas. Las uñas y pulvilas son desarrolladas, algo más largas que el 5 o artículo tarsal. Un d" del valle superior del río Tupungato: 3.200 m.; n. 1908. BRETHES: DÍPTEROS É HIMENÓPTEROS DE MENDOZA. 99 Cuphocera erythrostoma Big. Este díptero chileno ha sido también encontrado en la .Repú- blica Argentina á una altura de 2.500 m. á orillas del río Tupun- gato (2 o campamento). Trichophora maculiventris Bréthes, n. sp. Nigra, antennis articulis 2 primis, facie, genis, ábdorminis seg- mentis 2-4 atrinque (interdum etiam in medio), ó° toto ferru- gineis, fhorace plus minus obsolete gríseo 6-lineato, postice aureo-péllucido-bimdculato, mesopleuris tantum aureo-prui- nosis. Long. corp.: 6 mm. Las antenas tienen el 3 er artejo algo más largo que el 2°, com- primido, de forma cuadrangular con los ángulos un tanto redon- deados, y es un poco más largo que ancho: casi alcanza al borde oral. La seta antenar nuda es 3-articulada, el 2° artículo como 2 veces y media más largo que el I o y como la mitad del 3 o . La cara es cóncava, carenada longitudinalmente. El hocico es un tanto pro- minente hasta frente al nivel de la raíz de las antenas. La línea vi- brisal sube un poco más arriba del ángulo correspondiente. Las me- jillas son poco pilosas y tienen 2 cerdas al nivel inferior de los ojos. Las cerdas frontales bajan un poco más que el nivel'de las ante- nas. Setas ocelares, 2, procumbentes. Detrás de la cabeza un co- llar de vello amarillento. Tórax negro con 5 líneas grises más ó menos perceptibles; las macroquetas d c están en el medio de una línea gris: las hay 2 antes y 3 después de la sutura. Esa línea gris se vuelve dorada en la parte jiosterior del tórax. El escudete es gris y en el medio negro; 6 macroquetas marginales, de las cuales las dos posteriores son menos robustas. El abdomen tiene el tegu- mento ferrugíneo y cubierto de una pubescencia más ó menos du- rada en los bordes de los segmentos 2-4 y á veces también en el medio de los 3 y 4; el ano es también ferrugíneo. Las macroque- tas son marginales. Las alas son un poco ahumadas con la base fe- rrugínea. La 3 a longitudinal es espinosa hasta el nórvulo trans- verso-anterior; la 4 a no está apendiculada en el codo; el nérvulo transverso posterior es uniformemente arqueado. 2 cf y 1 9 del valle del Tupungato: 2.500 m.; 29. 1. 1908. 100 MUSEO NACIONAL DE BUENOS AIRES. Anisía cinérea Bréthes, n. sp. cf Antennis nigris, cap/te, scutéllo, ahdomineqtte supra cinereo- flávis, thorace, abdomineque stibtúÉ cinéreo- griseis, pedibns ferrugineis, tarsis piceis, alis hyalinis. Long. córp.: ó rnm. Vista de lado la cabeza es cuadrangular; el borde inferior un tanto convexo en el medio; las mejillas con una altura casi ig'ual á la mitad del diámetro de los ojos; la frente adelantada casi como la mitad del diámetro transversal de los ojos, y hacia la parte su- perior de ellos la cara vertical es un poco cóncava hacia el clipeo, que es poco adelantado. La línea vibrisal tiene su ángulo á la altura del clipeo y se dirige luego hacia el ángulo inferior de los ojos. El margen ocular, fren- te á la mitad inferior de la cara, es muy angosto. La cara es care- nada longitudinalmente y con una pubescencia sedosa blanca. La pipeta es de un ferrugíneo más ó menos obscuro, y los palpos, un poco ensanchados hacia la punta, son ferrugíneos en su mitad apical. La macroquetas verticales son dos, de las cuales la interna es mucho mayor que la externa; las postverticales son pequeñas, las 2 ocelares se dirigen hacia adelante y hacia los lacios, las frontales son 6 - 7 y terminan un poco más bajo que el arranque de los ojos; entre las frontales 2 y 3 hay una pequeña cerda en el borde de la lí- nea frontal; las frontales son 2 dirigidas hacia adelante y afuera. En el borde ocular hay un grupo ele pelillos sin orden aparente. Las antenas son negras; su 3 er artejo es como 4 veces más largo que el 2 o y tiene una forma general triangular con su ángulo api- cal interno bien redondeado y el apical externo casi agudo sin ser mucronado: alcanza como á los 2 / 3 de la cara. La seta autenar es nuda, distintamente inarticulada con el 2 o artejo como 2 veces y mi lia más largo que el primero y casi del largo del tercero. Los ojos tienen su margen interno paralelo en su mitad superior y un tanto divergente en la inferior. El tórax es de un ceniciento gris que se vuelve amarillo en la palle supi rior y el escudete; sus macroquetas acrosticales no son tan fuertes como las dorso-centrales: éstas son 2 antes y 3 después de l;i sutura. El escudete tiene i macroquetas laterales; además las dos posteriores son pequeñas y del tamaño de pelos ordinarios. El abdomen es amarillo ceniciento arriba y gris ceniciento abajo; BRETHES: DÍPTEROS É HIMENÓPTEROS DE MENDOZA. 101 tiene los segmentos 1-4 con una serie (no 2 en el medio marginal de los segmentos 2 y 3, como suele suceder) de macroquetas mar- ginales. Las patas son ferrugíneas y las tibias negruzcas. Las uñuelas anteriores son algo más desarrolladas que las otras, 4 ó 5 macroquetas externas en las tibias posteriores. Las alas son hiali- nas, la espina costal bastante fuerte, la primera célula posterior abierta casi en el ápice del ala, la 3 a longitudinal no espinosa, la transversal posterior no tan oblicua como la apical y situada á igual distancia entre la pequeña vena transversal y el codo de la 4 a " longitudinal; este codo es arqueado sin rastro de apéndice. Las escamas alares son amarillentas. 1 rf de Punta del Inca: 17. i. 1908. Fam. EPHYDBIDAE. Ephydra caesia V. d. "Wulp 5 ejemplares del Manantial Caliente, cerca del río de Plomo, sobre cuya superficie caminaban; 30. i. 1908; arriba de 2.500 m. de altura. Fam. MICROPEZIDAE. Nerius pluricellatus Sch. El Dr. C. Spegazzini ha cazado un ejemplar de este extraño díp- tero en Puente del Inca. II. Hymenoptera Fam. ICHNEÜMONIDAE. Heresiarchoides similis Bkéthes, n. sp. Niger, mesonoto, ábdominis segmentis 2 primis, antennis di mi- dio apicáli, mandibulis, tibiis et tarsisferrugineis, tibiis i-.i-fns plus minus flavis. Long. corp.: Jó' m. Alae: 10 mm. Las mejillas son tan anchas como los ojos (la cabeza vista de perfil), lisas y con algunos puntos gruesos impresos. El mesono- to es liso con algunos puntos impresos, los que se vienen densos en la proximidad del pronoto. El escudete es liso con algunos 102 MUSEO NACIONAL DE BUENOS AIKES. puntos. El segmento mediario es rngoso-puntuado. Las pleuras son lisas, con una puntuación gruesa no apretada; la metapleuras tienen su superficie como vermiculada. El 1 er segmento del abdo- men tiene en su parte supero-apical una muy fina estriación lon- gitudinal. El resto del abdomen es completamente liso. Los lílti- mos segmentos son comprimidos, el aguijón de 1 m. de largo. Las alas un poco ahumadas. Una 9 de la cumbre del Cerro Navarro: 3.000-4.000 m. (Dr. C. Speoazzini). Fam. BRACONIDAE. Iphiaulax versicolor Bréthes, n. sp. rf 9 Ruber, capite, antennis, metanoto, sternoque nigris; pedi- bus nigris, tibiis antieis et tarsis ómnibus obscure ferrugineis reí piceis; capite, basi antennarum (haud scapo), margineque oculormn postice etiam ferrugineis; alisfuscis, stigmate ochra- ceo, et fascia augusta hyalina in ceílula cubitali 1" usque cid cellulam discoidalem 3 am , vena transverso-cubitali 2 a etiam hialino- mar ginata. Long. corp.: 10 mm. Alae: 9 mm. Tere- bra: 6 mm. La cabeza es cúbica, completamente lisa, con pelos esparcidos negros; entre las antenas y el clipeo, la superficie es completa- mente opaca, con algunos pelos negros. El tórax es liso, sin pun- tuación aparente, con algunos pelillos esparcidos un poco más densos en el segmento mediario. Las impresiones del mesonoto son más profundas hacia adelante. El segmento mediario no tiene ninguna escultura especial aparte de una pequeña impresión lon- gitudinal basal. El abdomen no tiene ninguna puntuación; es más largo que la cabeza y el tórax reunidos; su mayor ancho está en el 3 er segmento. El 1 er segmento tiene una impresión mediana basal que se bifurca hacia su primer tercio para luego correr paralela- mente á los lados hasta la extremidad. El 2 o segmento tiene una quilla mediana en triángulo alargado que llega hasta los 2 / 3 del largo del segmento; la quilla está acompañada por un surco late- ral bastante profundo, y más hacia el borde una fuerte impresión arqueada. El 3" segmento tiene una impresión transversa basal más profunda hacia los lados. Los demás segmentos tienen una impresión netamente transversal. El (f es como la 9 ; sin embargo los pelos del tórax y de las patas son blancos. 1 tf , 1 9 de Puente del Inca (Dr. C. Speoazzini). BRETHES: DÍPTEROS É HIMENÓPTEROS DE MENDOZA. 108 Iphiaulax striatulus Beéthes, n. sp. d" Muy semejante con el anterior; sin embargo los pelos de la cabeza, del tórax y de las patas son blancos, el '2 o segmento del abdomen con la elevación basal mediana corta, siguiendo después en carena aguda basta los 2 / 3 del segmento ó irradiando algunas estrías de cada lado, la impresión transversa del 3 er segmento claramente estriada longitudinalmente; las impresiones trans- versas de los 4 o y 5 o segmentos también estriadas aunque las estrías no son tan largas como en el segmento 3 o . Las partes Ma- linas de las alas de la especie anterior no existen ó muy poco en ésta. Long. 8 mm. Alas: 7 mm. Fam. CHEYSIDIDAE. Chrysis gibba Be. 1 ejenrplar cuyos dientes del 3 er segmento son redondeados. Puente del Inca (Dr. C. Spegazzini). Fam. APIDAE. Nomiocolletes Jórgenseni (Fe.) Bréthes 3 ejemplares de Puente del Inca (Dr. C. Spegazzini). Dianlhidium rubripes (Fe.) Beéthes * Anihidium rubripes Fr., Flora og Fauna, 1908, p. 7< I. 1 ejemplar de Puente del Inca (Dr. C. Spegazzini). Sus palpos maxilares bacen de este insecto un Diantlüdixm Ckll. (= * An- thodioctes Holbg.) Megachile argentina Fr. Varios ejemplares de Puente del Inca y uno de la cumbre del Cerro Navarro: 3-4.000 m. (Dr. C. Spegazzini). Fam. EUMENIDIDAE. Eumenos argentinus (Beeg) Brkthes. 1 ejemplar de la cumbre del Cerro Navarro: 3.000-4.000 m. (Dr. C. Spegazzini;. 104 MUSEO NACIONAL DE BUENOS AIRES. Odynerus chiliotus Sauss. Varios ejemplares de Puente del Inca y de Las Cuevas (Dr. C. Spegazzini) Odynerus labíatus Hal. 2 ejemplares de la cumbre del Cerro Navarro. (Dr. C. Spe- gazzini.) Odynerus vespiformis Hal. 5 ejemplares de la cumbre del Cerro Navarro. (Dr. C. Spe- gazzini.) Fam. CEROPALIDAE. Pepsis Caridei Bhéthes. Pepsis Caridei Brétbes, An. Mus. Buenos Aires, (3) x, 1908, 240. ¿ Cuando establecí la nueva especie P. Caridei, era especialmen- te en vista de la estructura completamente diferente del tf de esta especie y del c? de P. Reaumuri Dahlb., en sus válvulas ana- les. En ésta, la válvula anal tiene una fina quilla transversal angu- losa en el medio y paralela casi con el borde posterior; en aquélla, bay una espina fuerte y aguda cerca de la base. La 9 de P. Cari- dei tiene una coloración alar idéntica á la del tf, con el borde nada ó muy poco obscurecido después de las células cerradas. Un cT y una 9 de Puente del Inca. (D. C. Spegazzini.) Fam. SPHEGIDAE. Sphex mendozanus Bhéthes, n. sp. cT Niger; mandíbula in medio et abdomen (petiolo et basi seg men- tí 1* exceptis) ritfi. Alele flavescenti Jiyalineie, pone cellulas occlusas lenissime obscuriores. Frons dimidio basali et cly- peus vix totas sericeo-argentei, thorax lateralíbus et postice albido-, pectus vine flavescente villosi. Oculi interne paralleli, quam longitudinem articuli 2* funiculi ínter se aeqaeremoti. < 'aput et thorax sai dense ptmetati, segmento mediano creberri- me punctulato. Clypeas latitndine pauhim longior, modice convexas, antice trancatas, atrinque obliqaas. Petiolus abdo- minis vix qtiam artículos tarsorum post. 2-\-3 aequans. Seg- BRETHES: DÍPTEROS É HIMENÓPTEROS DE MENDOZA. 105 mentum 2"'" brevissime sericeum, segmentum 6 um supra in me- dio modice avenate producto, segmentum. 7 " m convexum api- cem versus Ion ge acutum, a latere visum arcuatum, seg- mentum ventrale 7 um in medio profunde latcque incisum et longitudinaliter impressurn vtrinque subflavo-pilosum, ral- rula analis óbspaíhuliformis et etiam pilosa, ápice truncata- Apparatus genitalis prominens. Long. corp.: 23 mm. 9 Caput et thorax albo-sordide pilosiores, in capite pilis totis ni gris, in thorace pronoto, mesonoto et pleuris pilis nigris et albidis immixtis; clypeo antice marginato et in medio antico impresso. Spinae pectinales circiter 10 vix qnam metatarstts aequelongcte. Lon;;. corp.: 23 mm. 1 Q y 1 c? de Puente del Inca y de Cacheuta (Dr. C. Spegazzini). Del grupo de S. argeniinus, rufícauda Tásela., pero bien distinto sin embargo. Fam. BEMBECIDAE. Iiemhkluln mendicn Handl. 2 9 de Puente del Inca (Dr. C. Spegazzini) LE DIPROTHOMO PLATENSIS UN PRÉCURSEÜH DE I/HOMM DU PLIOCÉNE INFÉRIBUR DE BUENOS AIRES FLORENTINO AMEGHINO . Monsieur Guillaume D. Junor, ancien membre du corps d'em- ployés supérieurs des travaux du port de Buenos Aires, vient d'enrichir les collections du Musée National avec une piéce ex • traordinairement importante. II s'agit d'une calotte cránienne, nialheureusernent tres incompléte, mais qui provient du niveau le plus inférieur de la formation pampéenne. Cette piéee difiere tellement de la partie correspondante du cráne de l'Homrne qu'elle ne peut étre attribuóe au genre Homo, sinon a un genre distinct, aujourd'hui dispara, a caracteres si- rniens tres accentués, et répondant á toutes les conditions néces- saires pour étre consideré comme un prócurseur direct de l'hu- manité. Quoique tres occupé dans des questions d'un autre ordre, vue la grande importance de cette piéce, je me suis decide á faire une parenthése á mes travaux pour rendre compte de la découverte et en faire une description sommaire. POSITION TOPOGRAPHIQUE ET GÉOLOGIQUE. Le morceau de cráne dont il est ici question fut trouvó pendant les derniers travaux de creusement duport de Buenos Aires, dans l'excavation des digues de carene (ou digues sécbes) de la darse Nord, dans la digue número 1, ou de l'Ouest. II fut trouvó dans la partie tout á fait la plus profonde de l'excavation, plus bas en- coré que le fond de la digue, dans une excavation creusée au Eond de celle-ci pour les manceuvres du gouvernail. II y avait d'aul débris osseux, mais M. Junor étant arrivé un peu trop fcard sur le lien de la découverte n'a pu sauver que ce morceau. 108 MUSEO NACIONAL DE BUENOS AIRES. Les figures qui suivent déterminent l'emplacement topogra- phique du point de la trouvaille. Le croquis de la figure 1 représente la partie du cóté Est de la ville de Buenos Aires avec le port qui est en face du fleuve Río de la Plata. La darse Nord et les digues séches se trouvent dans la partie Nord de la ville. La digue oü l'on a trouvé le cráne est signalée avec une croix. La figure 2 est un croquis du quartier de la ville et de la partie du port oú sont creusées la darse Nord et les deux digues séches. La calotte fut trouvée dans celle de l'Ouest (dique de carena 1) qui est signalée aussi avec une croix. Au point oú est creusée la digue, le lit du fleuve est á 1 m. 86 au-dessous du niveau de l'eau en maree basse ordinaire, et le fond de la digue est a 10 m. 50 au-dessous du lit du fleuve, soit á 12 m. 36 au-dessous du niveau de l'eau. Dans le fond de la digue on creusa encoré un bassin de 50 ctm. de profondeur destiné á faci- liter les manceuvres du gouvernail, et c'est en creusant ce bassin plus réduit qu'on trouva le cráne. Ce dernier était done á 11 mé- tres au-dessous du lit du fleuve, á 1*2 m. 86 au-dessous du niveau ordinaire de l'eau en maree basse, et á 32 métres au-dessous de l'étoile du portique de la catbédrale de Buenos Aires, comme le montre la figure 3. Ce croquis, ainsi que tous les renseignements sur la position du cráne m'ont étó fournis par l'ingénieur, monsieur Edouard Marsh Simpson, représentant á Buenos Aires de la mai- son Charles H. Walker et C ie , de Londres, constructeurs du port. Le grand fleuve Rio de la Plata, se trouve pi'esque au bout oriental de l'immense plaine des pamjias qui commence á l'Ouest; au pied de la Cordillére a 800 métres d'altitude et termine á l'Est sur les bords de l'Atlantique dans des falaises qui dominent la mer de 15 á 20 métres. Au commencement, au pied de la Cordil- lére, la pente est assez rapide, mais elle diminue bien vite, de sor- te qu'en avancant vers l'Orient elle diminue rapidement et devient presque insensible. La constitution géologique de cette grande plaine n'est connue que par les donnóes fournies par les perforations pratiquées pour obtenir de l'eau artésienne, et cela d'une maniere tres im- parfaite. Cependant ees perforations, dont quelques-unes sont arrivóes á une profondeur de prés de 600 métres (El Balde, 595 m.) nous ont appris unfait tres curieux et excessivement important: c'est que dans cette plaine qui, á ¡Dartir de la cote de l'Atlantique et de l'em- AMEGHINO: LE DIPROTHOMO PLATENSIS. ion a te a ai a :i u i OJ t/¡ — " ° S - o ;. O < ~ z c •1 3 > a o - •■- — :. TI a - a o > ' ' r! •P o w s ■o 110 MUSEO NACIONAL DE BUENOS AIRES. bouchure du Eío de la Plata, s'étend jusqu'au pied de la Cordil- lére, les formations marines ne jouent qu'un role tout á fait insi- gnifiant, l'ensemble des terrains sédimentaires n'étant constitué que par des coliches d'origine terrestre, d'eau douce ou sous- aériennes. La seule formation marine de quelque importance est l'entrer- rienne qui est placee tout a fait á l'Est et presque au sommet de la serie terrestre; vers l'intérieur elle n'a pas penetré á l'Ouest de ce qui est aujourd'hui la province de Buenos Aires. Les trans- gressions marines plus recentes n'ont fait qu'effleurer les limites orientales de la terre ferme actuelle. Le seul point oü l'on a traverso complétement l'ensemble de ees formations sédimentaires sous-aériennes, c'est précisément la ville de Buenos Aires oíi on les a suivies jusqu'á 270 métres au-dessous du niveau de l'Océan, et 295 métres au-dessous de la surface du sol; á cette profondeur on trouva les roches archa'iques. Dans cette grande serie de conches sédimentaires, le matóriel prédominant est constitué par des dépó'ts de limón du type qu'on nomine loess, et qui est bien á tort consideré comme caractéristi- que et exclusif du quaternaire, car dans l'Argentine on en trouve á partir du crétacó supérieur. La seule différence qu'on constate entre ce matóriel d'origine plus récente et celui plus ancien, c'est que le limón ou loess est d'autant plus dur, dense et compact qu'il remonte á une époejue plus ancienne. Le profil de la figure i, depuis El Balde, a 215 km. de la Cor- dillére, jusqu'á Buenos Aires et La Plata a l'Est, c'est-á-dire sur une étendue linéaire de 850 km. donne une assez juste idee des rapports de cette succession de couches sédimentaires terrestres ou sous-aériennes avec les marines et de leur dóveloppement au-dessous de la ville de Buenos Aires. Dans ce profil, on ne voit que la formation entrerrienne, comme d'origine marine, et seu- lement dans la partie tout á fait oriéntale au-dessous des villes de Buenos Aires et La Plata, mais elle disparait bientot vers l'Ouest. Les couches marines des transgressions plus recentes sont trop réduites pour que l'on ait pu les placer dans ce profil. La présence de couches sous-aériennes et d'eau douce dans la imiiie ville de Buenos Aires jusqu'á une profondeur de 270 mé- tres au-dessous du niveau de l'Océan prouve tres clairement qu'autrefois le continent s'étendait beaucoup plus á l'Est. Ce n'est qu'apres l'affaissement de ce continent que la mer oceupa ii i te petite partie de la región oriéntale de la plaine actuelle et pe- netra dans L'ancienne vallée du Paraná jusqu'á La Paz. AMEGHINO: LE DIPROTHOMO PLATENSIS. 111 fjoríe Fig. 2. Plan schématique du quartier de la Ville et de la partie du portoú sont la darse Nord et les digues séches. La digue de l'Ouest ou numero l sigí une croix (Dique de carena 1) est celle il'oú vient le Diprothomme. a indique la ligne de l'ancienne plage avant la consfcruction du port, el omblée el gagnée a la riviére c'est celle qui s'étend á l'Est du muí ■> 112 MUSEO NACIONAL DE BUENOS AIEES. Quantau lit du grand fie uve le Eío de la Plata, il est d'origine tres rócente; il s'est creusé á travers la formation pampóenne de sorte qu'il est d'une époque postérieure á la déposition des cou- ches les plus supérieures de cette formation. La ville de Buenos Aires est bátie sur une plaine qui domine d'une vingtaine de métres le niveau ele l'eau du Río de la Plata. Par rapport au fleuve, c'est un platean produit par le creusement du lit de celui-ci, et le plateau lui-méme n'est qu'une continuation de la grande plaine des Pampas, dont je viens de parler. Grráce aux nombreuses perforations pratiquées pourl'approvi- sionnement d'eau, on connait assez bien la cosntitution géologique du sol au-clessous de la ville de Buenos Aires. Les 300 métres de ter- rains sédimentaires qui reposent sur les roches archa'iques, se dis- tribuent en quatre formations d'aspeot et de nature complétement différénts et d'épaisseur tres inégale: 1.° La formation pampóen- ne; 2.° La formation araucanienne ; 3.° La formation entrerrien- ne; 4.° La formation guaranienne. La formation pampéenne, d'origine sous-aérienne et d'eau douce, présente une épaisseur de 40 á 50 métres comme máximum et contient de nombreux ossements fossiles de mammiféres. C'est elle que oonstitue l'ensemble du plateau et descend jusqu'á 15 a 20 métres au-clessous du niveau de l'eau de la riviére. En haut, elle est constituée par du limón brun-rougeátre avec des concrótions calcaires, sans stratification ou a stratification peu ajDparente. Vers lebas elle est stratifiée et d'une couleur brunátre. A la base elle présente des couches de sable quartzeux pur qui alternent avec des couches de mame et d'argile. A deux niveaux différénts elle est coujjée par deux coliches marines peu épaisses. C'est de la par- tie básale que provient le cráne de Diprothomme. D'aprés les demiéres recherches, il esthors ele douteque la plus grande partie de la formation pampóenne est d'áge pliocéne. La formation araucanienne est constituée presepio exclusivement par des couches de sable quartzeux tres aquifére, d'origine d'eau douce, et d'une épaisseur tres inégale, qui varié de 12 á 30 métres. Cette dittérence d'épaisseur dópend ele sa surface supérieure qui a otó órodée avant la déposition du pampeen, et de sa surface in- férieure qui repose sur l'entrerrien en cliscordance. L'ensemble de cette serie de couches a étó designé sous le nom d'étage puelchóen et rapporté á. la foi-mation araucanienne dont il constituerait la partie tout á fait la plus supérieure. Comme age géologique, on le rapporté au miocéne le plus rócent. AMEOHINO: LE DIPROTHOMO PLATENSIS. L13 La formation enfoewienne est d'origine marine et atteint de 40 á .">< i métres d'épaisseur. La partie supérieure est constituóe prin- cipalement par des couches d'argiles bleuátres avec <\c* coquilles • iveaií de l'éLoile fUt por l ¿aue de Xa C&lAedr-cile T i i i i i i -i Niveaude l'ea%i' du, fleuxe en mñjrée J>asse\ ordinsiire ^Lit dufleuve DIGVE SECHE COTE OUEST Bdssin du F¡g\ 3. Croquis sehématique Lndiquant la position altimétrique de la ¿Ligue séche et du cráne de Diprothomme sígnale avec une f dans le bassin du eouvernail. marines. En Las elle devient plus sablonneuse, avec des lits de sable, des bañes calcaires ei de nombreux fossiles marins. On la rapport< au miocéne le plus inf órieur ou á L'oligocéne le plus su- périeur. Anal. Mus. Nac. Bs. As., See. 3", i. xn. Junio 26, L909. 1 14 MUSEO NACIONAL DE BUENOS AIRES. La formation guaranienne dont la puissance atteinfc prés de 2<*> métres est la moins connue de toutes. Elle est constituée par des argües rouges qui deviennent en bas de plus en plus arénacées jusqu'á se transformer en un gres rouge excessivement dur. On l'attribue au crétacé tout á fait le plus supérieur. Dans la figure 5, je i\ produis une des nombreuses coupes géolo- giques ilu si il de la ville de Buenos Aires relevées par feule docteur Valentín, qui passe précisément tres prés de l'endroit de la décou- verte et donne une juste idee de La disposition des trois forma- tions les plus supérieures '. Pourtant, il faui se rappeler (pie cette succession est incomplé- te; elle ne représente qu'une partie des dépóts sédimentaires qui ont dü s'aecnmuler dans le bassin du Plata. On en a la preuve dans le fait quetoutesces formations reposent Tune sur l'autre en com- plete diseordance. En outre. au somniet du platean, il manque l'éta- ge I plus supérieur de La formation pampóenne (lujanóen) et tous les dépóts postpampéens. II en resulte que les quatre formations sédimentaires sont sé i m n ; s l'unc de l'autre par autant de hiatus géologiques dont un est d'une durée géologique escessivement longue. En tenant compte de ees faits, et sans considérer l'ópaisseur relative et l'espace de temps correspondant, l'agenoement des for- mations serait á peu prés comme il suit: ' Valentín, -Ii v\ G •• Segundo Cerno déla República Argentina, t. i,pp. 60 a L09, a. L898. I 'IMcI "1 nif * «Pl'-'q 13 P S Oí H 5 a) O « fl a o T3 3 a ce cS •ce 3 cu id 3 O U O tN CM (3 O '■& a g o tu 116 MUSEO NACIONAL DE BUENOS AIRES. Époque actuelle. Eécent et quaternaire Pliocéne. Hiatus. Formation pampéenne. (Couohe inférieure á Dipro- thomme). Miocéne. Miocéne infé- | rieur ou oli- j gocéne supe- I rieur. Hiatus Formation araucanienne. (Etage puelchéen). Hiatus. Formation entrerrienne. Oligocéne et Hiatus. Eocéne. 1 Crétacé le plus supérieurí Formation guaranienne. Hiatus correspondant a l'éta- ge plus récent de la formation pampéenne (lujanéen) et á tous les terrains postpampéens(que- randinéen, plateen, etc.). Hiatus postpuelchéen. Hiatus correspondant aux étages chapalmaléen, hermo- seen et araucanéen de la for- mation araucanienne. Grand hiatus correspondant aux formations magellanien- ne, santacruzienne et patago- nienne. Dans le tablean qui precede, j'ai indiqué la position de la conche d'oü procede le Diprothomme, a la base de la formation pampéenne, Maintenant, pour mieux préciser sa position géologique, je donne dans la figure 6 la coupe transversale dvt plateau de la partie de la ville quiest en face des digues séches; cette coupe estdans la direc- i ton du fleuve et traverse les digues en question, se prolongeantau- delá veis le centre de la riviére, et deseendanl jusqu'á la profondeur de L8 métres au-dessous dn niveau de l'eau, afin de montrer les AMEGHINO: LE DIPBOTHOMO PLATENSIS. 117 sí: t: m p - - — ce a) - Sí ri •03 o 1-1 * ** O * «O O •*■ c "3 c •c8 0) +3 * ce 6 o 'í> J5 03 u ^2 ce 03 &< *aT Ut -r ■03 T3 co" —i ja ^ 43 0) 3 ce '-3 03 "c5 O c3 ~ x 03 3. cu 0) Oí a 3 tí o 0) 03 DQ 3 ce > 03 h P3 > ce 8 3 IV •03 ce 13 33 3 3 O O (4 •a) '5 fc M o "o of 3 •03 6C . .. cu 3 0) 3 ce 3 cu ■O a> > o ü 3. s 03 id ce 3. -ta ti 3 O 03 13 s _ ce O S - o" o a> B p. .5? rH ce >3 118 MUSEO NACIONAL DE BUENOS AIRES. détails stratigraphiques les plus saillants de la formation pam- po enne. D'en haut vers le bas, en ne tenant pas couipte de la terre végé- tale, on a: 1.° L'étage bonaeróen ou pampeen supérieur, d'une épaisseur de 12 métres. C'est le limón classique des pampas, de couleur brun- rougeátre, a concrétions calcaires plus ou moins isolóes, générale- ment á stratification peu apparente, et souvent absolument nulle. Les ossements fossiles de Mammiíeres se trouvent avec fréquence dans les conches de tous les niveaux de cet étage. 2.° Conche marine, ici peu dóveloppée, et parfois complétement absenté. Dans cette localité elle n'atteint pas un métre d'épaisseur, mais á seulement 5 kilométres plus au Nord, elle se trouve représen- tée par des bañes de coquilles marines d'une épaisseur de -4 á 6 mé- tres. C'est l'étage belgranéen cpii représente une transgression ma- rine á peuprés au milieu déla moitié supérieure de la formation I >;i mpéenne. C'est cette transgression que j'ai prise comme limite de séparation naturelle entre le bonaeréen, ou pampeen supérieur, et IVnsénadéenou pampeen inférieur. Oú les dépóts du belgranéen manquent, le bonaeróen repose suri 'ensena déen en discordance. •'!." La partie supérieure de l'étage ensénadéen, ou l'ensónadéen cuspidal, de lOá 12 métres d'épaisseur, constituó par un limón plus brun que le supérieur, á stratification bien apparente, générale- mtnt tres cómamete et avec une grande quantité de tosca ou concré- tions calcaires mamelonnées ou en forme de rognons. C'est le terrain de la partie inférieure de cet étage qui constitue le fond du lit du Río de la Plata, et c'est dans les parties de cet étage qui affleurent au bord de l'eau, que Bravard, Seguin et de Caries ont trouvé un nombre considerable de fossiles caractéristiques du pampeen inférieur, particuliérement le Typotherium. C'est juste- ment cette localité oú l'ou a creusó la partie Nord du port et com- blé le restant, qui a fournile plus de fossiles et oú j'en ai recueilli moi-méme a plusieurs rej)rises. 4.° Conche marine marneuse, de couleur verdátre, d'un á deux métres d'épaisseur, et contenañt une quantité innombrable d'im- pressions de coquilles marines dans un si mauvais ótat de conserva- tion qu'elles sont spócifiquement indeterminables. Cette couche dans cette región de la province n'affleure mrlle partet on ne la con- nait que par le creusement des ports de Buenos Aires et de La Pla- ta, ainsi que par des perforations. Elle affleure plus au Sud, á Mar del Plata "ú elle monte jusqu'á 20 métres au-dessus du niveau de la AMEGHINO: LE DIPROTHO.MO PLATENS1S. 119 "*■ © a / ri ■*j 0) 03 oi T5 irT s tí O o O p ( 03 ~ en - m 0) tí O O 03 a) ■i C8 S .M e £ a> ^ 1 '3 'o 3 61) o9 TI o Ü > O § 03 - Ph Etf id £ o t-i O ce 03 +3 03 tí 03 ed — -d d 03 b 0) nj ttfrtí □ 3 o cu i,' tí > h o ^ s CJ - - — ^3 * ^ ce 5 ■-D 0-, ¡2 sr es Oj o 01 1 tJ o O ü C 0) 3 -3 3 ori -i a <>3-i1»W9t' 120 MUSEO NACIONAL DE BUENOS AIRES. mer; elle apparait aussi en plusieurs autres localités de la cote de l'Atlantique, de Mar del Plata a Bahía Blanca. Cette couche marine représente une transgression de l'Océan qui correspond á peu prés au milieu de la moitié inférieure de la formation pampéenne, et je l'ai désignée sous le nom de transgression interensénadéenne. 5.° L'ensénadéen basal vient au-dessous de la couche preceden- te, encoré plus compact que le cuspidal, et contenant comme celui-ci de nombreux débris de Mammiféres terrestres fossiles. 11 a une ópaisseur de 8 á 10 métres et descend de 12 á 15 métres au-dessous du niveau de l'eau du Bio de la Plata. 6.° Au-dessous de l'ensénadéen basal et constituant la partie tout á fait inférieure de la formation pampéenne. qui repose sur les sables aquiféres de la formation araucaniennne vient une se- rie de conches d'un aspect et de nature complétenient différents du reste de la formation. Ce sont des conches peu épaisses mais bien tranchées, de sable, de mame verdátre et d'argile grise, qui alter- nent sans aucun ordre fixe, se ravinant les unes les autres. Le sable est quartzeux, tres pur, constitué ¡jar des grains de toute grandeur mais dont les plus gros dépassent rarement un diamétre de trois millimétres; généralement il est peu cohérant, mais parfois il se présente aussi fortement conglomeré constituant une espéce de gres tres dur. Cette serie de conches de sable, marne et argüe présente une épaisseur qui varié de 8 á 12 et jusqu'á 15 métres, ees difterences d'épaisseur résultant de l'irrégularité de la surface de la forma- tion araucanienne, sur laquelle elle reatóse en discordance. II est óvident que cette serie de couches, tant parleur épaisseur que par leur nature, ont autant de droit á constituer un étage dis- tinct, que les autres divisions de la formation pampéenne qu'on a distinguées avec des noms spéciaux. Je designe cet étage qui est le plus inferiera - de ceux qui oonstituent la formation panipéenne sous le nom de «jnéensénadéen ■». Sur la eoujje géologique de la figure fi il n'y figure que sa partie surjérieure. C'est de cet étage préensénadéen et de sa partie la plus supérieure que vient le cráne de Diprothomme. J'ai deja dit plus haut que le fond de la digue séche se trouve ;'i 12 m. 36 au-dessous du niveau de l'eau du Bio de la Plata et á 1< > rn. 50 au-dessous du lit du fleuve qui est constitué par l'enséna- déen cuspidal. Le fond de la digue est constitué par un lit calcai- re appelé tosca, tres dur et compact. Aprés avoir comjdéte- nient creusé la digue jusqu'á ce lit pieurreux, on creusa le bassin AMEGHINO: LE DIPROTHOMO PLATENSIS. 1 li 1 destiné aux manoeuvres du gouvernail; pour effectuer cette nou- velle excavation 011 cassa le lit de tosca du fond de la digue et apparut au-dessous la conche de sable quartzeux suivie d'une cou- che d'argile grise. C'est dans cette couche d'argile, k 50 ctm. plus bas que le fond de la digne, qu'on mit á découvert la calotte cra- nienne du Diprothonime, sauvóe heureusement d'une destruction totale par les soins de M. Guillaume D. Junor á qui la science esl redevable de la conservation de cette remarquable piéce. La faune de cet étage préensénadéen est pour le moment eoni- plétement inconnue. II est á supposer qu'elle doit présenter un mélange des formes propres au cliapalir aleen et a l'ensénadéen. De l'étage immédiatement supérieur, ou ensénadóen basal, on connait un certain nombre de fossiles, niais pour la plupart enco- ré indéterminés. Parmi ceux qu'on a pu déterminer, soit généri- quement, soit spécifiquement, se trouvent: Typotherium, sp.? Le genre persiste jusqu'á l'ensénadéen cuspi- dal mais ne se trouve plus dans le bonaéréen ou pampeen supé- rieur. Pachyrucos bonaerensis Amgh. Genre representé par de nom- breuses espéces dans fcoutes les formations tertiaires antérieures: celle-ci est le dernier représentant et ne passe pas á l'ensénadéen cuspidal. Mastodon Maderianus Amgh. Espéce á défenses supérieures presque droites et avec une large bande d'émail tout le long. Panochtus bullifer Burm. Espéce qu'on ne connaissait jusqu'á maintenant que du pampeen ancien des vallées de la Sierra de ( !ór- doba l . Glyptodon, espéce á plaques de surface píate ressemblant ou peut-étre identique á Glyptodon Muñizii Amgh., de l'ensénadéen cuspidal. La faune de l'ensénadéen cuspidal est representóe par une quan- tité de débris en grande parfcie deja décrits. J'accompagne une liste des espéces les mieux connucs, ou qu'on trouve avec plus de fréquence. 1 M. Lydekker croyant cette espéce nouvelle, l'a décrite sous le nouveau ukiii de Panochtus ÍTitermedius (Paleontología Argentina, ni, p. 31) tandis qu'il donne le nom de Panochtus bullifer (Ibid, p. H0,i á un animal complétemi-nt différeni i me espéce et comrae genre et que j'avais déjá décrit el figuré sous le nom de Nopa- chtits cortymentatus. 122 MUSEO NACIONAL DE BUENOS AIRES. Ongulés. Typotherium cristatum Brav. Typotherium Eguiai Amgh. Toxodon ensenadensis Promacrauchenia ensenadensis Amgh. Onohippidion compressidens Nesóhippidion angulatus Lama ensenadensis Paranceros ensenadensis Epieuryceros tru ncits Listriodon cinctus < 'atagonus metropolitanus Mastodon rectas RONGEURS. Necromys conifer Amgli. Ctenomys latidens G-erv. et Amgh. Viscüeiá mínima Amgh. Dolichotis platycephala Amgh. Oaenassiees. Arctoiheriurn bonaerense Gerv. Pararctotherium enectum Amgh. ( 'anis ensenadensis Amgh. Dynocynops Morenoi (Lyd.) Amgh. Felis proplatensis Amgh. Smilodon crucians Edextés. Megaiherium, sp. '? Neoracanthus Brackebuschianus Amgh. Lestodon, sp. ? Scelidotherium, sp. ? Scelidodon < 'opei Amgh. Eumylodon, sp. ? AMEGHINO: LE DIPROTHOMO PLATENSIS. 123 Glyptodon Muñizii Amgb. Seleroealypttis pseudornatus Amgh. Chlamydotherium, sp. ? Eutatvs Seguini G-erv. Propraopus grandis Amgh. II n'est pas néeessaire que je m'étende sur les faunes plus re- centes. II suffit de rappeler qu'á la faune de l'ensénadéen eus- pidal succéda celle du bonaéréen ou pampeen snpérieur qui est totalement différente. A celle-ci succéda celle du lujanéen (pam- peen le plus récent) dans laquelle prédominent encoré les gramU édentés dont la plupart des espéces sont éteintes. Au lujanéen suc- céda la faune du plateen (post-pampéen ancien oú parmi les es- péces existantes on en trouve aussi des éteintes, quoique en petit nombre. Enfin, a la faune du plateen succéda la faune actuelle. Pour qu'on puisse se faire une idee des relations géologiqurs des coliches á Diprothomo de l'étage ¡jréensénadéen, avec celles plus anciennes de Monte Hermoso contenant les débris de Tetra- prothomo, et celles plus recentes contenant VHomo parnpaeus et les représentants fossiles de VHomo sapiens, je reproduis le tablean de la succession des ótages géologiqíies dans le bassin du Plata et la cote de l'Atlantique que j'ai publié derniérement dans mon mémoire sur les formations géologiques de Mar del Plata et Cha- ¡Dalmalan ' avec quelques petites modifications j 30111 ' l'adapter au but de ce mémoire. J'ai indiqué á droite de chaqué étage les trouvailles de débris d'hominiens fossiles del'Argentine les plus connus, de sorte qu'orj ]3uisse immédiatement se rendre compte de leur relativo antiquité géologique. i Amkghi.no F. Las Formaciones sedimentarias de la región litoral de Mur del Pif- ia n Chapalmalán, in Anal. Mus. Nac. de Buenos Aire», ser. ;í.", t. x,pp. 343 á 428, el 16 gravures, a. 1908. 124 E J MUSEO NACIONAL DE Réeent. Plateen. Transgression quéran- dine. Hiatus postlujanéen. Lujanéen et transgresión marine correspondante. Hiatus postbonaéréen. BUENOS AIRES Bonaeréen. superieur Homo sapiens. Cránes d' Arrecifes et d'Ovejero. Fontezuelas, Arroyo de Frias, San Borombón. c § ' .2 a B u o fe Belgranéen (transgression). g, . Hiatus postensénadéen. inférieur Baradero, Chocori. ' aj CU ¡3 ce 3 ce o> P, ce i\ e - o a ce S O u o - fe I Ensénadéen cuspidal. Interensénadéen (transgression). Ensénadéen basa Préensénadéen. Hiatus postpuelchéen. Puelchéen et transgression cor- respondante. Hiatus postchapalmaléen. Chapalmaléen. Hiatus posthermoséen. Hermoseen. Vestiges industriéis seulement. Homo pampaeiis. Miramar (La Tigra), Necochea. Vestiges industriéis seulement, Diprothomo platensis. Calotte cranienne. Vestiges industriéis seulement. Vestiges industriéis seulement. Tetraprofhomo argentinas. Atlas, fémur. Pour se faire une idee de la haute antiquitó géologique de la conche á Diprotkomme (préensénadéen) il faut rappeler encoré une í'ois qu'elle se trouve ;'i '.i'2 métres au-dessous de la surface de la plaine pampóenne ainsi qu'á plus de 1.000 km. de la Cordillére! — et qu'á partir de cette époque se sont succédées plusieurs faunes de AMEGHINO: LE DIPKOTHOMO PLATENSIS. L25 Mammiféres tres difíerentes. A cetfce époque-lá il n'y avait enco- ré pas méme de traces de ce qu'est aujourd'hui le grand fleuve du Río de la Plata: la plaine se continúan jusqu'á l'autre rive et on aurait pu aller a pied sec depuis Buenos Aires jusqu'á Mon- tevideo. Avant le creusement du lit du Eío de la Plata et son remplissage par les eaux douces, il y a en denx invasions marines, et la plaine s'est émergée trois fois constituant á chaqué fois une terre suivie depuis Buenos Aires et La Plata jusqu'á Montevideo et Maldonado. Depuis l'époque du Diprothornme, l'Ocóan a fait qua- tre trausgressions sur la terre ferme et le systéme hydrographique de la jdaine a soufiért á maintes reprises un changement com- plet. La calotte du Diprotkomme e.st pour le moinent le plus an- cien débris que Ton connaisse provenant du eráne d'un véritable liominien. NOMENCLATURE. II n'y a pas encoré deux ans que j'ai décrit, provenant des conches notablement plus anciennes qui constituent l'étage her- moseen, un fémur et un atlas d'un hominien de petite taille que j'ai consideró comme un précurseur qui se place dans la ligne directe qui, «les Homunculidae de l'éocéne, conduit á l'Homme ac- tuel. J'ai designé ce précurseur sous le nom de Tetraprothomo argentinus, voulant exprimer avec ce nom qu'au point de vue générique, je le consideráis comme le quatriéme antócesseur de l'Homme 1 . J'ai adopté le nom de Tetraprothomo parce que je l'avais dójá creé pour le quatriéme précurseur de l'Homme donl 1 Plusieurs anthropologistes ainsi que quelques paléontologues ontdesdou tes sur l'origine du fémur décrit sous le nom de Ti:lrri,/irnl.hitinu. II y en a qui le croient d'un singe inférieur, d'autres l'ont attribué á un Lémurien, quelque uns croient qu'il a dü appartenir á un Carnassier, tandis que d'autres le rap- prochent de la forme propre a certains ongulés paridigités. Je n'ai pas de pié- tentions á l'infaillibilité: j'admets done la possibilité de m'étre trompé, mais en attendant je ne connais encoré aucun animal avec un fémur pourvu de tant de caracteres propres ;iu fémur de l'Homme comme celui de Tetraprothomo. Je n connaitrai mon erreur le jour oú l'on me montrera un fémur semblable caracté- ristique d'une famille de Mammiféres en dehors des Primates ou ce qui revient au méme, le jour oü l'on pourra me diré dans quelle famille de Mammifére , > tuelle ou éteinte, se trouve un fémur de la forme si caractéristique de celui du /- traprothomo. Et en admettant que cela jmisse arriver, il re terail toujoura I que personne n'a encoré mis en doute qu'il ne soit i' Homo ou de son précurseur. 126 MUSEO NACIONAL DE BUENOS AIRES. j'avais determiné théoriquement l'existence et les caracteres il y a déjá 25 ans 1 , et parce que je ne voyais pas le besoin d'encom- brer la nomenclature avec un nouveau terme générique puisque ce- lui existant correspondait tres bien á mes idees, ce précurseur de Monte Hermoso répondant, du moins pour les parties connues, a la restauration que j'en avais faite. Comme on le verra par la description qui suit, la calotte trou- vée dans le port de Buenos Aires est aussi d'un genre différent il'JFomo, mais qui, par tous ses caracteres, doit étre également consideré comme un véritable précurseur, quoique plus rappro- ché de l'Homme que ne l'est le Tetraprotbomme. Pourtant, la dif- férence entre ce nouveau genre et Homo est si grande qu'on ne ¡jeut le considérer comme le précurseur générique direct (Pro- tliomo); au point de vue niorpbologique, pour établir le passage de l'un á l'autre, il est nécessaire au moins un autre genre in- termédiaire. Le nouveau genre serait done le deuxiéme précur- seur de l'Homme. Quoiqu'on ne connaisse rien du cráne du Tetraprotbomme, la difieren ce de grandeur avec ce nouveau précurseur est si consi- derable pour faire croire á l'existence d'un genre également in- termédiaire entre l'un et l'autre, existence d'autant plus probable que les différenoes entre la conformation de quelques régions du fémur de Tetraprothomo (la surface rotulienne. par exemple) et les correspondantes dans le fémur d' Homo sont vraiment conside- rables. L'existence de cette forme générique intermédiaire est égale- ment confirmée par la différence d'áge entre l'bermoséen et le préensénadóen. Comme on le voit par le tableau de la page 124, oes deux étages sont separes par deux autres étages connus et trois biatus correspondant á autant d'ótages dont on ne connait pas les couebes corresjjondantes ou qu'on n'a pas encoré dóter- iniuées. C'est-á-dire que ees deux étages sont separes par cinq horizons géologiques, temps plus que suffisant pour qu'un genre ]iuisse se transformer en un autre. La paléontologie conduit aux méme rósultats, car de l'ber- moséen au préensénadéen la faune de Mammiféres s'est renou- velée d'un e maniere complete au moins deux fois. .) 'adopte pour ce nouveau 'genre le nom de Diprothomo que 1 A michino F. Filogenia, [i. ÜHl, il. L.SS4. A.MEGHINO: LE DIPROTHOMO PLATENSIS. 127 j'ai creé en 1884 1 , pour désigner le deuxiéme prócnrsenr de l'Homme et dont ¡j'avais également restauré les caracteres pal- le calcul. Je designe l'espéce avec le qualificatif de platensis ponr rappeler la provenance de la calotte au-dessous du lit du grand rleuve, le Rio de la Plata. Le Prothomo 2 ou premier antécesseur générique de l'Homme nons est encoré incoimu, mais 1' Homo pampa cus qui vient d'un étage bien supérienr á celni du Diprothomo ne doit p as en étre bien loin, car il conserve encoré quelqnes caracteres de ce der- nier 3 . 1 Aueghino Fl. Filogenia, p. HSO, a. 1S84. - Dans Nature, vol. 77. p. 113, a. 1907, dans le section -Notes , un auteur ano- nyme dit que je place l'homme de Neanderthal dans un des genres hypothéti- ques sous le nom de Prothomo neanderthalensis. De méme, Wilser, dans Globus, xciv, p. '¿'á\, a. 1908, me fait diré á peu prés la méme chose. II faut croire que ees auteurs n'ont pris connaissance de mes travaux que d'une maniere exeessivement superficielle. .Te n'ai jamáis dit cela. Tout le contraire: je soutiens que l'homme de Neanderthal ou Homo primigeniua est une espéce du genre Homo, une branche divergente qui s'est bestialisée et qui a disparu sans laisser de descendance. 3 II y a quelque mois, mon ami, le Dr. Eodolphe Faggioli, de Necochea, sur ma demande, me fit eadeau pour le Musée National, d'une calotte humaine fos- sile qu'il venait de trouver dans le pampeen ancien de cette localité. Au mois VAvril dernier, je fis une excursión á la méme localité pour en étudier la géo- logie, accompagné parle naturaliste voyageur du Muséum, M. Carlos Ameghino et le Dr. Etienne Cavazzuti. Nous avons exploré la cote sur une étendue de 80 km. avec le plus grand profit, car j'en ai rapporté une foule d'objets. Parmi eux, il y a deux cránes humains l'ossiles du méme gisement que le préeédent; de ees cránes, un est en morceaux, mais l'autre est assez complet, avec le rostre, la mandibule et la denture presque parfaits. Ces trois cránes sont du méme age de celui de Miramar sur lequel j'ai fondé VHomo pampaeus. Tous en reproduisent les mémes caracteres, inclus le front excessivement fuyant, qui est bien natu- rel et non le résultat d'une déformation artificielle comme on l'a prétendu; tous ont le rostre tres prolongé en avant et le bord alvéolaire et la denture ortogna- the; tous présentent la glabelle sans inversión en arriére dans sa partie inférieu- re de sorte qu'il n'y a pas de dépression fronto-nasale; tous présentent la derniére molaire placee en avant du bord de la partie la plus postérieure du bord antél rieur des urbites; tous présentent le bord inférieur de l'orbite place considéra- blement plus en avant que le supérieur; tous sont tres dolichocéphales, á fron- excessivemenl étroit, á grandes orbites, et autres caracteres dont j'aurai l'oc casion de m'occuper dans un prochain mémoire. En jugeant au poinl de vue paléontologique, V Homo pampaeus es\ ane espéce tres différente d'flbi p ' ; elle en différe bien davantage que VHomo pñmigtniw. II es! méme possiblí mieux connu. VHomo pampa u resulte étre un véritable Prothomo. 128 MUSEO NACIONAL DE BUENOS AIRES. DESCRIPTION >. La partie conservée de la calotte est representes par le frontal presque parfait suivi d'une partie des pariétaux dont il ne reste que la partie médiane antérieure. A l'os frontal il ne manque que la partie latérale la plus descendante de chaqué cote qui était en coimexion avec l'aile ascendante du sphénoide. La partie anté- rieure avec les arcades orbitaires, la glabelle, etc., est parfaite. Cette piéee ne présente aucune déformation posthume; la pres- sion des coucb.es supérieures ne l'a modifiée en rien de sorte qu'elle conserve la forme exacte qu'elle avait en vie. L'os, quoique sans incrustations calcaires ni infiltrations dans l'intérieur des cavités cellulaires du tissu osseux du diploe, est re- lativement lourd, constituant une piéce pesante, fragüe, cassante et á la fois tres dure. La surface externe est en jmrtie couverte par une pellicule grisatre, excessivement minee, mais tres adiaren- te, constituée par l'argile marneuse caractéristique des dépóts la- custres du pampeen inférieur; cette j^ellicule remplit le fond de toutes les petites rugosités de la surface de l'os. L'os mérne, d'as- pect pierreux, présente dans les endroits libres de la pellicule en question une couleur marrón foncée et montre la surface comme lustrée: c'est le lustre paléontologique caractéristique des os fossi- les. La surface interne est complétemet libre d'incrustations et présente une couleur acajou clair et lustré. La suture corónale ainsi que l'interpariótale, ou sagittale, sont parfaitement visibles, á dents grosses, longues, larges et profondé- ment engrenées les unes dans les autres. Sur la face externe on ne voit pas de commencement d'oblitération, mais sur l'interne les mémes sutures apparaissent sous une forme beaucoup plus simple, sans denticules, en forme linéaire et avec un commence- ment d'oblitération. ' Je vais faire la méme observation qu'á propos de la description du Tetrapro- {homo argt ntinus. Je ne vais pas faire la description de eette piéce au point de vue restreintet intensif du critérium anthropologique d'aprés lequel un entasse des pages de chiffres qui le plus souvent ne peuvent rien nous diré sur les relations zoologiques e1 phj logénétiques de l'homme, sinon au point de vue general et ex- tensif du critérium paléontologique qui ne se perd pas dans ees petits dótails <|iii, généralemenl ne foni qu'obscurcir les vues dVnsemble ainsi que les généra- lisations. AMEGHINO: LE ÜIPROTHOMO PLATENSIS. L29 On ne voit absolument aucun vestige de la suture frontale, ou métopique, sauf dans la partie inferieure de la glabelle. Cet étal d'avancemcnt dans l'oblitération des sutures ainsi que la texture de l'os, prouvent qu'on est en présence d'un individu non seule- ment complétement adulte, mais aussi d'un age déjá assez avancé. L'épaisseur du crine n'a rien de notable et on peut le considérer comme normal. Le frontal a de. 3 á 6 mm. d'épaisseur selon les points, tandis que les pariétaux dans la partie conservée attei- gnent une épaisseur máximum de8mm. Presque partout le diploé représente une partie considerable de l'épaisseur de l'os. Dans cette calotte ce qui appelle immédiatement l'attention, c'est la tres l'aible élévation de la partie supórieure du crine par rapport aux arcades orbitaires, la direction de la glabelle vers l'a- vant, le grand aplatissement de la surface postglabellaire, la di- rection de la surface d'insertion des nasaux, qui regarde en avant, la faute d'inversion vers l'arriére de la partie inferieure de la gla- belle, et la position du nasion (ou suture fronto-nasale) qui se trouve au méme niveau du bord supérieur des orbites. Par fcous ees caracteres, cette calotte ressemble davantage a celk d'unsinge qu'á celle d'un bomme. Au premier coup d'ceil, on dirait qu'on est en présence du crine d'un Arctopitbéque gigantesque, ou aussi d'un grand Gibbon. La grandeur du crine est impossible a rétablir avec une com- plete exactitude. Pourtant, l'aspect general la i t l'impression d'un crine petit, allongé, et a cótés latéraux presque paralléles ifig. 7 et Lám. i, fig. 1). La longueur en ligue droite de la partie existante sur un plan horizontal, c'est-á-dire, sans teñir compte déla courbe est de L62 mm. dont 117 mm. correspondent au frontal, mesuré du nasion au bregma. En suivant la c o urbe á partir du nasion et en tenant compte de la dépression postglabellaire jusqu'au bout postérieur de la partie conservée, la longueur est de 190 mm. dont l - 27 correspon- dent au frontal, mesuré également du nasion au bregma. Dans l'Homme, les pariétaux sont aussi longs que le frontal u assez souvent méme plus longs: dans le TJiprothomo le dia- métre antéro-postérieur fronto- parietal aurait \>\\ dépasser 22 etm., ce qui serait au-dessus de tout ce que L'on connait dans des crines humains, et donnerait une dolichocépbalie si pronon- cée que la longueur serait le double de la largeur. Oeci n'est pas d'accord avec la forme genérale de la partie conservée qui parait indiquer des pariétaux considérablemenl plus courts A.val. Mi:s. Xac. Bs. As., Sku. 3 a , r. xii. Junio 28, 1909. 9 1 30 MUSEO NACIONAL DE BUENOS AIRES. le frontal. En placant la calotte dans sa position naturelle (figu- ra 10, et Lám. n, fig. 4) on s'apercoit que la courbe convexe fronto-pariétale commence a descenclre vers le bas dans la partie postérieure du frontal, et cette deséente s'accentue davantage dans la región pariétale. Dans l'Homme au contraire, la regle ge- neral'.' dans laquelle entrent le plus grand nombre de cas, est que la courbe se releve jusqu'aux' denx fciers postérieurs du frontal, étant suivie par une ligne ;'i peu prés horizontale qui suit jusqu'a.u tiers antérieur des pariétaux et parfois méme au-delá. L'absence de ce prolongernent en ligue horizontale supérieure dans le cráne de Diprothonime et la rapide deséente vers le bas de la ligne sa- gittale dans la región des pariétaux prouve que ees clerniers de- vaient étre tres courts et que le diamétre antéro-postérieur fronto- pariétal ne devait pas dépasser 17 ctm. Cette conformation parait indiquer, non seulement que les pa- riétaux étaient tres courts en proportion du frontal, mais aussi que ce dernier était excessivement long. Nous savons que quand le frontal est tres long les pariétaux sont áu contraire tres courts. Or, le frontal du Diprothonime dont la longueur dépasse la largeur, prouve qu'il est tres long, et les pariétaux devaient étre plus courts en proportion, de sorte que le diamétre antéro-postérieur fronto- pariótal de 17 ctm. peut étre consideró comme un máximum. Enfin, si l'on jette un regard sur le profil de la calotte (fig. 10 et Lám. ii, fig. i) on s'apercoit que la courbe de l'os dans les deux clerniers centimétres postérieurs change complétement de direc- tion, diminuant considérablement de rayón et tournant vers li- bas avec une grande rapidité, de telle sorte que quand la ligne de la courbe a atteint á peu prés la direction verticale, elle ne s'est pas éloignée en direction horizontale d'un centimétre du bord posté- rieur de la partie existante de Tos. Cette conformation demontre clairement aussi que 17 ctm. est la longueur máximum qu'a pu atteindre le cráne complet. II me faut ajouter aussi que cette longueur devait étre constituée par le frontal et les pariétaux, car l'occipital, d'aprés cette direction verticale de la courbe postérieu- re des pariétaux, devait se trouver en dessous du bord postérieur de ees os et ne devait pas étre visible en regardant le cráne d'en baut, comme e'est le cas dans plusieurs espéces de singes des genres ( 'ebus et Áteles. Quantá la largeur, elle parait avoiróté peu considerable et assez au-dessous déla moverme des cranes humains. Le frontal tres long ei avec un rétrécissement postorbitaire peu considerable, pa- AMECHINO: LE DIPROTHOMO PLATENSIS. 131 Pig. 7. Diprothomo platenñs. La calotte cránienne vue d'en haut, de grandeur aaturelle. La dépression ovalaire qu'on voit sur li 6t< gauche du frontal, o'e I l'impn ion d'une ancienne blessure. 132 MUSEO NACIONAL DE BUENOS AIRES. rait indiquer un crane étroit, á cotes presque paralléles, d'un con- tour assez semblable á celui des Arctopitbéques qui, eux aussi, ont un frontal étroit et long, — un crane dont l'élargissement de la región pariétale ne devait pas étre supérieur á celui de la re- gión frontale. Le diamétre transversal máximum qui est de 118 mrn. tombe á peu prés aux deux fciers de la longneur du frontal et a un peu moins de la moitié de la longneur totale que doit avoir ene le cráne entier. II est clair qu'á ce niveau les cotes latéraux du crane devaient étre constitués par les pariétaux qui devaient se prolonger en avant beaucoup plus que cbez l'Homme et comme c'est le cas pour les singes en general. Dans le cráne de l'Homnie, le plus grand diamétre transversal tombe toujours ou presque toujours dans la región pariétale, gónéralement au niveau des bosses parietales, ce qui est principalement du á un grand rac- courcissement de la región frontale produit par le raccourcis- sement de l'os frontal. Dans le Diprotbomme qui au eontrai- re a un frontal étroit et tres long, il est tout naturel que la plus grande largeur du cráne doive encoré tomber dans la región du frontal. Cette forme étroite de la región pariétale est confirmée aussi par la courbe ou arquement transversal des pariétaux, aussi ré- gulier que celui du frontal et á rayón pas plus long. Cette der- niére particularité prouve que le diamétre transversal máximum de la región pariétale ne pouvait pas étre supérieur á celui de la región frontale, comme c'est le cas dans le genre Midas. (fig. 15). Si on ajoute á tout cela le peu d'élévation du crane, on peul le considérer sans crainte de se tromper comme un cráne petit, bien au-dessous de la moverme humaine. Je crois que sa capa- cité cránienne ne devait pas dépasser 1.100 ctm. cubes. L'indice cépbalique devait étre á peu prés de 69. C'était un crane étroit, allongé et a c6tés presque paralléles. Dans le contour, sa plus grande ressemblance devait étre ave'cle célebre cráne de Galley-Hill. Or, ce n'est pas cbez les Antbropo- morphes ni chez les Catarhiniens qu'on trouve des cránes á un contour semblable; pour les trouver il faut descendre aux Platy- rbiniens de l'Amérique du Sud, et spécialement jusqu'aux Arcto- pithéques i Mitins, Callithrix). Quoique excessivemrnt basse, La Eorme de cette calotte est tres notaMi' par la parfaite regulante de ses courbes, aussi bien dans AMEGHINO: LE DIPROTHOMO PLATENSIS. 133 la direction longitudinale que dans la transversale ainsi que dans les diagonales. Ce qui reste des pariétaux ne permet pas de diré grand chose. La suture sagittale est complétement ouverte et fortement com- pliquée surtout dans sa partie postérieure. Les dents de la suture sont grosses, larges, longues et par conséquent profondérnent en- grenées. La largeur de cette ligne d'engrenage est de 5 á 10 mm. et constitue eomme une bande dépriniée, une espéce de gouttiére a fond plat. On voit quelque cliose de semblable sur le cráne cé- lebre de Neanderthal. Sur la face interne, la suture est presque oblitérée et comme je Tai deja dit plus haut, d'un aspect beau- coup plus simple, presque linéaire. D'accord avec la grande longueur du frontal, les pariétaux de- vaient étre plus courts que ce dernier. La partie existante me- sure en ligne droite horizontale 45 mm., mais en suivant la courbe externe, cette longueur est de 63 mm. Plus haut on a déjá vu que le cráne nc devait s'ótendre en arriére en ligne droite horizontale au dclá d'un centimétre, de sorte que la longueur máximum des pa- riétanx en ligne droite horizontale ne devait pas dépasser 55mm. Pourtant, leur longueur en suivant la courbe pouvait étre beau- coup plus considerable. Comme on peut le voir par la restaura- tion latérale, en suivant la courbe postérieure, le prolongement máximum en arriére, qui correspond á Pendroit oú la courbe descend verticalement. vient tomber k un peu moins de trois cen- timétres de distance du bout le plus postérieur de la partie exis- tante. Je calcule que le niveau inférieur du bord orbitaire des- cendait un centimétre encoré jjlus bas. Avec ees points de repére et en tenant compte de la courbe de ees os, on peut calculer ■a Ü cm. la longueur máximum dos pariétaux sur la ligne médiane et en suivant la courbe externe. Toute proportion gardée, ce raccourcissemeni des pariétaux est conijmrable á celui qu'op observe dans plusieurs espéces des genres Cébus et Áteles et aussi dans le G-ibbon. La surface externe des pariétaux constitue une continuation parfaite de la courbe réguliére antéro-postérieure du frontal, et la courbe transversale montre aussi la méme régularité que dans la región frontale. Cette courbe transversale, dans la región p¡i nó- tale, est encoré plus serrée, c'est-á-dire a rayón plus court que dans la región frontale, ce qui porte á faire croire que, comme je l'ai déjá dit plus haut, le diamétre transversal máximum dans Les pa- riétaux ne dépassait pas le méme diamétre pris dans le frontal. 134 MUSEO NACIONAL DE BUENOS AIRES. Le bord antérieur ou coronal des pariétaux constitue un grand aro de cercle á concavité antérieure fortement accentuée de sorte que sur les cotes ees os avancaient beaucoup vers l'avant, oonfor- mation propre á la plupart des Singes. Le frontal, que j'ai deja dit presque parfait, se préte tres bien á l'étude et revele une conformation si différente de celle de Ho- mo qu'il n'est pas possible del'attribuer á ce genre. Cette confor- mation ne se rapprocbe pas non plus de celle des Antb.ro pomor- pbes, avec l'exception du G-ibbon qui montre quelque cbose de semblable, mais elle ressemble d'une maniere presque parfaite a la forme de cet os dans plusieurs Singes ele l'Amórique du Sud, et surtont dans les Arctopitbéques. Dans le Diprotbomrae, le frontal comparé á celui de l'Homme, est tres allongé et tres étroit, ce qui se voit tres bien sur la figure 7 ainsi que sur la Lám. 1 de la planche I. Dans les cránes bumains la regle genérale est que le diamétre transverse du frontal est toujours notablement plus considerable que le diamétre antóro- postérieur. Dans celui de Diprotbomme, le diamétre antéro-postó- rieur est égal ou méme un peu plus long que le diamétre trans- verse. Le diamétre antéro-postérieur en ligne droite de la partie antérieure déla glabelle au bregma est de 117 mm. et le diamétre transverse máximum qui se trouve un peu en arriére de la moitié de salongueur est de 118 mm. Ces proportions rapprocbent égale- ment le Diprotbomme des Arctopitbéques. Pour qu'on se rende compte tout de suite de cette différenee dans la conformation du frontal, je donne les figures de deux crá- nes bumains, un (fig. 8) á frontal tres largo qui est la forme la plus commune, et l'autre a frontal tres étroit ('fig. 9), conformation beaucoup plus rare. On sait que, comme regle genérale, le frontal est d'autant plus court et plus large que le crane est plus bracbycépbale, et d'au- tant plus étroit et plus long que le crane est plus dolieborépbalc Le crane de Lapon de la figure 8 est fortement bracbycépbale, et onvoit que le frontal estén conséquence tres large, beaucoup plus large (diamétre transversal) que long. Ce cas n'est pourtant |i;is celui de la bracbycépbalie extreme qu'on trouve souvenl ebez les Mongols et aussi diez les anciens Calcbaquis, dans lesquels la largeur <\n frontal par rapport á la longueur est encoré beaucoup plus considerable que dans lo crane ci-dessus figuré. La figure 9 d'un crane de Papoua Maoriest au contraire d'une dolicbocépha- lie extreme, et le frontal est en proportion beaucoup plus allon- AMEGHINO: LE DIPROTHOMO PLATENSIS. I 35 ge et plus étroit. Malgró cela, on peut voir que La largeur l'em- porte encoré b.'aucoup sur la longueur. J'ai deja dit plus baut que cette coufiguratiou, ainsi que celle des pariétaux indiquent que le frontal devait étre beaucouj) plus long que ce dernier. La longueur du frontal égalant mi dépassanl la largeur est également un caractére simien. Je ne l'ai observé sur aucun cráne burnain, mais il est caractéristique de la plu- part des Singes, étant plus ac- centué sur ceux du Nouveau Monde que sur ceux de 1' An- cien, et plus encoré sur les Arctopitbéques que sur les Cé- Fig. 8. Cráne brachycéphale de Lapon, vu d'en haut, d'aprés de Quatrefages. Fig. 9. Cráne de Papoua Maori, vu d'en haut. d'aprés Huxley. Dolichocé phalie extreme. biens. Parmi les Anthropomorpbes, Le Chimpanzé a Le frontal notablement plus large que long comme dans L'Homme; sur un Orang-outang jeune, je trouve Les deux diamél res moins dispropor- fcionnés; pourtanfc, le diámetro transversal l'emporte encoré sur Le diamétre Longitudinal. Dans le Gribbon, le frontal esl beaucoup plus long que large. Le Diprothomme avec son frontal plus long que Large se separe done nettemenl de I' 1 1 me ei des Antbropo- morphes (excepté le G-ibbon) pour se rapprocher de La pluparl dts Singes. 136 MUSEO NACIONAL DE BUENOS AIRES. Dans le Diprothomme, á la grande longueur du frontal s'ajcmte sa forme pour ainsi diré presque rectangulaire, puisque son dia- métre transverse entre les bords externes des orbites qui est de IOS nim. est un peu inférieur au diamétre transverse máximum que nous avons vu étre de 118 mm. En outre, l'étranglement postorbi- taire est peu accentué de sorte que le diamétre transverse mini- mum du frontal en avant est de 99 mm. En proportion de la lon- gueur de l'os, c'est done un front á región postorbitaire tres large et il Test aussi en proportion de la grandeur du eráne. Le grand élargissement du frontal en arriére de l'étranglement postorbitaire est une des caractéristiques du cráne bumain. On le trmive aussi á un degré plus ou moins accentué chez les Antb.ro- pomorpbes. Dans le restant des Singes, et surtout dans ceux d'Amérique, le frontal se rétrécit graduellement en arriére. Sons ce rapjDOrt, le Diprothomme oceupe done une place intermédiaire entre l'Homme et les Singes anthropomorphes d'un cote et les Singes américains de l'autre. Le grand rétrécissement postorbitaire du frontal propre áplu- sieizrs races bumaines actuelles et fossiles, n'est done pas un ca- ractére ancestral sinon acquis secondairement, puisqu'il n'existe pas obez les Singes, sauf les Anthropomoiuphes qui enx aussi l'ont acquis indépendamment, et selon toutes les probabilitós aprés leur séparal.ion dfs I loniiniens. Pendan!; les premiers ages de la vie et tant dans l'Homme que dans les Anthropomorphes, l'étran- glement postorbitaire du frontal, ou le rétrécissement de celui-ci en avant est beaucoup moins accentué que dans l'age adulte. Le grand élargissement du front en avant est surtout notable parmi les Singes américains. Un autre caractére notable du frontal de Diprothomme, c'est La grande régularité de sa convexité dans toutes les directions. Le relévement antéro-postérieur (fig. 10 et Lám. n, fig. 4i commen- ce en arriére de l'aplatissement postglabellaire, mais la courbe qu'il décrit est á rayón beaucoup j}lus grand que celui de la courbe t rans ve rsale. Malgró cette régularité dans les différentes oourbes, les bosses frontales sont bien reconnaissables quoique tres peu dé- veloppées. Ce caractére cssentiellement humain des bosses fron- tales parait indiquer que le Diprothomme doit étre en effet un précurseur direci de l'Homme. Malgré la convexité réguliére du frontal, cet os, comme le íiioiitre la figure 10, est excessivement has. Ce qui peut donner aussi une idee de ce surbaissement c'est la petite différence qu'il y AMEGHINO: LE DIPROTHOMO PLATENSIS. 187 c ce u te c :\, Dipro- thomo, je donne la figure de face de Callithrix aurita &g. II Le- quel par l'ólévation de son front au-dessus du piar orbitaire se rapproche bien davantage d'flbmo quede Diprothomo; plusieurs autres Singes américains se brouvent dans Le tnéme cas. 140 MUSEO NACIONAL DE BUENOS AIRES. La glabelle n'esfc pas trop saillante ou renflée sinon elle est presque píate en haut et un peu convexe dans le sens antéro- postéricur vers l'avant, mais sans que la portion inférieure de la face antérieure soit invertie en arriére comme dans l'Homine, les Anthropomorpb.es et quelques Singes. La grande particularité de Fig . 13 . Cráne de Neanderthal vu de face, un peu róduit, d'aprés un inoulage du Musée de Buenos Aires ' . la región glabellaire consiste en ce qu'elle se prolonge horizonta- lement plus avant de la partie postérieure des bords des ares orbi- taires de plus d'un centimétre. La base de ce prolonge ment est coustituéejaarla partie comprise entre la partie interne des orbites qui va d'un trou susorbitaire a l'autre sur une ligne transversale de (i ctm. A partir des points externes de cette base, l'os se rétrécit 1 Les figures de face du cráne de Neanderthal qu'on voit dans la généralité des livres ne sont pas exactes; elles montrent le front beaucoup plus bas qu'il n'est en réalité. On dirait que pour augmenter son aspect bestial on l'a place de maniere qu'on ne voie que la partie antérieure du frontal. La figure que j'en donne montre le cráne dans sa position naturelle qui est la rnéme de celle de la figure du Diprothomme. Dans cette position on voit le point le plus haut du frontal et on voit que si cet os est relativement assez bas en avant il est aussi elevé que celui á'Homo sapiens en arriére. AMEGHINO: LE DIPROTHOMO PLATENSIS. 141 graduellement vers l'avant et termine en une espéce de cóne tron- qué transversalement, d'une largeur de 16 rain. Ce grand prolonge- ment interorbitaire en avanfc de la región médiane du frontal donne au contour antérieur de cet os vu d'en dessus une eonfor- mation eomplétement distincte de celle de l'Homme. Dans l'Homme, quand il y a un prolongement de la glabelle en avant, c'est a peine s'il dépasse les bords orbitaires; par contre cette partie peut se prolonger considérablement vers le bas, jusqu'au niveau des deux. tiers supérieurs de la hauteur des orbites et parfois méme plus bas. Cliez Y Homo parapetáis, la glabelle se prolonge en avant presque au- tant que cliez Diprothomo, mais au lieu de se diriger directement en avant elle se dirige oblique- ment vers le bas d'une maniere fortement accentuée; c'est done un véritable stade intermédiai- re entre ceux de Dipi othomo et (Y Homo sapiens- Cbez les Anthro- pornorphes, le prolongement de la glabelle vers l'avant n'est pas plus fort que cliez l'Homme, avec l'exception du Gribbon cbez le- quel cette partie se prolonge pro- portionnellernent encoré davan- tage que chez le Diprotbomme, mais elle est aussi á base plus large et plus arrondie en avant. Dans la presque totalité des Singes, cette región est conformée, soit comme chez Y Homo sapiens, soit comme cbez YHomo pam- paens. Pour trouver une conformation absolument semblable á celle de Diprothomo, il faut descendre jusqu'aux genres Midas et Callithrix du groupe des Arctopitliéques. Ce grand prolongement en avant ou interorbitaire du frontal i I en relation avec des cavités orbitaires dont le plancber inférienr s'étend tres en avant dans la región des maxillaires, de sorte que le bord orbitaire inférieur se trouve place bien en avant du supé- rieur. La position antérieure des cavités orbitaires exige le pro- longement en avant de la partie interorbitaire du frontal pour en constituer lenr limite ou paroi interne. Cette conformation prouve done que le Diprothomme avail de grandes cavités orbitaires, placees tres en avant et visibles sur Fig. 1-i. Callithrix aurita E , Geoff. Cráne vu de face, au 2 h de la gran- deur naturelle. Epoque actuelle. Bra- sil meridional. 142 MUSEO NACIONAL DE BUENOS AIRES. une grande étendue en regardant le cráne d'en haut. Nous ver- rons jjlus loin que cette supposition est confirméepar d'autres ca- racteres. Les arcades orbitaires sont surmontées de deux bourrelets sus- orbitaires, rnais qui ne s'étendent que sur la moitié interne et convergent vers la glabelle dont la surface est un peu plus basse que les bouts internes des bourrelets. Ces bourrelets sont étroits sur leur cote interne, á cote ele la glabelle, oú ils ont a peine 5 nim., et s'élargissent sur leur bont externe oú ils atteignent 15 mm. de largeur ; ils sont fortement convexes dans tout leur parcours et terminent en s'eftaeant graduellement en face clu cote externe des bosses frontales. Leur direction n'est pas transversale comnie dans l'homme de Neanderthal sinon qu'elles vont en ligue oblique vers le debors et en aíriérre de sorte que vues d'en haut elles présentent l'aspect de deux crétes divergentes en arriére. Ces bourrelets et la glabelle limitent en avant et sur les cotes une large dépression á fond presque jilat, d'á peu prés deux cen- timétres de diametre antéro-postérieur sur le milieu et de seule- ment un centimétre sur les cotes, mais avec un diametre trans- verse de plus de quatre centimétres; c'est la dépression postglabel- laire. C'est du fond de cette dépression, dans sa partie postórieure, que commence le relévement convexe du frontal. Cette dépression par sur étendue, son fond plat et sa direction un peu oblique d'arriére vers l'avant et du haut vers le bas, ressernble á celle du < ¡i l>bon ainsi qu';i celle des Singes americanas du groupe des Arc- topithéques. Les deux bourrelets sus-orbitaires, dans leur bout externe pos- térieur oú ils s'effacent, sont separes des bosses frontales ]jar une légvri. dépression qui eonstitue une prolongation de la dépression postglabellaire. II cu resulto qu'au-dessus des orbites s'étend une dc ; j ni 'ssion transversale qui se continué sans interruption sur tou- fce la, largeur du frontal comme dans le cráne d'Homo primigenius, mais beaucoup moins accentuée et avec un développement tres irrégulier, étant tres large dans la región postglabellaire, étroite et peu profonde en face des bosses frontales, large mais tres su- perficie-lie sur les cotes externes. Cette dépression transversale indique l'étendue de la visiére, c'est-á-dire de la zone nsseuse transversale qui s'étend de l'une a l'autre des apophyses zygomatiques du frontal et quirecouvre Les orbites avec une lame nsseuse plus ou moins horizontale qui ne AMEGHINO: LE DIPROTHOMO PLATENSIS. I i:$ prend pas part á la formation de la cavité cérébrale et dont le but parait avoir été celui depréserver les yeux. La dépression post- glabellaire eorrespond a la región interorbitaire de la visiére. Sons sa forme la plus primitivo, telle qn'on l'observe dans le genre Midas (fig. 15), la visiére est une lame horizontale et tres minee derriére laquelle commence á se relever le frontal. Dans Diprothomo cette lame est unpeu oblique et porte les deux bour- relets sus-orbitaires décrits plus baut et que nous avons vus ne s'ótendre que sur la partió interne de chaqué cote. Dans l'homme de Neanderthal, en plus d'étre tres large, la visiére est tres épaisse dans toute son étendue, ce qui est dú aux bourrelets susorbitaires qui se so'nt unis et vont de l'une á l'autre des deux apophyses zy- gomatiques; dans ce cas ce qui est primitif c'est la visiére mais aon les bourrelets qui représentent une acquisition récente. Dans l'Homme, la visiére s'est relevée graduellement jusqu'á disparai- tre á cause des lobes frontaux du cerveau qui sont venus se placer au-rlessus de la partie antérieure des orbites, oceupant la méme position de la lame osseuse primitive. La dépression postglabí l- laire reste toujours reconnaissable, mais comme elle s'est relé"? '<■ aussi, au lieu de regarder en haut comme chez Diprothomme, dans L'Homme elle regarde vers l'avant. Les arcades orbitaires soni tres peu arquees; La moitié interne de chaqué arcade qui supporte le bourrelei esl tres épaisse el á bord arrondi; L'ópaisseur esl de 15 mm., presque aussi forte que ■ la ns le cráne de Neanderthal. Le bourrelet susorbitaire termine en avant et versleeóté externe á la hauteur de la. perforation susor- bitaire qui est séparée du bord orbitaire par un pont de seule- ment -¿ mm. de largeur. Ala hauteur de cette pi rforation, Le bord de l'arcade orbitaire constitueune lame anguleuse, tres minceei saillante dont l'épaisseur n'arrive pas á 2mm. mais qui augmente Fig. 15. Midas pileata Is. Geoff. Cráne vu d'en haut, aux ' ¡ de la gran- deur naturelle. Epoqae actuelle. Haut Amazone. 144 MUSEO NACIONAL DE BUENOS AIRES. un peu vers le bout de l'apophyse zygomatique, tout en consti- tuant toujours un bord tres minee, presque coupant et tout á fait différent de la forme arrondie habituelle dans le cráne de l'Hom- me. C'est la forme primitive de la visiére qui s'est conservée telle quelle. II est curieux de constater que cette conformation du bord de l'orbite se retrouve dans les nouveaux-nós jusqu'aux deux ou trois mois de la vie. L"apopliyse zygomatique est courte, peu saillante et se pro- longo tres peu vers le bas. Les crétes temporales sont peu sail- lantes quoique tres bien dólimitées. Les fosses temporales sont peu prof onde s. Les sinus frontatvx sont tres grands, ce qui est en rapport avec le grand développement des bourrelets susorbitaires, mais vu leur grande variabilité dans le cráne de l'Homme, je ne m'y arréterai pas; ils sont sígnales sur la figure 17 avec la lettre E. Le plafond des orbites ne se conserve qu'en partie. Cette cloi- son est tres remarquable parce qu'au lieu de se diriger en arrié- re formant avec le plan borizontal du 'frontal un angle tres aigu yui est la conformation nórmale ebez rHomme, elle trace une légére courbe qui, a quelques millimétres seulement du bord sail- lant de l'arcade orbitaire, se dirige vers le bas á angle presque droit, d'oú il resulte que les cavités orbitaires sont excessivement snperficielles, c'est-á-dire peu ptrofondes et que les yeux dévaient étre tres saillants. Cette conformation s'observe dans les cránes des tous petits enfants d'un á deux mois, mais disparait graduel- lement avec l'áge. Dans 1'Homme adulte, je ne l'ai observée que tres rarement et toujours sur des cránes tres anciens; elle existe sur le cráne fossile d'Ovejero et je Tai vue aussi sur un cráne ancien, quoique de l'époque actuelle, provenant des bañes de co- quilles marines de Los Talas, prés de La Plata. Cette conformation est toujours en relation avec un grand prog- natbisme facial. Le peu de profondeur de la moitié supérieure de l'orbite dans sa direction postérieure est compensé par la partie antéro-inférieure qui s'étend alors beaucoup plus en avant. Dans les nouveaux-nés qui présentent cette conformation, en regardant le cráne d'en haut on voit que le bord inférieur des orbites s'étend considérablement en avant du bord snpérieur de sorte qu'on voit mi grand segment de l'arcade orbitaire inférieure. Avec l'áge le rostro devient plus court et avec ce raccourcissement le bord in- lerieur des orbites vient se placer au-dessous du sujjérieur de sor- te qu'il devient invisible en regardant le cráne d'en haut; cela AMEGHINO: LE DIPROTHOMO PLATENSIS. 145 arrive naturellement dans les races qui n'ont pas de prognathis- me facial, car dans les prognathes le bord inférieur des orhites reste toujours plus ou moins en avant du supérieur. Spus ce rapport, Y Homo pampaeus présente míe conformation spéciale car, tout en ne montrant pas ou presque pas de progna- thisme dentaire ou alvéolaire, il posséde un grand prognathisme facial de sorte que le bord orbitaire inférieur se trouve considéra- blement plus en avant que le supérieur et á un degré aussi accen- tué que dans beaucoup de Singes. De cette conformation du plafond de la partie supérieure des orbites du Diprotbomme. nous en tirons la conclusión que le bord Fig. lii. Nyctipithecus felinua Spix. Cráne vu d'en haut et de cóté, aux • , de la grandeur naturelle. Epoque actuelle. Haut Amazone. inférieur était place bieD en avant du supérieur el que par consé- quent le rostre était fortement prognathe et avec des yeux sail- lants, les deux caracteres dans une forme considérablement plus accentuée que dans Y Homo pampaeus. On a vu plus haut (p. 141 que la confurmatiuii du la ]iruln]ii;-;i- tion interorbitaire du frontal conduit á la méme conclusión, de sorte qivon peut la considérer comme un fait bien établi. Pourtant, j'en donnerai une autre preuve: je rappellerai que dans le genre Nyctipithecus fig. 16) dont les cavités orbitaires s'éten- dent en bas tres en avant sur les maxillaires, ees cavités sont éga- lemcnt peu profondes en arriére avec un plafond qui dcscend aussi Anal. líos. Nac. Bs. As., Sea. 3*, t. xii. J01.1O LO, l'.Njy. 10 146 MUSEO NACIONAL DE BUENOS AIRES. vers le bas, formant cependant avee le frontal un angle moins ouvert que chez Diprothonime, d'oü l'on en pourrait conclure que celui-ci avait les ea vites orbitaires placees encoré plus en avant que le Nyctipithecus, mais óvidemment moins grandes. En concordance avec cette similitude de cor.formation des orbites, le NyctijJithecus présente la prolongation interorbitaire du frontal encoré plus lon- gue que dans le Diprothomme. Les deux genres co'íncident aussi dans la position de la suture fronto-nasale, dans Tabsence d'en- foncement sous-glabellaire et par conséquent dans la forme et la direction des nasaux. Je dois pourtant insister sur ce que tous ees caracteres étaiert beaucoup moins accentués dans Diprothonime qu'ils ne le sont dans Nyctipithecus. La plus gramil' différenee ap- parait dans la grandeur des orbites. Celles de Nyctipithecus sont tres grandes, d'accord avec les habitudes nocturnos de ses reprósentants. Dans le Diprothomme, les cavités orbitaires étaieut au contraire de grandeur nórmale; ceci se prouve par leur plafond osseux qui au nivtau immédiat du coin interne de l'apophyse zygomatique du frontal et au-dessous de cette apopbyse tourne et se dirige brus- quement vers l'avant. Cela indique que l'espace compris entre le coin interne inférieur de l'apophyse zygomatique du frontal et la face externe de la prolongation interorbitaire du méme os cons- tituait le diámetro transverso máximum des cavités orbitaires. Je passe maintenant aux plus singuliers des caracteres qui dis- tinguent le Diprothomo, la conformation du nez autant qu'on peut en juger par la partie corresijondante du frontal qui beureusement se conserve dans un état presque parfait (fig. 12 et Lám. i, fig. 2). La glabelle parfaitement intacte montre la surface sutúrale en- grenée ou guillocbée dans laquelle s'articulaient les nasanx. Dans l'Homme, la glabelle s'arrondit en avant et sa partie tout á fait inférieure tourne en arriére pour délimiter avec les nasaux un enfoncement transversal tres caractéristique qu'on observe toujours tres bien sur le vivant et qui correspond á ce qu'on ap- pelle la racine du nez ou la suture fronto-nasale: c'est l'enfon- cement sous-glabellaire. On ne voit ríen de semblable sur le cráne du Diprothomme. La glabelle est arrondie a son coin supéro-antérieur, mais ello ae s'arrondit pas vers le bas et par conséquent sou bord inférieur n'estpas invertí vers l'arriére. II n'y avait done pas d'enfonce- iiiciit sous-glabellaire de sorte que le nez constituait une prolon- gation du plan ou face antórieure de la glabelle plus ou moins in- clín ée vers le bas. Ce i'araeiéiv sopare lo Diprothomme, non soule- AMEGHINO: LE DIPROTHOMO PLATENSIS. 147 Fig 17. Diprothomo plaíenaU Calotte vue par lo face grai naturelle. S, position et contour interne 'le la blessure indiq mr la figui B, Les trois sinus frontaux <|ui se trouvent á déoouvert. 148 MUSEO NACIONAL DE BUENOS AIRES. ment de l'Homme, rnais aussi de tous les Anthropoinorphes, et de tous les Singes de l'Ancien Continent. On voit une conformation semblable dans presqne tous les Singes américains, inclus le genre fossile Homunculus. Ce caractére persistait encoré dans Y Homo painpaevs. ( tu a la preuve qu'il's'agit d'un caractére tres primitif dans le dévelojDpement ontogénique. Des cránes de jeunes enfants indiens ágés d'un on deux mois m'ont montré la méme conformation. Des cránes (Teníante du méme age de race blanche la montrent á un clegré moins accentué. II y a d'autres differences encoré plus considerables. Dans l'Homme, la suture glabellaire qui sert d'insertion aux os nasaux est toujours étroite, minee, et regarde toujours vers le bas. Dans le frontal du Diprotbomme, cette suture s'est conservée plus complete sur le cote droit que sur le gauche, mais ce qui manque sur ce dernier, on l'a completé au trait sur le dessin d'a- prés le cote droit. Comme on peut le voir d'aprés la figurería con- formation de cette suture est bien difíerente de la configuration (ju'elle présente dans le cráne de l'Homme. En baut elle est arron- die mais large, et elle s'élargit encoré davantage vers le bas de sorte ijii'au niveau inférieur du frontal, elle devait avoir un dia- métre transverse de prés de 3 ctm. Cette enorme largeur de la partie de la cloison interorbitaire du frontal en proportion de la grandeur du cráne déj)asse tout ce qu'on voit dans l'Homme. Pal- ee caractére, le Diprotbomme différe aussi des Singes antliropo- morpbes, de tous Íes Singes de l'Ancien Continent ainsi que des Cébiens du Nouveau Monde qui tous ont la cloison interorbitaire pour qu'on puisse juger du progrés accompli par ce dernier. En outre, ces figures de V Homo pampaeus et du Diprothomo feront Ea- cilement comprendre que les absurdités d'Ameghino 2 que quelques auteurs trouvent une véritable jouissancu ¡V rappcler", placent la science de l'origine de FHomine sur une voie absolument nouvelle et qui parait destinée á dévoiler tous les stades de développement parcourus par nos plus proebes ancétres. 1 Voir la note 3 de la page 127. - Lkhmann-Xitsche, Robert, Nouvelles recherchea sur la forma/ion pampéenm ■' l'Homme fossile de la République Argenline, p. 336, a. l!Hi7. ' Wilseb Lcnwic, Das AUer des Menschen in Sudamerika, m Globus, xciv Band, p. 334, a. 1908. 152 MUSEO NACIONAL DE BUENOS AIRES. La reconstruction du cráne de Diprothomme vu d'en haut est représentée sur la figure 19. Les bases pour cette reconstruction, en ce qui concerne la partie antérieure, sont la conformation des Fi£. 19. Dijirolliomo ¡ihilinxis Amjili. Cráne restauré vu d'en liaut, aux 2 /3 de la grandeur naturelle. Pliooéne inférieur de la ville de Buenos Aires. orbites et la forme et position de la suture fronto-nasale. Les or- bites avec leur plafond tres superficiel et dirige vers le bas for- mant avec la voúte cránienne un angle tres ouvert, prouvent que AMEGHINO: LE DIPROTHOMO PLATENSIS. i:,:; les cavités orbitaires devaient s'étendre tres en avant sur les ma- xillaires de sorte que le bord iuférieur des orbites était place beau- coup plus en avant que le supórieur, eomme je Tai établi dans la partie descriptive, aux pages 1-11, 144-146. Comme la suture fron- to-nasale dans tous ses caracteres est absolument identique á celle qxi'on voit dans les Arctopithéques, 011 a tracé les nasaux dans la niéme position et on leur a donné les mémes proportions que dans le cráne de CallitJirix aurita (fig. 20), Pespéce qui dans cette región du cráne présente le plus de ressemblance avec le Diprotliomme. Le contour et la forme des rnaxillaires et des intermaxillaires sont traces d'aprés la méme región de Y Homo pampaeus, mais en leur donnant un j>eu plus de largeur, en concordance avec la partie Fig. 20. Callührix aurita E. Geoff. Cráne, vu d'en haut, aux 3 /a de la grandeur naturelle. Epoque aetuelle. Brésil meridional. Fig. 21. Saimiris boliviensis (d'Or- bigny). Cráne, vu d'en haut, de grandeur naturelle. Epoque ac- tUelIf. liiilivif. antérieure du frontal qui est également tres large. Le contour hori- zontal du cráne est basé sur la longueur du rayón de l'arcde cercle de la courbe transversale; cette longueur diminue vers l'arriére á partir de la moitié de la región frontale qui coincide avec le dia- métre trans verse máximum. La partie restauráe esl doncl racóe d'a- prés le diamétre máximum qu'elle pouvait atteindre. La longueur du cráne dans sa partie postérieure a été calculóe á ud ou deux millimétres prés en prenantpour base la courbe descendante de la 154 MUSEO NACIONAL DE BUENOS AIRES. partie postérieure des pariétaux conime il a été indiqué á la page 130 de la description. La ligne de restauration de la partie pos- térieure est tracée aussi d'ajDrés le máximum de longueur qu'elle pouvait atteindre. F¡^. 22. Grane de Neanderthal vu d'en haut, aux 2 .3 de la grandeur naturelle. Espéce (Heinte (Homo primigenias) du quaternaire moyen de l'Europe céntrale. Le prolongement du rostro eu avant du frontal est á peu prés celui qu'on observe dans Calliihrix (fig. 20), et certainement il n'est pas exageré puisque chez VHomo pampaeus (fig. 24) il est AMEGHINO: LE DIPROTHOMO PLATENSIS. ;)•) presque aussi fort. II est méme pirobable que ce prognafchisme fa- cial était encoré plus accentué que ne l'indique La restauration. Le contour du cráne lui donne une forme tres allongee et a cótés presque paralléles. II est c-ncoi-e plus rétréci que dans Callithrix Fig. 23. Pitkecanthropus eredux Dubois. Cráne vu d'en hant. aux '-' .1 de la gran- deur naturelle. Quaternaire inférieur de Java. D'aprés un moulage 'tu Musée di la Faculté de Philosophie et Lettres qtie m'a communiqué M. le Prof. J. B.Am- brosetti. (fig. 20), ressemblant davantage á la forme encoró plus ótroiteque présentent les cránes de Midas (fig. 15) et de Saimiris 1 fig. '^1 1. Un autre conformatiun qui apparait bien plus ¿vidente daña la restauration du cráne que sur le morceau isoló, c'est la grande 156 MUSEO NACIONAL DE BUENOS AIRES. largeur du frontal en avant, qui fait contraste avec l'étranglement postorbitaire plus ou moins accentué qui caractérise le cráne hu- main et celui des AnthropomorpL.es. L'étranglement postorbi- taire existe mais il est tres faible, comparable a celui qu'on voit sur les cránes des Arctopitliéques (Callithrix, fig. 20; Mielas, figu- re 15). C'est un caractére d'inférioritó tres remarquable et qui donne au contour horizontal du cráne vu d'en haut une ressem- blánce extraordinaire avec les cránes de la plupart des singes de l'Amérique du Sud, mais surtout avec celui du genre Saimiris (fig. 21). En outre de la grande largeur antérieure du frontal et de son faible étranglement postorbitaire, ce contour se caractérise par le grand allongement de la boite cránienne et ses cotes latéraux plus ou moins paralléles. Le cráne de l'homme de Neanderthal (figure 22) représente sous ce rapport une forme beaucoup plus évolutionnée, car, quoique le rétrócissement postorbitaire du fron- tal ne soit pas trop considerable, le cráne s'élargit beaucoup en arriére, et ses cotes latéraux représentent deux lignes presque droites mais qui divergent fortement en arriére. Dans ees carac- teres, le cráne du Pithecanthropus (fig. 23) difiere de celui de Di- prothomme encoré plus que celui de Neanderthal, car, en plus de présenter un plus fort rétrécissement postorbitaire il s'élargit énor- mément en arriére, avec les cótés latéraux tres convexos de sorte qu'il montre un contour qui s'approche ¿ e ¡ a forme circulaire. La figure 24 montre le cráne cYHomo pampaeus, avec la nian- dibule, vu d'en haut d'aprés le troisiéme exemplaire comiu que j'ai rapportó de mon rócent voyage á Necochea 1 . En ce qui concerne le rostre, ony voit un prognathisme presque aussi considerable que dans les Arctopithéques et á peine un jjeu 1 Voir la note 3 de la page 127. Je designe les exemplaires de cránes d'£fo?»o pam- ¡•iii i«s actuellement eonnus dans cet ordre: Premier exemplaire: le cráne trouvé par Canesa au Sud de Miramar, qui se conserve au Musée de La Plata, et que j'ai figuré dans la position et dans l'état oú on l'avait trouvé, dans An. Mus. Nar- de Buenos Aires, serie 3°, t. viu, p. 448, a. 190G, qui est celui qui m'a servi de type poní- fonder l'espéce. II a été figuré aussi par M. le Dr. Lehmann-Nitsche, mais disloqué de sa condition primitive et décrit d'aprés les opinions personnelles de l'auti'ur flfouveUes recherches sur la formalion pampéenme el VHomme fossile de la République Argentine, pp. 334-359, a. 1907). C'est un cráne d'homrae. Deuxihme exemplaire: le cráne incomplet découvert par le docteur Rodolphe Faggioli a Ne- cochea avec quelques os du squelette. Troisiime exemplaire: o'est le cráne le plus oomplet que j'aie rapporté de mon voyage á Necochea et c'est celui dont je don- ne les figures. C'est un cráne de femme. II y a aussi beaucoup d'ossements du squelette mais dans un tres mauvais état de conservation. Qualriéme exemplaire 1 morceaux d'un autre cráne qui accompagnait le précédent et présontant aussi les mémes caracteres. AMEGHINO: LE DIPHOTHOMO PLATENSIS. 157 Fjg. 24. Homo pampaeita Amgh. Cráne, ni d'en haut, réduil ;m ■■. de la grandeur naturelle. Partie la plus supérieure iln pampeen inférieur (pliocéne moyen), Nec ¡ 158 MUSEO NACIONAL DE BUENOS AIRES. mnindre que celui quemontre la reconstruction du Diprothoninie. II n'existe que la base des os nasaux, mais c'est suffisant pour recon- naitre qu'il n'y a pas d'enfoncement sous-glabellaire, conforma- tiou qu'on a vue propre du Diprothomme. La figure laisse voir une partie considerable des cavités orbitaires, á cause du bord in- férieur des orbites qui est place considérablement en avant du su- périeur; cet avancernent des orbites en avant du frontal est presque aussi considerable que celui que devait présenter le Di- prothomme, mais moins prononcé que dans certains Singes, comme por exemple le Callithrix (fig. 20). Un autre caractére tres important, c'est le prolongement en avant de la región glabellaire qui prend la forme d'un cóne tronqué, conformation presque ab- solument identique á celle que j'ai décrite dans le Diprothomme (p. 140-141) et qui est parfaitement apparente dans la restauration qui precede (fig. 19). La boite cránienne n'est pas moins extraordinaire; elle est ul- tradolichocéphale avec un Índice cópbalique d'á peu prés 60, et á cotes presque paralléles, ce qui lui donne une forme caractéristi- que qui n'est pas bien óloignée de celle de Diprothomme '. Pourtant, la plus grande ressemblance se présente avec le céle- bre crine de G-alley-Hill, du quaternaire inférieur de Kent en An- gleterre- dont je donne ci-aprés le contour (figure 25). Cependant, il faut remarquer que si ce crane coincide avec celui de Y Homo pampaeus par son contour horizontal, il en difiere considérable- ment par sa plus grande hauteur et surtout par le relévement de son front; cela prouve qu'il s'agit d'un type d'une évolution beaucoup plus avancée dans la voie de l'bumanisation. Une conformation simienne du crane de YHomo pampaeus , qui mérite d'appeler sérieusement-l'attention, est le granel développe- nitiit des arcades zygomatiques et leur épanebement vers le de- liors.de telle sorte que le diamétre transverso du bord externe d'un are zygomatique ál'autre dépasse ele beaucoup le plusgrand diamétre transverso du crane. C'est une conformation inconnue dans les cranes normaux, c'est-á-dire non pathologiques, d'Homo ' D'aprés le Dr. M. Lehinanu-Nitsclie (1. c. p. B41), le premier exemplaire aun Índice céphalique de 68,59, mais oe chiffre i rrespond pas á l'indice réel (|iii répondait á une dolichocéphalie encoré plus forte qui a diminuí' par une pression (déformation) oecipitale que je ne crois pas artifioielle; n'importe com- ment la longueur a diminuí; considérablement d'oü il esi resulté l'augmentation de la largeur en arriére. AMEGHINO: LE DIPROTHOMO PLATENSIS. 159 sapiens, mais elle est fréquente dans les singes córame le dómon- trent les cránes ci-dessus figures (figs. 15, lfi, 20, 21). On a vu que Fig. 25. Contour du cráne de Galley-Hill. Quaternaire inférieur de Kent, >-n Angleterre. d'aprés La reconstruction, Le Diprothomme présente une conforma- tion semblable. En ce qui concerne Le degré d'allongemenl du cráne, on doil toujours se rappeler que daña Les reprósentants du genre Homo, on 160 MUSEO NACIONAL DE BUENOS AIRES. trouve des différences tres considerables non seulement selon les ditierents groupes ethniques mais aussi parmi les individus d'un mime groupe, et il est á croire qu'il en était de mérae avec les re- présentants du genre Dijurotbomine. Ainsi il se j)eut que, si le crá- ne d'Homo pampaeus ici figuré est un des plus allongés du genre Homo, cclui qu'on connait de Diprothomo soit un des plus raccour- cis du méme genre. Fig. 26. Diprothomo platennin Amgli. Cráne restauré vu de face au\ - a de la "randeur naturelle. Pliocéne inférieur de la ville de Buenos Aires. Passons mamtenant á la reconstruction de la face du Dipro- fchomme, telle qu'on la voit dans la figure 26. Sur la partió supérieure de la figure constituée par le frontal, il n'y a rien á diré puisqu'elle existe en nature. Les partios qui viennent immédiatement au-dessous, c'est-á-dire les orbites et les nasaux ne pouvaitnt pas s'óloigner d'une maniere sensible de la forme et dos proportions indiquées. Pour les orbites, nous connaissons leur diamétre transverse má- ximum par les caracteres des apophyses zygomatiques décrites á la page 14Ü. On leur a do mié un diamétre vertical á peine un peu AMEGHINO: LE DIPROTHOMO PLATKNSIS. L61 , plus granel que le transversal, d'accord d'un cóté avec Calliíkñx qui montre la partie antérieure du frontal d'une conformation presque identique (fig. 27), et l'autre avec Homo pampaeus fig. 32 qui conserve aussi la mérne forme. D'aprés le diamétre fcransverse máximum que nous avons pu déterminer par la conformation dos apophyses zygomatiques du frontal et le plafond des cavités orbi- fcaires (p. 146), les orbites n'ont pu étre plus grandes ele ce qu'elles apparaissent restaurées. La relation des nasaux avec les frontaux est exactement celle in- diquée, puisqu'elle est subordonnóe á la conformation de la suture fronto-n ásale du frontal et á sa direction. Quant á leur prolonge- ment, on a pris pour modele ceux de CálUthrix (fig. 27) qui, dans la conformation du bord anté- rieur du frontal et la forme de la suture fronto-nasale , présente absolument la méme conforma- tion que le Diprotbomme. La partie la plus incertaine est celle qui a rapport k la hauteur et a la direction des maxillaires et des ¡ntermaxillaires; on a pris pour modele celle de VHomo pam- paeus en augmentant un peu la hauteur et la largeur en raison de ce que la face de Diprol bomme était plus large et devait étre nécessairement un peu plus progna- the. U eet cependant possible que «huís la restauration de ees os la hauteur soitun peu exagérée. Dans cette restauration ce que appellera plus l'attention i sans doufce la denture d'asped complétemenl btumain, á incisives normales et á caninos relativement petites qui en hauteur ou en longueur ne dépassent pas le uiveau des incisives i I dos tnolaires de remplacement qui suivent en arriero. Cetti reconstructiou ésl faite d'accord avec ma théorie sur la forme primitive de la den- ture dans les Mammiféres plexodontes, que je défends depuis 25 ans et á laquelle les découvertes |>aléoiito]o¿;'ii|ues de ees derniei temps onl donné une base bien solide. ] *'aprés c fcte théorie la den- ture des Mammiféres plexodontes dans sa forme primitive éi >¡i i - serie continué, sans diastemes on intervalles et avec les incisi i les canines ei les molaires de remplacemenl á peu prés déla neme Anal. Mis. Xac Bs. As., skh. :.'. i. mi. Julio 22, 1909. 11 Fig. 27. Cállithrix aurita Is. Geoff . Crane, vu de face, aux 3 / 2 de la gran- deur naturelle. Epoque actuelle. Bra- sil meridional . 1(52 MUSEO NACIONAL DE BUENOS AIRES. forme et avec leur couronne au méme niveau. Tous les travaux les plus récents sur l'évolution de la denture ainsi que la décou- verte des anciennes faunes crétaciques de Patagonie confirment cette théorie. Les anciens Homuuculidós de Patagonie présentent une conformation dentaire qui reproduit a peu de chose prés cette Fig. l 2K. Saimirí* boliviensis (d'Orbigny ). Cráne d'individu adulte, avec la den- ture de remplacement, montrant le gratid développement des canines, vu de cóté, .le grandeur naturelle. O, position et direction du trou occipital. Epoque actuelle. Bolivie. conformation primitive. La relation de la denture de remplacement avec la denture caduque dans beaucoup de Singes américains conduit a la méme conclusión: ainsi, on voit le Saimiris adulte dont la dentition de remplacement (fig. 28 est pourvue de Longues Fig. 29. Saimirií boliviensis (d'Orbigny). Crane d'un jeune individu avec la den- ture caduque, montaran! le petit développement des canines, vu de cóté, de gran- deur naturelle. et grosses canines. fcandis que dans le jeune á denture caduque, la canine est petite et presque de la méme forme que la molaire ca- duque qui suit (fig. 29). Les enormes canines des Anthropomor- AMEGHINO: LE DIPROTHOMO PLATEXSIS. 163 pkes sont un caractére de bestialisation acquis aprés leur sépara- tion des Hominiens. C'est ce que vient aussi confirma- la dócou- verte de la mandibule de Y Homo (Pseudhomo) Heidelbergensis Schoetensack. J'ai done tout lieu de supposer que la restauration de la denture de Diproíhomo platensis est corréete, du moins dans ses principaux traits. En regardant de face le cráne de Diprotkonime, ce qui frappe davantage la vue c'est le peu de développement en hauteur de la región frontale, en ménie temps qu'elle est excessivement large. a courbe transversale tres régulié- re et avec les cotes latéraux un peu enríes. Dans son ensemble, la plus grande ressemblance est avec le genre Mitins \ fig. 30), mais ce dernier est á front encoré plus surbaissó, et a cótés latéraux comme ajnatis: en outre il pré- sente une dépression sur la li- gue médiane métopique qui inter- roinpt la regulante de la courbe transversale dans sa partie supé- rieure. Le rostre est tres large, comme devait Tétre celui de Di- prothomme, mais il a un aspect tres bestial a cause du grand dé- veloppement des canines et la formation dea diastémes corres- pondants, le grand développement de la visiére et Tétendue con- siderable de la dépression postglabellaire qui regarde en haut. Au contraire, la suture fronto-nasale est placee un peu plus bas que dans Diprothomme, se rapprochant ainsi davantage de la position de cette suture dans l'Homme. Quand méme on réduirait le crane de Diprothomme aux mémes proportions que eelui de Midas, ce- ltii-ci resterait toujours un type á cavité cérébrale beaucoup plus réduite et par conséquent d'évolution moins avancée dans la voie de rhumanisation. Comparé ave c le Pithecanthropus fig. 3] , celui-ci se distingue par le grand rétrécissement du frontal en avant, mais par contr. le front est considérablemenl plus haut. La dépression postglabí ! laire est tres réduite, beaucoup plus relevée en arriére, ei le fron- tal se releve derriére elle d'une maniere beaucoup plus brusque que dans Diprothomme. La visiére conserve une forme beaucoup Fis. 30. Midas pileala Is. Geoff. Crá- ne, vu par devant aux 3 , :'* de la gran- deur naturelle. Epoque actuelle. Haut Amazone. 164 MUSEO NACIONAL DE BUENOS AIRES. plus primitiva. En outre'il y a une créte médiane métopique ex- terne tres large quoique pas tres haute, qui indique une óvolution vers la bestialisation qui éloigne complétemeiit ce genre de la ligue qui conduit á l'Homme. Flg. 31. Pithecanthropus erectas Dubois. Crane, vu par devant aux 2 Í3 de iagran- deur naturelle, d'aprés le moulage qui a serví pour la figure 23. Quaternaire infé- rieur de Java. La comparaison avec le crane de YHomo pampaeusvu de face (fig. 32) est tout une surprise. II est évident que malgré (pielques caracteres en commun, l'aspect general ae peul étre plus différent. Cette grande différen.ce est produite par le frontal de VHomopam- paeus qui, en plus d'étre exeessivenunt bas, est aussi excessive- ment étroit, tandis que celui de Diprothomme están contraire excessivement large, caractére simien tres notable dont je me suis deja oceupé plus haut. En proportion du rustre les orbites de Y limita pctmpaeus smit tres grandes, et placees au-dessous de ce tout petit í'ront, l lies don- nent a la face un aspect vraiment bestial qui est encoré aug- menté par la cireonstance que sur les cotes latéraux ou ne voit pas lemoindre vestige de la boíte cranienne, ce qui est dii á sa forme étroite et allongée dont j'ai parlé plus haut á la pago lóS. La forme de la glabelle et la disposition de la suture fronto-nasale est la méme que dans Diprothomme avec laseule différence que la suture • si placee un peu plus bas. Lo front de 1' Homo pampaeus est si fuvant, que sous cerapportil dépasse plusieurs Singas, Le Callithria ¡zurita (fig. 14) el le Saimiris boliviensis (fig. 28), par exemple, possédent un front notablement plus haul el plus bombé. AMEGHINO: LE DIPROTHOMO PLATENSIS. n;r, Voyons maintenant les fondements sur lesquels repose la vue de cote du cráne de Diprothomme tel qu'il est restauré sur la fi- gure 33. Fig. 32. Homo pampaeus Amgh. Cráne, vu par devant aux */a de la grandeur naturelle. Partie la plus supérieure du pampeen inférieui (pliocéne moyen). Neeochea. On a vu plus kautíp. 130) que la longueur fcotale du cráne de la partie antérieure de la glabelle ¡t la partie postórieure des parió- taux sur un méme plan horizontal ne pouvait pas dépasser fom- me maxiniuin 17 ctm. Cette longueur est caloulée d'aprés le pro- 166 MUSEO NACIONAL DE BUENOS AIRES. longement de la courbe des pariétaux dans les deux demiers centimétres de leur partie existante. Cette courbe, telle qu'elle est tracée sur la figure de la restauration, est eelle qui determine le prolongement máximum du eráne en arriére. Pourtant, le plus grand diamétre du oráne est celui indiqué par une ligue droite et Fig. 33. Diprothomo plalenuls Amgh. Cráne restauré, vue de cóté, aux 2 k de la grandeur naturelle. oblique au plan horizontal, qui de la partie antérieure de la glabel- le termine au point le plus postérieur de la courbe postérieure; cette ligne mesure 175 mm. L'erreur possible ne peut dépasser 2 mm. en plus ou en moins. La courbe occipitale interieure est tracée en rapport avec la hauteur qu'on a donnée aux orbites et aux maxillaires. La position tres en avant des cavitós orbitaires est fondee sur les considérations que j'ai exposées plus haut en expliquant la fi- gure qui montre le cráne restauré vu d'en haut (p. 153), et la hauteur ou diamétre vertical d'ajrrés ce que j'ai exposó en examinant les orbites dans la restauration vue de face (161). La conformation du nez ne peut s'éloigner sensiblement de cel- AMEGHINO: LE DIPROTHOMO PLATENSIS. 107 le figurée. La position des nasaux dans leur partie supérieure est exactement déterminée par la surface sutúrale du frontal, tandis que l'absence de dépression au niveau de la suture fronto-nasale est le résultat de la glabelle qui ne présente pas d'irrversion vers Fig. 34. Midas pi/eata Is. Geoff. Cráne, vu de cóté, aux Va 'le la prandeur naturelle. Epuque actuelle. Haut Amazone. l'arriére dans sa partie inférieure. La direction vers l'avant des na- saux et leur grand développement est en relation avee la direction de la surface sutúrale du frontal et avec Fénorme développement de cette surface et des dentelures d'insertion. D'aprés tous ees ca- racteres, la forme et direction des nasaux ne pouvaient pas s'éloi- gner beaucoup de ce qu'on voit dans les genres Midas (fig. 34) et Callithrix (fig. 35). Le trou occipital est place á peu prés dans la méme position que dans l'Homme. II n'y a pas de raison pour le placer plus en arriére, puisque dans le genre Saimiris dont la conformation crá- nienne est assez semblable, le trou occipital est place tres en avant, dans une position qui ressemble á celle de l'Homme (fig. 28). II est évident que dans les Anthropomorphes la position plus en arriére du trou occipital estime conformation acquise secondaire- ment aprés leur séparation des Hominiens el - h;uit de ma- niere á reproduire les caracteres d'un Chimpanzé, conformation absolument dis" tincte de celle qu'on observe sur l'original et qui donne á la restauration un aspect bestial excessivement exageré. 170 MUSEO NACIONAL DE BUENOS AIRES. Maintenant quelques mots sur la représentation latérale du cráne de Y Homo pampaeus (fig. 37). Comme le montre tres bien la figure photographique, le front est excessivement bas et tres fuyant. Cependant, la ligue supérieu- re du cráne se releve graduellement vers l'arriére, et en la prolon- geant de maniere á compléter le segment qni manque, on a un con- tour de la voúte du cráne jjresque absolument identique á celui du premier exemplaire connu (cráne de Miramar) quej'ai prócódem- ment figuré et qui a soulevé tant de critiques injustifiées. Dans sa partie antérieure, le front est aussi deprime que celui de Dipro- thomme, rnais il se releve toujours vers l'arriére tandis qu'au con- traire dans ce dernier genre nous avons déjá vu que la partie postérieure du frontal s'abaisse d'une maniere tres accentuée. Comme dans le cas du premier exemplaire, la conformation de la región frontale est naturelle, sans aucun vestige de déformation artificielle; sur ce point il ne peut rester absolument le moindre doute. Les exemplaires deuxiéme et quatriéme sont á front encoré plus bas. Bref, dans la conformation de la boite cránienne, la gran- de difference entre Diprothommo et Homo pampaeus est limitée a la partie postérieure du cráne, et consiste en ce que dans le pre- mier elle est tres basse et dans le second elle est au contraire tres haute. Pourtant, cette grande hauteur de la moitié postérieure du cráne de Y Homo pampaeus n'est qu'apparente; en realité il n'est pas plus baut que celui 6! Homo sapiens et ilest méme un peu plus bas; cette hauteur apparerte est le résultat de l'énorme surbaisse- ment de la región frontale '. Dans la forme du rustre, Y Homo pampaeus conserve encoré beau- coup de caracteres du Diprothomme. Le plus apparent. c'est l'énorme prolongement antérieur du rostre; ce prognathisme fa- cial est si considerable que le bord alvéolah'e antérieur de i'inter- maxillaire se trouve 3 ctm. plus en avant que le point le plus sail- lant de la glabelle. En ce qui concerne le prognathisme du rostre, il est en parfaite concordance avec ce que montre la vue d'en haut 2 . 1 La capacité cránienne du premier exemplaire calculée par M. le Dr. Lehmann- Nitsche (1. c. p. 349) d'aprés la méthode de Welcker en 1464 centimétres cubiques est tres exagérée. II est évident que cette méthode n'est pas appliquable ;i des oranes qui comme ceux deVIIomn /Htni/m,u* préscntent leurs dii'férentes régions développées dans une proportion relative tres distincte de VHomo sapiens. Rien que l'absence du segment frontal qui manque au cráne de VHomo pampaeus peut diminuer cette capacité calculée d'aprés la méthode de Welcker rn idus de 200 ctm. cubes. ! Au sujet du grand prognathisme facial que présentait le premier exemplaire par moi figuré, dit M. le Dr. Lehmann Nitsche, 1. c. p. 334: >Le dessin est faux AMEGHINO: LE DIPEOTHOMO PLATENSIS. 171 c - u c fl X ¡Z st _ M cS C 3 a > 0. P C 3 s x. w fct 03 s. P> 172 MUSEO NACIONAL DE BUENOS AIRES. Elle laisse voir une grande partie de la cavité orbitaire ainsi que son bord inférieur place beaucoup plus en avant que le supérieur. La forme de la racine du nez sans enfoncement sous-glabellaire, conformation caractéristique du Diprothomme est aussi tres appa- rente. Un des caracteres qui distinguent Homo pampaeus, c'estla posi- tion de la denture qui est placee considérablement plus en avant que dans Homo sapiens, ce qui est en relation avec le prognathis- me primitif du rostre. Pour se faire une idee de cette position an- terieure de la denture, on n'a qu'á tracer une ligue verticale tangen- te au point le plus postérieur de l'aroade orbitaire telle que le montre la figure 37; cette ligne passe en arriére de la derniére mo- laire supérieure et il en est de méme dans le premier exemplaire précédemment figuré. C'est done bien un caractére distinctif de cette espéce. Dans VHomo sapiens, cette ligne tombe toujours sul- la denture, soit sur la derniére molaire, ou entre les deux derniéres molaires et souvent aussi sur Tavant-derniére molaire, mais je n'ai pas encoré vu un seul crane montrant cette ligne en arriére de la derniére molaire. Cette rnérre verticale prolongée vers le haut partage un segment antérieur du frontal, dont la surface est aplatie dans Diprotbomme et regarde en baut; faiblement arquee et regarde en haut et en avant dans Homo pampaeus; et fortement convexe dans VHomo sa- parce que la portion alvéolaire de la máchoire supérieure et la mandibule unies ensemble par des concrétions. formaient un bloc compact et se joignaient trop haut et trop en avant avec la partie conservée du corps maxillaire; de cette ma- niere la partie facíale du cráne est trop basse et il existe un prognathisme «ar- tificien qui doit produire une impression durable sur certains lecteurs mal pre- pares de la Sinopsis de M. Ameghino; il ressort en effet du cours de ce chapitre que le cráne de La Tigra ne présente aucun caractére d'infériorité.» La position du maxillaire et de la mandibule par rapport au crane était cependant bien exacte á un ou deux millimétres prés. Le cráne était figuré tel qu'on l'avait trouvé dans le terrain. M. le Dr. Lehmanu-Nitsche en a separé les morceaux et les a figures á part. Le cráne et le maxillaire sont figures á la page 347. II suf- fit d'un simple coup d'oeil, méme d'un profane, pour que Pon s'apercoive que le cráne est place trop relevé en arriére de sorte que la región i'rontale apparais- se moins fuyante qu'elle ne Test en réalité. Quant au maxillaire, il est place trop bas et trop en arriére et en relation du cráne dans une position absolument im- possible. La mandibule se trouve figurée á part dans la page 851; on n'a qu'á décalquer son eontour et l'adapter á celui du maxillaire pour voir la figure ab- solument impossible qu'il en resulte. Le troisiéme exemplaire de cráne de VHo- mo pampaeus prouve que le dessin que j'avais publié du premier exemplaire était parfaitement exact. Quant aux caracteres d'infériorité que présente le cráne de VHomo pampaeus ils sont si apparents qu'ils ne peuvent passer inapercus á aucun anatomiste. AMEGHIXO: LE DIPROTHOMO PLATENSIS. i?;? piens de race élevée, formant un are dont la convexité regarde en avant. Quoiqu'on ne connaisse ríen de la mandibule du Diprothomme, je ne crois pas hors de place de diré quelques mots de eelle de Y Homo pampaeus. Je me limite exclusivement au mentón qui est assez proéminent, et qu'on a présente au sujet du premier exemplaire comme une preuve qu'il n"était pas un cráne á conformation primitivo et que par conséquent il ne prouvait pas étre bien ini- cien. Dans le troisiéme exemplaire actuellement figuró, le men- tón est aussi saillant que dans le premier. En outre la partie antó- rieure de la mandibule su projette en avant du rostre de sorte qu'elle reste visible en regardant le cráne d'en haut. Cette conformation, qu'on croit étre tres récente, est au contraire excessivement ancienne et remonte probablement á l'origine méme des Hominiens. Elle est caractérisée parla saillie du mentón, accom- pagnée par une denture inférieure á implantation verticale or- thognathe i ou méme un peu inclinée en arriére. Cette conformation concorde avec la cause quiaproduit la protubérance mentonienne qui est le résultat de la rétrogadation des incisives inférieures pour Fig. 38. Mandibule d'un enfant de 8 jours, vue par la face exteme aux _. de la grandeur naturelle. montrant le vértex mentonien ou symphysaire, d'apréa uii squelette du Musée de la Faculté de Philosophie et Lettres qui m'a été comiiiu- uiqué par M. le prof. J. B. Ambrosetti. s'accommoder aux supérieiires qui rétrogradaieni á leur bour par l'effet du raccourcissement de la serie dentaire supérieure due á son tour au développem n.1 dn cerveau comme y l'avais établi il y a deja 25 mis '. Le développemeni embryologique de l'Homme prouve qu'il en es< ainsi, car des la naissance la caandibule de l'Homme a'esl pas Ameghino F. Filogenia, pp. 8i ! — I, a. L884. 174 MUSEO NACIONAL DE BUENOS AIRES. a symphyse fuyanto sinon que le bord inférieur de la branche ho- rizontale, en se rencontrant avec la ligue droite descendante de la face antérieure de la symjjhyse, constitue un angle plus ou moins ouvert avec un commencement de la protubérance mentonienne dans le vértex (fig. 38). Dans la ligne des Hominiens, cette forme angulaire du vértex de la symphyse est la primitive, et chez les Anthropomorphes, qui sont des Hominiens bestialisés, la forme fu- yante de la symphyse mandibulaire est une conformation acquise Fig. 39. Cráne de Chimpanzé tres jeune, vu de cóté, montrant la mandibuk pourvue d'une protubérance mentonienne, d'aprés Blainville. secondairement comme le demontre tres bien leur développement ontogónique. Le cráne du Chimpanzé tres jeune, par exemple, posséde une symphyse mandibulaire angulaire (fig. 39) avec une protubérance mentonienne bien accentuée, conformation tres dif- férente de celle ele l'adulte fuyante et allongée, ce qui demontre que cette derniére conformation est une acquisition récente pro- duite par l'allongement secón daire du rostre et de la mandibule, c'est-á-dire par le procés évolutif de la bestialisation. La dispari- AMEGHINO: LE DIPROTHOMO PLATENSIS. 175 tion de la protubérance mentonienne dans 1'Homme de Neander- thal (Homo primigeniux) est le résultat de la méme cause. Dans Y Homo sapiens, le grand prognathisme dentaire et alvóolaire de la mandibule, accoinpagnó d'une forte dépression sous-incisive dans la face externe antérieure de la symphyse mandibulaire pro- pre de certains groupes ethniques, ainsi que le mentón négatif de Klaatseh, sont également des caracteres nouvellement acquis par le méme procés évolutif vers la bestialisation. Fig. 40. Macacas arctoides Is. Geoff. Cráne d'individu tros jeune, vu de cóté, do grandeur naturelle, d'aprés Blainville. Epoque actuelle. Asie du Sud-Est. Dans les Catarrhiniens qui se sont separes de la soucbe primitive dea Primates avant de s'en étre détachée la ligue qui conduit des Homuncnlidés aus Hominiens, la symphyse mandibulaire a tou- jours été fuyante sans vértex mentonien. C'est ce que prouvent les cránes d'individus tres jeunes (fig. 40) qui montrent la symphyse mandibulaire fuyante sans vértex mentonien comme il arrive dans l'áge adulte (fig. 41). On remarquera que l'adtilte, non seuleinent a la symphyse fu- yante comme le jeune, sinon aussi beaucoup plus allongée. C'ette conformation est en concordance avec la forme du rostre qui esl beaucoup plus longá L'áge adulte que dans le jeune age. Cela vut diré que chez tous les Singes de FAncien Oontinent, le rostre s'esi considérablement allongé aprés leur séj)aration de la soiulic pri- mitive sudamóricaine. Dans les Cynocéphales, cet allongemenl du rostre a atteint des dimensions vraiment extraordinaires. Dan ce cas aussi l'ontogénie esi en concordance parfaite avec la pa- 176 MUSEO NACIONAL DE BUENOS AIRES. léontologie qui nous montre les anciens singes éocéues de Patago- nie á rostre tres court, et á symphyse mauclibulaire avec la face Fi°. 41. Macaras ardoidex [s. f-ifoft'. Cráne d'individu adulte, vu de cóté aux s k de la grandeur naturelle, d : aprés Blainville. antérieure en ligne droite et formant un angle ou vértex mentí i- nien avec la branche horizontale. TRANSFOEMATION DE LA BOÍTE CRAMK.XM'. DU SINGE EX CELLE DE L'HOMME. Aproprement parler, ce n'est pas de la phylogénie de l'Homme que je vais traiter ici: je m'en suis deja occupé á plusieurs repri- ses etj'en dirai encoré quelques mots un peu plus loin. Je vais seulement examiner a grands traits les demiéres étapes dans la transformation de la boite cránienne. Dans un travail publié il y a pres de trois ans, je disais: <:La caractéristique principale de l'Homme estle grand développement ilu cerveau, et par conséquent du cr&ne qni prend une forme arrondie. Au stadede MammilViv, ancunancétre direct de l'Hom- me n'a en un cráne avec des crétes saillantes. Les Microbiothéri- dés ijiii se trouvent á la base de la souche mammalogiqne de l'Hom- me, avaient un cráne lis.se, sans crétes. A partir de cette ancienne AMEGHINO: LE DIPROTHOMO PLATENSIS. 177 souche, et en passant par les Prosiiniens du crétacé supérieur et de la base du fcertiaire, etaprés par les Honiunculidés jusqu'á l'Homnie, le cráne n'a fait que devenir de plus en plus gros et de plus en plus arrondi. C'est le procés évolutif que je nommerai vers rhumanisation > *. En ee qui concerne le cerveau, cette caractéristique húmame n'est absolue qu'á cause de la grande taille* de l'Homnie, car les Aretopitbéques ont en proportion un cráne plus volumineux et á cavité cérébrale plus grande. L'Homme n'est done pas supé- rieur par sa grande masse cérébrale. sinon par la qualité de la substance qui la constitue. II n*en est pas de méme pour la for- me arrondie du cráne; parmi les Primates, l'Homme est celui qui a le cráne le plus arrondi, quoique sous ce rapport il y a des diftérences considerables entre les races inférieures généralement á front deprime et les races supérieures a front tres elevé. Or, comment s'est prodnit ce reléveme nt du frontal et l'arrondis- sement general du cráne? Le développement embryologique nous donne une vague idee de cette évolution. Ony voit le cráne, d'abord fcrésaplati dans toute son étendue: aprés on voit grossir sa partie postérieure qui se re- leve graduellement. Ce relévement de la voúte du cráne avance graduellement vers l'avant de sorte que la partie. qui correspond a la región bombee antérieure du frontal est la derniére á se former. D'aprés ees données fournies rjar l'ontogénie, l'agrandissement graduel du cerveau et du cráne aurait avancé progressivement de bas en baut et d'arriére en avant. La découverte de Diproihomo et dJHomo pampaeus viennent confirmer cette évolution d'une maniere precise et définitive. Par l'énorme surbaissement déla voúte cránienne, j'ai deja dit que le cráne du Li]>rothomme est comparable á celui d'un Singe. Au premier coup d'ceil, on dirait qu'il a un front plus relevé que celui de YHomo pampaeus, mais il n'en est pas ainsi; c'est une illu- sion produite paree que le frontal de Diprotbomme commence á descendre vers son tiers postérieur, ce qui lui donne un asjject bombé, tandis que dans celui d'I/nmo jiiiihjhic/is le reK-vement gradué] de la voúte cránienne se continué dans toute l'étendue du frontal, et se continué encoré sur une partie i onsidérable des pa- riétaux. II représente done un vrai stade intermédiaire. 1 Amegmino P. Les Formalion édimentairen du cr< ac< upérieur el du • Patagonie, in An. Muí. Nm-, .1, /;.. \¡n-s, si.-r. '■'>". i. vni, p. 442, a L906 Anal. Mus. Nac. Bs. As.. Sbe, 8*, i. xii. Jumo 22, L909. \¿ 178 MUSEO NACIONAL DE BUENOS AIRES. Si, a la boite cránienne de Diprothomo (fig. 42), on ajonte sur sa moitié postérienre un casque ou segment de hauteur équivalent á celle qui lui manque pour atteindre la hauteur que présente dans cette región le cráne d'H'omo pampaeus, on obtient une voúte cránienne de la méme forme de ce dernier. C'est ce míe montre la figure 43. Sa partie ombrée en lignes croisées i, ce, v, représente le segment ajouté. Sur cette figure l'apparence bombee du frontal de Dijn'othomme disparait complétement pour taire place á un profil absolument égal á celui du cráne del'Homo Fig. 42. Diprothomo platensis Amgh. Cráne restauré, vu de cóté, aux 2 /a de la grandeur naturelle. pampaeus. II est clair que l'augmentation du volume du cerveau d'ai'ri('']'(; vers l'avant et d'en bas vers le haut a poussé aussi vers l'avant le frontal qui s'est raccourcie par l'eftet de cette méme pression ainsi que par sa position plus redressée. A son tour, ce raccourcissement et redressement du frontal a transporté le bregma un peu plus en avant de sa position primitivo. Si á cette voúte cránienne d'Homo pampaeus ainsi obtenue. on ajoute dans sa moitié antérieure un casque ou segment de ñau- AMEGHINO: LE DIPROTHOMO PLATENSIS. 17!) fceur équivalent á ce qui lui manque pour obtenir la hauteur que présente dans cette región le crane d'Homo sapiens des races les plus élevées, on obtient une voñte cránienne de la niérue forme que celle de ce dernier. C'est ce que montre la figure 44. La par- tie ombrée en lignes courbes, x, e, o, u, représente le segment ajouté. Le frontal s'est encoré plus raccourci á cause de cette Fig. 43. Transformation de la boite cránienne de Diprotkomo, en celle de VHomo pampaeus, aux 2 /s de la grandeur naturelle. pression d'arriére vera l'avant et aussi á ce qu'il a pris une posi- tion beaucoup plus relevée. Si on procede a l'inverse: c'est-á-dire, si á un crane á'Homo sa- piens de race élevée on retrancbe successivement le segment frontal ou antórieur et le segment postórieur, il prend successi- vement le contour de VHomo pampaeus et du Diprotkomo piafen- sis comme le démontrent tres clairement les figures 4ú a 40. C'est la contre-épreuve des différentes preuves de la transformation de Diprothomo en Homo sapiens. 180 MUSEO NACIONAL DE BUENOS AIRES. La figure 45 représente le contour d'un cráne de race blanche d'aprés de Qnatrefages et Hamy l ; il a appartenu á Tin jeune sol- dat corsé mort á l'hópital de Val-de-Gráce, et de Quatrefages s'en est longtemps serví dans ses cours comme un représentant typi- que du type moyen de la race blanche. Si á ce cráne 011 retran- COTÍ38 Fig. 44. Transformation de la boite cránienne de Diprothomo en celle d'ífoino pampaeus et de celle de ce dernier en celle ¡VHomo sapiens de race élevée, aux */s de la grandeur naturelle. La ligne minee et suivie au-dessous de la partie ombrée correspond au contour du cráne de Diprothomme. La ligne grosse et á traits interrompus est celle du cráne de VHomo sapiens. che le segment frontal ou antórieur x, e, o (fig. 46) on obtient le contour cránien de la figure 47 qui est absolument identique a celui de VHomo pampaeus 'fig. 37). Dans cette figure, je n'ai al- ' A. de Quatbefages et E. T. Hamy. I.rx Cránes d(S races humainet. Atlas, Pl. 1.XXX1, a. 1882. AMEGHINO: LE DIPROTHOMO PLATENSIS. 181 téré ni le contour du rostre ni le contour de la base du cráne du soldat corsé, afin de m'en teñir absolument aux faits constates. Fig. 45. Cráne d'un soldat corsé, vu de cóté á la '/« de la grandeur naturelle. Fig. 4i). Le im'-me cráne de la figure precedente avec i Frontal on an- térieur, c-jui manque á VHomo pa mpeu ■», indiqué par les lettres ',<,o; vu de á la Vs de la grandeur naturelle. 182 MUSEO NACIONAL DE BUENOS AIRES. Si á ce méme contour de la figure 47, c'est-á-dire au cráne du soldat corsé dépourvu du segment frontal, on retranche atissi Fig. 47. Le méme cráne des deux figures precedentes dont on a retranche le segment x, e, o. Dans cette condition la voúte du cráne du soldat corsé pré- sente le méme contour que Y Homo pampaeus; á la '/a de la grandeur naturelle. Fig. 48. Le méme cráne des figures precedentes sans le segment frontal <>u antérieur et sur lequel est indiqué le segment postérieur ?', x, ?/, qui manque au cráne de Diprothomme; á la '!■: de la grandeur naturelle. AMEGHINO: LE DIPROTHOMO PLATENS1S. 183 le segment postérieur i, a; u, indiqué sur la figure 48, on obtient le contour de la voúte eránienne du Diprothomme, comme Le de- montre la figure 4U, dans laquelle j'ai conservé le contour de la base du cráne et du rostre du soldat corsé, mais j'y ai bracé en dessus le contour restauré du rostre de Diprothomme. Fig. 49. Le cráne du soldat corsé dont on a retranché les deux segments antérieur et postérieur; la voüte du cráne reproduit absolument le méme oontour de celle du Diprothomme. La ligne minee et suivie est celle de la base du cráne et du rostre du soldat corsé sans aucune modif ¡catión. La ligne grosse et á traits interrompus est celle du Diprothomme. '/a grandeur naturelle. II y a encoré d'autres concordances bien singuliéres qui consti- tuent une comprobation en plus de la descendance de VHorao sa- piens du Diprothomo et en passant par VHoihm pampaen*; ce sout celles que uous fournissent les microcóphales. que M. 0. Vogth considérait comme des étres interuiédiaiivs entre I' Ilumine et les Singes, c'est-á-dire comme représentant toute une serie de sta- dts ancestraux de l'Homme. Aujourd'hui mi est genérale mrnt, d'accord pour attribuer la microcéphalie a uu arrét simultané du développement du cráne et du cerveau. Avec la découverte des matériaux décrits dans ce mómoire, non seulemeut se confirme l'origine qu'on attribueá la microcéphalie, sinon aussi l'opmion de Vogth. Tous les vérit¡il>les microcé|iliales reproduisent dans la conformation de leur cráne des stades ínter- 184 MUSEO NACIONAL DE BUENOS AIRES médiaires á différents degrés entre le Diprothomo et Homo sapiens. Comme preuve, je reproduis la vue du cráne d'une microcéphale publiée par le Dr. Topinard (fig. 50). On rernarquera de suite que Fig. 50. Vietoire: microcéphale de 23 ans, d'aprés le Dr. Topinard. Dessin reproduit sans autre modification que le tracé de la ligne verticale qui passe par le point le plus postérieur du bord de l'orbite pour montrer la position des der- niéres molaires en avant de cette ligne, caractére propre de Y Homo pampaeus. le front est la reproduction exacte de celui de VHomo pampaeus, mais la partie du cráne correspondan^ aux páriétaux est plus bas- se que dans ce dernier, se rapprochant ainsi davantage de Dipro- thomme. L'ensemble du contour de la voúte cránienne représente done un stacle intermédiaire entre celui de Diprothomo et d'77o///o pampaeus (fig. 51). Quant au rostro, la concordance de cette microcéphale avec Y Ho- mo pampaeus est juarfaite. La face montre á pea prés le minie (le- gré de prognatbisme; 1'enfoncemeiLt sous-glabellaire correspon- dant au nasion est nul on presque nul; et les nasaux sont tres proéminents et diriges en avant en suivant un plan encoré moins incliné que celui du frontal: dans leur partie inférieure les orbites AMEGHINO: LE DIPROTHO-MO PLATENSIS. L85 < e te 186 MUSEO NACIONAL DE BUENOS AIRES. se prolongent dans la región antérieure des maxillaires; et la den- ture est placee tres en avant de sorte que la derniére niolaire supé- rieure se fcrouve en avant du jjoint le plus postérieur du bord de l'arcade orbitaire. Quant au crine, c'est la reproduction exacte d'un des stades moiqikologiques qu'a traversés l'rmmanité. Quelques-uns pourraient j^eut-étre croire qu'il s'agit de simples co'incidence d'un cas exceptionnel. Pourtant il n'en est jms ainsi. Avec des difierences insignifiantes selon le stade du développe- ment embryologique oú se produit l'arrét, tous les microcópkales présentent les mémes caracteres. Le Dr. Topinard dit á ce sujet: «Tous les mierocéjohales ont a peu prés cette physionomie: front fuyant, globes oculaires saillants, nez proéminent á l'exagóration, face étroite en promontoire, prognathisrne, air effaré ou abruti 1 .» Ce sont exactement les caracteres de Diprotomo et Homo pam- paeus. Ici, la transformation de la dój)ression postglabellaire et de la visiére méritent une mention spéciale. La visiére est un caractére tres primitif et d'origine tres ancien- ne; on la trouve, déjá tres dévelopjióe, dans les Singes qu'on con- sidere les ¡dus inférieurs, les Arctopithéques. C'est une lame osseu- se constituée par la partie antérieure du frontal qui s'étend en avant recouvrant les orbites et qui sous la forme d'une bande transversale va d'une apopkyse zj r gomatique k l'autre. Cette lame présente sur la ligue médiane et en arriére ou en-dessus de la suture fronto-nasale, une dépression plus ou moins accen- tuée; c'est la dépression postglabellaire. La formation de cette dé- pression est déterminée: d'un cóté par le relévement convexe de la partie de la visiére qui recouvre chaqué orbite, et de l'autre par le relévement du frontal en arriére de la visiére. Visiére et dépression postglabellaire sont done des caracteres tres primitifs et on en trouve les traces ebez prescpie tous les Sin- ges jusqu'á l'Homme. Ce qui n'est pas primitif, sinon le résultat d'une évolution secondaire plus récente, ce sont les bourrelets sus- orbitaires plus ou moins gros qui se sont dévelopjjés sur la visiére de beaucoup de Singes, de tous les Antbropomorpbes et parfois de l'Homme. La forme la jdus primitive de la visiére et de la dépression post- Topinaiu) Paül. Elévients ¿PAnthropologie genérale, p. 726, a. 1885. AMEGHINO: LE DIPKOTHOMO PLATENSIS. L87 glabellaire se présente dans legenre Midas fig. 52 et 54-: e'esf une lame osseuse horizontale, tres minee et tres large, suivie en arriére par une dópression transversale qui precédele relévement du fron- tal et qui s'élargit au milieu pour constituer la dópression post- glabellaire. L'horizontalité de la visiére et de la dópression post- glabellaire est en relation avec le grand surbaissement du frontal. Dans Callithrix (fig. 53) qui a un frontal un peu plus haut que Fig. 52. Midas pileata Is. Geoff. Cráne, vu d'en haut, aus '/« de la grandeur naturelle. Epoque actuelle, Haut Ama- zone. Fig. 53 Callithrix aurita E. Geoff r- Cráne, vu d'en haut, aux J /s de la grandeur naturelle. Epoque actuelle. Brésil meridional. Midas, la visiére (fig. 55) ainsi que la dépression postglabellaire sontun peurelevées en arriére, ét onpeut diré que cu mine regle ge- nérale ees parties se relévent dans la méme proportion que la par- tís antérieure du frontal. Dans quelques Singes, le bord orbitaire de la visiére s'est fortement épaissi, conformation propre 'les .Mnc¡i- ques (fig. 41) et des Cynocéphales (fig. '>>'<■. parfois le l>ord orbitaire de la visiére s'est fortement relevé vers le haut. Dans d'autres, com- me Saimiris et Áteles, le relévement du frontal a fait disparaitre aussi bien la visiére susorbitaire que la fossu postglabellaire. Dans la ligne des Hominiens, la visiére etla dópression postgla- bellaire se sont conservées jusqu'á l'Homme actuí I mais avec un dó- 188 MUSEO NACIONAL DE BUENOS AIRES. veloppement tres inégal; en outre, la formation des bourrelets susorbitaires en a souvent modifiée la forme d'une maniere consi- derable. Dans le Pithecanthropus, toute proportion gardée, la vi- siére était presque aussi large que dans Midas, mais un peu plus relevée en arriére et avec la dépression postglabellaire peu accen- tuée et beaucoup plus oblique, en relation avec le relévement du Fig. 54. Fig-. 55. Fig. 56. Fig. 54. Midas pileata. Fig. 55. Callührix aurita. Fig. 56. Papio maimón jeune. Coupes schématiques longitudinales au niveau du tiers externe de l'orbi- te droite pour montrer le développement de la visiére par rapport á la cavité orbitaire et á la cavité cérébrale. Les figures 54 et 55 au double de la grandeur naturelle; la figure 56 de grandeur naturelle. v, visiére; r, bord orbitaire; /', fron- tal; o, cavité orbitaire; <\ cavité cérébrale. frontal en arriére; elle était aussi tres épaisse et avec le bord li- bre ou orbitaire tres gros á cause du développement des bourre- lets susorbitaires qui se sont fusionnés avec le bord libre de l'os i fig. 57). Dans l'Homme de Neanderthal, qui a un frontal dont la región antérieure est plus haute que dans Pithecanthropus, la visié- re est aussi encoré plus relevée en arriére et par conséquent plus i n< dinée vers le bas. Le développement des deux enormes bourre- lets susorbitaires qui vontde laglabelle aux apopbyses zygomati- ques et qui se sont fusionnés avec les bords orbitaires de la visiére ont tellement modifié celle-ci, qti'au lieu de présenter la forme d'une lame plus ou moins liorizontale, la visiére s'est transformes en deusarcades osseuses d'une épaisseur extraordinaire, qui donnent au cráne un aspect vrainicnl bestial ('fig. 5S>. La dépression post- AMEGHINO: LE DIPROTHOMO PLATENSIS. I Sí! I W, OJ 3 £ 2 3 j* bu C '2 u o a o QO -S — ' 3 o. ja 3 S -o 3 3 :r i, : — /. S £ o W £ W o £ s X a OJ — <> eo - oí T3 -r u 3 te ? i g g¡ '- - ■s¡ « h fl ^ - 3 O* c V u * |S ■o •C 5 C5 o en - 1- — D en tO i a; 3 :r tú c i r -sí 5 E — ' u c 190 MUSEO NACIONAL DE BUENOS AIRES. glabellaire est bien indiquée et d'une étendue considerable mais fortement inclinée vers le bas de sorte qu'elle regarde en baut et en avant. Les bosses frontales qni sont bien reconnaissables se trouvent á plus d'un centimétre en arriére du bord postérieur de la visiére. Sur la región médiane du cráne de Diprothome, la visiére est large de plus de deux centimétres mais sur les orbites elle est un peu plus étroite. Cette visiére du Diprothomme est tres singuliére parce que, á cote de caracteres tres primitifs, elle en présente d'autres qui indiquent une spécialisation déjá assez avancée. La dépression postglabellaire est tres grande et peu inclinée vers le bas de sorte qu'elle regarde presque direc- tement vers le haut. La región susorbitaire de la visiére se par- tage en deux parties, une interne et l'antre externe, d'nne con- formation tres distincte. La partie interne (fig. 59) porte un tres gros bourrelet deja presque complétement fusionné avec le bord orbitaire qui atteint ici une épaisseur presque aussi considerable que celle du cráne de Neanderthal. Lajmrtie externe (fig. 60) con- serve au contraire la forme primitive de lame minee et presque tranchante. Les bosses frontales qui se trouvent derriére la visié- re tombent non seulement tres en arriére du bord orbitaire mais aussi derriére le plafond frontal des cavités orbitaires. La partie la plus convexe de ees bosses regarde en haut. Dans le cráne de VHomo pampaeus, la visiére est large d'un cen- timétre et demi á peu prés, peu inclinée vers le bas, en forme de lame minee en avant, qui grossit rapidement en arriére, mais un peu plus grosse sur le cote interne des orbites (fig. 61); comme dans les cas précédents, la cavité cérébrale ne commence que der- riére la visiére; les bosses frontales se trouvent á peu prés dans la méme position que dans le Diprothomme, á un centimétre der- riére la visiére et regardent vers le haut comme dans ce dernier. La dépression postglabellaire est plus recluite que dans Dipro- thomme, ce qui est dú au grand rétrécissement de la región fron- tale antérieure; elle est aussi un peu plus inclinóe vers le bas, ce qui prouve qu'á partir du Diprothomme il y a eu un peu de re- lévement de la partie antérieure du front. Dans le cráne des races élevóes de VHomo sapiens, la visiére a presque complétement dispara á cause du renflement de la partie antérieure du cerveau qui a fini par occivper l'espace au-dessus de l'orbite reposant sur la face supérieure du plafond de celle-ci (fig. 62); ce qui en reste se réduit á un tout petit rebord du bord AMEGHINO: LE DIPKOTHOMO PLATENSIS. - ± z - z ~ - L - — — o ? = — í w ü ¿ es : - _ _ .— * i ; 3 - Z — « ; 55 - - — 7 3 -= *■ -> u 3 - - : .£" — - - e =5 t= ; ._ — s - ti fe - 192 MUSEO NACIONAL DE BUENOS AIRES. orbitaire qui, au lien d'étre dirige horizontalement en avant com- me dans tous les cas précédents, descencl presque directement Fig. 61. Homo pampaeuü. Coupe schémalique longitudinale, au niveau du- tiers externe de l'orbite pour montrer le développement et la position de la vi siére par rapport á la cavité orbitaire et a la cavité eérébrale. Grandeur natu- relle. Mémes lettres que dans les figures precedentes. vers le bas. Le frontal qui est presque horizontal au-dessus des orbites du eráne de Y Homo pampaeus, est place presque verticale- Fig. 62. Homo sapiens de race élevée. Coupe sehématique longitudinale au ni- veau du tiers externe de l'orbite droite pour montrer la visiére atrophiée et diri- gée vers le bas et ses rapports avec la cavité orbitaire et la cavité eérébrale. Gran- deur naturelle. Memes lettres que dans les figures precedentes. AMEGHINO: LE DIPROTHOMO PLATENSIS. 193 ment dans celui «le VJBómo sapiens de race élevée; les bosses fron- tales tombent sur la partie antérieuro dos eavitós orbitaires, et au lien de regarder vers le haut comme dans Diprothomo et Homo pampaeus, elles regardent en avant et ur¡ peu vers le dehors. La partie médiane de la visiére constituóe par la dépression postglabellaire s'est relevée dans la meme proportion que les par- ties laterales, de sorte que de presque horizontalc qu'elle étail Fig. (53. Montrant le relévement graduel de la dépression postglabellaire; 3 Í4 de la grandeur naturelle. dans Diprothornme elle est devenue presque verticale; un la re- connait tres bien par la persistance de la dépression qui est plus ou moins accentuóe, seulement au lieu de regarder vers le haut comme dans Diprothomo et Homo pampaeus, elle regarde vers l'avant; sa position postglabellaire primitivo sVst iliangée en sus- glabellaire. Je dois ajouter que dans le degré de relévemenl de eette región, entre Homo pampaeus ei Homo sapiens de race élevée, on trouve dans les races actuelles moyennes et inférieures et dans les fus- siles presque tous les stades intermédiaires. La figure 63 montre tres clairement comment s'est effectuée cette transforination. La región postglabellaire est celle qui se trouve au-dessous et en avant de la ligne a, e. Sous sa forme pri- Anal. Mus. Nac. Bk. As., See. 8*-, r. xn. Jumo ¡ü, 1909. 13 194 MUSEO NACIONAL DE BUENOS AIRES. mitive telle qu'on l'observe dans le cráne de Diprothomme, elle est indiquée par la ligne o, a, presque horizontale mais un peu dó- primée au inilieu. Les lignes ou segnients d'accroissernent 1 á 10 qui convergent vers l'avantetvers le bas montrent comraent le plan de la región postglabellaire a suivi ce renflement, á mesure que le cerveau se renflait en avancant du bas vers le haut et d'amére en avant. Tandis que la glabelle restait irnmobile sans étre affectée par le renflement du cerveau, le point postérieur de cette región s'est relevé graduellement du point a jusqu'au point e, en passant successivement par les lignes d'accroissernent 1 á 10, de sorte que le plan j>ostglabellaire primitif et presque horizontal o, a, a été remplacé par le plan presque vertical o, e. RKLATIOXS ET POSITION. Que le XHproihomo soit un genre distinct di Homo, dans son sens zoologique le plus large, il ne peut y avoir absolument aucun doute. Par le peu de développement du cráne en liauteur, il se rapprocbe plus des Anthropomorphes que de l'Homme, et quoique le volume de son cerveau fut sans doute bien au-dessus de celui des AnthrojDomorphes, il ne faut pas non plus oublier que la plu- part des Singes américains ont un cerveau, relativement au poids du corps, non seulement bien plus gros que celui des Antbropo- morpbes mais plus gros aussi que celui de l'Homme. Par la forme réguliérement arrondie du frontal, il se rapprocbe des jeunes Orang-Outangs et des jeunes Chimpanzés. Par l'absence d'enfon- cement nasal sous-glabellaire, par la grandeur et la position en avant des os nasaux, ainsi que p&T la position de la suture fronto-nasale au niveau du bord supérieur des orbites, il se se- pare autant de l'Homme que des Antbropomorpbes et de tous les Singes de l'Ancien Monde pour se rapproches des Arctopi- tbéques. II ne peut done rester une ombre de doute qu'on est en présence d'un genre nouveau distinct d' Homo et complétement disparu. Maintenant la question se présente de savoir dans quelle fa- mille on doit le placer; si on doit le considérer córame un Homi- nien ou comme un Anthroponiorphe. L'absence des enormes bourrelets susorbitaires propres des AMEGHINO: LE DIPROTHOMO PLATENSIS. L95 Anthropomorphes adultes, l'absence complete et absolue non seulement d'une créte métopique mais aussi de la « - 1 . ■ t . ■ -^i — -i t t.i I. ■ qui est remplacée par une large gouttiére, ainsi que le peu de dé- veloppement des lignes temporales éloignent complétement le Diprothomme des Anthropomorphes; en outre, l'absence de ees caracteres indique qu'il n'était pas pourvu de l'énorme et long museau caractóristique de ees derniers. II y a deja prés de trois ans que j'ai demontre que tous ees ca- racteres qui éloignent les Anthropomorphes de l'Homme, sont des caracteres de bestialisation acquispar les Anthropomorphes á une époque relativement récente et aprés leur séparation des Homi- niens l ; que ce n'est pas l'Homme qui desceñe! des Anthropomor- phes sinon les Anthropomorphes qui sont des Hommes bestia- lisés. D'un autre cóté, le grand développement du cerveau éloigne absolument le Diprothomme des Anthropomorphes pour le rap- procher de l'Homme, et la présence des bosses frontales parfaite- ment reconnaissables était jusqu'á maintenant, du moins á l'áge adulte, un caractére exclusivement humain. Je ne doute done point que le Diproihomo doit prendre place parmi les Hominiens. Maintenant la famille des Hominidae comprendrait ainsi ."> genres: Homo, Piihecanthropus 2 , Tetraprothomo s , Diproihomo et Psendhomo 4 . Le Diproihomo consideré comme un Hominien et comme repré- sentant un type générique réunit tous les caracteres d'infériorité ou d'évolution peu avancéepour pouvoir constituer un précurseur de l'Homme. Pour se transformer en Homme, il n'a fallu qu'une augmentation du volume du cerveau accompagnée de l'augmenta- tion correspondante dans le volume du cráne, un peu de reléve- ment dans la partie antérieure du frontal et le raccourcissement correspondant de la face. On n'y voit aucun caractére de bestiali- ' Ameghino F. lxs JTormations sédvmentaires du Crélacé supérieur etdu Tertiain • n-viendrai sur oetti question dans un prochain travail. 1 96 MUSEO NACIONAL DE BUENOS AIRES. sation progressive, car les bourrelets susorbitaires sont mediocres et ne s'étendent que sur lapartie interne; ees bourrelets pouvaient étre aussi un caractére propre du mále, ou jjeut-étre propre de cette espéce, puisqu'il est á peu prés certain que le genre devait étre représente par plus d'une espéce. En disant que le Diprothomo est un précurseur ou un ancétrede l'Homme, je n'exclue pas de cette descendance Y Homo primigenius ou type de Neanderthal. Ce dernier n'est pas comme on le dit un type primitif, sinon au contraire un type déjá tres avancé, niais i|ui était entré dans la voie de l'évolution qui conduit a la bestia- lisation l . Par la taille, le grand volume du crane et du cerveau, ainsi que par le relévement de la voñte clu cráne, le type de Neanderthal était bien au-dessus de son ancétre, le Diprothomrae. II en différait par ses enormes bourrelets susorbitaires et leur avancement en forme de visiére, caractére que l'on appelle pithéco'ide et que Ton croit primitif, ce qui est une grande erreur. Le développement des bourrelets est un caractére de bestialisation acquis secondairement pour proteger la vue du reflet des rayons du soleil sur la neige ou sur le sable. C'est le résultat de la traction continuelle des muscles frontaux et sourciliers par le froncement continuel cíes sourcils. La próuve en est que ees bourrelets commencent toujours á se dévelop- per précisément sur le cótó interne prés de la suture fronto-nasale, dans la región oú prennent insertion les muscles frontaux et qu'ils se dévelopfient en avancant graduellement vers le cote externe. L'homme de Neanderthal est done un successeur du Diprothom- me, mais il ne peut ¡jas étre Tancétre de l'Homme actuel (Homo sapiens): premiérement, parce que ce dernier lui est antérieur par son age, et deuxiémement, parce que les bourrelets susorbitaires de Y Homo primigenius constituent un caractére de bestialisation de la plus haute spócialisation; ees bourrelets ne pouvaient plus disparaitre sinon avec l'extinction de l'esjiéce: l'homme de Nean- derthal est une espéce complétement éteinte et dontla disparition eut déjá lieu pendant l'époque quaternaire. En comparant le Diprothomo avec le Pithecantkropus, ce dernier se présente comme un genre complétement distinct; son cráne tres élargi en arriére, 1' enorme rétrécissement du íront en avant, le grand développement de la visiére susorbitaire et la créte métopi- 'Yoir 'a note 2 de la page VI7. AMEGHINO: LE DIPROTHOMO PLATENSIS. L97 que sur la ligne médiane du frontal, le distinguent tres bien de Di- prothomme. Ce sont deux lignes morphologiquemenl divergentes, dont eelle qui conduit au PitJiecanthropus est complétement étein- te. En me basant sur les caracteres de best ialisation qu'il présente, j'ai deja dit en 1906 que le PitJiecanthropus n'était par l'ancétre de l'Homme '. Les explorations recentes qui démontrent que cegenre Fig. 64. Apophyse mastoi'de et rainure digastrique dans le cráne d'un ancien patagón, aux fí de la grandeur naturelle. m, apophyse mastoi'de; r, rainure di- gastrique; t, trou occipital; c, condyle occipital; a, apophyse zygomatique du temporal. est d'une époque géologique beaucoup plus rapprocliée de nous qti'on ne le supposait d'abord confirnient les résultats auxquels j'étais arrivé. II me reste maintenant encoré un poñrl á óclaircir: c'est la pré- sence dans le Diprothomme d'un certain nombre de caracteres qui jusqu'á présent paraissaient exclusifs des Arctopithéques et qui conduiraient á ótablir dea relationa entre les llnminiens et ees Singesqui sont consideres comme les plus int'óricurs. 1 Ameghiho F. Les Formalions tédimentaires. etc., deja < - i t ."■ , p. I !;;••!, avec pl détails Notas preliminares sobre el Telraprothomo argenliniu¡ in Anal. Mu». Nac. de Buenos Aires, ser. 3.*, t. ix, pp. 213-214, a. l!ii>7. 198 MUSEO NACIONAL DE BUENOS AIRES. A ce sujet. pendant mes comparaisons pour la confection de ce mémoire j'ai fait une découverte qui me condrrit á un résultat semblable concernant un autre caractére consideré parmi les Primates comme exclusif de l'Honime et que je viens de retrou- ver clans un Arctopithéque. II s'agit de l'apophyse masto'ide et de la rainure digastrique qui l'accompagne (fig. 64). J'ai tro uve l'une 7 r n Fig-. fió. Apophyse mastoide et rainure digastrique dans le cráne de Midan pi- leata, grossie Vi la grandeur naturellf. Mémes lettres que dans la figure prece- dente. et l'autre sur un cráne de Midas pileata (fig. 65) á un ótat comple- tement rudimentaire, il est vrai, mais avec une coní'ormation ab- solument identique á celle que l'une et l'autre présentent dans l'Homme. Les relations ne terminent pas ici. En examinant les cránes des nnuveaux-nés je n'ai vu aunun vestige ni de l'apophyse mastoide ni de la rainure digastrique. (Je n'est que de la troisiéme á la qua- triéme semaine que commencent á apparaitre les vestiges rudi- mentaires de lapopliyse et de la rainure (fig. 66) sous iine forme absolument identique á celle que j'ai vue sur le crane de Midas adulte. J'ai vu aussi une conformation semblable sur le crane d'un jeune Cebus apella, mais ees vestiges disparaissent plus tard. AMEGHINO: LE DIPROTHOMO PLATENSIS. L99 Pour ce qui a rapport aux Antkropomorphes, on les considere gónéralement comme dépourvus d'apoplryse masto'ide et do rai- nure digastrique, mais quelques auteurs font mention de leur exis- ten ce, qtioique sous une forme beaucoup moins accentuée que dans l'Honime. Ce qu'il y a, c'est que dans les Antnropomorpi.es ees ca- racteres ne sont visibles que daais le jeune age et s'effacent aprés graduellement jusqu'á disparaitre, á l'inverse de ce qui arrive dans l'Homme dans lequel ils sont peu visibles dans les jeunes et s'accentuent graduellement avec l'áge. C'est une évolutiou m. Fig. 66. Apophyse masto'ide et rainure digastrique dans un cráne d'enfant oal- chaquí d"á peu prés trois mois, aux ! /s de la grandeur naturelle. Musée de la Fa- culté de Philosophie et Lettres. Piéce que m'a communiqmV M. le Pro f. .1. B. Ambrosetti. Mémes lettres que dans les figures precedentes. dans deux directions complétement opposées qui prouve que l'Homme ne peut avoir pris origine dans les Anthropomorphes, mais que ees derniers dórivent d'Hominiens primitifs qui pos- sédaient l'apopliyse masto'ide et la rainure digastrique déjá assez développées. Aprés la séparation des deux liraunh.es, ees caracte- res ont pris un grand développement dans la ligue des Iluini- niens, tandis qu'au contraire ils se sont effacós dans les Ani hropo- morphes. Ici trouve sa place une autre découverte anatomique ógale- ment imprévue qui concorde parfaitemenl avec La procedente et avec la nouvelle théoric en general. Kn exa minan! La mandibule 200 MUSEO NACIONAL DE BUENOS AIRES. du nouveau-né figurée plus haut (fig. 38), j'ai vu daiis sa partie inférieure et interne de la branche ascendante íprés de sa partie postérieure) une apophyse angulaire indiquée sur les figures 67 et 08, avec la lettre a. On voit tres bien que cette apophyse est constituée par le bord inférieur de la rnandibule qui tourne en dedans et termine dans la pointe angulaire en question; la pointe de cette apophyse reste sóparée de la table interne de la rnandibule par une gouttiére bien accentuée. J'ignore si cette disposition pendant ce stade de développement a été deja signalée par quelque auteur; entout cas, son homologue est exressi- vement claire. II s'agit de l'angle man- a Fig. (¡8. La méme rnandibule de la fi- gure precedente vue par le cóté interne pour montrer la position et forme de l'angle mandibulaire a. Fig. 67. Homo sapiens. Branche gauche de la rnandibule d'un nouveau-né de 8 jours, vue par dessous aux 3 /s de la grandeur dibulaire propre de tant de Mamrnifé- naturelle, pour montrer l'angle ¡. ■ , • -, -, ... ' . " res, et sous sa íorme mvertie en aedans, mandibulaire a, invertí en de- dans. caractérisque des Marsupiaux et de leurs ancétres les Microbiothóridés. Quoiqu'il s'agisse d'un fait bien connu, je crois utile de placer sous les yeux des lecteurs la rnandibule d'un Marsupial actuel du genre Peramys (figs. 09 et 70) pour que l'on voie que dans les deux cas la partie osseuse signalée avec la lettre a est parfaitement homologue. Cette concordance prouve qu'en ce qui concerne le caractére en question la rnandibule de l'Homme dans les nou- veaux-nés passe par un stade transitoire semblable á la conforma- tion propre des Marsupiaux pédi manes et des anciens Microbio- théridés. La forme de cette partie angulaire dans la rnandibule en question demontre aussi que la perte de l'apophyse s'est jjro- AMEGHINO: LE DIPROTHOMO PLATENSIS. •JO I duite par sa rotation sur le cóté interne d'oñ en est resulté son atrophie et ensuite sa complete disparition. Dans la question de l'origine de l'Homme, cette observation estd'une importance extraordinaire, car elle demontre que la li- gue qui conduit aux Hominiens a passé ¡jar un stade pendanl le- quel la mandibule avait un angle bien distinct et invertí en dedans comme dans les Marsupiaux. Or ce caractére. non seulemmt n'existe pas dans les Lémuriens actuéis, mais, que je sacbe. il n'a pas non plus été observé sur aucun des Mammiféres fossiles, dn tertiaire ancien d'Europe et de l'Amériquedu Nord qu'on attr'ibue ou qu'on rapprocbe de ees animaux. Par ce seul fait. ils restent tous ecartes déla lignepbylogénétiqne qui conduit Fig. 70. La méme branche mandibulaire de la figure precedente vue par le cdté interne pour montrer la position de l'apophyse a de l'angle mandibulaire. Fig. 69. Branche mandibu- laire gauche de Peramys vue par dessous aux J , de la gran- deur naturelle pour montrer l'angle mandibulaire a, invertí en dedans. aux Hominiens. On sait qu'á la base de cette ligne je place les Microbio- tbéridés de l'époque erétacique qui possédent un petit angle invertí com- me dans le genre Peramys actúe] (figs. i¡!» et 7( I . caractére qu'ils ont transíais aux Clénialitidés de la base du tertiaire que je con- sidere comme la vraie souche des Primates. La découverte d'un stade du dévelopjjement de la mandibule de l'Homme dans lequel on voit un angle mandibulaire invertí en dedans dans la f o i figurée constitue une nouvelle comprobation omorphes des Singes et de les unir aux Hominiens pour constituer un ordre distinct, les> Anihropoidea, par opposition á celui de- Simioidea constitué par le restant des Singes, moins les Lémuriens qui constituent un ordre á part. Voir Fernando Thibon. Les Hominidés el les Anthroj>oinorjihi es nombrado y renombrado en demasía desgraciadamente, parece que nadie lo conozca: hasta ahora ese nombre parece aplicarse á cualquier ani- malito casi imperceptible cuyo color sea rojo. Ni zoólogos, por lo que respecta á su estudio técnico, ni médicos, en lo que atañe á los efectos patógenos que produce, han dado to- davía descripciones ó dibujos del molesto animalito. Si han apa- recido en algunos textos de medicina supuestos dibujos de ese ani- mal, la mente de sus autores ha sido sin duda de dar una idea de cómo es un acariño, sin mayores pretensiones. Así es que la lite- ratura de vulgarización sobre el molesto «Bicho colorado es abun- dantísima, no faltando periódico en el país que le dedique algún artículo cada verano; pero la literatura científica es totalmente muda á su respecto. A modo de interesante curiosidad, voy á copiar por su orden cronológico lo que se dice sobre el Bicho colorado». 1876. En La Képublique Argextine par Ricardo Napp wiu: DE PLCSIEURS COLLABORATEURS. OüVRAGE ÉCEIT PAR ORDRE DU COMI- TÉ CENTRA! ARGENTEN POUR L'ExPOSITION DE PhII.ADELPHIE, el Dr. Weyenbergh dice, página 158: Xous ne mentionnerons, com- « me faisant partie de la famille des TROMBIDIDAE, que l'insec- « te bien connu et si incommode pour l'homme et pour les ani- « maux, appeló ici Bicho colorado et qui appartient au genre « TETRANYCHUS (LEPTUS n'est que le non, scientifique -I, [a « larve de ce genrej. Nous n'avons trouvé nulle part le nom scienti- 212 MUSEO NACIONAL DE BUENOS AIRES. « fique de cette espéce que l'on distingue facilement de l'espéce < sud-européenne TETRANYCHUS (LEPTUS) AUTUMNALIS, « Latr. Nous la nommerons TETRANYCHUS MOLESTISSIMUS, « Weyerib.» 1870. En los Anales de Agricultura de la República Ar- gentina, tomo iv, página 198, elDr. E. L. Holmberg dice: «Tetra- - nychus molestissimus, AVEYENBERGH» (aquí va la cita de la obra anterior). «Es el terrible «Bicho colorado». Aunque el doc- < tor Weyenbergh no fia dado su descripción, preferimos conser- « varíe este nombre, pues es con el que lo ha publicado en la obra « citada. Por nuestra parte, creemos haber reconocido 2 ó 3 espe- « cíes de este género, con el mismo nombre vulgar.» 1886. En Zoologischer Anzeiger, tomo ix, p. 5*2, el Dr. G. Haller dice haber recibido un lote de Tetranychus molestissimus Weyenb., los que hubieran sido cazados debajo de las hojas del Xanthium mácrocarpum. Luego reproduce una comunicación del finado doctor Berg en donde éste relata que, habiendo sido picado por muchos bichos colorados, estuvo como ocho días en estado Hebroso, habiendo empleado para su curación alcohol, amoníaco, jabón, grasa, sebo, vaselina alcanforada. . . . 1890. En su Traite de Zoologie medícale, tomo n, p. 289, el Dr. Rafael Blanchard habla así: «Tetranychus molestissimus "We- « yenbergh 1870 (no 1836, como se ha copiado después). Cet aca- « rieii est extrémement commun dans la République Argentine et « dans l'Uruguay, oú on le connait sous le nom de Bicho colorado, « a cause de sa couleur rouge. II se tisse une toile á la face infé- « rieure des feuilles de Xanthium mácrocarpum et s'y tient blotti « pendant la plus grande partie de l'année; de Dócembre á Janvier « il l'abandonne pour passer sur que-lque animal á sang chaud, á « Toccasion sur l'homme. L'invplantation de son rostre dans la peau determine une démangeaison insupportable. Haller rappro- « che l'exanthéme qu'il produit de l'affection analogue dont Dele- « gorgue eut á souffrir a Natal et cpii était causee par des «milliers « de tiques roussátres, dont les proportions étaient infiniment pe- « titea.» Luego el autor se extiende sobre la enfermedad producida por ese animal al que se llama en Francia Rouget, Aoútat, Vendan- geur, etc., en Méjico, Tlalsahuate, en el Japón Akamushi; la enfer- medad es llamada en Francia érythéme mitón/nal, en Dinamarca Avgust Jenuder (botón de Agosto), en el Japón tsutsuga mushi ó sltím/t mushi. Railliet en su Zoologie medícale et agricole, ed. 2 a , p. 699; Moniez, BRETHES: EL « BICHO COLORADO ». 21i3 en su Traite de parasitólogie, p. 445;Braun Mas, en Die Parasiten, p. 25o, cuyas obras no he podido consultar, hablan también del mismo animal pero seguramente en forma de citación como las obras anteriores. El Dr. J. Ch. Huber ha reunido casi toda la bibliografía anterior en su Bibliographie der Ttlinischen Entomologie, Jena 1899 b. ti 2 p. 22. De todo lo que precede, se deduce tan solo 1.° que en la Ru pú- blica Argentina y en la República Oriental del üruguaj haj -I «Bicho colorado», al que se ha llamado Tetranychus molestissimus; 2.° que e se animal vive debajo de las hojas de] Xanthium macro- carpuii). Durante seis años he procurado obtener las transformaciones sucesivas de ese acariño sin poderlo conseguir todavía; pero lo que puedo afirmar es que: 1.° parece que se ha hablado de bichos rojos» al querer hablar del «Bicho colorado >, porque la larva de éste no es larva de Tetranychus; 2.° que el «Bicho colorado» no se encuen- tra debajo de las hojas del Xanthium macrocarpum. Habría esperado hasta llevar á cabo mi intento de obtener las transformaciones del «Bicho colorado» para publicar esta nota, pero el distinguido hoy estudiante y mañana Doctor en medicina, D. Ignacio Torres, me ha pedido un dibujo del «Bicho colorado» para incorporarlo á su tesis para el Doctorado. Oren pues el momento venido de publicar con respecto de ese desagradable animal cuanto se sabe de positivo, por su parte ha- ciéndolo el apreciado Sr. D. Ignacio Torres como médico y por mi parte para fijar claramente cual es el animal que se tiene en vista. Como el nombre dado por Weyenbergh se refiere á un acaro q ue no está descripto ni dibujado, resulta que es un nombre nulo: pero tampoco le daré yo nombre porque creo que el animal per- fecto ya está descripto, pues son ya varios los Acariñas (más de 30) conocidos de estas regiones. Lo que falta es identificar Las dos formas perfecta y larvaria, así como sus intermediarias. Con el objeto de que fueran auténticos, cacé los primeros Bi- chos colorados» sobre mí mismo. Cuando, en preparaciones microscópicas, pude bien fijar sus caracteres, estuve buscando al acaro por las plantas que los campesinos dicen ser su al- bergue. La manzanilla silvestre fué una de las pía nías más es- cudriñadas; el Xanthium ma¡ rocarpum tampoco fué oh idado. Pero todas mis cacerías me proporcionaban «Bichos rojos ,|,. |, 214 MUSEO NACIONAL DE BUENOS AIRES. formas, sin nunca dar con el «Bicho colorado». Tengo más de 2<> formas diferentes. Es claro que si alguna vez he obtenido el insecto que bus- caba, no lo encontraba en cantidades apreciables como para po- der decir que vive en alguna planta con preferencia á otras. He obtenido «Bichos colorados» eu abundancia en pájaros, po- llos y gallinas y con especialidad en las patas cerca de las últimas plumas de la tibia, donde muchas veces se los encuentra en colo- nias. Se pueden encontrar también en otras partes del cuerpo, como debajo de las alas, en la cabeza, etc. Mi señora, afanosa por todo lo que puede serme de interés, me ha proporcionado mucho material de estudio. Mi amigo, D. Juan Manuel Agote, á quien aquí agradezco también, me facilitó, en Enero de 1907, un gran número obtenidos de una Calandria [Mimus fría rus (Vieill.) Hartl. |. Se reconoce fácilmente que el «Bicho colorado» no ha conse- guido huésped todavía cuando su estómago no presenta línea obs- cura en la preparación microscópica. Entonces mide al rededor de 1 ¡ 3 de mm. con un ancho mayor de un poco más de la mitad de su largo. Pero pronto (á los 2 días en Bichos colorados obtenidos sobre mí mismo) el estómago se llena de alimentos: en sección transversal dicho estómago forma enton- ces una línea dorso-ventral de que da una idea bastante aproxi- mada la niña del ojo del gato en una viva luz. Pronto el Bicho colorado» aumenta de volumen: tengo ejem- plares que miden unos 600 \>- de largo por 320 u de ancho, y hay más grandes todavía. Su cuerpo es ovoideo, de un rojo bermellón hasta rojo subido según su estado de alimentación. Todo su cuer- po es muy finamente estriado transversalmente. Por transpa- rencia el abdomen forma una línea longitudinal mediana blanca y opaca. Los pal] ios son cónicos, 4-articulados, el apical un tanto encor- vado hacia adentro. Las mandíbulas ó queliceras están trans- formadas en un par de piezas un poco encorvadas. Las patas cuya si paración de las articulaciones no se distingue bien tienen va- rios pelos plumiformes hacia afuera. El empodio termina en dos uñas encorvadas en forma de hoz (la curva sin embargo no muy pronunciada I y la punta roma. Entre esas dos Tinas hay una ter- cera unís larga y de igual forma. El tarso de las patas anteriores y medianas tiene en su medio superior un diente quitinizado. El dorso del animal presenta algunas series de pelos largos. BRETHES: «EL BICHO COLORADO». 215 He dicho que en las patas ele los pollos se encuentran en canti- dades los «Bichos colorados »; aveces se encuentran juntos hasta 10 ó más aún formando una mancha característica ene» si fuese sangre de color claro. Si se los toca, con facilidad se desprenden v Fig. 1. — El -Bicho colorado- aumentado unas 400 veces. A la derecha la extremidad de su pata anterior aumentada unas 800 veces. van sin duda á atacar otro punto más conveniente. Se reci ie el punto en que han estado Losácaros pues queda como una costra de color amarillento perfectamente reconocible mucho tiempo des- pués de haber estado los Bichos colorado^ . 216 MUSEO NACIONAL DE BUENOS AIRES. Désele Diciembre ele 1906, tengo hechos cortes microscópicos del tejido que con la navaja había sacado de una j)ata de pollo. Varios cortes son muy interesantes: á continuación rejoroduzco dos de ellos. El primero (fig. 2) ha coincidido casi completamente en el sentido de su longitud con un agujero producido por un Bicho colorado» Dicho agujero (c) tiene un largo de Ififí ¡j. con un diámetro me- dio de 10 \í. Se ve en la entrada del agujero la quelicera (q) cuya posición demuestra que las mandíbulas del «Bicho colorado» es- tán dirigidas hacia adelan- te y arriba (tomando en cuenta la posición del cuer- jdo del acaro que aquí no s.- ; > ■■■■■ .'# m Fig. 2.— Corte obtenido de una pata de po- llo, aumentado ;+; 400 diámetros. En a se distingue el tejido superficial, en d el tejido conjuntivo, en b el tejido conjuntivo que se ha cuticulizado al rededor del agujero c. En q se ha dibujado una quelicera del -Bicho colorado >. Fig. 3. — Corte obtenido per- pendicularmente al agujero pro- ducido por el isnxrT\ i Hulli^., lín'-t.lies. A su vez, Leptometria Pereyrae Holbg. LíK)3) es el mismo ápido que Ancy- loscelis Girardi Vach. i. 1904 y Anc. clypearis Fr.i 1906 . Kl nom- bre que debe quedar á la esjn i ¡e es pues A.\< vi.osi blis Pereyrae (Holbg. Bréth s. En cuanto á Ancyloscelis, Holmberg ha Beguido las ideas de 222 MUSEO NACIONAL DE BUENOS AIRES. Smitli (Cat. Hym. Br. Mus. n, 1854, p. 367) con el Ane. arniatus como característico. La clave dicotómica que corresponde á An- cyloscelis Q (p. 430) es hipotética á no dudarlo, pues las 9 9 de Ancyloscélis (sensu Smith, lioy abandonado) son los Leptergatis Holbg. (1903). En 1908, Friese ha creado para ese grupo el género Dipedia que debe por lo tanto desaparecer por razón de prioridad. Así que las tres Leptergatis de Holmberg quedan de pie : Leptergatis halic- toides Holbg. (1903) = Dipedia gigas Fr. (1908), Leptergatis me- sopotamica Holbg. y Leptergatis Romeroi Holbg. Las demás Leptergatis son: L. armata (Sm.) Bréthes, Duckei (Fr.) Bréthes, ecuadoriana (Fr.) Bréthes. Energoponus Holbg. (1903). En una nota mía [An. Mus. Nac. Buenos Aires, (3) xn, (1909), p. 81] manifestaba que mucho creía que el género Energoponus fuera sinónimo de Entecha ia . No me atreví entonces á afirmarlo porque las descripciones respectivas no me parecían bastante concordantes, pero ahora he podido identificar un Energoponus strenuus Holbg., y resulta que esta es- pecie concuerda en un todo con Ptilothrix plumata Sm., menog en las escobas tarsales que el En. strenuus no puede tener por ser cf. La forma de la nervación alar, el color de las alas, del pe- lage y del tegumento son iguales en ambos: hasta el mechón de pelos blancos en la extremidad de las tibias se encuentra en uno y otro sexo. En cuanto á En. Arueghinoi, no creo sea ^ de Ptilothrix xigrita Fr. Tapinotaspis Holbg. (1903). No he podido identificar ningún ápido á mi disposición con los Tap. cTiacábucensis y sábulorurn Holbg.; sin embargo no tengo ninguna duda que el autor ha tenido á la vista unas verdaderas Tetrapedia Klug (1810). En efecto los ca- racteres de «alis fuscescentibus, margine postico obscurioribus , de «carpo magno», de «abdomen cordato-ovatum, ael basin foveo- latum, humilé convexum », etc., hacen pensar en seguida á las Te- trapedia del grupo de T. clypeata. Chalepogenus Holbg. (1903) es también una Tetrapedia: Tet. Muelleri Fr. (1899) = Chalepogenus incertus Holbg. (1903). Sin embargo se puede admitir como desmembramiento elel género de Klug: la especie se llamará pues Chalepogenus Muelleri (Fr.) Bréthes. Lanthanomelissa Holbg. (1903). El Lánthan. discrepans Holbg. (1903) es lo mismo que Schrotikya (1908) Goeldiana Fr. (1899). Pero BRETHES: NOTAS HIMENOPTEROLÓGICAS. 223 hay el género Axthophokvla Ckll. que es todavía anterior 1 1897), según me comunica el Sr. Schrottky. Este ápido debe por Lo tanto quedar con el nombre de Axthophorula (¡i>i:i.m\n\ Kr. Sclir. Nectarodiaeta Holbg. (1903) es un buen género que tiene su colocación natural entre Cextris y Epichaeis: su nervación ahil- es de Epicharis, pero tiene 3 artículos en los palpos maxilares (no i, como dice Holmberg). A este respecto, invito al Dr. Friese á estudiar las partes bucales de su Tetralonia rufiventris 1908) (pie encontrará seguramente igual á Nectarodiaeta Oliveirae Holbg. (1903). El género Epicharoides Ead. (1834) parece ser muy vecino de Nectarodiaeta. Chacoana Holbg. (1903) es igual á Caenoxomada Ashm., como Friese y Cockerell lo lian ya establecido: Caenonomada Bruxeri Aslim. (1899) = Chacoana rnélanoxantha Holbg. (1903). Epimonispractor Holbg. (1903) es equivalente á Exomalopsis Spin. (1851). El Epim. gratiosus Holbg. parece pertenecer al grupo de Exomalopsis globosa y el Epim. Bomanii, al grupo de texana. Si ponemos en una primera línea los géneros desde tiempo co- nocidos, tomando por base el trabajo de Tascbenberg sobre los Apidos, acompañados cada uno de los desmembramientos que en ellos se han verificado, tendremos el cuadro siguiente : Tetralonia Spin. 1= Synhalonia Patt. = Scirtí tica Holbg. (nec Sauss.) Aiicyloscelis Hal., Vach., Fr. = Leptomelria Holbg., Te- IleiUemnesta Holbg. L,eptergatis S Holbg. = Ancyloscdis ' 9 Holbg. = I>¡]><- dia Fr. (=üfacroceroLat.) , Xenoglossa Sm. s lat / >> vas ti'a Holbg. Melissodes Lat. = Er/ilertira Holbg. Macroglossapis Ckll. = Thygater Holbg , Tliyreothremma Holbg. Melissoptlla Holbg. Anthopliora Lat. Exomalopsis Spin. = Epimonispractor Holbg. Tetrapedia Klug = Tapinotaspi» Boíl \ Chalepogenus Holbg. Tetrapedia Klu°- s. Anthopliorula Ckll. = l.nuihin <> -' Holbg. sSchrottr lat. I Icya Fr. t'aenononiada Ashm. - Chacoana Holbg. Ptilothrix Sin. = Energoponw II 1 Epicharis Klug Nectarodiaeta Holbg. Centris Fab. HYMENOPTERA PARAGÜAYENSIS AUCTORE J. BEÉTHES. El Sr. D. Karl Fiebrig, de San Bernardino, cerca de la Asun- ción, y el Sr. D. A. de "Winkelried Bertoni, de Puerto Bertoni, á quienes agradezco sinceramente, han tenido la deferencia de man- darme algunos bimenópteros para sil determinación. Doy á continuación la diagnosis de las especies nuevas, no du- dando que otras investigaciones liarán crecer el número hasta ahora bastante reducido de especies conocidas de esos interesantes insectos de la vecina !Re2)úbbca. Todos los tipos se han cedido amablemente al Museo Nacional de Buenos Aires. Fam. CHALCIDIDAE. Spilochaleis Bertonii Bréthes, n. sp. Flavo-nigro - varicgafa : capite flavo, clypeo, mandibu 'is ápice regione ocellorum, sincijpite etlinea lata a regione ocellorum us- que ad antennas et funículo nigris; pronoto flavo, antice et punc- to laterali nigris, mesonoto nigro,lóbo mediano utrinqueet lobis lateralibus poetice et lateraliter /Inris.- scutéllo flavo, in medio macula sat rotundata nigra; pleuris late nigris surswm ver- sas flavis, deorsum versus cum sterno cerasinis; postscuteUo segmento mediarioque flavis; abdomine ferrugineo-flavo, seg- mentis 2 ante apicem et 3-6 supra basin nigro-piceo fasciatis, pedibus anticis flavis, mediis flavis coxis ferrugineis, posticis coxis basi flavis dein cerasino-nigro variegaüs, trochanteribus cerasinis, femoribus flavis in medio late irregulariter cerasino annulatis, ápice obscuris, tibiis flavis basi, ápice et cautín, ¡n- fero-exteriore obscuris, tarsis testaceis; ális Tiyálinis tantulum infuscatis. Long. corp.: 6 mm. Alar: 6,5 muí. Asal. Mus. Nac. Bs. As.. Sek. 3*, t. xii. Septiembre 22, 1909. 226 MUSEO NACIONAL DE BUENOS AIRES. Sat breve fusco pilosula, crista interantennali acuta, fronte impressa laevigata microscópico transverse striatula, dein usque ad oculos et snpra punctata, vértice longitrorsum impresso et transverse striato. Thorox crebre piinctato-umbüieatus, scutello ajñce laminato, lamina in medio recte haud profunde emarginata, mesopleuris antice carinatis, pone carinam striatis, mesosterno et metapleuris convexis grosse punctatis, coxis posticis laevigatis ápice supra erecte unispinosis, subtus apicem versus gradatim modice punctato-umbilicatis, femoribus incrassatis, parce punc- ^ulato-piliferis, infra 12-13 denticulatis, dente I o paulum majore, tibiis curvatis, ápice aciculatis. Puerto Bertoni (A. de "W. Bertoni leg.) Epistenia cónica Bréthes, n. sp. Capite thoraceque coerulec-víridis, scutello nigro-viridi, seg mentó mediano et segmento I a abdominis vii'idis, segmentis ceteris, nigñs, alis hgalinis tanta m infnscatis, pedibus ferrugineis tarsü ápice piceis, tarsis mediis posticisque lutescente-albidis. Long. corp.: 6 mm. Alae: 4,6 mm. Caput hemisphaericum, crebre regulariter punctatum, oculis villosis, sulco antennali basin versus latiore transverse subtiliter striato in medio modice longitudinaliter elevato, marginibus baud acutis, ocellis posticis Ínter se, ab ocello antico et ab oculis aequidistantibus. Thorax modice grosse, haud crebre, in scutello vis crebrius punctatus, scutello posticem versus gradatim arcuate declivi. Abdomen segmento I o vix crebre punctato, ápice laevi- gato, segmentis ~l-\ vix crebre punetatis, 2 o 3 o que basi apieeque, 4 o ápice laevigatis, 5 o in medio basi tantum carinato, utrinque ¡ate impresso et punctato apicem versus et in medio sat laevigato, 6 o 7 o que hic illie punctulatis. San Bernardino (K. Fiebrig). Epistenia scutellata Bhéthbs, n. sp. ( 'a pite, thorace et segmentis 2 o ■!" que ventralibus lóete cceruleo- viridis, segmento I o viridi, segmentis 2° 3 o basi, ápice et in medio enpreis, segmentis ceteris nigñs, tegulis pedibusque ferrugineis. Long, corp.: 0,5 mm. Alae: 5 mm. BRETHES: HYMEXOPTERA PARAGUAYENSIS. 227 Caput hemisphaericum, grosse subcrebre punctatum, oculis villosis, snlco antennali angulari, marginibus acutis, supra ocello antico a sulco antennali magis próximo quam ab ocellis posticis ocellis posticis inter se quam ab oculis magis remotis, antennis apicem versus modice iricrassatis. Thorax grosse crebre puncta- tus, scutello posticem versus gradatim deflexo, ápice in lamina triangulan supra plana producto. Abdomen segmento I o minutis- sime, 2 o 3 o que grosse, i° basi grosse apicem versus gradatim mi- nute punctatis, segmentis 1-4 utrinque marginatis. San Bernardino i K. Fiebrig). Fam. EVANIIDAE. Pristaulacus Fiebrigi Brkthes, n. sp. 9 Niger, scutello punctis 2 antice, segmento mediano punctis 2 prope basin ábdominis, segmento abdominal/ 1" utrinque api- ce flavis, tibiis sat olisca re, tarsisque apicem versus olisca re, te- rebra apicem versas oliscare ferrugineis, alis hyalino-infu- matulis, costa hí versus usque ad apicem proprie fuscis. Long. corp.: 10 mm. Terebra 7-8 muí. < 'aput latius quam longum, in vértice dilatatum, clypeo brevi, in medio antice breve uui-denticulato, utrinque paululum arcuate producto, antennis capite thoraceque simul sumptis aequelongis, médium versus sensim validioribus, articulo o" 2 o sesquilongiore, fronte vix crebre puuctulata, vértice minus crebre et paulum for- tius punctato, fronte vértice genisque albo-griseo pubeiulis. Tho- rax corrugatus, mesonoto lobo medio longitudinaliter impresso et transverse substriato, a lobis lateralibus per impressionem sat profundam separato, lobis lateralibus prope tegulas cum dente armatis, scutello sat corrugato, utrinque oblique striato, segmento mediario basi striato, in basi ptdunculi ábdominis sat cónico elevato, crebre punctato. Abdomen pedunculatum, clavatum, api- cem versus modice compressum, segmento 1" nítido et laevigato, segmentis ceteris sat opacis, microscopice punctulatis et griseo- albo puberulis. Pedes rufi (antici da e mesonoto emissa instructo, postscutello impunctato, ento mediario laevigato, posticem versus gradatim humiliore, postice 230 MUSEO NACIONAL DE BUENOS AIRES. in medio impressionibus 2 longituclinalibus ornato, mesopleu- ris in medio verticaliter tumidis et punctulatis, antiee postice- que laevigatis. Abdomen petiolatum, segmento I o tantum arcuato, apicem versas gradatim incrassato, sjjarce punctulato, a basi vix usque ad apicem supra longitudinaliter canaliculato, segmen- tis ceteris vix impunctatulis, 2 o utrinque marginato, 2-4 utrinque deorsum versus continuatis. Alae cellula submediali mediali pau- lum longiore, vénula transverso-cubitali sub radialem perpendi- culari, vena recurrente pone transversam cubitalem sub radialem perpendiculari, et pone transversam cubitalem accipiente. San Bernardino (Iv. Fiebrig). Cryptocamptus n. n, = AUocamptus Tkoms., Opuse, ent. P. 12.1888. p. 1189 (nec Forst. 1868 ). El nombre AUocamptus, empleado por Forster en 1868 para algunos Ophioninae con « Diskokubitalzelle mit dunkelgefarbten Scliwielen > no ba podido emplearse después en un nuevo sentido, por lo cual propongo el nombre de Cryptocamptus para reempla- zar AUocamptus, sensu Tbomson. Cryptocamptus undulatus (G-rav.) Bréthes. San Bernardino (K. Fiebrig). Eiphosoma variegatum Bréthes, n. sp. 9 Flavum, abdomine apicem versus ferrugineo, et nigris : mandíbulis ápice, antennae funículo, fronte linea media pone antennas usque ad verticem et pone capitem, mesonoto postice et lineis 3 longitudinalibus, scutello postice postscutelloqne, segmento mediarlo linea longitudinali, mesopleuris linca obli- gua, ábdominis segmento 1" ima basi et tertio apiculi, seg- mento 2 o (ápice et utrinque in medio exceptís), segmento :>'" supra longitud inaliter (ápice excepto), segmenüs 4-6 supra longitudinaliter, terebra, et pedibus posticis: coxis maculo intus extusque, trochanteribus (2" ápice albo), femoribus BRETHES: HYMENOPTERA PARAGUAYENSIS. 231 annulis 2, Hbiis annulis 2 (calcar/hits albidis) tarsisque; alis hyalinis, venís piceis. Long. eorp.: 10 mm. Alae: 4,6 mm. Antennae: mm. Terebra: 3 s / 4 mm. Caput laevigatum, punctulatum, fronte ínter clypeum ei an- tennas paulum prominula, pone antennas in linea nigra trans- verse striatnla. Thorax grossius punctatus, segmento mediario in linea longituclinali nigra paulum impressa transverso striatulo. Abdomen minutissime sparce punctulatum et cum thorace breve liaml dense flavido -puberulum. Femor^s postici prope apicem snbtus dentículo armati. Sau Bernardino (K. Fiebeig-). Fam. BRACONIDAE. Vipio Fiebriíji Bréthes, n. sp. Q Ruber, mandibulis dimidio apicali, ore etpalpis di midió ba- sali, genis macula inferiore, terebra, tarsis anticis apicem versus, pedum mediorum posticorumque, coxis, trocha nteribus 2° rubro), femoribus (mediis supra rubris), tibiis (basi rubris) i't tarsis nigris; alis fuscis,maculis hyálinisin cellulis cubitali 1" et discoidali 2 a et contra venam transverso - cubitalem -""'. Long. corp.: 11,5 mm. Alae: 8. Antennae: 11 mm. Terebra: 23 mm. Capar antice sparce punctulatum, supra inipunctaturn, trian- gulo ocellifero paulum prominulo et in impressione pósito. Thorax impunctatus, segmento mediario basi laevigato hic illic grosse punctato dein crebre grosse punctato vel vix vermiculato, spatio apicali per cristam apicalem transversain et cristas 2 lon- gitudinales breves circumdato modice impresso. Abdomen segmen- to primo basi fossulato, disco elliptico tantum elevato grosse punctato in medio crista usque ad apicem laevigal m Lcto,utrm- que dejn-essionis transverse striatulo, segmento 2 o longitudi- naliter striato, medio basali spatio rhomboidali laevigato, per cristam usque ad apicem laevigatum continuato utrinque pnncto etiam laevigato, linea impressa a spatio rhomboidali vix nsrpie ad dimidium marginis lateralibus, segmento 3 o longitudinaliter si na- to, summo ápice laevigato, angulis anticis per lineam transversa m impressam limitatis, segmento 4 o etiam longit.iidiiialii'-r striato, tertio apicali laevigato, segmentis ceteris laevigai i-. San Bernardino (K. Fiebrig). 232 MUSEO NACIONAL DE BUENOS AIRES. Scliodus, 11. g. Braconinorura. Ab Atanycolo vicinus, capife cubico antice convexo, antennis corpore aequilongis, setaceis, articulo 2 o 3 o minore, thorace mesonoto liméis parapsidalibus modice impressis et a scutello cremdate-separato, alis stigmate élliptico, externe quam in- terne aeque producto, celhda radiali ápice alarum attin- gente, celhda cubitali 2" parallela, vix duplo longiore quam lata, celhda mediali paulum ante vel in inio ápice cellulae submedialis terminata, vena recurrente ante apicem cellulae cubitalis 1 accipiente, metatarso postico articulis ceteris paulum breviore. Typus: S. festaceus n. sp. Seliodus testaceus Bréthes, n. sp. Testaceus, brevepiilostdus, mandilndisapice, octdis (post mortem), ocellis, antennis nigris; tibiis posticis ápice et tarsis etiamque abdomine apicem versus plus minus piceis, alis ftdiginosis, venis testaceo-fuscis, Long. corp.:2,5-S mm. Alae: 2,5-3 mm. Caput cubicum, oculis rotundatis, prorninulis a mandibulis basi sat remotis, ocellis in triangulo minuto aequilato dis230sitis, occipi- te rotundato. Thorax pronoto mesonoto humiliore, mesonoto li- neis parapsidalibus antice satnotatis, postice transverso subplano, scutello sat convexo, segmento mediario regulariter conveso, nec punctato, nec cristato. Abdomen sessile, depressum, anticem jjos- ticemque versus gradatim angustatum, segmento I o (a superno viso) triangular!, latiore quam longum, sjjatio apicali triangulan per impressiones limitato, segmento 2 o spatio basali triangulari etiam limitato, triangulo a margine apicali haud sejjarato, segmen- tis ómnibus inter se sat profunde separatis. San Bernardino (K. Fiebrio). Fam. VESPIDAE. Polistes canadensis (L.) Sauss. El Sr. Dn. A. de Winkelried Bertoni me ha mandado un tf de esta especie. Sus órganos masculinos son semejantes á los de P. Ferreri Sauss., de modo que no tengo más para que creer en estas dos especies, sino que me adhiero al parecer de R. Duche y E. v. Ihering, considerando al P. Ferreri solo como una forma menor de P. canadensis. BRETHES: HYMENOPTERA PARAGUAYEXSls. 233 Fam. EUMENIDIDAE Eumenos Bertonii Bréthes, n. sp. 9 Ab Eum. mexicano vicinus. Niger, clypeo linea contra oculos, linea transversa ínter antennas, sinu oculorum, Huta pone oculos, pronoto antice posticeque, mesonoti spina, scutellis antice, puncto infraalari, ábdominis segmentis 1,2 ante a/>i- cem, femoribus anticis mediisque linea externa, tibiis ómnibus linea externa flavis; antennis subtus, callo humerali, tegulis postice, tibiis plus minus et tarsis ferrugineis; segmentis 2-5 laminis apicalibus testaceo-ferrugineis, alis fuliginosis. Long. corp. usque ad apicem segni, 2': 8 rnm. Alae: 6,5 mm. Caput transversum, latius quain longum, niodice punctatum, clypeo nítido sat sparce punctulato, paulum convexo, antice in medio sat breve bidentato.interdentes rotundato-emarginato, man- dibulis 4-dentatis. TJiorax paulum longior quam latus, antice trun- catus, sed liaud cristatus, modice dense punctatus, pronoto utrin- que cum mesopleuris gradatim arcuate congruente, mesonoto, scutello, postscutello et segmento mediario gradatim conjunc- timque rotundatis ( a latere visis ) , scutello quadrato trans- verso, postscutello transverso triangulan, segmento mediario pone postscutellum baud producto, impressione mediana lon- gitudinali baud profunda basin versus ábdominis autem sat notata, mesopleuris antice nitidis impunctatisque, in medio mo- dice convexis, postice et metapleuris impnnctatis, segmento me- diario u trinque sat sparce punctato. Abdomen segmento I o quam tboracem vix aeqiielongo, a superne viso dimidio apicali fcriangu- lariter incrassato, a latere viso ante apicem sat incrassato, in medio puncto anteapicali impresso paulum notato, supra laevigato, api- cem versus modice grosse haud dense punctato, subtus nítido im- punctato, in medio longitudinaliter lapice obsolete) elevato, seg- mento 2 o sat cylindrico, depresso, quam tboracem aequelongo ac lato, subtus ad basin modice late impresso et vix gibboso, segmen- tis ceteris in 2 o inclusis sunt, fórsan flavo-marginal i , Puerto Bertoni (A., de Winkelried Bertoni). 234 MUSEO NACIONAL DE BUENOS AIRES. Eumenes opifex Briíthes, n. sp. Ab Euni. globicolli vicinus. Niger, fulvo púberulus, sinu oculo- rum, litara postoculari, pronoto postice, mesonoti spina, post- scutello fascia in medio interrupta, segmento I o ápice et 2 o ante apicem flavis; antennis subtus apicem versas, tegulis, ti- biis et tarsis 4 anticis (mediis obscure) ferrugineis; segmentis 2-5 marginíbas testareis, alis fuscescenti-hyalinis, venís piceis. Long. corp. 9 mm. Alae: tí mm. Caput transversum, sursum versus gradatim fortius et densius punctatum, clypeo paulum convexo, pentagonali, ápice truncato, fronte inter antennas, clypeum et oculos laevigata, irnpunctata, longitrorsum usque ad ocellum anticum obsolete impressa, vértice inter ocellos posticos tantum transverse impresso. Thorax globo- sus, pronoto crebre, mesonoto scutelloque posticem versus minus crebre sed paulum grossius, mesopleuris et segmento mediario grosse, vix reticulatim-umbilieate punctatis, metapleuris inter mesopleuras et segmentum mediarium sat convexa angustis et laevigatis,scutello, postscutelloet segmento mediario longitrorsum impressis. Abdomen segmento I o quam tboracem longiore et quam segm. 2 um duplo longiore, 1 / 3 apicali (a superne viso) triangula- riter ampliato, a latere viso apicem versus rotundato i.odoso, ápice transverse constricto, utrinque paulum villoso, laevigato, minute sparceque punctato, segmento 2 o supra sparce minuteque punctato, quam tboracem paulum angustiore. Puerto Bertoni (A. d. W. Bertoni leg.). Odynerus (Stenodynerus) pararjuayensis Bréthes, n. sp. cf Niger, gríseo -púberulus, clypeo atrinque apicem versas, margine oculorum contra antennas, scapo macula basali et segmento 1" abdominis ápice brevissime (vix nulle) flavis; antennis infra, tibiis 4 anticis antice, et tarsis anticis mediisque ferrugineis, alis hyalino - infumatis costam versas usque ad stigmatem obscure fuscis. Long. corp.: 11 mm. Alae: mm. Capite tboraceque dense, clypeo, mesopleuris, scutelloque pau- lum minus dense punctatis, abdomine vix crebre rugato-punctato, segmento I o antice bic illic, 2 o apicem versus paulum grossius, segmentis ventralibus 2 o basi impunctato dein grosse et usque ad apicem abdominis gradatim minus grosse punctatis. BRETHES: HYMEXOPTERA PARAGUAYENSIS. 235 Caput subrotundatum, clypeo paulum convexo, antice modice producto et bidentato, inter dentes arcuatim vix triangulariter emarginato, a basi per cristam brevem interantennalem continua- to, antennis articulo 13° subtriquetro, acuto, sub 11° pósito. Thorax modice corujDressus, longior quam latus, pronoto antice trunca to et paulum cristato, utrinque cum propleuris gradatim arcuate congruente, mesonoto linea longitudinali antica, tegulis impunc- tatis, ápice obscure ferrugineis, scutello vix cuadrato, postscutel- lo oblique truncato, parte supera vix milla, cantho transversali serrulato, parte postica sat sparce sed grosse punctata, segmento mediario in medio pone postscutellum baud producto, obliquo, in medio paulum profunde impresso, inter bañe impressionem et cantbumlateralemlongitudinaliterprominulo, cantbolateralibaud acuto. Abdomen subpetiolatum, segmento 2° latiore, segmento I o antice usque ad carinam transversam triangulan, dein (a superno viso) vix cylindrico, subtus sjíatio apicali triangulan grosse pune- tato, segmento 2 o campanuliformi, segmentis ceteris subtus pilis paululum longioribus griseis obtectis. Puerto Bertoni (A. W. Bertoni leg.). Odynerus (Stenancistrocerus) subeyaneus Bkethes, n. sp. 9 Niger, sat nitidus, brevissime griseo-puberulus, clypeo utrin- que basi, mandibulis macula basali, puncto Ínter antennas, sinu oculorum, macula postoculari, pronoto maculis triangu- lañbus 2 vix contiguis, mesonoti spina, tegulis paulum antice, macula subalari, postscutello, .segmento mediario utrinque, ab- dominis segmentis 2 primis ápice anguste flavis; mandibulis, in medio late, antennis subtus, tegulis obscure et abdominis segmentis ó'-o ápice ferrugineis, alis hyalino-fuliginosis, contra costam etcellula radiali vix tota obscure, summo ápice paulum infuscatis, segmenta 2 o , secundum lucem, fusco et subeyaneo- nitente. Long. corp. usque ad apicem segm. 2 i : 8,5mm. Alae: 8,5 mm. Capite tborace et segmento I o abdominis sat grosse, clypeo bic illie, mesonoto linea longitudinali prope tegulas vix laevigata, seg- mento mediario sat sparce punctatis: segmento 2 o supra minus grosse, sed apicem versus sat grosse denseque, subtus sat grosse punctato, segmentis ceteris in 2 o inclusis sunt. Caput latitudine longior, clypeo cordato, ápice breve bidenta- 236 MUSEO NACIONAL DE BUENOS AIRES to, Ínter dentes subnullos paululum emarginato, ínter antennas per cristam brevem continuato, vértice fovea instructo. Thorax paulum compressus, pronoto antice truncato, et laterem versus tantulum cristato, utrinque cuín propleuris (deorsum versus sat retractis) gradatim arcuate congruente, marginibus posticis in medio introrsum versus tantnm dilatatis, scutello transverso quadrato, postscutello oblicuo, sine (vel vix) parite an^ca plana, segmento mediario pone postscutellum tantulum producto, late longitrorsum impresso, cantbis lateralibus rotundatis. Abdomen segmento I o ad 1 ¡ t basalem transvei'se carinato, carina irregular! per punctos proprie íormata, dein modice gradatim ampliato sed in medio pone carinara late vis consjDÍcue inij>resso, segmento 2 o subtus basi abrupte dilatato, dein subcylindrico tantum depresso, tantulum latiore quam longum, et quam tboracem aequelato. Puerto Bertoni (A. W. Bertoni leg.). Odynerus (Stenancistrocerus) abaetus Brethes, n. sp. Niger, brevissime griseo-puberulus, clypeo, basi utrinque, macu- la ínter antennas, sinu oculorum, litura postoadari, scapo subtus, pronoto ^?o.. antennas, pronoto postice, callo humerali, mesonoto macula prope tegulas, mesopleuris ma- cula prope callum humeralem, scutello olisco, abdominis seg- mentis 1" 2 o que ápice, femoribus mediis ápice flavis; alis tan- tulum iiifiiscatis, cellulis radiali et cubitalibus prope radialem fuscis. Long. corp.: 9 mm, Alae 7 mm. ('a puf rotundatum, oculis clypeum versus convergentibus, cly- peo sat triangulan, convexo, bic illic punctato, antice late arcuate emarginato, vértice módico punctato, ocellis in triangulo transverso dispositis, antennis articulo 3 o 4 o sesquilongiore, recto, artieulis ómnibus simplicibus, baud acutis nec emarginatis, apicem versus tantum crassioribus. Thorax sat robustus, mesonoto sat grosse punctato, a scutello per foveas separato, scutello longil udiiie du- plo latiore, disco flavo e linea transversa punctorum ornato, post- scutello punctato, segmento mediario rotundato, punctato, área mediana magna, triangulan', distiin'.te linjil.a.ta, |>itiiH.a,ta., in mcilio longitudinaliter paulum impressa et striatulata, mesopleuris sat sparce grosse punctatis, antice et deorsum versus paulum cristatis, segmento mediarlo utrinque antice impunctato dein posticem et 233 MUSEO NACIONAL DE BUENOS AIRES. sursum versus gradatim dense punctato. Abdomen petiolatum, segmento I o sparce grosse punctato, basi supra carinulis 2 brevi- bus aucto, segmento 2 o grosse apicem versus minus grosse sed densius punctato, subtus grosse sparce punctato, segmentis ceteris minus grosse sed densius punctatis, segmentis 2 (tertio apicali), 3, 4, 5 pube fulvescente ornatis. Área analis alarum posticarum paulo ante originem venae cubitalis terminata. San Bernafdino (K. Fiebrig). Goi'ytes Fiebriíji Brethes, n. sp. 9 Niger, chjpeo margine anteriore, scapo subtus, aidominis seg- mentis 2 o macula atrinque, S° macula sat minuta apicali, 4" macula transversa triangulan subapicali, o° macula sat mi- nuta mediana, tarsis anticis articulo ú° supra flavis; mesono- to ápice et scutello aurantiacis; pleuris vix totis et segmento mediario postice, aidominis segmentis I o toto, 2" subtus, 4° 5 o que supra pro parte sericeis; alis sat hyalinis, basi paulum et ante apicem fascia fusca ornatis. Long. corp.: 10 ni ni. Alae: 8, ó ni m. A (ror. scutellari vicinus. Caput transversum, subaureo-seri- ceum, sparce punctulatum, oculis margine interiore parallela, fronte longitudinaliter 3 impressa. in medio fortius; ocellis in triangulo sat minuto dispósitis, ocellis posticis Ínter se quam ab oculis pau- lum magis approximatis, antermis articulo 3 o 4 o sesquilongiore. Thorax impunctatus, mesonoto atro, puberulo, in medio antice li- neolis 2 impressis aucto, a scutello foveola- te separato, segmento mediario postice reti- culato, área mediana magna triangulan, Área basa) del seg- l¡ m itata, forte 4-carinata, carinis mediis in- mérito mediario de G. ., ,. . . , , ... Fiebriai *er se parallens, carinis lateraübus cuín margine parallelis, inter carinas media et late rali oblique plus minus distincte carinulata, et margine mul- tifossulata (fig.); mesopleuris antice linea verticali deorsum versus cum linea arcuata limitatis. Abdomen segmento fi° laevigato, sparce punctato, área dorsali utrinque cristata. Alae anticae fascia late nigro-fusca ornatae, basi paulum infuscatae, pone fasciam byali- nae, alae posteriores dimidio apicali paulum infuscatae. San Bernardino (K. Fiebrig). BRETHES: HYMENOPTERA PA1ÍAGUAYENSIS. 239 Fam. CRABROX1DAE. Oxybelus paraguaycnsis Bkéthes, n. sp. 9 Niger, flagello, tegulis, pedibus anticis ab ápice fcmorurn, tarsis mediis posticisque apicem versus, segmento ábdo/uinali 6 o ferrugineis; mandibulis vixtotis, pronoto postice, callo hu- meral/, scutello postscutelloque utrinque ápice, segmentis 1-1 fascia preapicali in medio interrupta, femoribus anticis me- diisque extus ápice, tibiis mediis posticisque puncto basali extus flavis; alisTiyalinis. Lovg. corp.:6 mm. Alae:4 nim. Caput facie clypeoque argenteo-serieeis, clypeo in medio den- tículo arato armato, vértice crebre punctulato, antennis articulo 3 o -I o paulum longiore. Thorax mesonoto dense punctato, posti- ce, cum scutello et postscutello, longitudinaliter vix indistincte eristato, scutello punctato et utrinque postice flavo-maculato, squama segmenti mediarii latitudine vix duplo longiore, utrin- que tanturn convexo-arcuata ápice bifida, emarginatione longe triangulari et V-marginata, hoc modo lobis 2 concaviusculis, sub- tus squarnam segmento mediano V-cristato, in medio laevi el verticaliter striatulo, utrinque eristato, metapleuris laevigatis, sursum versus horizontaliter striatis. Abdomen dense punctulatum, segmento I o antice longitudinaliter impresso, supra quoque, seg- mentis 1-4 ápice transverse constrictis et laevigatis, área pygidiali sparcius et grossius punctata, margine eristato, segmentis ventralibus laevigatis, hic illic pilosis, 2 o basi minute punctu- lato. Pectén tarsalis e (i pilis diámetro metatarsali paulum longio- ribus auctus. San Bernardino iK. Fiebbh; <. Fam. LARRIIíAK. Heliocausus Fiebrigi Bebthbs, n. sp. iar¡/i//e /insfiro^/i/lohumei'ali, Sentidla posfxciitelloqite antier. a/ida/iiinis Segmento I fasiin preapicali laterem ver sus paulum amplíala et in medio antir 240 MUSEO NACIONAL DE BUENOS AIRES. cem versus cordiforme etiam amplia ta, segmentis 2° 3 o que fáscia preapicali laterem versus evanescente flaris; mandi- bulis in medio, tegulis, pedibusque ferrugineis. Long. corjj.: 12 mm. Alae: 7,5 mm. Caput rotundatum, inter oculos impressum, oeulis verticem ver- sus convergentibus, in hoc loco quam longitudinem articuli 4 ¡ an- tennarum rernotis, clypeo brevi, ante apieem crista transversa ancto, antennis scapo modice elongato, elliptico, articulo I o funi- culi brevi, 2 o scapo tantum breviore, 3 o 4 o que aequelongis et quarn scapum conjunctim aequelongis, articulis singulis infra modice convexis, et linea pilorum sat distincta ornatis, fronte longitu- dinaliter excavata, ocello antico rotundato, modice plano, ocellis posticis planis, ellipticis, secus oculos positis, mandibulis ápice intus dente minuto armatis. Thorax pronoto ante mesonotum bu- miliore, mesonoto brevi, tegulas versus gradatim argenteo-pilosulo in medio parte denudata punctis pauois, utrinque postice carinulis V-formantibus aucto, scutello disco bic illic punctato, postscntello transverso vix laevigato, segmento mediario parte horizontali quam postseutellum plus minus aequante, longitudinaliter striata, ápice serrulata, parte postica sursum versus striata, in medio ba- sali laevigata, utrinque in dentem acutum triquetrum et longum paulum divergentem producto, mesopleuris antice carinatis, in me- dio verticaliter tantum impressulis, postice deorsum versus ardía- te carinatis. Abdomen sat elongatum, apieem versus gradatim an- gustatum, supra convexum, subtus subplanum, supra breve albido pilosulum, segmentis 1-3 ápice transverso coarctatis, 2 o (exserto) etiam basi coarctato, sat dense (in fasciis ajjicalibus minus dense) punctatis, 4-6 gradatim minus dense grosseque punctatis, 6 o ápice utrinque carinula longitudinali aucto, 7 o bic illic punctato, ferru- gineo, utrinque parallelo, ápice rotundato, segmentis ventralibus I o ápice lamina late emarginata, 2 o processu monstruoso antice plano postice clenticulato aucto, segmento 6° utrinque ápice dentículo armato. Coxae onines contiguae, pedes normales, tibiis mediis et posticis paulum spinulosis, unguibns anticis mediisque simplicibiis, albidis, summo ápice piceis. Alae subbyalinae, tantu- lum infuscatae. venis vix piceis, cellula radiali ápice tantulwm appendiculata. San Bernardino (K. Fiebrig). BRETHES: HYMENOPTERA PARAGUAYEXS1S. 241 Tachysphex subpetiolatus Brethes, n. sp. § Niger, scapo, mandibulis mu. rima ex parte, tegulis, pedibus (femoribus posticis vix totispiceis) ferrugineis; alis hyálinis, clypeo ante apicem transverse elevato, élevatione acuta et vix crenulata, abdomine subpetiolato, sat compresso. Long. corp.: 9 mm. Alae: 6 mm. Capul rotundatum, thorace paulum latius, oculis verticem ver- sus arcuate sat convergentibus, facie clypeum versus gradatim argeuteo-sericea, clypeo longitudine plus duplo latiere, túmulo ocellari tantum elevato et irnpresse-circumdato, longitudinaliter etiarn tantum impresso, antennis articulo 2 o vix globoso, articulo 3 o 2 o plus duplo longioreet 4 o vix aequelongo, articulis 1-3 latitudinc ínter oculos aequalis. Thorax minute et dense punctatus, pronoto húrtale, postice subaurato-sericeo, segmento mediario postice lon- gitudinaliter excavato et utrinque albo-pilosulo. Abdomen com- pressum, seeundum lucem ¡3ube brevissima grísea ornatum, sub- jjetiolatum. ¡metiólo plus minus tertium segmenti aequante, supra longitudinaliter impresso, segmento 6 o supra subtusque ¡jaree punctato, supra utrinque marginato. Metatarsus anticus e pilis 6 extus donatus. Chaco, Alto Paraguay (K. Fiebhig). Tachytes nigricaudus Brethes, n. sp. d 1 Niger, tibiis, tarsis ómnibus et femoribus dimidio apicali, mandibulis l>axi, tegulis, abdomine seg mentís ■'!" (obscure) 1", 2 o ferrugineis; alis tantum infuscatis. Long. corp.: 7-8 mm. A lae: 6 mm. Tutus minutissime denseque punctatus. Capul transversum, oculis verticem versus convergentibus, facie dimidio Lnferiore et clypeo argenteo-sericeis, fronte inter ¡mínimas et. urelhun aiitirum modice bi-tumidula, spatio ocellari etiam paulum tumidulo el lon- gitudinaliter impresso, pone ocellos transverse impressuio, antennis articulo 2 o 3 o tantulum breviore, 3 o 4 o aequelongis. Thora.r pronoto j)Osticeargenteo-sericeo,niesonotolaxefulvescente pilosulo, pleuris femoribusque plus minus laxe argenteo-pilosulis, scutello modice Anal. Mus. Nac. Bs. As., Sek. 3", r. xn. Septiembre 22, l'J09. 242 MUSEO NACIONAL DE BUENOS AIRES. convexo, segmento mediario supra quam sctitellum postscutellum- que aquelongo, ápice et utrinque rotundato declivo, postice longi- tudinaliter canaliculato. Abdomen segmentis 3-4 ápice testaceis, segmento 7 o supra pilis argentéis apiceni versus pauluin flaves- centibus ornato. Alae posticae cellula anali ante originen! vena© cubitalis terminata. San Bernardino (K. Fiebrig). Tachytes Fiebrigi Brethes, n. sp. c? Niger, mandibulis vix totis, pedibus (femoribas basiplus mi- nusve nigris), tegulis feri ugineis; facie, capite postice, pronoto postice, mesonoto postice, tegulis, postscutello, segmento media- rio utrinque, abdominis segmentis (ápice ferrugineis) aureo-se- riceis; alis sat hyalinis, tantulurn infuscatis, venis ferrugineo- piceis. Long.corp.: 12 mm. Alae: 8mm. Caput ínter pubescentiam auream albido-pilosus, m vértice pilis ferrugineis sat appressis et brevibus ornatum, antennis articulo 2 o 3 o dimidio breviore, 3 o 4 o tantulurn longiore, Thorax utrinque et in segmento mediario pilis albidis ornatus, segmento mediario postice longitudinaliter sulcato. Abdomen fasciis apicalibus auratis, secundumlucem, aut integris, aut inconspicuis, sed dimidio antico segmentorum, a medio laterem versus etiam aurato, área pygidiali plana, aurato-pilosa, segmentis ventralibus sat erecte pilosis, margine impressa et testacea. Chaco (Alto Paraguay) y San Bernardino (K. Fiebrig). Fam. ANDRENIDAE. Augochlora phylacis Brkthes, n. sp. cf Laete viridis, clypeo antice, labro, mandibulis (summo ápice excepta) flavis; antennis antice, tegulis, femoribus anticis me- diisque vix totis, posticis ápice, tibiis et tarsis ómnibus testaceo- flavis, tarsis apicem versus paulum olscurioribus, abdominis segmentis í-2 fascia late interrupta cupreo-liliacea. Long. corp.: 6,6 mm. Lat. thor.: 1 3 / 4 mm. Alae: omm. Caput, crebre punotulatum, clypeo minus dense, bic illie pune- tato, albido, fronte subfulvescente-pilosa, oculis paulum emar- BRETHES: HYMENOPTEBA PAHAOUAYENSIS. 243 ginatis, flagello articulis I o minuto, globoso, 2 o majore, quam .'¡ ¡i dimidium aequilongo et tantulum latiore, ooellis Ínter se ti ab oculis plus miimsve aeque remotis, ab ocello antico ejus diamei ro magis appropinquatis. Thorax totum ut caput punctulatum, sed mesopleuris magis sparcius, mesonoto ñutiré cristato, crista iu medio tantulum humiliore, pronoto utrinque usque ad callum hu- meralem etiam cristato, segmento mediario uniformiter punctula to, partibus supera posticaque gradatim congruentibus, postice iu medio longitudinaliter impresso, pleuris albo-, scutellis segmento- que mediario albido-pilosis. Alae hyalinae, posticem versus tantu- lum obscuriores, venis vix pioeis. Abdomen dense punctulatum, al- bido-subfulvescente pilosum, segmentis ápice modice constrictis. ventre ruceo, segmentis ajuce sat testaceis. San Bernardino (K. Fiebrig). Augochlora clónia Brethes, n. sp. cf Capiteíkoracequelaete viridis, Ínter ocettos mesonotoquelineis 2 longitudinalibus et brevibus (interdum vix indistinctis cu- preo-igneis, ábdomine viridi, segmentis ápice plus minus late nigris, antennis obscure ferrugineis, infra dilutioribus, femo- ribus summo ápice, tibiis et tarsis ferrugineo-testaceis, tegulis piceis, álishyalinis. Long. corp.: 6,ómm. Latthor.: 1 - ■ mm. Alae: 5 mm. f 'ajmt crebre punctatum, ínter antennas et apicein clyrjei magis grosse sed srjarce punctatum, albo pilosum, mandibulis piceis, antennis scapo albo-piloso, funículo articulo I o globosn. 2 o subglo- boso, quam 3 um vix aequilongo sed tantulum latiore, •"■" t° que aequelongis, ceteris sensim gradatimque longioribus, regione ncel- lorumtantum elevata, ocellis in linea, recurva posifis, ¡íntico tan- tum minore, sincipite carínate Thoraxh&ud crebrepunctatus, i prmctoslaevigatus,inmesopleurispaulumparciussedgrossius punc- tatus, in postscutello crebre et minutissime punctulatus, segmento mediario parte basali radiatim vix vermiculal im striata, parte ¡Mis- tica longitudinaliter impressa, mesonnto nntiee liaud cristato, 3ed pronoto utrinque usque ad callum hu: i ' m cristato. Abdomen ut tborax albo pilosum (baud fasciatum), minute sparce punctula- tum, segmentis basi apiceque plus tninuí late el atrinque nigris, ventre piceo, segmentis ápice testaceis. Sa □ i :< i nardino (K. Fieühio . 244 MUSEO NACIONAL DE BUENOS AIKES. Augochlora (Augochlora) Proserpina Brethes, n. sp. 9 Capite thoraceque viridis, ábdomine caruleo-riridi, secundum lucetn segmentis nigro-violaceis vel cyaneis, margine de- presso viridi, pedibus viridis, tarsis ferrugineis, alis hyali- nis. Loiig. corp.: 9 mm. Lat. thor.: 3 mm. Alae: 7 mm. Capite, tliorace pedibusque fulvo-,facie utrinque, clypeo, pone capitem, femoribus rnediis posticisque albo-,segmentis 2-5 dorso (haud ápice) nigro-pilosis, segmentis 2-5 ápice albo-pilosulis, tar- sis, precipue infra aurato-pilosis. Caput crebre (clypeo mihus dense sed grossius) pnnctulatnm, clypeo sat convexo, rnandibulis piceis, in medio ferrugineis. macula basali viridi, antennis funículo arti- culo I o minuto, globoso, 2 o 3 o aequelongo vel tantulum majore, oculis margine interiore vix emarginata, ocellis posticis ínter se quam ab oculis tanturn appropinquatis. 77¡o?Y7£rmesonoto anticem versus densius punctato, scutello disco laevigato bic illic grosse punctato, et in medio longitudinaliter impresso, postscutello mi- nutissime crebre punctulato, segmento me diario parte antica mo- dice obliqua, longitudinaliter striato-vermiculata, utrinque jjunc- tnlata, margine acuto vix cristato, parte postica crebre punctata, in medio longitudinaliter impressa. Abdomen basi sat punctulatum, apicem versus gradatim minus punctulatum, segmentis ápice cons- trictis, 1-2 lamina apicali breve fusco-fimbriata, ventre piceo sat punctulato, iranctis piligeris. San Bernardino (K. Fiebrig). Parapsaenythia paraguayac Brethes, n. sp. Aunque el Dr. Friese no diga nada á ese respecto, pienso que los ojos de su Parapsaenythia argentina ban de ser pilosos como en la especie que aquí describo. En tal caso creo que este carácter es más que suficiente para elevar á rango de género diebo subgénero de Friese. Por lo demás, la nervación alar, la puntuación del cuerpo, sin sus dibujos, son de Psaenythia. 9 Nigra, rnandibulis, antennis articulis4 basalibus, tegulis, te- nis alarum máxima parte, et pedibus ferrugineis; callo Tiume- rali rubro; pronoto calloque hit mera! i appresse favo-pilosis, BRETHES: HYMENOPTERA PARAGUAYENSIS. 2 L5 segmentis 2-5 basi appresse albo- pilosis in medio interrtipte, fronte atrinque et segnit nto mediario basi et laten appn sse iilbidn flavo- pilosis. Long. corp.: 9,5 mm. Aloe: 8 mm. Caput crebre punctatum, clypeo longitudinaliter minute carina- to antice niarginato, a fronte per lineara transversam vix indis- tinctam separato, fronte utrinque linea forte impressa el sal brevi cuna oculis parallela aucta, ocellis in linea recurva dispositis, articulo 2 o funiculi quam 3 + 4 aequilongo, oculis villosis. Thorax pronoto antice cristato usque ad callum humeralem, mesonoto grosse et sat dense punctato, utrinque linea laevigata aucto, scutel- lo disco sat sjjarce grosse punctato, postscutello transverso sat líen- se pnnctato, segmento mediario pone postscutellum hujus longi- tudinis producto, postice truncabo, sed marginibus rotundatis liaud acutis. Abdomen segmentis ápice sat late constrictis et " laevigatis, segmento pinino uniformiter grosse punctato antice longitudinali- ter impresso, segmentis 2-4 gradatim basin versus minute sed dense punctatis, segmento 5 o sat punctato, ápice fimbria fusca nigro terminata utrinque alba ornato, segmento o semi-elliptico, disco tantulum elevato et transverse striatulo, ventre subplano, ]iunctulato, punctis subfusco-piligeris. Alae ferrugineo - f uscae, ápice obscuriores, stigmate subflavo. Pedes extus albido-subflavo- pilosi, calcare postico serrulato, metatarso postico extus plano sparce piloso, intus breve navido-aurato piloso. cf A 9 difftrt: minore (8 mm.^ clypeo triangulo magno flavo, antennis scapo obscure f errugineo, funículo piceo, callo humerali et protarso in flavis, pedibus a dimidio api cali femorum ferrugi- neis, tibiis ni'cantbo exteriore e dentibus 6-8 brevibus mnnito. San Bernardino (K. Fiebrig). Protodiscelis Brethes, n. gen. Este nuevo género se aproxima mucho á Oediscelis del cual di- fiere en seguida por las mandíbulas simples y agudas en la extre- midad. Los palpos labiales tienen 4 artejos más ó menos iguales entre sí. Pero los palpos maxilares son muy desarrollados: sus 6 a t- tejosmás ó menos iguales entre sí son en con junto tan Largos co la maxila entera ó como el labiumy la lengua juntos. La lengua es anchamente truncada en su extremidad. Los ojos son late] ocelas en linea procurva, las antenas cortas, el 2 o artículo del fu- nículo cónico, tan largo como ancbo, el 3 o transverso, el 246 MUSEO NACIONAL DE BUENOS AIRES. menos tan largo como ancho. Las alas tienen la célula radial trun- cada en la extremidad y con apéndice. Las dos células cubitales son más ó menos iguales, la 2 a angostada hacia la radial y recibe los dos nérvulos recurrentes cerca de sus ángulos interno y exter- no. Las células mediana y submediana terminan en el mismo pun- to. Las escobas de las patas ni son un tanto menores aún que en el género Atigochiora. Todos estos caracteres colocan al género Protodiscelis cerca de Oediscelis del que difiere por las mandíbulas singles; de Pseudiscelis del que difiere por la cabeza ordinaria; de Bicolletes de que difiere jdoi* la escoba de las patas ni que no es gruesa ni larga. Tampoco puede ser Chilicola (cuyas partes bucales quedan aun por estudiar), pues sus dos células cubitales más ó menos iguales lo distinguen del género de Spinola. Protodiscelis Fiebrigi Brethes, n. sp. 9 Nigra, niandibulis, funículo stcbtus, te;ulis,pedíbusab ápice femorum ferrugineis, alis modice fuscis, venís piceis. Long. corp.: 8 mm. Alae: 6 rnrn. Caput transversum crebre punctulatum, clypeo grossius, sparce albido-, postice densius verticem versus fusco-villosum, oculis margine interiore parallela, clypeo paulum transverso, basi api- ceque parallelo laterem versus angulato, ápice tantulum sinuato, fronte ínter antennas acute carinata, ocellis in triangulo trans- verso dispositis, vértice inter ocellos et oculos vix laevigato, an- tennis sat brevibus, scapo subcylindrico, funículo articuUs I o glo- boso, 2 o tantulum longiore obconico, 3 o 2 o tantulum minore, transverso, 4 o 3 o vix longiore, transverso. Thorax mesonoto sat laevigato, minutissime ¡junctato, utrinque, scutello, postseutello- que fuscescenti-villosis, pleuris albido-pilosulis, segmento media- rio triangulo basali magno, laevigato, iudistincte longitudinaliter impresso. marginibus breve transverse striatis, cetero segmenta mediarii minute dense punctulato et fuscescenti villoso. Abdomen ovatum basin apicemque versus angustatum, supra convexum, subtus convexo-subplanum, segmentis I o laevigato, 2-fi minutissi- me punctulatis vix nitidis breve fusco puberulis, segmentis ómni- bus ápice paulum constrictis et modice testaceis, segmentis ven- tralibus ápice testaceis, minute jmnctulatiset pubealbidula tantum longiore instructis. Alae hyalinae apicem versus gradatim tantu- BRETHES : HYMENOPTERA PARAGUAYENSIS. 247 luní infuscatae. Pedes femoribus trocbanteribusque albido-villosis (haud dense), calcaribus siinplicibus, tibiis posticis breve villosis, protarsis posticis intus breve pilosulis haud scopiformibus. cf A 9 differt: minore (6 mm.) ? clypeo fascia lata longitudinal!, macula triangulan in ángulo antico-inferiore oculorum, callo bumerali flavis. San Bernardino (K. Fiebrig). Kulonchoprin Brethes, n. gen. Hasta estos últimos años la separación entre las Andrenidae y ( 'olleiidae se bacía considerando la constitución de la lengüeta. El género LoncJiopria, fundado por Vacbal en 1905, ha venido á romper la barrera que separaba, por decirlo así, dichas familias y establecer un punto de unión entre ellas. En efecto, ese género bien tiene de ColJetidae la lengüeta truncada en la extremidad, pero la organización de las patas posteriores, del 5 o segmento del abdomen, etc., hacen de esos insectos representantes de Andreni- dae. Esa ambigüedad de caracteres ha sido sin duda causa de que los naturalistas no se dieran cuenta del valor exacto de Loncho- pria, pues han aparecido en un tiempo relativamente corto varios sinónimos de ese género: Biglossa Fr. 1906, Nomia Fr. (pt.) 1906, Halictanihrena Ducke 1907, Komiocolletes Brethes 1909 \ Es digno de mención el hecho de que las formas sudamericanas presentan caracteres de transición entre varias familias que en el Antiguo Continente se hallan bastante bien caracterizadas é inde- pendientes. El nuevo género Eulonchopria es una Lonehopria pero sin el pelage abundante de ésta; es una forma de Ceratina en cuanto á la falta de pelos y por la forma de la cabeza, horizontal en el \ ar- tice y con cresta en su parte postero-superior. Además, cada uno de los puntos gruesos con que está acribillado el mesonoto tiene en su centro una pluma corta que no sobresale ó muy poco de su respec- tivo agujero. Los pelos (floccuhis) propiamente dichos se encuentran en los i Esa sinonimia me ha sido comunicada por el distinguido himenopterólogo .1 . VachaJ. 248 MUSEO NACIONAL DE BUENOS AIRES. trocánter, fémur y tibia de las jaatas posteriores y en la extremi- dad del 5 o y lados del 0° segmentos abdominales. Los protarsos tienen en su lado interno verdaderos cepillos, aunque cortos, colectores de miel. El género Eulonchopria puede definirse: Haud pilosa. Capta ce- ratinaeforme, clypeo transverso, lingua sat brevi ápice late truncata, paraglossis qnam linguam vix aequelongis, palpis lábialibus 4 -arti- culatis, articulis sat aequalibus, 1" autem tantum longiore, palpis maxillaribus 6-articulatis, galeam tantum superantilms. articnlis apicem versus sensim minoribus, mandíbulis intus apicem versus unidentatis, antennis articulo 2 o funiculi 3 o vix longiore. Thorax et abdomen Epeoliformí, sed scutello postscutelloque arcuate transver- sis haud spiniferis. Álae cellula radiali cultriformi-elongata, ápice obligue truncata, vena radiali in appendiculum pone cellula m conti- núala, cellulis cubitalíbus 3, prima 2-\-3 tantum superante, 2" mi- nore vix quadrata vel trapezoidali, tantulum ante médium cena re- currente 1" orta, 3 a margine radiali cubitaji non multo minore, vena recurrente 2 a paulum ante apicem inserta, cellula submediali me- diali paulum breviore, calcare postico e dentibus 3-4 munito, tingui- bus bifídis. Eulonchopria psíenythioides Brethes, n. sp. 9 Xigra, crista sincipitali et venis alarum (apicem versus fus- cis) ferrugineis, abdomine segmentis 1" 2 a que tantulum utrin- que, interdum I o ápice paulum, sed 3 o 4° que ápice late flavis, alis dimidio basali flavescentíbus apicem versus gradatim obscurioribus. Long. corp.: 10-11 mm. Alae: 8,5-9 mm. Caput antice rugoso-punctatum, vértice grossius et distinctius punctato, clypeo hexagonali, transverso, tantum pilosido, ápice paulum aurato-piloso,oc\ilis margine interiore parallela, basi man- dibularum attingentibns, fronte Ínter antennas longitudinaliter carinata, contra oculos linea parallela impressa, ocellis in tri- angulo sat minuto transversoque dispositis, vértice in medio punctis plumiferis magis ornato, sincipite cristato, basi oculorum paucesatlonge albo-pilosum, antennis scapodimidio funiculi aequi- longo, articulo 2 o vix globoso, 3 o quam 2 sequentes simul sumptos paulum breviore. Thorax globosus, pronoto ante mesonotnm bumi- liore, callis bumeralibus tegulas vix attingentibns et flavo-pilosulo- circumdatis; mesonoto grosse crebre punctato, punctis médium ver- BEETHES: HYMENOPTERA PARAGUAYEXSIS. 249 sus paulum et postice proprie appresse flavido-plumigeris, scul transverso, modice convexo disco grosse haud denso puncl postscutello transverso, erebre punctato, segmento mediario triangulo basali in medio spina brevi et acuta aucto. partibus supera posticaque rotunda tim congruentibus sat dense punc- tatis et contra triangulum basalem flavescenti-plumosis, meso- pkuris deorsum versus minus grosse sed crebrius punctatis metapleuris grosse longitudinaliter striatis, in medio spatio veri i- cali vix laevigato. Abdomen segmentis 1--Í in medio transverso cristulatis, et dense punctulatis, I o ante cristam punctis minute flavo-plumigeris, 4 o antefasciam flavam, 5 o toto gradatim longius albo-flavido pilosis, 5 o et 6 o utrinque proprie flavo-pilosis, G° área mediana vix laevigata, longitudinaliter microscopice striatula, seg- mentis ventralibus minute sat dense punctulatis et breve albido pilosulis, ad marginen! magis dense pilosulis. cf A 9 differt: minore (9 mra ), vultuargenteo-sericeo.abdominis segmc-ntis 1-5 flavo-marginatis. San Bernardino (K. Fiebrig leg.). Fam. NOMADIDAE. Nómada costalis Brethes, n. sp. Nigra, clypeo vix toto, macula supra clypeum, linea orbitis in- ternis clypeum versas ápice obliqva, macula inter mandíbulas, clypeum et oculos, mandibulis, scapo sübtus, pro noto transver- se, callo humeral i in medio, scutello punctis 2, postscutello transversa, maculis 2 parvis mesopleuralis, una antica, alte- ra postica, coxis posticis extus, segmentis 1 et 2 llura trans- versa anteapicali, 3-4 utrinque, ó" linea in medio interrupta flavis; labro, scapo subtus, tegulis, pedibus (tibiis et tarsispos- ticis obscure) ferrugineis, alis sat hyalinis, dimidio costali fusco. Long. corp.: 6 mm. Aloe: o mm. Caput punctatum, lineis 2 impressis longitudinalibus inter cly- peum et basin antennarum, articulo 2 o funiculi ■'!" fcantulum lon- giore. Thorax grosse punctatus, mesonoto longitudinaliter (preser- tim postice) impressuo, lineis 2 longitudinalibus vix laevigatis aucto, scutello longitudinaliter impresso, postscutello transverso laevigato, segmento mediario postico haud punctato basi longitu- dinaliter canaliculato. Abdomen laevigatum, nitidum, segmentis I o antice excavato,2° microscopice pnnctulato, sparce albido-pilo- sulis, ápice testaceis. San Bernardino i'K. Fiebrig). 250 MUSEO NACIONAL DE BUENOS AIRES. Epeolus merus Brethes, n. sp. cf Niger, antennis articulis 2-3 antice, tegulis marginibus, et ab- dominis segmentis 6-7 (obscure) ferrugineis; abdomine segmento 1" in medio transverse, 2-6 ápice modice late, I o in medio paulu- 1 ii m interrupte flavescenti-fasciatis, alis flavido-ferrugineis, pone cellulas occlusas tantum fuscioríbus, venia testaceis. Long. corp.: 11 mm. Captit antice nioclice dense flavido-pubescens, sat dense puncta- tum, inter antemias carinatum, antennis scapo subcylindrico, tantum arcuato, funículo articulo I o minuto, 2 o 3 o paulum brevio- re, obconico. Thorax sat dense punctatus, pronoto margine postico, callis humeralibus, mesonoto postice, et pleuris modice flavido-pu- besceirtibus, scutello longitudinaliter impresso, utrinque spinoso, segmento mediario área basali transverse triangulata, baud pune- tata, longitudinaliter canaliculata, ápice, prope basin abdominis fossulato. Abdomen epipygio marginibus cristatis, supra modice rugato, segmentis 4-5 ventralibus ápice subaurato-fimbriatis. Ti- biae mediae extus ápice unidenticulatae. Chaco, Alto Paraguay (K. Fiebrig). Fam. ANTHOPHORIDAE. Mclissoptila Fiebi'iyi Brethes, n. sp. O* Nigra, clypeo, labro, mandibulis dimidio basali flavis; anten- nis piceis, pedibus ab ápice tibia mm et calcaribus ferr aginéis; abdominis segmentis ápice 2-5 sat anguste sed bene distincte albido-marginatis, alis tantum infuscatis, pone cellulas occlu- sas paulum obscurioribus, tenis piceis. Long. corp.: 9 mm. Alae: 7 mm. Antennae: 6,6 mm. Caput, thorax et abdominis segmentum l um antice hirti: supra fusco, in clypeo fulvescente, in fronte fuscescente, ¡Done capitem gríseo deorsum versus albido, in pleuris et in segmento I o grisescente; pedes fulvescenti-aurato-pilosi. Captit haud dense punctatum, clypeo modice convexo, antice late arcuate truncato, genis subnullis, ocellis in linea vix recta dispositis, antennis arti- culo 2 o brevi, 3 o 2 o duplo longiore, obconico et quara 4 um dimidio aequante. Thorax haud dense punctatus, sat nitidus, scutello mo- BRETHES: HYMENOPTERA. PARAGCA VKXSIS. 251 dice dense punctato, tegulis nitidis antice sat breve pilosis, post- scutello quam scutellum minus grosse punctulato, segmento me- diarlo ut mesonotum jnmctato, pleuris quoque. Abdomen ovatum, antrorsum paulum rotundatum, attenuatum, nitidum. punctis mi- nutis breve nigro-piliferis, hic illic pilis erectis ornatum, segmento 5 o ápice breve fusco-piloso, 5 o 6 o que basi utrinque spina arma! is¡ epipygio plano, utrinque vix parallelo, ápice late rotundato-cari- nato, segmentis ventralibus nitidis parce punctatis, punctis erecto fulvo piliferis. San Bernardino (K. Fiebrig). Thyreothremma paraguayensis Brethes, n. sp. cf Niara, chipen, mándibulis basi flavin; antennis vix apicem thoracis attingentibus, articulas ultimis normalibus, calcaribus, tarsis ( protarso III píceo), unguibusque bus/ ferrugineis; ab- dominis segmentis ápice sat late ochraceo-piloso-fasciatis, alis paulam ferrugineis, pone celhilas occlusas tantum infúscalas, venís pieeis. Long.corp.: 13,5 mm. Alae: 10,5 mm. Antennae: 6 mm. Capite, thorace et segmento I o abdominis (segmentis ceteris minus dense) birtis: in clypeo albido-flavo, verticem versus gra- datim fusciore, pone capitem albido-griseo deorsum versus magis albido, in mesonoto antice et in pleuris fulvo, in disco et in scutel- lo fusco, in segmento mediario griseo-albido, in abdomine fulvo utrinque magis albidulo, in pedibus anticis albidnlo-flavo, mediis etposticis fulvo, protarsislllsubtus ferrugineo. Caput clypeo disco modice punctato, apicem versus gradatim dense punctulato, ocel- lis in linea vix recta clispositis, vértice sat dense punctato, anten- nis articulo 2 o minuto, 3 o vix 3 / 4 4* aequante, ultimis normalibus. Thorax sat grosse punctatus, mesonoto in disco vix laevigato, segmento mediario póstice sat late impresso. Abdomen segrri i ápice testaceis, I o sat grosse punctato, sequentibus punctulatis et ante fascias posticas flavas pilis erectis modice longis ornatis, segmentis 6,7 utrinque sjjina armatis, epipygio basi ferrugineo, appresse aurato-pilosulo,supra plarj o, marginibus acutis, segmenl is ventralibus modice sparce punctatis, sat longe fulvo-pilosis, ápice testaceis. Sternum laevigatum, inter coxas medias et posticas pro- funde excavatum, pedibus anticis normalibus, mediis broc] bus ápice penicillo ferrugineo appressoque ornatis, tibia etpro- 252 MUSEO NACIONAL DE BUENOS AIRES. tarso applanatis, antrorsum versus rotundate forte ampliatis, posticis trockanteribus ápice obtuse dentatis, femoríbus basi subtus tantum dentatis dein applanatis. San Bernardino (K. Fiebrig). Svastra apical is Brethes, n, sp. cf Nigrd, clypeo labroque flavis, antennis artictdis 3-12, tegulis, pedibusque ferrugineis, ábdominis segmentis ápice testaceis, capite,fhorace pedibusque albo-, in clypeo dense, in mesonoto grisescenti-hirlis, alis hyálinis, venis piceis, antennis apicem segmenti 1* ábdominis paülum superantíbus. Long. corp.: 9 ■mm. Alae: 7 mm. Antennae: 8 mm. Caput fronte prope ocellos vix laevigatum, pone oculos supra dense punctulatum, genis nullis, mandibulis piceis, subtus longe paulum pilosis, intus prope apicem obtuse unidentatis, ocellis in linea vix recta dispositis, antennis scapo sat brevi, cylindrico, funículo articulis I o brevissimo, 2 o I o duplo longiore, obconico, 3 o 2 o quinquies longiore, 4 o 3 o paulum breviore, 13° 4 o vix aequelongo et nigro. Thorax sub pilis sat nitidus, punctatus, scutello densiu s punctato. Abdomen segmentis sub pube grísea nigris, ápice testa- ceis, modice late stratim albescentibus, segmentis 1 et 2 nigris, Ín- ter pubem basalem et fasciam apicalem segmentis 3-6 pilis bic illic erectis ornatis, segmentis ventralibus 1-3 ápice, 4 o utrinque lon- giuSj 5-6 utrinque breve fimbriatis, minute sat sparce punctulatis, hypopygio triangulari. Protarsi medius modice longe sub-fulvo-, posticus postice longe albo-pilosis, calcaribus ferrugineis, simpli- cibus. San Bernardino (K. Fiebrig). Gen. MELITOMA S. F. et Serv. No tomando en cuenta las fajas doradas de los segmentos abdo- minales que presentan Ptilothrix nigrita Fr. (que no conozco in natura,) y P. plumata Sm., los dos géneros Ptilothrix Sm. y Melito- ma 1 S. F. et Serv. (=EntechniaVa,tt.) tienen una gran afinidad entre l El eminente himenopterólogo José Vachal acaba de establecer la identidad de los géneros Melüoma S. F. et Serv. y Entechnia Patt., en los An. Soc. Ent. Fr. 1909, p. 5-14. BEETHES: HYMENOPTERA PARAGUAYENSIS. 253 sí. Sin embargo, se pueden separar y distinguir por los caracteres que siguen. El género PHlothríx tiene la 2 a célula cubital disl mente estrechada hacia la radial, el abdomen es poco abovedado en el dorso y le faltan las pulvilas entre las uñuelas ó son casi indistintas. Al contrario el género Melitoma tiene la 2 a célula cubital más ó menos cuadrada ó rectangular, bastante poco (si lo es) estrechada hacia la célula radial, el dorso del abdomen es bastante abovedado }' las pulvilas son bien distintas. Hasta ahora el género Ptilothrix está representado por 3 espe- cies : 1.° Ptilothrix plumata Sin. (1854). 2.° Ptilothrix nigiuta Fr. (1899). 3.° Ptilothrix Aheghtnoi (Holbg.) Bréthes = Energoponus Áme- ghinoi Holbg. (1903). El género Melitoma está representado en Sud-Amériea también jjor 3 especies : 1.° Melitoma euglossoides S. F. et Serv. = Anthophora fulvi- frons Sm. (1854). 2.° Melitoma xüdipes (Burm.) Bréthes = Centris mulipes Burui. (1876 . 3.° Melitoma mattogros.sexsis (Schr.) Bréthes = MeUphila mat- togrossensis Schr. (1902). Melitoma mattocjpossensis (Schk.) Bréthes. Esta especie es vecina de M. nudipes (Burm.), distinguiéndose de ella especialmente j)or el abdomen negro reluciente, mientras que la M. nudipes tiene una coloración del abdomen que tira a chocolate por el color délos pelos cortos y achatados que tiene en su superficie. El rf era desconocido: semejante á la 9, pero sus tibias posti - riores son algo engrosadas hacia la extremidad. Sus segmi ¡ dorsales 5 y G y ventrales 2-5 tienen una faja apical de pelus blan- quizcos. Chaco, en el Alto Paraguay (K. Fiebrig). 254 MUSEO NACIONAL DE BUENOS AIRES Leptorgalis Fiebrigi Bkethes, n. sp. rf Nigra, vértice, mesónoto, scutelloque vix fusco-villosis, facie, pleuris et pedibus albido-vUlosis, ch/peo fascia préapicali, la- bro, mandibulislmsi ftavis;scapo, tegulis et tarsis apicemversus ferrugineis, abdomine sat nítido, segmentis ápice 1-3 utrinque, 4-6 totis albo-marginatis. Alae hyalinae nubécula fusca pone cellulam radialem ornatae. Long. corp.: 10 mm. Alae: 8 mm. A L. balictoid.es Holbg. 1903 (=Dipedia gigas Fr., 1904) vioina, sed alis puré liyalinis, abdominis fasciis albidis, tliorace dorso vix fusco-villoso, scapo ferrugineo. Caput pnnctatum, clypeo punctis breve albo-piliferis, Ínter antennas et oculos macula sat appresse albo-villosa, antennis articulo 3 o 4 o paulum longiore. Thorax capite grossius punctatus, modice laevigatus, scutello crebre punctato, tegulis minute punctulatis. Abdomen nitidum sparce punctulatum, punctis brevissime nigro-piliferis, segmento 7 o rninus breve nigro- piloso, margine flavescenti piloso, pedibus III coxis femoribus et tibiis forte incrassatis, tibiis infra laevigatis planiusculis utrinque dentículo armatis, intus (protarso quoque) fusco-villosis, extus etiamque protarso albo-pilosulis, protarso modice arcuato, trigo- nali, cantho interiore prope médium cíente armato. San Bernardino (K. Fiebrig). Exomalopsis latifasciata Brethes, n. sp. cf Nigra, antennis articulis 4-13, tegulis, tibiis (plus minusve) calcaribus et tarsis ferrugineis, segmentis ventralibus ápice testaceis, alis liyalinis, pone cellulas occlusas tantulnm infu- matis. Lon . corp.: 6,6 mm. Capite, pleuris, pedibus et fasciis ventralibus 3-5 luteo-pilosis, segmentis dorsalibus 2-fi ápice late appresse flavo-marginatis, hic illic pilis flavis haud decumbentibus ornatis, vértice et thoracis dorso subfulvo-pilosis; abdominis segmento I o dimidio basali rni- nus longe griseo-fulvo-piloso, tibiis II et III et metatarso III extus pilis paucis nigris ornatis. Caput impunctatum, antennis articulo 3=4. Thorax sat punctatus, in medio paulum longitrorsum impres- sus, posticem versus nitidus et laevigatus Abdomen segmento 1" punetnlato, apicem versus vix laevigato, epipygio ferrugineo, níti- do et laevigato. San Bernardino (K. Fiebrig). BRETHES: HYMENOPTERA PARAGUAYENSIS. -J.V. Exomalopsis latifasciata, var. sororcula Brethes, n. var. A typo simillimased tantulum minore (6mm.), pilis nigris intibiisll et III nullisvelvix, abdominis fascia segmenti 2 i in medio paulum interrupta et anticem veríais in medio modice convergente. Forsan species distincta? San Bernardino (K. Fiebrig). Fam. MEGACHILIDAE. Megachile verrucosa Brethes, n. sp. Nigra, breve (vix ¡titile) gríseo pilosa: inter antennas et natíos, ponecapitem (deorsum versus), macula post-tegulari, pleuris (sursum versus) et segmento mediano autem modice longe albo-villosis; linea inter mesonotum et scutellum, dbdomi- nisque segméntis 1-5 ápice anguste (lateralem versus paulum amplíate) appresse flavo -pilosulo-marginatis, scopa flavida, secundum lucem vix albicante; alis modice infuscatis vix hya- linis. Long. corp.: 10 mm. Caput dense punctulatum, clypeo transverso, modice convexo ante apiceni linea transversa e 5-0 verrucis minutis anoto, anten- nis articulo 3 o 4 o paulum longiore. Thorax mesonoto et scutello minutissime dense segmento mediario sparcius et nnmopleuris grossins punctulatis. Abdomen conicum, modice depressum, seg- méntis 3 o in medio transverse, 4 o vix indistincte impressis, fi° supra parce sat breve nigro-piloso, coxis trochanteribus modice longe albido-griseo- villosis, protarso III intus Eerrugineo-piloso. San Bernardino (K. Fiebrig). Fam. STELIDIDAE. Coelioxys Fiebrigi Brethes, q. sp. cf Nigra, abdominis segmentisS primis, pedibus tegulisque fer- rugineis, alis hyalinispone cellulas occlusas modice infuscatis. Long. corp.: 7,5 mm. Lat. thor.: 3 mm. 256 MUSEO NACIONAL DE BUENOS AIRES. Capiit antice appresse albescenti-pilosum, pone oculos albo-lepi- doturu, süpra sat sparce grosse punctatum. Thorax grossius et densius jnmctatus, haud crebre, punctis umbilicatis, niesonoto antice posticeque flavo-lepidoto, mesopleuris in medio quoque, antice posticeque albo-lepidotis vel pilosis, scutello dense puncta- to in medio longitrorsum leviter carinato, ntrinque spina acuta aucto, thorace postice albo jdüoso. Abdomen conicum, sparce (late- ralem versus tantum densius) punctatum, segmentis ápice trans- verse impressis, testaceis et 1-3 totum, 4 in medio interrupte, 6 o utrinque albo-lepidoto marginatis, C> u basi utrinque quoque, segmentis -± u minute, 5 U modice, 6 o longe utrinque unispinosis, seg- mento 6 o ápice truncato, margine supero transverso carinato, utrinque carina rotundata et antrorsum versus abeunte, postice carinula verticali longitudinali et utrinque infra dentibus tantu- lum divergentibus aucto, segmentis ventralibus, I o bi-interrup- te, 4-í'i in medio etiam interrupte, albo-lepidoto-marginatis, sat sparce jmnetatis, sed I o utrinque sat minute dense punctulato, in medio longitrorsum elevato, 4 o apicem versus longitrorsum iin- presso et crebre punctulato, ápice lenissime emarginato. San Bernardino (K. Fiebkig). w MYCETES AK6ENTINENSES CAROLO SPEOAZZIM. (Series IV) 202. Fuligo séptica Grnel. = Lister, Mou. of Myc.,p.66, fcab. xxiv. Hali. Ad folia sternata Cynarae cardunculi prope Lezama nec non ad caudices pútridos prope La Plata, per anuos I'.m i3- 1. 203. Physarella rnirabilis Peek = Lister. Mon. of Myc, p. 68, tab. xxv. llah. Ad ramenta coacervata putrescentia prope Palermo, Buenos Aires, Oct. 191 '6. 204. Diachea elegans Fr. = Lister, Mon. of Myc, p. 91, fcab. \\\\ i. Hah. Abunde ad folia viva etemortua in sylvis prope < Irán, Jujuy, Mart. 1905. 2< 6. Stemonitis splendens Eostf.=Lister, Mon. ofMyc, p. 112, fcab. XLIII. llah. Ad caudices putrescentes in sylvis prope Ledesma, Jujuy, Jan. 1906. 206. Stemonitis herbatica Peck = Lister, Mon. of Myc, p. 111. fcab. XLIII. llali. Ad caules et folia viva Cucumis melonis in borfcis La Plata, Jan. 1904. 207. Comatricha typfaoides Rstf. List.,Mon. of Myc, p. L20, fcab. XLVI. llah. Ad liana pútrida mucida prope San Lsidro, Buenos Aires, Aug. 1903 (C. Brucb). 211-,. Tubulina stipitata Rstf. =List., Mon. Myc, p. L54, fcab. v\ m. llah. Ad írustula lignea pútrida mucida in sylvis circa San Pedro, Misiones, Febr. 1907. 209. Lamprodertna violaceum Rostí. = Lister, Mon.of Myc, p. L29, tab. xlix. llah. Ad culmos graminacearum el ad caules Cynarae car- dunculi prope Santa Catalina, Buenos Aires, Jul. L906. Anal. Mus. Na.c. Bs. As.. Ssb. 3", T. xn. Octdbbb 11, 1909. 17 258 MUSEO NACIONAL DE BUENOS AIRES. 210. Cribraria colossea Speg. (n. sp.) Diag. Dense gregaria; süpitibus Tiypofhallo fnsco temí i orienti- bus erectisfusco-tabacinis maximis; peridiis globosis albidis mox evanescentibus, cúpula destitutis, nodis capillitii triangularibus crassis, sports globosis minutis laxe minuteque papillosis. llah. Ad caudices putrescentes cariosos in sylvis ¡Drope Formosa, Chaco, Dec. 1900. <)l>s. Hypothallus latissime effusus (10-50 mmdm.) plus minusve interruptus, matrice arete adnatus, sórdido fuscus pel- lucidus anhystus ; stipites conferti erecti (4-5 mm lng. = fiO- 65 p- crass.) in vivo teretes in sicco longitudinaliter rugulosi saepeque leniter torti, anliysti opaci, basi subnodulosi atque magis infuscati, sursum lenissime attenuati apiceque abrupte in peridio expansi; peridia globulosa non unibilicata (400-500 ¡j. dm.) albida cortice squarruloso mox frustulatim evanescen- te, cálice destituto, tecta; capillitium ex ápice stipitis leniter constricto abrupte exsurgens, floccis a base liberis v. brevissi- me connatis, subdichotomice anastomosantibus, nodis eximio triangularibus dilatatis infuscatisque ; sporae pallide ferrugi- neae (5-7 \i dm.) tenuiter tunicatae. Species eximia Cr. argillaceae Prs. peraffinis sed certe di- stincta. 211. Arcyria albida Prs. = Lister, Mon. of Myc., p. 186, tab. lxvii. llah. Ad frustula lignea putrescentia in sylva Bobadal, Jujuy, Mart. 1005. 212. Arcyria ferruginea Sauter = Lister, Mon. of Myc, p. 184,. tab. lxvi. llah. Ad fragmenta lignea putrescentia in sylvis prope Oran, Mart. 1905. 213. Arcyria punicea Prs. = Lister, Mon. of Myc, p. 18S, tab. LXVIII. llah. Ad caules dejectos putrescentes Foeniculi piperita' pro- pe Santa Catalina, Buenos Aires, Oct. 1905 et in La Plata, Sept. 1908. 214. Arcyria versicolor Phill. = Lister, Mon. of Myc, p. 185, tab. LXVII. llah. Ad tigillum putre, domo mea, La Plata, Jim. 1905. 215. Perichaena populina Fr. = List., Mon. of Myc, p. 198, tab. LXX1I. llah.. Ad corticem aridum Salicis cujnsdam in sepibus San- tiago, prope La Plata, Aug. 1906. SPEGAZZINI: MYCETES AKGENTINENSES. '259 216. Dictyophora phalloidea Desv. var. waswíaSpeg. Hah. Ad terram sabulosam in sylvis, Puerto Esperanza, Misiones, Mart. 1907. Ohs. Varietas abnormis, píleo ápice in appendiee conoidea longiuscula imperforata producto, ceteris tamen characteri- bus millo modo a typo recedens, certe constan s nam, specimi- naplurima pluribua locis inventa, semper nasuta. 217. Sphaerobolus stellatus Tode = Sacc, Syll. fng. vn. pag. 16. Hah. Vulgatissimus ad ramula tigillaque putrescentia Par- que Boca, Tucumán, Apr. 1906. 218. Claruydopus Meyenianus (Klotz) Lloyd = Lloyd, Myc. not. 1 1, n. 236. Hah. Frequens in aridis montanis Cacheuta, prope Mendoza, Mart. 1908. 219. Catastoma circuruscissum (Brk.it Crt.) Lloyd = Bovista uru- guayensis Speg., F. Arg. ir, n. 251. Ilah. Abunde in sabulosis prope Formosa, Chaco, Febr. 1901 íE. Kermes) et prope Tucumán, Apr. 1906. 220. Catastoma pedicellatum iBrk.i Morg. = Lloyd, Myc. not. 13, n. 215. Hah. Frequens in sabulosis secus Río Bermejo, Jan. 190] (E. Kermes), neo, non in colima San Bernardo vocata prope Salta, Jan. l'.M 15. 221. Cypellomyces argentinensis Speg. = Speg., Myc. Arg. n. Í91. Hab. Cnft 1. c. Oh*. Ulterius non repertus; adumbratio mea 1. c. etsi aon- nihil rudis perexacta atque adumbrationibns pli"i • >^\ ■< [iliieis millo duliin seinper pro lerenda: gcnus < 'i/pellomyces cum l'lnl- lorina non comparandum, melius \i/}d/ii>i/í■) laeves 1-guttulatae. 229. Collybia nummularia Fr. = Saca, Syll. fng. v, p. 227. Hah. Ad terram et quisquilias putrescentia in Parque La Plata, Maj. 1902. Obs. Specimina argentinensia ab europaeis vix deflectunt, stipitis parietibus tenuioribus fere papyraceis, etsi tenacibus sub pressione mox fibrose solutis; sporae ex elliptico subnavi- cularés utrinque obtusiusculae ( 10-12 n = 5-6 ¡v) byalinae laeves. 280. Pleurotus applicatus (Batscb) Sacc. = Saca, Syll. fng. v, p. 379. Hal>. Ad palos putrescentes Ttóbiniae pseudo-acaciae iu ar- vis prope La Plata, Maj. 1906. Obs. Basidia clavulata (20 ;x= 4 ¡j.) 4-sterigmatica; sjjo- rae ovatae v. subglobosae (4-5 \¡- = 3-4 ¡a) inaequilaterales bya- linae laeves. 231. Pleurotus pusillus Speg. (n. sp.) Diag. Resupinatus candidas dorso pruinuloso-puberulus, lamellis latiusculis confertis ex albo subroseis. Hah. Ad terram bumosam in foveis prope Jujuy, Jan. 1906. Obs. Pilei excéntrico orbiculares v. unguliformes (2-5 muí dm.) tenerrimi, margine integri primo subinvoluti serius recti, non striati, puncto latiusculo adfixi: lamellae e centro radiantes confertiusculae utrinque attenuato-acutatae acie integerrimae; basidia clavulata (15 ¡¿ = 4,5 ¡a) sterigmatibus saepius 4 brevissimis corona ta: sporae elliptico- v. subovato- subnaviculares (4-5 ¡i = 2,5 ¡j.) eguttulatae byalinae laeves. SPEGAZZINI: MYCETES ARGENTINENSES. 263 Species P. séptico Fr. afíínis sed magis carnosua et sporia couspicue niinoribus distinctus. 232. Cantharellus croceus Speg. (n. ap.) Diag. Párvulas comueopiiformis tenuiter membranáceas le- vissimus glaberrimus croceus, lamellis distantibus angustis sae- pius bifídis, sports globosis hyalinis pusillis. Háb. Ad terram pinguera, ramentis foliisque commixta, in álveo Eio Seco, projíe Oran, Jujny, Apr. 1905. Obs. Solitarius v. 2-3-caespitosua; píleo aubexcentrico in- fundibulari subpellucido rubro -croceo (1-2 cm dm. ) saepe lineis e centro radiantibus obscurioribus obsoleto nofcato membranáceo; stipite e cylindraeeo sursum sensim ampliato in pileo expanso concolore, glabro insititio, vis ima basi no- dulo fuscidulo non rarius albó-puberiúo, donato; lamellis pauci.- acie integerrimis utrinque acutis non v. vix deeurren- tibus; basidiis panduriformibus i 25 ;/. = 7 ¡<. ); sporis tenuiter tunieatis 7-8 ;¿) laevibus. 233. Cantharellus luteolus Speg. (n. sp.) Diag. Parvus excentrice infundibularis e carnosulo membra- náceas glaber luteus, lamellis subconfertis latiusculis furcatis, sporis ovatis hyalinis pusillis. Háb. Ad folia coacervata putrescentia secus Eio Chico prope Oran, Jujuy, Apr. 1905. Obs. Solitarius; pileus ex orbiculari flabelliformis (15-20 mm dm. profunde umbilicatus margine crenato-repandulus non pellucidus, laevís glaberrimus luteus: atipes teres (25-35 mm lug. -— 1- 1,5 mm crss.) laevis glaber ápice subpruinuloaua et abrupte in pileo expanaua, virescenti- luteus ; lamellae con- Eertiusculae acie integerrimae (0,5-1 mm lat.) semel v. vix furcatae, apatiis rugulis tranaveraia saepe notatis, utrinque attenuatae posticeque decurrentes citrinac : basidia e clavu- lato panduriformia (22-2-1 y. = 5-6 y l; sporaegrosse 1 -gut- tulatae i 6-8 y =5-6 y i laeves. An Flawiiwlae brosi/ii'vsis Vr. t.;< n t.iiin varietas? 234. Cantharellus? niveas Speg. (n. sp.) Diag. Parvulus, candidus farinoso - pulverulentos, pileo e convexo umbilicato ternuiter membranáceo non pellucido, sti- pite brevissimo tenui glabro, lamellis angustissimis remotis furcatis pulvere copioso albo vestitis, sporis pusillis hyalinis. Huí*. Ad ramulos dejeotos putrescentes in sylvis secus Rio Secn ¡irojM.' (irán, Jujuy, Apr. L905. 264 MUSEO NACIONAL DE BUENOS AIRES. Obs. Solitarias; pileus orbicularis saepius lenitér excentri- cus (8-15 mmdm. ) tennis sed tenacellns, convexulus at- que plus minusve profunde umhilicatus, primo totus farinosus serius marginem versus glabratus ; stipes incurvulus ( 10- 15 mm lng. = 0,5-0,7 mm crss.) albus glaber mollis superne abrupte in pileo expansus; lamellae paucae rernotissimae a basi semel bifidae veniformes tenues cuui hymenio toto albo- farinosae; basidia minuta clavulata (15-16 ¡¿ = 5-6 ¡j.) ; sporae ex elliptico ovatae (3,5-4 ¡j. ), laeves eguttulatae. An melins Marasmii species ? 235. Marasmius dasypus Speg. (n. sp. I Diag. Collyhia, parvus; pileo orbiculari planiusculo v. vix umbilicato sordide cinéreo laevi pulverulento, laméllis eonfertis latiusculis subcrassiusculis albis, stipite terete gracili adpresse minuteque tomentoso, sporis subnavicularibus parws TiyalAnis. Hab. Ad ramenta foliaque putrescentia in sylva prope Ledesma, Jujuy, Jan. 190B. Obs. Solitarius v. laxe gregarms; pileus saepius orbicularis (15-35 mmdm.) margine undulato-repandulus, centro plus minusve depressus, non striatus, e membranáceo subcarnosu- lus, tenacellns opacus ; stipes concolor rectus gracilis (25-35 mm lng. = 1 mm crss.) basi insititius non incrassatus, rigidus sed non corneus, villo denso adpresso crispuloque totus ve- stitus; lamellae utrinque attenuatae postice adnatae candidae; basidia clavulata (25 ;■<■ = 7 ¡j.) ; sporae eguttulatae (9- 10 :' 4 f* ) laeves. 236. Marasmius haematocepbalus Mntgn. = Sacc, Syll. fng. v, p. 541 ». Hab. Vulgatus ad ramulos et ramenta putrescentia in syl- vis circa Oran. Jujuy, Jan.-Apr. 1905 - 1906. 237. Marasmius petalinus B. & C. = Sacc, Syll. fng. v, p. 509. Hab. Ad folia dejecta ¡jutrescentia in Parque Boca, Tu- cumán, Apr. 1906. Obs. Species Hiatulis summopere vergens, tota candida te- nella; basidia clavulata (25 \j. =^5-6 ¡a); sporae subglobosae (6-7 a dm. ) grosse 1-guttulatae. 238. Marasmius trichorrhizus Speg. = Speg., Fung. Guar. i, n. 191. Ad corticem truncorum in sylvis prope Formosa, Dec. 1900, nec non prope San Pedro, Misiones, Febr. 1907. 239. Marasmius vinosus Speg. (n. sp.) Diag. Calopus, gregarms parruhts, pileo subcentrico conve- asulo glabro obscure vinoso, hymenio candido, laméllis paucis SPEGAZZINI: MYCETES A.RGENTINENSES. 265 veniformibus distantibus concoloribus, stipite Wevi afro-vinoso (/labro v. subpruinuloso sporisque subéllipsoideis mediocribus hyalinis. Hab. Acl ramos dejectos putrescentes in Parque Eoca, Tu- cunián, Apr. 190G. Obs. Pilei convexuli leniter excéntrica 10-20 mm dm.) membranaceo-subcarnosuli non pellucidi fcenacelli glaberrimi obsolete laxeque radiatim striati, centro plus minusve umbili- cati, margine recti integerrimi, lividi y. cyaneo-rubescentes; lamellae simplices angustae, fere plicaeformes, integerrimai non furcatae, spatiis laevibusnon rugosis; stipes e nodulo pa- rum manifestó, saepius leniter pruinuloso, exsurgentes, recti v. curvuli teretes (5-15 mm lng. = 0,5-1 mm dm.), pileo obscuriores, glaberrimi opaci tenaces sed non rigidi neelignosi; basidia clavulata 20-25 •/ = 10 ¡a) sterigmatibus 2 longiuscu- lis coronata, cystidiis olavulatis appendice cylindracea non v. vis breviore ornatis commixta; sporae ex ovato subnavi- culares (8- 14 ¡j =4-7 v-) saepius biguttulatae laeves hya- linae. 240. Marasmius pallipes Speg. = Sacc, Syll. fung. v. p. 544. Hab. Vulgatus acl ramenta putrescentia in sylvis prope Fch - mosa, Dec. 1900, neo non Misiones, Febr. 1907. Obs. Circa Formosam specimina, fimo vaccino insidentia, a typicis lignicolis nullo modo recedentia abunde lecta. 241. Panus domicola Speg. (n. sp.) Diag. Apus, orbicularis peltato-adfixus, puré albus, dorso molliter vélutino-pruinulosus, laméllis súbconfertis <■ centro ra- diantibus, acie integerrirnis concoloribus. Hab. Ad trabes in celia vinaria domus huma La Plata, Aug. 1903. Obs. Pilei saepius 2-3-gregarii, non raro plus minusve adnati v. confluentes, penduli, eximie patellari-peltati i L-3 cm dm.) molles sed valde tenaces, pro ratione tenuiuscu- li, anguste dorso adfixi, laevissimi v. obsoletissime zonati, adpresse crispuleque puberuli, margine primo involuti dein recti tenues integerrimi v. subrepanduli; lamellae non fur- catae polymaeriae e centro glabro laevique v. hispidulo orientes, primo laxae angustae, serius confertae sublatiuscu- lae (1 mm lat.; utrinque attenuato-acutatae; basidia clavu- lata (22-24 ¡jl=6-7 :>■) sterigmatibus 4 coronata; sporae ex elliptico cylindraceae inaequilaterales (6 (* =3 |*) hyalinae laeves. 266 MUSEO NACIONAL DE BUENOS AIRES. 242. Lentinus nigripes Fr.=Sacc, Syll. fng. v, p. 572. Hab. Ad caudices vetustos Salicum in uliginosis Río Pa- raná, Dec. 1903. 243. Lentinus tener Kl.=Sacc, Syll. fng. v, p. 576. Hab. Ad caudices vetustos Salicum in uliginosis Río Pa- raná, Dec. 1903. 244. Lentinus? fusco -ferrugineus Speg. (n. sp.j Diag. Pleurotos, caespitosus, totos badio-ferrugineus, píleo planiusculo umbonato- umbilicato glaberrimo opaco subcTustaceo obsolete zonato, lamellis latissimis laxiusculis polymacriis ad- nato-decurrentibus stipiteque cylindraceo subgradli longitudi- naliter pulchre denseque costulato-striato glabro, concoloribus. Hab. Ad truncos dejectos putrescentes in sylvis prope JFra- crán, Misiones, Febr. 1902. 1 Fifí. 1. Obs. Specimina quae mihi adsunt (única inventa) tria, cae- spitosa, stipitibus erectis rectiusculis duobus longiuscule basi connatis altero omnino libero, piléis borizontalibus postice jjIus minnsve confluentibus donata. Pilei suborbiculares (9-11 cm dm.) plus minusve escentrici quandoque integri quan- doque cordato -subdimidiati, super stipitis confluentiam sub- umbonato-incrassati latiusculeque umbilicati, caeterum ¡ola- niusculi obsoletissime sulcato-zonati, obscure sordideque SPEGAZZINI: MYCETES ARGENT1NENSES. 267 ferruginei, partibus magis elevatis lenissime subnitentibus, margine recti modiee grosseque crenato-repanduli: lamellae papyraceo-cartilagmeae tenues latissiniae (5-8 nim hit. ni rin- que attenuato-acutatae, margine acutiasimae irregulariter eroso-denticulatae, non anastoruosantes mr furcatao uro co- statae, pileo vix pallidiores, in stipite decurrentes ac rúgalas \. costulas subfurcatas ad basim fere usque productas efficien- Fig. 2. tes; stipites teretes (70-75 mm Ing. = 7-8 mm dm.), lamellis eoncolores, utrinque non v. vis incrassati glabri v. ima basi tantum obsoléte squarruloso-puberuli, t'arcti. cum pileo conti- nui. Caro compacta stupposa obscuro fulvo - ferruginea a stipiteinpileo (2 mmcrss.) continua, marginen] versus sen- sim attenuata. Sporae non visae. Species eximia ab ómnibus mihi cognitis rite distincta. 245. Lenzites striata Sw. = Sacc, Syll. fng. v, p. 643. líah. A.d ramos dejectos putrescentes in sylva primaeva Bo- badal, prov. Jujuy, Mart. 1905. 246. Locellina pygmaea Speg. (n. sp. ) Diag. Pusilla candida, pileo Tiemisphaerico stipiteque terete glabri» laevibus, lamellis membranaceis confertiuscvMs adnatis ferrugineis, sporis subglobosis parvis fulvis. I/iili. Ad terram sabulosam prope Jujuy et prope Oran, Jan.- Mart. 1905-1906. 268 MUSEO NACIONAL DE BUENOS AIRES. Obs. Solitaria; volva poculiformis (4-5 mm alt. = 3 - 3,5 mm dm. ) margine denticulato-lacera membranácea candida; pileus hemispliacricns exumbonatus et exunibilicatus (8-12 mm dm. ) glaber laevis, margine integer obsoletissinie stria- tulus atque subpruinulosus, carnosulus mollis; stipes teres deorsum non v. vix incrassatulus (10-12 mm lng. = 0,5mm crss.) glaber laevis intus angnstissime snbfistulosus cum spileo continuus; lamellae membranaceae confertiusculae latiuscu- lae, adnatae, acie integerrimae membranaceae; sporae e glo- boso ovatae ( 0-8 ¡i.= 5 - 7 \>- ) grosse 1 - guttulatae laeveí. 2-47. Flammula cortinata (DC.) Sacc. =Sacc, Syll. fng., v, p. 817. Hab. Ad terram humosam et ramenta in sylvis circa Ka- buel-Huapi, Jim. 1908. Obs. Specimina argentinensia fasciculato-caespitosa liabi- tu eximie cum typo convenientia etsi cortina minus manife- sta; basidia clavulata (20 ¡^^=5-6 ¡j.); sporae elliptico-subnavi- culares (7-8 ¡j.: -4,5-5 ¡j.) laeves fusco-ferrugineae. 248. Flammula echinospora Speg. = Speg., Myc. Arg., n. 56. Hab. Ad terram ínter folia sternata putrescentia prope Tucumán, Apr. 1906. 249. Tubaria inquilina Fr. = Sacc., Syll. fng. v, p. 876. Hab. In herbosis collinis San Bernardo, sub umbra arbuscu- larum, prope Salta, Mart. 19( 15. Oís. Specimina argentinensia cum typo europaeo eximie converiiunt; sporae ellipticae (12-14 \x = 6-8 n) leniter inaequi- laterales laeves obscure fuligineae. 250. Paxillus argentinus Speg. = Speg., Fung. Arg. n. v. c, n. 12. Hab. Ad terram pinguem horti domus meae La Plata, Apr. 191 15. Oís. Specimina mine inventa a typo iiomiib.il receduntsta- tura paulo minore, jiileo toto badio - lateritio lamellisque oli- vaceo-ferrugineis acie angustissime pallidioribus. 251. Agaricus pampeanus Speg. = Speg., Fung. Arg., pug. n, n. 6. Hab. In pratis montanis Cacbeuta, prope Mendoza, Febr. 19< )9. 252. Agaricus posadensis Speg. (n. sp.) Diag. Solitarius; pileus plano-expansus non umbonatus mar- gine vix incurras, estrius, subargenteus, minute adpresseque fiirilloso-squamulosus, margine angustissime appendiculatus; lamellae subaridae tenuissimae fnsco-atrae; atipes ci/lindra- cetis, basi abrupte subbulbosulus albus, superne annulo amplissi- mo membranáceo flaccido concolore ornatus. SPEGAZZINI: MYCETES ARGENTINENSES. 269 Hah. Frequens in pratis circa Posadas, Misiones. Jan. 1907. Obs. Species edulis ab vi. campestri Fr. et affinibus pileo tenni applanato nec non lamellis atro-fuscis nec purpura- scentibus mox dignoscenda. Pileus orbicularis (10-12 cm dm = 0,5-1 cm alt.i nunqnain umbilicatus nec hygropbanus squamulis adpressis araneoso-fimbriatulis fuscidulis dense vestitus; caro a stipite discreta subexsucca alba fcenuis 2 mm crss.) fragrans; stipes a pileo eximie discretas faciUi- meque secedens, farctus, albo-pruinulosus cylindraceus (10- 15 cm big. == 10-12 mm dm.), basi abrupte bulbosus (20- 25 mm diam.) ad tertium superum annulo tenacello infce- gerrimo (3 cm lng.) plicato albo, ad epiphyllum laevi ad hypophyllum verruculoso, ornatus; lamellae angustae 55 mm lng. = 7-9 mm lat.) polymaeriae confertissimae non succosae antice acutae postice subattenuato-rotundatae a stipite remotae acie integerrimae. Sporae subf uligiñeae, vi- fcro mm inspectae. Odor saporque intensi fungini grati. '253. Montagnites Candollei Fr. = Sacc, Syll. fng. v, p. 1140. Eáb. Ad sabulam in álveo fluminis Mendoza, Febr. 1909. Obs. Species M. argentina Speu;. longv reeedens, a fcypo spo- ris paulo majoribus (12- 15 y- = 6-7 \>- ) leniter deflectens. 254. Coprinus columellifer Speg. = Speg., Fung. Arg., pug. n, n. 7. IfaJi. Ad terram pinguem in collinis circa Nabuel-Huapi, Maj. 1908. Obs. Species C. comati Fr. peraffinis, sporis conspicue mi- noribus recedens; an tantum ejusdem varietas microspora? 255. Coprinus psamathonophilus Speg. Speg., Fung. Arg. n. v. c, n. 173. Hah. In sabula alvei fluminis Mendoza prope Cacb< Febr. 19» 18. 256. Boietus tropicus Rick = Rick, Contr. ad Mon.Agar. ei Polyp. Brasil., tab. vi, fg. "2. Diag. Medioeris, solitarius; pileo ex hemisphaerico applanai eflavescenti tábacino; stipite cum pileo continuo eoque concolore, farcto cylindraceo v. subfusoideo; hymenio e tubulis mollibm brevibus flavo- virescentibus parvis v. na diowibus constituto, fu- cile " ¡iiIiii separando, a stipite libero; carne albida r. ochroleiica, floccoso-spongiosa in sectione virescente. Spoiis olivaceis parvis. üali. Frequens, post pluvias, in sylvis subtr< picis circa I' 1 cumán et Oran, Salta, nec non in tota Misiones, aest. 191 15- L9< "'• Obs. Specimina magnitudine valdé ludentia 5-15cmalt. 270 MUSEO NACIONAL DE BUENOS AIKES. et dm.), saepius solitaria, rarius hinc inde laxe 2 - 3 - grega- ria. Pileus primo e subgloboso hemisphaericus, dein plus minnsve applanato -expansus postremo planus, centro non v. vix depressnlus, margine semper obtusus ac subincurvus ( saepins 8-12 cm dm. = 3-5 cm crss. ), in sicco pruinuloso- snbpubeseens tabacinus v. subcervimis, udus e flavescente testaceus laevis glaber leniter viscosus, semper epelliculosus ; stipes primo ovato - conicus (5 - 10 cm lng. = 2,5 - 5 cm dm. ) serius elongatus subcylindraceus deorsum vix incrassatus, in sicco sordide subcinereo olivaceus, pruinulosus laevis, udus subtestaceus non v. vix viscosus, cum pileo continuas : hyme- nium tenerum a stipite discretum, extus primo albido - cine- reurn dein olivaceum, parum orassum (5-7 mm crss. ), a pileo facillime secedens, e tubulis intus flavido-virescentibus ore angulatis mediocribus v. minutis ( 250 - 500 ¡x dm. ), dissepi- mentis tenuibus, efíbrmatum. Caro totius fungí flaccida subflocculosa, in juventute immu- tabilis, per aetatem ad margines sectionis plus minnsve vire- scens. Sporae subovatae inaequilaterales grosse 1-guttulatae laeves olivaceae (6-7li = 6 n). 257. Favolus rhipidium Berk. = Sacc, Syll. fng. vi, p. 307. Hab. Vulgatus ad caudices j^utridos in Parque La Plata, Hiem. 1901-1908. Obs. Dense gregarius, totus albus carnosulus nunquam tre- melloideus; basidia clavulata (20 ¡j. = 5 ;ji) hyalina, ápice 4-ste- rigmatopbora; sporae elliptico-cylindraceae basi angulato-pa- jjillatae (4-5 n = 2-2,5 ¡j.) laeves hyalinae eguttulatae. 258. Favolus argentinensis Speg.(n. sp.) Diag. Excentricüs sólitarius majusculus, pilen Tiemisphaerico laevi glabro fusco-purpurascente carnoso margine, involuto, stipi- te pallescente obclavato carnoso farcto, Jiymenio candido crassiu- sculo grosse alveolato decurrente, sporis cylindraceis hyaMnis. Hab. Ad rhizomata lánguida Cynarae cardunculi in pratis circa La Plata, Oct. 1906. Obs. Pileus bemispnaericus (7 cm dm.) excentrice leniter depressus margine breviter involutus, integer glaber laevis carnosus, subtestaceus irregulariter grosseque maculis sub- purpureis, squamas simulantibus, pictus; stipes e centro late- raliter productus obclavatus (5 cm lng. = 1-2 cm orss. ) ex albido subpurpurascens; caro alba crassa compacta non coriácea ubique continua immutabilis; hymenium e poris an- SPEGAZZINI: MYCETES ABGENTINENSES. 271 gnlosis majusculis (5 mm Ing. = 1-2 mm din.) ore denticula- tis, dissepimentibus crassiusculis, constitutum, candidum per stipitem decurrenti- extenúa tuna. Basidia elavulata (30 h 10-12 ií); sporae subcylindraceae basi angulato-inaequilatera- les (16-20 |a = 6-8 a) minute guttulatae laeves hyalinae. Species eximia edulis, ab ómnibus adhuc cognitis satis rite- que distincta. 259. Leucoporus similis (Berk.)= Sacc, Syll. ing. vi. p. 69. Eáb. Vulgatus per tofcam Rempublieam ¡ni caudices pu- trescentes, Jujuy, Cbaeo. Misiones, Tucumán. Buenos Aires, Xabuel-Huapi per annos 1900-1!» 19. Obs. Species statura summopere ludens, margine fcamen eximie ciliato kyrneniique fabrica mox dignoscenda, antea a me cum I.. tricholoma Mtgn. confusa et edita. 260. Leucoporus partitus (Berk.) = Sacc, Syll. fng. vi, p. 214. Háb. Ad truncos cariosos in sylvis prope Formosa, Jan. 1901. Obs. Speoimen unicum, quod mihi adest, formara simplicem bracliypodam -istit, poris nonnibil majoribus subfavoloideis etiam recedens sed certe ad banc speciem pertint qs. 261. Phaeoporus luteoumbrinus Roemell = Eom., Hym. Austro- Am. i, p. 27, tab. ni, fg. 45. Hah. Ad rhizomata vetusta Sacchañ officinarum in eultis prope Tucumán, Apr. 1906. Obs. Specimina argentinensia eximie cum descriptione et adumbratione citatis convenientia; sporae e globoso subobo- vatae (4-5 y. dm.) laeves grosse 1-guttulatae ferrugineae. 2<;. Polystictus gibberulosus Lev. = Sacc, Syll. fng. ti, p. 261. líah. Frequens ad ramos dejectos emortuos in sylvis prope Tucumán, Apr. 1906. 267. Polystictus occidentalis Kl. = Sacc, Syll. fng. ti, p. 274. /Ví/>. Ad truncos dejectos putrescentes in sylva primaeva Bobadal, Jujuy, Mart. 1905. 268. Polystictus pinsitus Fr. = Sacc, Syll. fng. ti. p. 262. líah. Vulgatiis etiam in regionibus calidioribus nordicis Reipublicae, Tucumán, Cbaco, Misiones, per anuos 190-1-19OS- 269. Polystictus sanguineus Sacc =Sacc.j Syll. fng. ti, p. 229. Háb. Frequens ad rliizomata vetusta viva Sacchari officina- rum prope Ledesma, Jujuy, Apr. 1905. 270. Hexagona variegata Berk. = Sacc, Syll. fng. ti, p. 363. Háb. Vulgata ad ramos emortuos in sylvis subtropicis circa Oran, Salta, Apr. 1905. 271. Hexagona scutigera Fr. = Sacc, Syll. fng. vi, p. 362. Háb. Ad ('¡tuilices vetustos cariosos in sylvis circa Oran, Salta, Mart. 1905. Obs. Perennis, sublignosa, superno zmiatu-prolifera crebre radiatim sulcato-rugosa; bymenio albescente zona sterile plus minusve lata ubique marginato, poris rotundis v. rarius dae- daloideis (300-500 ¡a dm.) dissepimentis subcrassiusculis ob- tusis albescentibus. 272. Fomesfulvus Fr. = Sacc, Syll. fng. ti. p. 182. llah. Non rarus ad palos putrescentes et candióos vetustos prope La Plata, per annos 1900-1909. Obs. Species Polyporo gilvo Fr., P. salicinó Fr. nec non P. fastuoso Lev. notis externis summopere affinis sed setulis by- SPEGAZZINI: MYCETES AEGENTINENSES. 273 menialibus deficentia sporisque ex ovato ellipticis (3-5 ¡j. 2-2,5 ¡a) hyalinis laevibus grosse 1-guttulatis distiucta. •273. Fomes íruticum (B. & C.) = Sacc, Syll. fng. vi, p. 130. Hah. Yulgatus ad ramos ramulosque vivos Schmideliae edvlis in Parque Roca, Tucunián, Apr. l'JOii. Obs. Species singularis, ramulis adnata sed non insititia, facillime secedeus, primo intuito formam Pólypori salicini in mente fere revocans. Pilei saepius solitarii a ramulis fcransfixis parvulis (1-3 em dm. =5-10 mm crss.) superne ci 'uvesuli centro, circa ramulum fulcrantem, depressuli v. um- bilicati, in juventute cinnamomei laeves margine obtusi, per aetatem plus minusve concéntrico sulcati, sordide fusci, irre- gulariter squarrosi, margine extenuato-incurvi semper ano- dermei; hymenium planum v. concaviusculnm primo ferru- gineum serius sordide fuscum e tubulis brevissimis 1 0,5-1 mm lng.i non stratosis ore rotundis (100-150 ¡>- dm.), dissepimen- tis suberassmsculis, efformatum, cura hymeniopboro conti. nuum; raro suberosa e lutescenti cirmamomea obsoleto strato- sa radiatim fibrosa exucca, fomentaría non lignosa. Sporae ex ovato ellipticae (5-6 \>. = 3-4 ■>.) eguttulatae laeves pallide rubiginosae. •274. Trametes ambigua Brk. = Sacc, Syll. fng. vi, p. 339. Háb. Ad truncos emortuos putrescentes in Parque Roca, Tucumán, Apr. 1S06. Obs. Specimina argentinensia pileo pulverulento-subvelu- tino i-x poris parum majoribus vix recedunt. 275. Trametes fibrosa Fr. = Sacc, Syll. fng. vi, p. 346. Háb. Vulgata ad caudices vetustos putrescentes prope For- mosa, Jan. 191 »1. 06a-. Species Pólyporo hydnoidi Fr. cognata, pileo conspicue tenuiore superne parcissime fibroso nigricante recognoscenda. 276. Trametes Stuckertiana Speg. = Speg., Fung. Arg. n. v. c, n. 193. Huí,. Iterum repertaad margines Rio Seco prope Oran, Ju- . Apr. 19< >•"». Obs. Specimina quae nunc adsunt statura et rigiditate li- gnea cuín typo conveniunt et vis colore pallidiore rhabarba- rino et bymenio vetusto fuscescenti deflectunt; sporae ex elliptico globosae Ijidm. laeves g] • L-guttulatai e cblo- rino fulvellae. Setulae hymeniales plañe et semper deficiunt. Anal. Mi -. Nac. B». As. Si.ic. 3", t. xn. Octübkb 12, 1909 18 274 MUSEO NACIONAL DE BUENOS AIKES. 277. Ganoderma pseudoboletus (Speg. ) Pat. = Sacc., Sylí. fng. vi, p. 62. Hab. Abunde ad caudices dejeetos putrescentes in sylvis circa Tucunián, Apr. 1906. Obs. Specimina tucumaneñsia poris parum, quain in typo, majoribus gaudent, sporas es ovato subglobosas 1 12-16 u. = 10-12 ;jl) grosse 1-guttulatas laeves praebent. G. heteromorphus Lev. jnoris minutis vix recedere videtur. 278. Ganoderma Lorentzianus Klkbr. = Sacc, Syll. fng. vi, p. 151. Hab. Vulgatus ad caudices arborum berbarumque niajo- rum, quibus obnoxius, in cultis La Plata, Hiein. 1907-1909. Obs. Variat apus et stipitatus; sporae obovatae deorsum truncatae 1 1' i-14 ¡j. = 5-7 \i) 1 v. 2 guttulatae ferrugineae lae- ves. An a I °ól y ¡¡oro ochróleuco Brk. satis distinctus? 279. Daedalea ? effusa Speg. (n. sp.) Diag. Sordide alba, suberosa, diffluenti-effusa, Mnc ¡míe líenles terrean veVSUS Jioroso-hl n/eUifcfOs proferevS, Spor'lS ell/jitr cis hyalinis pusillis. I luí). Ad caudices vivos vetustos et cariosos Cordylinis dracaenoidis in borto municipii La Plata, Jul. 1906. Obs. Latissime effusa, fere matrici innata, quandoque sub- membranacea arctissime adnata in superficie glabra bispi- dula v. reticulata, quandoque sub nodulis v. protuberantiis matricis abrupto pileifera; pilei a substrato parum distincti immarginati, abrupte truncato-bymenüf eri plus minusve con- fluentes v. imbricati; lamellae postice reticul